sala blanca
Recinto especialmente diseñado para obtener bajos niveles de contaminación y en el que se lleva a cabo un riguroso control de parámetros ambientales, del número de partículas suspendidas, temperatura, humedad, caudal de aire, presión e iluminación. Estas instalaciones están asociadas con un alto coste de operación y mantenimiento, pero son imprescindibles para manipular con seguridad agentes patógenos, plantas inoculadas con patógenos de cuarentena o mediante vectores, organismos modificados genéticamente y productos tóxicos. Poseen una serie de componentes estructurales, como son: esclusas de aire, entradas de aire filtrado estéril basado en filtros HEPA y sistema de renovación del mismo, escala de presiones o depresiones según el caso (presión positiva para evitar el acceso de contaminantes o negativa para facilitar el flujo de aire hacia zonas con menos riesgo), esclusas que mantienen diferencias de presión entre salas y el exterior, paredes recubiertas de vinilo, juntas siliconadas y esquinas redondeadas para evitar acumulación de polvo y favorecer su limpieza, eliminación del agua mediante tratamiento desinfectante, zona de lavado alejada de la zona de producción o inoculación. Los operarios deben vestir ropa adecuada para evitar la introducción de contaminantes y además todo el material se debe manipular con cuidado y por personal adiestrado en el uso de tales salas.