Líquido viscoso, generalmente obtenido de plantas, que presenta propiedades insecticidas o protectoras de la infección frente a vectores virulíferos o bacterilíferos. Se utiliza generalmente aceite refinado de colza o soja o soya, como el aceite de verano (del 0,75 al 1,50 % p/v), obtenido a partir de las semillas de Brassica napus y Glycine max, respectivamente.
aceite de pescado
Líquido viscoso utilizado como el aceite vegetal o mineral de uso hortícola (HMO). Generalmente se trata de un aceite íntegro de pescado obtenido tras un proceso de desmucilaginado y refinado.
aceite mineral
Plaguicida orgánico, mezcla de hidrocarburos saturados, principalmente alcanos, obtenido del refinamiento del petróleo. Se ha aplicado en muchos ámbitos de la Protección Vegetal para el control de fitófagos, hongos y artrópodos vectores, especialmente de virus. Las propiedades insecticidas y fungicidas de los aceites minerales son conocidas desde hace muchos años y el uso de los aceites derivados del petróleo se remonta a mediados del siglo XIX. El primer aceite mineral que se utilizó fue el queroseno, contra cóccidos y pulgones de cítricos, a pesar de su fitotoxicidad en tratamientos estivales. Actualmente se han generado aceites más eficaces contra artrópodos y al mismo tiempo de baja fitotoxicidad, que actúan por asfixia. Se utilizan para combatir fitófagos y vectores, como pulgones, cochinillas y ácaros, y previenen enfermedades causadas por algunos hongos. Se ha demostrado su eficacia para reducir la infección de virus transmitidos de forma no persistente por pulgones, al actuar como pantalla e interferir en la adquisición y en la transmisión.
aceite mineral de uso hortícola
Líquido viscoso derivado del petróleo que se caracteriza por tener propiedades insecticidas y ser un producto fitosanitario de baja toxicidad para los vertebrados, compatible con los enemigos naturales de las plagas, no dar lugar al desarrollo de resistencias, degradarse con rapidez, ser respetuoso con el medio ambiente y poseer baja fitotoxicidad. Ha sido tradicionalmente empleado para el control de las formas invernantes de insectos y ácaros en cultivos leñosos. En cultivos hortícolas, el control de plagas de gran potencial biótico como pulgones, cochinillas, trips, moscas blancas o ácaros, presenta dificultades y los aceites minerales y vegetales han demostrado gran utilidad en el manejo de algunas de estas plagas. Provoca la muerte de los insectos y ácaros por asfixia, taponando las aberturas de las tráqueas hacia el exterior. Se puede emplear de forma preventiva como barrera física o pantalla para interferir con el mecanismo de transmisión, especialmente de patógenos transmitidos de forma no persistente. Estos tratamientos han demostrado su eficacia en reducir la transmisión natural por vectores aéreos, tanto en viveros como en campo, en cultivos leñosos y herbáceos. Los autorizados en agricultura ecológica poseen un gran potencial de uso en Sanidad Vegetal.