Descripción
Teleomorfo: en cada estroma se desarrollan entre 5 y 30 peritecios de forma circular; los
cuellos convergen en la parte superior. Las ascosporas son incoloras, unicelulares, con forma de salchicha
y tienen 5-30 µm de largo.
Anamorfo: el estroma se desarrolla justo debajo de la corteza y es cónico. Los picnidios rompen la
corteza y erumpen en masas negras a grises o incluso blancas. Cada picnidio contiene una única cámara
grande e irregularmente lobulada, que se abre por un poro en la punta. Las conidias son pequeñas, de 1,5
x 4 µm, unicelulares, hialinas y con forma de salchicha. Emergen del picnidio por el ostiolo en masas
mucilaginosas en forma de hilos retorcidos de color amarillo anaranjado.
Sintomatología
Es frecuente la presencia de acículas pardo rojizas que se mantienen a lo largo del año
prendidas. El hongo forma sobre la superficie adaxial de éstas pequeños cuerpos fructíferos negros
irrumpientes, que también se pueden formar en los ramillos y se acumulan en la base de los brotes
muertos. Este hongo se encuentra comúnmente en las acículas muertas, aunque se sospecha que
potencialmente puede matar a las acículas y brotes jóvenes. La muerte basípeta asociada a la presencia del
hongo no mata al huésped, pero sí produce malformaciones en las copas de los árboles jóvenes.
Referencias
- Muñoz López, C., Pérez Fortea, V., Cobos Suárez, P., Hernández Alonso, R. y Sánchez Peña, G. (2003). Sanidad Forestal. Guía en imágenes de plagas, enfermedades y otros agentes presentes en los montes. Ed. Mundi Prensa, Madrid, 576 pp