solarización
Método de desinfección del suelo o sustrato húmedo, que aprovecha la energía solar. El terreno o sustrato regado se cubre con láminas de plástico transparente, manual o mecánicamente, de la forma más hermética posible. Se suele aplicar al aire libre o en suelo de cultivo en invernadero. El suelo queda expuesto a la acción del sol durante varias semanas (de cuatro a seis) en verano. Se logra un aumento de temperatura de ocho a 10 grados centígrados y según la profundidad, se alcanzan temperaturas del orden de 45-55 °C en capas superficiales y de 40-45 °C a unos 25 cm de profundidad. Se produce una pasteurización, obteniéndose el control de ciertos patógenos y malas hierbas del suelo según el nivel de temperatura alcanzado, el tiempo de exposición y el patógeno o mala hierba a controlar. En todo caso tras la solarización se observa un notable incremento del rendimiento en el cultivo posterior a su práctica. Se ha demostrado su eficacia frente a hongos de los géneros Fusarium y Verticillium, a Rhizoctonia solani, Sclerotium rolfsii y a Plasmodiophora brassicae, a bacterias como Agrobacterium, Rhizobium y Allorhizobium causantes de tumores y a Pseudomonas fluorescentes. Otras bacterias beneficiosas estimulantes del crecimiento y Bacillus spp. aumentan sus poblaciones y recolonizan raíces. Es efectiva frente a muchos nematodos de los géneros Meloidogyne, Pratylenchus, Ditylenchus, Globodera, Heterodera y otros. La solarización se ha mostrado eficaz para controlar semillas de malezas o malas hierbas como Orobanche spp., Poa annua o Portulaca oleracea, entre muchas otras.