carbón activo, CA
Aquel previamente tratado para aumentar su capacidad de adsorción. Se utiliza en ciertos medios de cultivo y para eliminar o reducir sustancias que inhiben el crecimiento de tejidos vegetales cultivados in vitro o reducir inhibidores de origen vegetal cuando se realiza inoculación mecánica de virus en plantas indicadoras.
cotiledón
Primera hoja u hojas del embrión de las espermatofitas, que difieren morfológica o funcionalmente de las siguientes. En semillas con endospermo, como en las gramíneas, funcionan en la germinación como órgano de absorción de las reservas y en las semillas sin endospermo, desempeñan normalmente funciones de reserva, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH. Suelen utilizarse en algunas plantas indicadoras para inoculación mecánica de virus en los que producen lesiones locales.
diseminación
1. Acción y efecto de diseminar o extender. 2. En relación con enfermedades de plantas, la transferencia, propagación o transporte de material infeccioso o inóculo al tejido vegetal sano por el viento (polen) y lesiones mecánicas (producidas por áridos o rameado), agua (riego o lluvia), insectos vectores, animales (nematodos, aves, mamíferos rumiantes), herramientas o maquinaria de corte, técnicas de cultivo (injerto, poda, recolección por vareo, entutorado, transmisión mecánica por el operario), inoculación experimental (inoculación mecánica, cuscuta, injerto de inoculación o inyección) u otros medios (injerto natural de raíces, semilla, tubérculos, rizomas, bulbos o cualquier material vegetativo contaminado, etc.).
donante
1. Que da o transfiere una cosa o algo a otro u otros individuos, como órganos, tejidos, células o patógenos. 2. Planta infectada utilizada para obtener vectores portadores (virulíferos o bacterilíferos) del patógeno o patógenos de interés o para transmitir la enfermedad vegetativamente, por inoculación mecánica, semilla, cuscuta o por otros vectores. 3. Genitor que solo interviene una vez para aportar ciertos genes en un proceso de mejora para la resistencia a enfermedades.
ensayo biológico
Método de detección de agentes patógenos (transmisibles por inoculación mecánica, injerto, cuscuta o vectores), presentes en una muestra asintomática de la que se desea conocer su estado sanitario, o en aquella sintomática que se desea diagnosticar e identificar a su agente o agentes causales o asociados a los síntomas. Los ensayos biológicos más populares son la inoculación de plantas indicadoras herbáceas por inoculación mecánica o la de plantas indicadoras leñosas por injerto de inoculación. Son sensibles y frecuentemente constituyen la única forma de demostrar la patogenicidad y estimar la virulencia de agentes no cultivables. Pero precisan de instalaciones adecuadas, sofisticadas y costosas para favorecer la expresión de síntomas y evitar la contaminación exterior por vectores, y son lentos ya que precisan de días (en plantas indicadoras herbáceas) y meses o años en plantas leñosas. Hoy día están en desuso por la carencia de personal especializado, su alto coste y lentitud diagnóstica, y por la irrupción de métodos serológicos, de hibridación, amplificación molecular y de secuenciación masiva, que los van sustituyendo. No obstante, durante muchos decenios han constituido la prueba más sensible y única de conocer el estado sanitario para certificar plantas y semillas. 2. (biological test). Medida estimada de la concentración o potencia de acción de una sustancia mediante su efecto en células o tejidos vivos y en Patología vegetal muy utilizada para evaluar la virulencia. 3. (biological assay). Cualquier método, prueba o test, in vivo o in vitro, que implique experimentos en organismos vivos o sus tejidos.
