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Mostrando 29 resultados para "control biológico"

control biológico

Método de reducción de la densidad de población de un fitófago o mala hierba, o de la densidad de inóculo de un patógeno o de las actividades inductoras de enfermedad de un patógeno o un parásito, en estado activo o durmiente, por la acción de uno o más organismos. El control biológico se puede desarrollar técnicamente mediante estrategias que dependen del patosistema a controlar. Método de control de plagas, artrópodos vectores o enfermedades, basado en interferir en su ciclo biológico mediante el uso de otros organismos, de sus derivados o de preparados de origen biológico.

agente de control biológico, ACB

Enemigo natural, antagonista o competidor u otro organismo utilizado para el control de plagas, según terminología de la FAO, 2022. Glosario de términos fitosanitarios NIMF nº 5. También pueden ser obtenidos por técnicas biotecnológicas. La gran mayoría de los agentes de control biológico comercializados actúan por competencia, antibiosis o lisis. Otros actúan por hiperparasitismo y algunos actúan por resistencia inducida, promoción del crecimiento u otros mecanismos de acción.

aleloquímico

Tipo de semioquímico producido por un organismo (planta, microorganismo, artrópodo, etc.) que influye en el comportamiento, desarrollo o fisiología de otro organismo de distinta especie, y que participa en las dinámicas de salud o integridad física de las plantas, modulando la cantidad de daño o enfermedad que sufre la planta por la acción de organismos nocivos. Los principales aleloquímicos de interés en Sanidad Vegetal incluyen una gran variedad de sustancias, como alcaloides, fenoles, terpenoides y otros compuestos secundarios. Estos compuestos pueden actuar como mecanismos de defensa de las plantas contra patógenos y fitófagos o como estrategias de competencia entre diferentes especies en un ecosistema. Una tendencia actual en Fitopatología es la de utilizar aleloquímicos producidos por la planta, diversos microorganismos, otros organismos del suelo o insectos como compuestos para el control biológico de patógenos. Algunos aleloquímicos de importancia son alcaloides, como la nicotina en plantas de tabaco, que tiene efectos tóxicos sobre ciertos insectos y microorganismos, ayudando a proteger la planta; los fenoles, como el ácido ferúlico y el ácido gálico, que tienen propiedades antimicrobianas y pueden inhibir el crecimiento de patógenos como hongos y bacterias; los terpenoides, como el limoneno y el mirceno, que tienen propiedades antifúngicas y antimicrobianas; algunas proteínas, como las lectinas que pueden unirse a componentes de los patógenos, inhibiendo su crecimiento o interfiriendo con sus mecanismos de infección; y las saponinas, presentes en algunas plantas, que poseen actividad antimicrobiana y pueden afectar la integridad de las membranas celulares de los algunos agentes patógenos. Estos aleloquímicos actúan como defensas naturales y también pueden influir en la competencia entre diferentes especies en un ecosistema agrícola o natural. Los aleloquímicos se subdividen en alomonas —que incluyen compuestos defensivos que generan respuestas negativas; favorecen, por tanto, al emisor pero no al receptor—, kairomonas —que benefician al receptor, por ejemplo atrayendo a un insecto o favoreciendo la oviposición, pero no al emisor— y sinomonas —que favorecen tanto al emisor del compuesto como al receptor, como por ejemplo atrayentes de insectos que favorecen la polinización—.

bacteriófago

Bacteriófago o fago es un término general para denominar a virus aislados de bacterias; algunos autores también utilizan el término para denominar a virus que infectan a arqueas, aunque esta acepción es controvertida. Su cápsida puede ser icosaédrica, constar de cabeza-cola, ser de tipo bastoncillo (filamentosa), o de otros tipos, y sus genomas constar de ADN o ARN y contener un número muy variable de genes. Se subdividen según sus propiedades bioquímicas o morfológicas. Un tipo de fago concreto suele infectar únicamente a una gama limitada de huéspedes o anfitriones sensibles. Infectan bacterias mediante inyección de su ácido nucleico en la célula anfitriona utilizando la maquinaria biológica de la bacteria para su reproducción. Hay dos tipos: líticos (bacteriófagos virulentos) y lisogénicos (bacteriófagos temperados), según que la infección produzca un cambio en el metabolismo bacteriano que lo lleve a la producción de nuevos bacteriófagos tras la lisis celular, o que el ADN vírico se inserte en el cromosoma bacteriano y se reproduzca con él, en forma de profago, sin destruir la célula bacteriana. Algunos se utilizan en el control biológico de bacterias fitopatógenas (también en medicina frente a bacterias multirresistentes a antibióticos), como vectores de clonación para insertar ADN dentro de las bacterias y obtener como resultado bibliotecas genómicas o genotecas de ADN recombinante (uno de los fagos más utilizados para este fin es el fago λ). Las genotecas combinatorias de anticuerpos se generan mediante la técnica de despliegue en fagos filamentosos o en bacterias. Los más importantes por sus aplicaciones biotecnológicas son el bacteriófago o fago λ (lambda), el fago 29 (phi29) y el bacteriófago M13 (que ha dado derivados fagémidos), muy utilizados como vectores de clonación.

