Descripción
Los cuerpos de fructificación producidos por el hongo son los elementos más característicos
para el diagnóstico. Los basidiocarpos son estructuras perennes en forma de consola o casco de caballo,
de 5-20 cm de anchura y más de 10 cm de grosor en su base. Su superficie es grisácea, verdusca o marrón
oscura, existiendo un gran polimorfismo. Los márgenes activos son amarillentos. El himenio es poroso.
Sintomatología
Pudrición de los troncos de los pinos. Los pinos enfermos se conocen como «árboles
chamosos». La coloración que adquiere la madera atacada es pardo-rojiza intensa. La madera
descompuesta se desune siguiendo los anillos anuales. Entre la albura y el duramen descompuesto se
forma una zona de aspecto teoso. Este hongo no mata a su huésped, puesto que se desarrolla a expensas
de la madera muerta, pero es considerado uno de los hongos que produce mayores pérdidas en volumen
de madera en los montes para su producción, devaluando su calidad y determinando su baja resistencia
mecánica como consecuencia de la degradación de la lignina.
Referencias
- Muñoz López, C., Pérez Fortea, V., Cobos Suárez, P., Hernández Alonso, R. y Sánchez Peña, G. (2003). Sanidad Forestal. Guía en imágenes de plagas, enfermedades y otros agentes presentes en los montes. Ed. Mundi Prensa, Madrid, 576 pp
- Smith, I. M., Dunez, J., Lelliot, R. A., Phillips, D. H. and Archer, S. A. (edit.) (1988). European handbook of plant diseases. Blackwell Sci. Publ. 583 pp