hipersensibilidad
1. La reacción de hipersensibilidad (HR, acrónimo del inglés Hypersensitive Reaction), se debe a una respuesta rápida de defensa de la planta a patógenos incompatibles. No debe ser confundida con la patogenicidad, y puede ocurrir en las combinaciones patógeno-huésped o anfitrión que muestran incompatibilidad, como: i) patógeno virulento-planta no huésped o no anfitriona; ii) patógeno virulento-cultivar resistente; y iii) cepa o mutante no virulento-cultivar sensible. Es la cualidad de algunas plantas extremadamente sensibles, que generan una reacción local, poco tiempo después de la introducción natural o la inoculación artificial de un patógeno y que, debido a la muerte de las células alrededor de los puntos de entrada, impide el desarrollo posterior del patógeno invasor y la aparición de nuevos síntomas. La prueba de hipersensibilidad se utiliza ampliamente para el diagnóstico de bacterias fitopatógenas, ya que la mayoría de las especies fitopatógenas de los géneros Erwinia, Pseudomonas y Xanthomonas, entre otros, inducen HR visible en ciertas especies de plantas en las que no causan enfermedades. Por tanto, si una suspensión de un cultivo puro es capaz de provocar esta reacción será un indicio de que la bacteria en cuestión es fitopatógena. La prueba se realiza mediante infiltración de una suspensión bacteriana densa (107-108 ufc/mL) en el mesófilo de hojas bien desarrolladas, generalmente de tabaco, pero también en tomate, geranio, o vainas de judía o frijol. La reacción es rápida y en menos de 48 h aparece un desecamiento brusco que se observa exclusivamente en la zona infiltrada y que no avanza con el tiempo. También se utiliza, como prueba de diagnóstico en virología mediante inoculación mecánica de plantas indicadoras herbáceas como algunas solanáceas (mayoritariamente del género Nicotiana), quenopodiáceas, cucurbitáceas, etc. La inoculación mecánica de un extracto de la planta infectada por virus, generará en algunos huéspedes lesiones locales, normalmente necróticas, aunque también pueden ser cloróticas, como manifestación de la reacción de hipersensibilidad. 2. Respuesta inmune inflamatoria en mamíferos, frecuente en conejos frente a ciertos inmunógenos ante una segunda exposición a un antígeno ya inyectado durante un protocolo de inmunización.
indexing
Vocablo inglés, también utilizado comúnmente en español. Se refiere al conjunto de procedimientos o pruebas biológicas con una serie o gama de plantas indicadoras, normalmente leñosas inoculadas por injerto, para detectar la presencia de agentes patógenos transmisibles por injerto del material vegetal analizado (algunas bacterias, entre ellas todos los fitoplasmas, micoplasmas entre ellos los espiroplasmas, algunos hongos y oomicetos, virus y viroides). El término también incluye a las pruebas biológicas con una serie de plantas indicadoras herbáceas inoculadas mecánicamente. El procedimiento general consiste en tomar material de una planta problema a analizar y transferirlo por injerto o inoculación mecánica a otra planta (denominada indicadora) que desarrollará, tras un período de tiempo variable, síntomas más o menos característicos del patógeno buscado, caso de estar presente. Normalmente, las plantas inoculadas son mantenidas en las condiciones más apropiadas para la expresión de la infección. La manifestación de síntomas sucede en días en el caso de plantas indicadoras herbáceas, pero en los indicadores leñosos transcurren generalmente meses. El método es muy sensible pues permite la multiplicación del patógeno inoculado por injerto en la planta indicadora hasta provocar síntomas. Se ha realizado extensivamente durante décadas para selección sanitaria en la práctica totalidad de cultivos leñosos y algunos herbáceos como la fresa, antes de la aplicación de otras tecnologías como las serológicas ELISA, la hibridación o la amplificación molecular por PCR en tiempo real o la secuenciación masiva. Posibilita la detección de agentes patógenos transmisibles por injerto, aún de los de etiología desconocida, razón por la que se continúa utilizando en algunos casos específicos y países. Actualmente es habitual simultanear pruebas sensibles y específicas de laboratorio (por ejemplo, se usa la inmunoimpresión-ELISA con anticuerpos monoclonales o RT-PCR en tiempo real, para detección fiable del virus de la tristeza de los cítricos, Closterovirus tristezae o Citrus tristeza virus-CTV, sustituyendo a la clásica planta indicadora de lima mexicana). Así, se logra reducir el uso de plantas indicadoras que resulta lento, caro, no suficientemente específico y precisa personal especializado para la lectura de síntomas y espacio de invernadero o cámara climática para la realización de las pruebas. No obstante, constituye una prueba definitiva, y frecuentemente única, para demostrar la patogenicidad y valorar la agresividad de un agente patógeno en distintos huéspedes o anfitriones. 2. En ocasiones, se utiliza el término para referirse de modo amplio a una serie de pruebas, no solamente de inoculación en plantas indicadoras, para conocer el estado sanitario de una planta o sus productos (bulbos, semillas, tubérculos, etc.) a modo de cribado.
