Grupo de hongos capaces de producir epizootias con resultado de enfermedad en insectos y arácnidos. Se han descrito unas 700 especies, pero solo se han empleado pocos más de la decena. Los más comúnmente utilizados en control biológico son Beauveria bassiana, Metarhizium anisopliae, Isaria fumosorosea (antes Paecilomyces fumosoroseus), Nomuraea rileyi, Entomophthora muscae, Pandora neoaphidis, Paecilomyces lilacinus, Paecilomyces fumosoroseus, Aschersonia aleyrodis, Verticillium lecanii y Trichoderma longibrachiatum.
sistema de transporte coloidal, STC
Método que permite mover partículas pequeñas suspendidas en un medio, generalmente mediante un sistema que mantiene esas partículas en suspensión. Sus principales aplicaciones en fitopatología, son: i) la aplicación de agroquímicos, pues permite la dispersión eficiente y uniforme de bactericidas, fungicidas y otros productos fitosanitarios, al mejorar su adherencia y penetración, especialmente conveniente en el control de trips y ácaros; ii) control de plagas y enfermedades al facilitar la distribución de agentes biológicos y bioinsecticidas; iii) aplicación de tratamientos preventivos o curativos; iv) transporte de nutrientes en fertilización, asegurando una distribución homogénea y una idónea absorción por la planta; y v) revegetación y restauración ecológica en proyectos de reforestación ya que facilita la dispersión de semillas o de microorganismos beneficiosos en áreas extensas y de difícil acceso. Así, la utilización de un sistema de transporte coloidal favorece en gran medida, por ejemplo, el manejo del hongo entomopatógeno Beauveria bassiana y mejora su actividad frente a plagas como Scirtothrips spp., Tetranychus urticae o pulgones vectores de virus como Aphis gossypii. Las esporas de B. bassiana germinan tras entrar en contacto con la cutícula del artrópodo formando un apresorio que permite la penetración y colonización del anfitrión.
insecticida
Producto utilizado para combatir insectos por su modo de acción o su composición biológica o química. Puede actuar por contacto, ingestión o inhalación. Pueden ser: i) biorracionales (biorational insecticides) que actúan inhibiendo la metamorfosis; ii) de origen vegetal (botanical insecticides) cuya materia activas son alcaloides extraídos de vegetales, como nicotina, rotenona y piretrinas; iii) inorgánicos (inorganic insecticides) a base de arsénico, azufre, mercurio, flúor u otros elementos, que han sido reemplazados por insecticidas orgánicos de síntesis por su fitotoxicidad y toxicidad; iv) oleofosforados (oleophosphate insecticides) constituidos por una mezcla de aceite mineral y un insecticida organofosforado, generalmente sistémico; v) organoclorados (organochlorine insecticides) la mayoría compuestos por hidrocarburos clorados, e incluyen entre otros al DDT, metoxicloro, lindano, aldrin, diendrin y endosulfán, actualmente prohibidos por su baja degradabilidad y acumulación en tejidos grasos; vi) organofosforados (organophosphate insecticides) orgánicos de síntesis, inhibidores de la colinesterasa. Incluyen al malatión, triclorfón, fentión, etil-paratión, dimetoato y fenitrotión, actualmente prohibidos por su toxicidad para vertebrados; vii) sulfoorgánicos (organosulfur insecticides) que contienen azufre con acción insecticida, acaricida y ovicida, como el tetradifón, también prohibidos; viii) bioinsecticidas (bioinsecticides) muchos de ellos de uso ecológico e inocuos para fauna auxiliar, a base de productos naturales o microorganismos, como hongos entomopatógenos, virus (como el baculovirus de la nucleopoliedrovirus o poliedrosis nuclear) o bacterias esporígenas (como Bacillus thuringiensis).