cambio climático

Variación del clima del planeta Tierra generado por la acción del ser humano. El cambio climático es básicamente producido por el proceso conocido como efecto invernadero, que provoca el calentamiento global. En los próximos decenios se observará la consolidación de diversos efectos negativos del calentamiento en la agricultura y masa forestal por el estrés que les ocasiona. También se prevé la emergencia de plagas y enfermedades de las plantas, en lugares donde antes no se desarrollaban, así como la introducción y aumento de población de ciertos vectores exóticos y variaciones en las interacciones de los patógenos y las plagas con los agentes de control biológico.

cepas K84 y K1026

Cepas bacterianas de Rhizobium rhizogenes (antes Agrobacterium radiobacter) no patógenas, utilizadas para el control biológico de cepas tumorígenas de Rhizobium spp. (antes Agrobacterium spp.). La cepa K84 excreta un antibiótico específico contra cepas causantes de tumores de Rhizobium spp. denominado agrocina 84 (codificada por el plásmido pAgK84) y controla eficazmente a las cepas patógenas sensibles y también a algunas de las resistentes al mismo (aunque en menor proporción), utilizando además otros mecanismos implicados, como la síntesis de otras sustancias antibacterianas (la agrocina 434, y el sideróforo ALSK84), y la colonización del sistema radicular mediante la formación de biopelículas. Tanto el plásmido pAgK84 como el plásmido Ti pueden ser transferidos entre la cepa K84 y cepas patógenas. Sin embargo, mientras la transferencia del plásmido Ti a la cepa K84 es poco frecuente, la del pAgK84 desde la cepa K84 a las patógenas ocurre con frecuencia, poniendo en peligro el biocontrol. Para asegurar su efectividad, se obtuvo un mutante de deleción Tra- de pAgK84, deficiente en su transferencia por conjugación, que se denominó cepa K1026, con la que el control biológico es seguro. Dicha cepa se utiliza en muchos países en un producto denominado comercialmente Nogall, pero su uso no está autorizado en la Unión Europea.

confusión sexual

Técnica de control biológico muy extendida que utiliza la liberación de feromonas sexuales sintéticas para desorientar a los insectos plaga, impidiendo o dificultando el encuentro entre machos y hembras y reduciendo así la reproducción y el daño en los cultivos. Su utilidad en Fitopatología radica en lograr disminuir la incidencia de vectores aéreos de agentes patógenos (virus y bacterias con y sin pared, o fitoplasmas), contribuyendo así al manejo integrado de enfermedades de plantas. Se ha descrito la aparición de resistencias, ya que algunas poblaciones plaga se adaptan, tras exposiciones continuadas a feromonas sintéticas y reducen su sensibilidad o modifican su comportamiento, lo que puede implicar una disminución significativa de la eficacia de esta técnica de control en cultivos y masas forestales y obliga a la adopción de métodos complementarios de control.

depredador

1. Enemigo natural que captura otros organismos animales y se alimenta de ellos, matando algunos durante su vida, según terminología de la FAO, 2022. Glosario de términos fitosanitarios NIMF nº 5. Los protozoos, nematodos y otros organismos, pueden ser también depredadores de interés en control biológico. 2. Artrópodos útiles al hombre que cazan y se alimentan de artrópodos perjudiciales (fitófagos o vectores) para subsistir y reproducirse, dependiendo de ellos en gran parte.

desmanche

Término común en América Latina para describir la aplicación de medidas fitosanitarias (erradicación, poda selectiva de partes atacadas, tratamientos, etc.) por focos, cuando la plaga (en sentido amplio) se presenta inicialmente de esa manera. Efectuado oportunamente, puede detener un problema sanitario en sus inicios, disminuyendo el costo de las aplicaciones y protegiendo el posible control biológico.