lesión local
Herida o síntoma de infección restringida que afecta a una zona localizada de la planta. Tiene generalmente forma de necrosis o clorosis de unas pocas células resultante de una infección primaria, como la causada por la inoculación mecánica de virus. Su forma, tipo y fecha de aparición tras la inoculación mecánica experimental tiene valor diagnóstico en virología tras la inoculación de plantas indicadoras herbáceas.
madera estriada del manzano
Denominación común de la enfermedad, de amplia distribución geográfica, causada por el virus de la madera estriada del manzano (Apple stem pitting virus-ASPV), familia Betaflexiviridae, género Foveavirus, especie Foveavirus mali. Infecta básicamente al manzano (Malus spp.) que es su huésped o anfitrión natural (son especialmente sensibles algunos cultivares de sidra y especies ornamentales). Produce síntomas cuando es inoculado experimentalmente en peral, membrillero o en el híbrido Pyronia. La mayoría de los cultivares de manzano son tolerantes al virus, pero en los sensibles induce una importante reducción del vigor, la producción y la calidad de la madera, debido a las estrías que genera. En cultivares sensibles o en sus plantas indicadoras produce necrosis del nervio principal de las hojas, que induce epinastia, manchas cloróticas y necróticas en el limbo y finalmente necrosis generalizada en los brotes jóvenes. Los aislados agresivos provocan un decaimiento rápido. Se transmite por injerto y otros métodos de propagación vegetativa y mediante inoculación mecánica experimental. Presente en España.
mosaico amarillo de la judía
Denominación común de la enfermedad causada por el virus del mosaico de la judía (Bean yellow mosaic virus-BYMV), familia Potyviridae, género Potyvirus, especie Potyvirus phaseoluteum. Sus huéspedes o anfitriones principales son alfalfa; almorta; alubia, frijol, fríjol, judía, habichuela o poroto; haba; guisante, arveja o chícharo; y trébol. En general está citado en muchas especies de leguminosas, pero también en especies de las iridáceas, como el gladiolo, fresia, etc. Sus síntomas más típicos consisten en manchas amarillo claro sobre fondo verde oscuro en el foliolo, que se extienden hasta adquirir aspecto clorótico. Las primeras hojas trifoliadas se transforman en cóncavas en el haz y de aspecto brillante. Reduce la longitud de los entrenudos y la producción de vainas. En guisante, arveja o chícharo, causa un leve moteado en las hojas que se vuelve intenso, con áreas verde oscuro que se forman en las venas principales. Las plantas muestran deformaciones ligeras y enanismo. Las plantas infectadas muestran inclusiones citoplasmáticas granulares o cristalinas e inclusiones cristalinas intranucleares. La mayor parte de las inclusiones presentan la típica forma cilíndrica o en forma de molinillo o agregados laminares. Se transmite por pulgones de forma no persistente y por inoculación mecánica. La transmisión por semilla no es frecuente, aunque se ha citado en el caso de guisante, arveja o chícharo y haba, y de Lupinus luteus y Melilotus albus. En el caso de iridáceas se transmite además por bulbos infectados. Presente en España.
mosaico de la alfalfa
Denominación común de la enfermedad causada por el virus del mosaico de la alfalfa (Alfalfa mosaic virus-AMV), familia Bromoviridae, género Alfamovirus, especie Alfamovirus AMV. Infecta a numerosos anfitriones o huéspedes cultivados como alfalfa, patata o papa, pimiento, tomate, apio, judía, alubia, frijol, fríjol o poroto, guisante, arveja o chícharo, garbanzo, etc. Causa enanismo y malformaciones con moteado y mosaico en alfalfa y necrosis del tubérculo de patata o papa. En especies hortícolas causa generalmente mosaicos y necrosis foliares. En tomate, amarilleo inicial o bronceado de las yemas terminales, foliolos curvados hacia abajo y necrosis de los nervios de los foliolos. Los botones apicales y las hojas más jóvenes pueden llegar a necrosarse, y la necrosis puede extenderse a ramas y tallo principal. Produce ralentización del crecimiento y decoloración marrón rojiza del floema cerca del cuello. En frutos cuajados aparecen manchas necróticas. Se transmite por inoculación mecánica, semilla, polen y por pulgones de forma no persistente. Presente en España.
