Técnica de tratamiento de semillas, previa a la siembra, que consiste en la hidratación controlada u otros tratamientos de las mismas y que se utiliza para incrementar la tasa de germinación y mejorar el comportamiento agronómico del cultivo, incluyendo una mayor resistencia a estreses bióticos y abióticos. Se utilizan diversos métodos de acondicionamiento de semillas que incluyen: hidroacondicionamiento (hidratación en agua durante un tiempo controlado suficiente para que la semilla inicie los procesos metabólicos que preceden a la germinación, sin que llegue a emerger la radícula), osmoacondicionamiento (inmersión de las semillas en polietilenglicol o soluciones salinas que limiten la absorción de agua), haloacondicionamiento (uso de soluciones salinas para prehidratar las semillas y mejorar su tolerancia a condiciones de estrés), acondicionamiento hormonal (mediante tratamiento con giberelinas, auxinas o citoquininas durante la hidratación de las semillas para estimular la germinación y el crecimiento inicial), acondicionamiento en matriz sólida (hidratación controlada de las semillas en contacto con un sustrato sólido inerte y húmedo como vermiculita o perlita) y el bioacondicionamiento.
bioacondicionamiento
Técnica de tratamiento de semillas que combina aspectos biológicos (inoculación de la semilla con organismos beneficiosos para protegerla) y fisiológicos (hidratación de la semilla y otros) para la prevención de enfermedades. Los microorganismos utilizados en el bioacondicionamiento pueden ser bacterias u hongos, incluyendo diversas especies que pueden establecer una relación simbiótica con las raíces de las plantas. Los más conocidos son las rizobacterias promotoras del crecimiento vegetal (Plant Growth-Promoting Rizobacteria, PGPR, por sus siglas en inglés). Durante el proceso, los microorganismos se aplican a la superficie de la semilla, donde luego colonizan las raíces y forman una barrera protectora contra patógenos. Las rizobacterias promotoras del crecimiento vegetal incluyen una gran variedad de especies pertenecientes a los géneros: Agrobacterium, Arthrobacter, Azospirillum, Azotobacter, Bacillus, Burkholderia, Enterobacter, Klebsiella, Pseudomonas, Rhizobium, Serratia y Streptomyces. Su aplicación a las semillas mediante bioacondicionamiento mejora el rendimiento de las plantas bajo condiciones de estrés y, como resultado, incrementa el rendimiento de los cultivos tanto de forma directa como indirecta. Un grupo de cepas fúngicas del género Trichoderma spp. también se utiliza comúnmente en el bioacondicionamiento de semillas. Estos hongos viven en la rizosfera del suelo y colonizan las raíces de las plantas. Activan los sistemas de defensa de las raíces, provocando parasitismo y la producción de sustancias antibióticas, lo que finalmente regula las infecciones por patógenos y reduce la incidencia de enfermedades. Los antagonistas fúngicos más comúnmente utilizados en el bioacondicionamiento incluyen, principalmente, entre otros a: Ampelomyces quisqualis, Candida oleophila, Chaetomium globosum, Clonostachys rosea (sin. Gliocladium catenulatum), Paraphaeosphaeria minitans (sin. Coniothyrium minitans), Penicillium spp., Phlebiopsis gigantea (sin. Phlebia gigantea), Purpureocillium lilacinum (sin. Paecilomyces lilacinus), Talaromyces flavus, Teratosperma sclerotivorum (sin. Sporidesmium sclerotivorum), Trichoderma hamatum, T. harzianum, T. koningii, T. parceramosum (sin. T. atroviride), T. virens (sin. Gliocladium virens) y Verticillium lecani.