estrategia inoculativa

Aquella de un control biológico que consiste en aplicar cantidades relativamente reducidas del agente de biocontrol (palos recubiertos introducidos en el suelo o sustrato, geles, semillas recubiertas o pildoradas, baño de semillas, inmersión de cuello y raíces, entre otras) para que adquiera posteriormente un nivel poblacional adecuado y efectivo.

estrategia inundativa

Aquella de un control biológico que consiste en aplicar cantidades elevadas del agente de biocontrol mediante (pulverización, irrigación o suelta masiva de individuos, como en el control biológico con artrópodos), de manera similar a como se efectúa con los productos químicos.

fungicida azólico

Clase de agentes antifúngicos ampliamente utilizados en agricultura y medicina para controlar infecciones causadas por hongos. Actúan inhibiendo la biosíntesis de ergosterol, un componente esencial de la membrana celular de los hongos, lo que interfiere con su crecimiento y reproducción. Los oomicetos no sintetizan ergosterol y, por tanto, no son sensibles a este tipo de fungicidas. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha abordado la preocupación sobre el uso de fungicidas azólicos en la agricultura y su relación con el desarrollo de resistencia en ciertos hongos fitopatógenos y en patógenos humanos como Aspergillus fumigatus. Además, se ha relacionado la exposición prolongada a azoles con toxicidad hepática y disrupción endocrina, especialmente en personas inmunodeprimidas. La resistencia a azoles puede dificultar el tratamiento de infecciones fúngicas graves en humanos. Todo ello, compromete la efectividad de tratamientos médicos y agrícolas. Además, los azoles pueden persistir en el suelo y agua, afectar a microorganismos beneficiosos y se pueden acumular en el medioambiente y generar efectos negativos en la biodiversidad. Para reducir riesgos y minimizar la posibilidad de selección de hongos resistentes, es aconsejable hacer un uso racional de estos fungicidas, realizar rotación de fungicidas, controlar residuos en productos agrícolas y aplicar prácticas sostenibles de manejo de enfermedades, como el control biológico.

hemolinfa

Líquido interno o fluido de invertebrados con un sistema circulatorio abierto, como moluscos y artrópodos (insectos, arácnidos y crustáceos). La hemolinfa, generalmente gris o incolora, transporta nutrientes a los tejidos y participa en la muda. En los nematodos está contenida en el pseudocele. No riega directamente todas las células y órganos del artrópodo, sino que el tegumento que los cubre posee una membrana basal de tejido conectivo, cuyas propiedades controlan el intercambio de materiales entre las células y la hemolinfa, que se distribuye por todo el cuerpo del artrópodo de forma más o menos libre. Normalmente representa entre un 5 y un 40 % del peso del individuo, según la especie. En ella se encuentran las células del sistema inmune de los invertebrados, y las células implicadas en la coagulación. Está compuesta principalmente por agua en un 90 % y el resto por diversos compuestos orgánicos e inorgánicos, que incluyen lípidos, azúcares (trehalosa), glicerol, aminoácidos y hormonas. Cerca del 10 % del volumen de la hemolinfa está ocupado por células, los hemocitos, que tienen capacidad de fagocitar. A menudo posee un pigmento para el transporte de oxígeno, denominado hemocianina. Los hongos entomopatógenos, utilizados en control biológico, actúan reduciendo el movimiento de componentes de la hemolinfa. Los Mollicutes fitopatógenos (espiroplasmas y fitoplasmas) tras ser adquiridos (ingeridos) por los insectos vectores durante la ingestión de la savia del floema, se ubican en la cavidad corporal del insecto, por la región media del canal alimenticio del intestino. Probablemente se ubican dentro de las células del insecto mediante un proceso de internalización mediado por un receptor. Una vez dentro de las células del epitelio del canal alimenticio, los Mollicutes se multiplican y posteriormente se movilizan a través del plasmalema y lámina basal de las células del insecto hacia su sistema circulatorio. Utilizando a la hemolinfa como medio de transporte y multiplicación, migran hacia las glándulas salivales de donde son expulsados junto con la saliva hacia el floema en el subsiguiente período alimenticio del insecto en una planta huésped o anfitriona. Este proceso es en el caso de las bacterias fastidiosas limitadas al floema.

hiperparásito

Aquel que parasita o vive a costa de otro parásito. Algunos se usan en control biológico de hongos, como Trichoderma spp. y otros para el control biológico incluso de insectos.