mosaico de la coliflor
Denominación común de la enfermedad causada por el virus del mosaico de la coliflor (Cauliflower mosaic virus-CaMV), familia Caulimoviridae, género Caulimovirus, de distribución mundial. Sus huéspedes o anfitriones son plantas de la familia Brassicaceae en general: col, brócoli, coliflor, col lombarda, rábano, nabo, Chenopodium album, Sonchus spp. y Malva spp. Produce mosaicos y moteados en la superficie foliar de una amplia lista de especies de las crucíferas. En coliflor se reduce el tamaño de la inflorescencia. A menudo, aparece en infecciones conjuntas con Turnip mosaic virus. Se transmite por pulgones de forma semipersistente y por inoculación mecánica. Presente en España.
mosaico enanizante del maíz
Denominación común de la enfermedad causada por el virus del mosaico enanizante del maíz (Maize dwarf mosaic virus-MDMV), familia Potyviridae, género Potyvirus, especie Potyvirus zeananus. Su síntoma característico es el mosaico foliar intenso en plantas jóvenes, que se vuelve difuso conforme la planta se desarrolla y tras las altas temperaturas veraniegas, presenta un amarilleo generalizado en hojas jóvenes. Las plantas infectadas jóvenes, presentan un notable enanismo. En sorgo muestra mosaico acompañado de manchas foliares rojizas o púrpura que posteriormente se necrosan. Se transmite por pulgones en forma no persistente, inoculación mecánica y algunos aislados por semilla en baja proporción. De distribución mundial, en España posee alta prevalencia en el Valle del Ebro (especialmente en Lérida/Lleida).
moteado atenuado del pimiento
Denominación común de la enfermedad causada por el virus del moteado atenuado del pimiento (Pepper mild mottle virus- PMMV), familia Virgaviridae, género Tobamovirus, de amplia distribución mundial. Sus huéspedes o anfitriones son básicamente el pimiento y especies de género Capsicum. La infección induce una clorosis suave de la hoja y enanismo de la planta, especialmente graves si se infecta en estado de plántula. Causa frutos pequeños, deformados con mosaico y con depresiones necróticas. Se transmite fácilmente por inoculación mecánica, por contacto entre plantas y por semilla. Sobrevive durante muchos meses en restos de cosecha. Presente en España.
moteado clorótico del maíz
Denominación común de la enfermedad causada por el virus del moteado clorótico del maíz (Maize chlorotic mottle virus-MCMV), familia Tombusviridae, género Machlomovirus, especie Machlomovirus zeae, de amplia distribución en zonas cerealistas de Asia, África y América. Sus huéspedes cultivados principales son el maíz, avena, sorgo y trigo. En maíz causa una grave enfermedad en la que se generan rayas verdes pálido o manchas paralelas a las venas foliares, que pueden unirse y crear un moteado clorótico que es seguido de necrosis foliar. Las orejas de las mazorcas son cortas y con malformaciones. Generalmente se produce un notable retraso en el crecimiento y rendimiento y la muerte de la planta. Produce la denominada necrosis letal del maíz en infección sinérgica con el virus del mosaico enanizante del maíz (Maize dwarf mosaic virus-MDMV). El virus se transmite por trips, coleópteros, inoculación mecánica y semilla. Presente en España.
moteado de la parietaria
Denominación común de la enfermedad causada por el virus del moteado de la Parietaria (Parietaria mottle virus-PMoV), familia Bromoviridae, género Ilarvirus. Sus huéspedes o anfitriones son Parietaria spp., pimiento y tomate. Causa una clorosis brillante o necrosis que puede afectar a toda la hoja, tallo y ápice. También puede presentarse en forma de moteado suave o incluso frecuentemente asintomático. Se transmite por inoculación mecánica o injerto. Presente en España.
