Descripción
Las ascas son libres, sin protección de ningún cuerpo fructífero, como es característico de
este género fúngico.
Sintomatología
Masiva producción de hojas debida a la estimulación que este hongo produce en las
yemas durmientes, lo que provoca un elevado desarrollo de ramillos más cortos, más gruesos de lo
normal y erectos. La imposibilidad del árbol de mantener la vascularización de estas ramas provoca el
desvío de savia y la marchitez final de las numerosas y anómalas hojas, que terminan por caer
prematuramente, dejando a la vista la proliferación de ramillos de aspecto conocido como «escoba de
bruja». Generalmente los daños que provoca este hongo son limitados. Se trasmite por las heridas que se
producen en el vareo de la bellota.
Referencias
- Muñoz López, C., Pérez Fortea, V., Cobos Suárez, P., Hernández Alonso, R. y Sánchez Peña, G. (2003). Sanidad Forestal. Guía en imágenes de plagas, enfermedades y otros agentes presentes en los montes. Ed. Mundi Prensa, Madrid, 576 pp