holobionte

La totalidad de organismos en un ecosistema dado, por ejemplo, una planta y su microbioma asociado, que constituyen un metaorganismo. Forman una compleja comunidad que influye decisivamente en el crecimiento, desarrollo, salud, productividad y capacidad de la planta para confrontar situaciones adversas. La tolerancia de las plantas a estreses de índole diversa puede estudiarse desde una perspectiva holística, considerando a la planta como un holobionte. El conocimiento profundo de la estructura, composición y funcionamiento de las comunidades microbianas implicadas, así como de las interacciones que se establecen entre sus componentes y entre estos y el anfitrión o huésped, pueden generar posibilidades de mejora de la resistencia frente a estreses y en el diseño de estrategias de control biológico y gestión integrada de enfermedades. Las herramientas ómicas son decisivas en este proceso.

hongo entomopatógeno

Grupo de hongos capaces de producir epizootias con resultado de enfermedad en insectos y arácnidos. Se han descrito unas 700 especies, pero solo se han empleado pocos más de la decena. Los más comúnmente utilizados en control biológico son Beauveria bassiana, Metarhizium anisopliae, Isaria fumosorosea (antes Paecilomyces fumosoroseus), Nomuraea rileyi, Entomophthora muscae, Pandora neoaphidis, Paecilomyces lilacinus, Paecilomyces fumosoroseus, Aschersonia aleyrodis, Verticillium lecanii y Trichoderma longibrachiatum.

incubadora biológica de esporas

Aquella que permite realizar el control biológico y verificar el correcto funcionamiento de la esterilización realizada en un autoclave de vapor de agua.

insectario

1. Colección de insectos. 2. Instalación de cría de insectos vivos en condiciones controladas, para su uso como vectores en transmisiones experimentales o como especies beneficiosas (polinizadores) o útiles en el control biológico. 3. Lugar o caja de uso didáctico y exhibitorio en la que se ordenan y conservan ejemplares de insectos muertos clasificados habitualmente en cajas entomológicas, generalmente de madera.

intestino

1. En nematodos, tubo que ocupa la mayor parte de la cavidad corporal del nematodo, y es el responsable de la absorción de los nutrientes ingeridos. 2. (gut). En insectos el tracto gastrointestinal se divide en tres regiones principales: intestino anterior, intestino medio e intestino posterior. El intestino anterior está formado por la faringe, el esófago, el buche y el proventrículo. El intestino medio está dividido por la membrana peritrófica en un espacio ectoperitrófico. Los intestinos de los insectos presentan ambientes distintivos para la colonización microbiana, y las bacterias en el intestino brindan potencialmente muchos servicios beneficiosos a sus huéspedes o anfitriones. Los insectos muestran una amplia gama en el grado de su dependencia de las bacterias intestinales para funciones básicas. Las bacterias intestinales de insectos contribuyen a la nutrición, la protección contra parásitos y patógenos, la modulación de las respuestas inmunitarias, la comunicación y la transmisión de bacterias fitopatógenas como vectores. En la naturaleza los insectos se enfrentan a una amenaza constante de infección por numerosos virus exógenos, así como por diversas bacterias (entre las cuales es prominente Bacillus thuringiensis) y sus tractos intestinales son la vía de entrada predominante. Los insectos pueden adquirir estos virus o las bacterias por vía oral durante la alimentación o durante la succión de savia y la alimentación de follaje por parte de insectos fitófagos. Sin embargo, el tracto intestinal de los insectos forma varias barreras físicas e inmunológicas para defenderse de la invasión viral o bacteriana, incluida la inmunidad antiviral intrínseca de las células, la matriz peritrófica y la capa de mucina, y los microorganismos simbióticos locales (de importancia en control biológico). Que una infección pueda establecerse con éxito en el tracto intestinal depende de las complejas interacciones entre los virus y algunas bacterias y esas barreras, así como la posible transmisión de los virus o de las bacterias en insectos vectores.

liberación inundativa

Liberación de una gran cantidad de agentes de control biológico u organismos beneficiosos producidos masivamente, previendo lograr un efecto rápido, según terminología de la FAO, 2022. Glosario de términos fitosanitarios NIMF nº 5.

mancha marrón del peral

Denominación común de la enfermedad causada por el hongo Stemphylium vesicarium, que produce una de las enfermedades con mayor incidencia económica en peral en Europa, debido a que produce graves lesiones necróticas en hojas y frutos. El ciclo vital del hongo causante de esta enfermedad consta de dos fases bien diferenciadas, una sexual (Pleospora allii) y otra asexual (S. vesicarium). Esta última se desarrolla a partir de las infecciones primarias. La aparición de las conidias provoca nuevas infecciones y contribuye a agravar los daños. Durante el período vegetativo, el hongo elabora substancias tóxicas que causan lesiones sobre la epidermis del fruto. Las hojas y frutos infectados en el período vegetativo son los responsables de favorecer, mediante la formación de peritecas, la diseminación del patógeno en la primavera siguiente. El manejo integrado es efectivo mediante la eliminación de reservorios (restos foliares y frutos caídos al suelo en otoño) y el control biológico con Trichoderma harzianum en primavera.

