aceite mineral de uso hortícola
Líquido viscoso derivado del petróleo que se caracteriza por tener propiedades insecticidas y ser un producto fitosanitario de baja toxicidad para los vertebrados, compatible con los enemigos naturales de las plagas, no dar lugar al desarrollo de resistencias, degradarse con rapidez, ser respetuoso con el medio ambiente y poseer baja fitotoxicidad. Ha sido tradicionalmente empleado para el control de las formas invernantes de insectos y ácaros en cultivos leñosos. En cultivos hortícolas, el control de plagas de gran potencial biótico como pulgones, cochinillas, trips, moscas blancas o ácaros, presenta dificultades y los aceites minerales y vegetales han demostrado gran utilidad en el manejo de algunas de estas plagas. Provoca la muerte de los insectos y ácaros por asfixia, taponando las aberturas de las tráqueas hacia el exterior. Se puede emplear de forma preventiva como barrera física o pantalla para interferir con el mecanismo de transmisión, especialmente de patógenos transmitidos de forma no persistente. Estos tratamientos han demostrado su eficacia en reducir la transmisión natural por vectores aéreos, tanto en viveros como en campo, en cultivos leñosos y herbáceos. Los autorizados en agricultura ecológica poseen un gran potencial de uso en Sanidad Vegetal. Véase también aceite vegetal. Sin: aceite mineral de uso agrícola.