moteado de las venas de clavel
Denominación común de la enfermedad causada por el virus del moteado de las venas de clavel (Carnation vein mottle virus-CVMoV), familia Potyviridae, género Potyvirus, especie Potyvirus dianthi. Su único anfitrión o huésped es el clavel donde genera manchas cloróticas y áreas oscuras en las venas de las hojas. En ocasiones causa malformaciones en pétalos y rotura de color de las flores. Se transmite por pulgones de forma no persistente y por inoculación mecánica. Común en zonas productoras de clavel. Presente en España.
moteado del clavel
Denominación común de enfermedad causada por el virus del moteado del clavel (Carnation mottle virus-CarMV), familia Tombusviridae, género Alphacarmovirus, especie Alphacarmovirus dianthi. Sus huéspedes o anfitriones son clavel y begonia. Induce un moteado suave en las hojas, atenuación del color en pétalos y genera pérdida de plántulas durante el proceso de enraizamiento. Se transmite por inoculación mecánica por contacto entre plantas. Presente en España.
moteado del haba
Denominación común de la enfermedad causada por virus del moteado del haba (Broad bean mottle virus-BBMV), de la familia Bromoviridae, género Bromovirus, especie Bromovirus BBMV. Sus huéspedes o anfitriones cultivados son alubia, frijol, fríjol, habichuela, judía o poroto, haba y arveja, chícharo o guisante. En haba causa moteado sistémico y deformación sistémica de la hoja; en alubia, habichuela, judía, frijol, fríjol o poroto, haba y guisante, arveja o chícharo, induce lesiones cloróticas locales y moteado y amarilleo foliar sistémico. La infección viral provoca inclusiones amorfas en las zonas cloróticas de las hojas infectadas, al principio granulares y posteriormente vacuoladas. Se transmite por inoculación mecánica y por vectores coleópteros, principalmente de las especies Acalymma trivittatum (sin. A. trivittata), Colaspis flavida, Diabrotica undecimpunctata, y Sitona lineatus. Presente en España.
porcentaje de transmisión
1. Cantidad de luz, medida en un espectrofotómetro o colorímetro, que pasa a través de una muestra. 2. Tanto por cien de plantas infectadas tras la transmisión experimental de un patógeno concreto, mediante inoculación mecánica, injerto, cuscuta, vectores, o semilla.
prueba biológica
Ensayo o experimento que se hace con organismos vivos. En Fitopatología habitualmente constan de ensayos sobre plantas indicadoras (incluyendo las cultivadas in vitro), hojas, flores o frutos desprendidos y manifestación de reacción de hipersensibilidad para bacterias (generalmente en hojas de tabaco), con fines de detección, diagnóstico o identificación de agentes patógenos. Los ensayos biológicos fueron los primeros en ser utilizados para el diagnóstico de virus, viroides y algunas especies bacterianas. Permiten detectar agentes patógenos, transmisibles por inoculación mecánica, cuscuta, injerto o vectores, de una planta donante problema a otra receptora sensible de la misma especie o de distinta. Las pruebas o bioensayos basados en inoculación por injerto son las más empleadas en plantas leñosas, y se basan en el establecimiento de conexiones citoplasmáticas, generalmente entre plantas de especies compatibles. Esto permite el paso de los agentes patógenos transmisibles por injerto desde la planta infectada a la planta sana. Se utilizan plantas indicadoras sensibles a la infección de una amplia gama de patógenos y que produzcan síntomas característicos. En el caso de algunas enfermedades, cuya etiología no ha podido ser aún determinada, la inoculación en distintas especies indicadoras es uno de los métodos de diagnóstico y detección disponible. La inoculación por injerto es todavía el método de inoculación biológica más utilizado para el diagnóstico de numerosas virosis de fresa, pequeños frutos, frutales, cítricos y vid, principalmente de aquellos agentes patógenos que permanecen con etiología desconocida. Los bioensayos, aunque de manera cada vez más reducida debido a su alto coste, duración y otros inconvenientes, continúan utilizándose en programas de certificación, debido a su simplicidad (aunque precisan sofisticadas instalaciones y personal experto) y polivalencia (posibilidad de detectar varios agentes patógenos, como virus, viroides y algunas bacterias, en un mismo huésped y ensayo). Las limitaciones de los métodos biológicos son el largo período de incubación (días para indicadores herbáceos y meses para leñosos) necesario para la expresión y observación de los síntomas por personal experto, el coste que implica el mantenimiento de invernaderos en condiciones controladas y los resultados a veces erráticos, debidos a interferencias entre varios agentes patógenos que pueden coinfectar una misma planta. Aún con estas limitaciones, los métodos biológicos son fiables y sensibles (se basan en la multiplicación del patógeno hasta provocar síntomas en huéspedes sensibles) y se continúan utilizando en programas de cuarentena y en estudios básicos, ya que son imprescindibles para valorar el poder patógeno y la agresividad en un determinado huésped. Paulatinamente, serán sustituidos por otros métodos, especialmente por la secuenciación masiva. 2. Los métodos de prueba biológica también describen experimentos estandarizados que determinan la toxicidad de una sustancia o material evaluando su efecto en los organismos vivos, frecuentemente en animales experimentales, sus tejidos cultivados in vitro, o plantas. Se realizan como un medio para establecer una relación causal entre el efecto biológico y la sustancia o material que se está probando.