micovirus

Virus que infecta a hongos y oomicetos de la mayoría de los grupos taxonómicos, incluyendo a los patógenos de plantas. Se descubrieron durante el estudio de una enfermedad que afecta al champiñón (Agaricus bisporus) cultivado, donde causan retraso del crecimiento, cambios en la coloración y malformaciones. Los micovirus carecen de una ruta extracelular de infección, y solo se transmiten intracelularmente mediante anastomosis hifal (transmisión horizontal) o durante la esporogénesis (transmisión vertical). Comúnmente, las infecciones por micovirus son asintomáticas, pero en algunos casos tienen efecto sobre el fenotipo de los hongos y oomicetos infectados, incluyendo efectos sobre su virulencia. Particularmente interesantes son los micovirus que inducen hipovirulencia en especies fitopatógenas, es decir, que reducen la virulencia del hongo u oomiceto en la planta infectada. Por ello, pueden ser utilizados como agentes de control biológico, suponiendo una alternativa al control químico de distintas enfermedades.

norma NIMF 3. 1995

Norma internacional sobre el Código de conducta para la importación y liberación de agentes exóticos de control biológico. Producida por la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) dependiente de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

norma NIMF 3. 2005

Norma internacional relativa a las Directrices para la exportación, el envío, la importación y liberación de agentes de control biológico y otros organismos benéficos. Producida por la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) dependiente de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

política agraria común, PAC

Conjunto de disposiciones de la Unión Europea (UE) destinadas a asegurar las rentas de los agricultores y el abastecimiento alimentario a los consumidores de la UE conforme a unas directrices generales. Las ayudas directas de la PAC constituyen alrededor del 90 % de los pagos totales anuales del Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA) y suponen una garantía real de renta para los agricultores que deben presentar una solicitud de ayuda si lo creen conveniente. La actual PAC contempla un pago básico a los agricultores (“régimen de pago básico”), destinado a los agricultores que apliquen prácticas agrícolas beneficiosas para el clima y el medio ambiente (“pago verde”), un pago complementario para los jóvenes agricultores que comiencen su actividad agrícola y un pago del régimen para los pequeños agricultores, entre otras ayudas por superficie cultivada de ciertos cultivos, etc. Posee implicaciones directas sobre la Sanidad Vegetal pues la tendencia actual de la PAC es a favorecer la agricultura ecológica que obliga a una gestión integrada de plagas (GIS) incluyendo sistemas integrados de prevención de la entrada de plagas exóticas y el control biológico de plagas, en sentido amplio.

protocolo de diagnóstico EPPO o IPPC-FAO

Protocolos, normas o estándares de diagnóstico, detección e identificación de agentes patógenos, y plagas en sentido amplio, elaborados por consenso de diferentes órganos técnicos de la EPPO o de la IPPC-FAO. Los confeccionan paneles o grupos de trabajo internacionales constituidos por expertos de reconocido prestigio (generalmente un coordinador y 4-6 miembros adicionales) con experiencia científica o técnica en diagnóstico, que los redactan de forma altruista, a propuesta de la EPPO o de la IPPC-FAO. Para garantizar la aceptación internacional, los proyectos de normas pasan por un cuidadoso procedimiento de aprobación, durante el cual todos los países miembros de la EPPO tienen la oportunidad de expresar sus puntos de vista. Las decisiones finales se obtienen por consenso tras su discusión y las Normas EPPO son adoptadas oficialmente por el Consejo de la EPPO. Tras la aprobación, las Normas EPPO se publican en el Boletín de la EPPO y también se pueden recuperar a través de la página electrónica www.eppo.int (a través de enlaces al sitio web del Boletín de la EPPO). Además, se almacenan como documentos PDF en la base de datos global de la EPPO. Todos los estándares EPPO, excepto parte de los estándares PP1, se pueden obtener de forma gratuita. Los estándares PP1 se almacenan en una base de datos dedicada y es necesario registrarse para acceder a estándares PP1 específicos, que recogen los estándares para la evaluación de tipos específicos de productos fitosanitarios. Las Normas EPPO son recomendaciones dirigidas a las Organizaciones Nacionales de Protección Vegetal de los países miembros de la EPPO. Las Normas EPPO también son «Normas Regionales» en el sentido que les da la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) de la FAO. Las Normas EPPO se han separado en dos series principales: Normas PM sobre medidas fitosanitarias (que abarcan medidas reglamentarias, tratamientos, análisis de riesgo, diagnósticos, certificación y uso seguro del control biológico) y Normas PP (de evaluación de eficacia de productos fitosanitarios). Los interesados pueden suscribirse a una lista de correo electrónico para recibir gratuitamente las nuevas normas o estándares aprobados. Las normas o estándares están disponibles en inglés, francés, español, ruso, árabe y chino. En el caso de borradores de estándares IPPC-FAO, tras la consulta por países se redacta la versión final y se indica que el protocolo es adoptado por el Comité de Normas en nombre de la Comisión de Medidas Fitosanitarias (con fecha de adopción), como una parte prescriptiva de la NIMF 27 (Protocolos de diagnóstico para plagas reglamentadas), indicando DP (protocolo de diagnóstico de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria) y el número de orden correspondiente seguido del número de orden de la versión (como DP 15-1 que sería el correspondiente al virus de la tristeza de los cítricos, versión primera). La protección fitosanitaria nacional (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en el caso español) de cada país, puede presentar una solicitud de revisión de un protocolo de diagnóstico, así como las Organizaciones Regionales de Protección Fitosanitaria (ONPF), Organizaciones Regionales de Protección Fitosanitaria (ORPF) o la Comisión de órganos subsidiarios de Medidas Fitosanitarias (CMF) a través de la Secretaría de la CIPF (ippc@fao.org), que a su vez lo remitirá al Panel Técnico de Protocolos de Diagnóstico (TPDP) de la IPPC.

registro de productos fitosanitarios

Aquel que recoge la lista de productos autorizados previamente e inscritos necesariamente para que puedan comercializarse en España, previa evaluación y autorización de la comercialización de la materia activa del mismo en la Unión Europea. La utilización de productos fitosanitarios puede tener otros efectos no deseables y es imprescindible que estos efectos no sean en ningún modo peligrosos para la salud humana, ni tampoco que lleguen a presentar niveles de riesgo inaceptables para el medio ambiente, incluidas la flora y la fauna silvestres. En consecuencia, cada Estado y en España el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) aplica los mecanismos necesarios para que solo puedan comercializarse aquellos productos fitosanitarios que sean útiles y eficaces para combatir las plagas, pero que no comporten otros riesgos colaterales. El denominado Registro de Medios de Defensa Fitosanitaria (RMDF), regulado por un Real Decreto, incluye a los organismos de control biológico.

sociedad europea de investigación sobre malas hierbas

Sociedad científica internacional sin ánimo de lucro fundada en 1975 y activa desde entonces en la promoción y coordinación de la investigación en malherbología. Página electrónica: https://www.ewrs.org/. Cuenta con miembros de unas 50 naciones (Europa y el resto del mundo), integrando investigadores de instituciones oficiales, universidades, sectores comerciales y consultores independientes. Está organizada actualmente mediante grupos de trabajo sobre control biológico (biological control), educación (education and training), manejo de resistencia a herbicidas (herbicide resistance), plantas invasoras (invasive alien plants), control físico y cultural (physical and cultural weed control), manejo de precisión (precision weed management), banco de semillas, y germinación (soil seed bank, germination and early growth), uso sostenible de herbicidas (sustainable use of herbicides) manejo en sistemas mediterráneos (weed management in Mediterranean cropping systems) y vegetación y biodiversidad (weed vegetation and biodiversity). Sus objetivos fundamentales son: i) documentar la dinámica poblacional de las malas hierbas que crecen en campos de cultivo y en espacios no agrícolas y su respuesta a prácticas agrarias; ii) desarrollar y promover herramientas, normas y estrategias de manejo; y iii) evaluar servicios ecosistémicos aportados por las malas hierbas (polinización, conservación de biodiversidad, control de especies problemáticas). Organizan congresos europeos y mundiales, talleres y cursos de formación, publican la revista Weed Research (editorial Wiley), que es receptora de artículos sobre biología, control, ecología y modelización de malas hierbas. Han establecido redes entre investigadores, agricultura y responsables políticos para impulsar el manejo sostenible de las malas hierbas o malezas.

Sociedad Española de Fitopatología
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