punteado necrótico del clavel
Denominación común de la enfermedad del punteado necrótico del clavel causado por el virus del punteado necrótico del clavel (Carnation necrotic fleck virus-CNFV), familia Closteroviridae, género Closterovirus, especie Closterovirus necrodianthi. Sus huéspedes o anfitriones cultivados son el clavel y la begonia. El virus induce un moteado suave en las hojas, atenuación del color en pétalos y pérdida de plántulas durante el proceso de enraizamiento. Se transmite por inoculación mecánica entre plantas. Virus de amplia distribución geográfica en el cultivo. Presente en España.
receptor
1. Órgano, célula o parte de la célula especializada en responder a estímulos procedentes de variaciones en el ambiente, produciendo un potencial de membrana graduado que inicia un impulso o respuesta. Son frecuentes los fotorreceptores (luz) y los quimiorreceptores (productos químicos) en hongos, oomicetos, bacterias y nematodos. 2. Organismo que recibe ácido nucleico, células, tejidos u órganos de otros individuos, de la misma especie o de diferente, en procesos como el injerto, trasplante, inoculación mecánica o conjugación bacteriana. 3. Planta que es inoculada o desafiada mediante vectores virulíferos o bacterilíferos que adquirieron el agente patógeno en un proceso de transmisión natural o experimental de una planta donante o de un medio de cultivo artificial o suspensión.
repicado
1. Siembra o resiembra de un organismo. 2. Infección experimental de un huésped con un patógeno que luego se vuelve a aislar. 3. Método de separación de un virus específico de una mezcla de virus, como la separación de los que provocan lesiones locales en una planta indicadora tras inoculación mecánica, de los que son incapaces de provocarlas, o de separar los virus transmisibles por injerto de los que no lo son. 4. Método utilizado para aumentar la virulencia de un patógeno o para disminuirla tras sucesivas siembras en el caso de ciertas especies bacterianas, o para su conservación en laboratorio mediante distintas técnicas.
vida útil
1. Duración de un producto químico o biológico, kit, instrumental o aparato de laboratorio, o de un tratamiento fitosanitario, durante el cual mantiene sus características y reacciona o funciona a pleno rendimiento, almacenado en unas condiciones determinadas. Período de tiempo durante el cual los fabricantes garantizan que los componentes conservan sus propiedades y utilidades. 2. Período de tiempo durante el cual una teoría o tecnología de laboratorio dura o sigue siendo popular. Por ejemplo, la inoculación mecánica de plantas indicadoras herbáceas tuvo una vida útil de unos 20 años, y ha dejado de utilizarse de forma generalizada como método de detección de virus ante nuevas tecnologías más simples y precisas.
virus latente del clavel
Denominación del virus Carnation latent virus (CLV) de la familia Betaflexiviridae, género Carlavirus, especie Carlavirus latensdianthi. Sus huéspedes o anfitriones son clavel y patata o papa, en los que no causa síntomas. Se transmite por inoculación mecánica y por pulgones de forma no persistente. Posee muy amplia distribución geográfica y está presente en España.
transmisión mecánica
Método de introducción de inóculo o diseminación, generalmente artificial o experimental de un patógeno en un huésped apropiado, mediante la manipulación humana acompañada por rotura física de tejidos de la planta. Puede ocurrir naturalmente en campo por roce de ramas (que en ocasiones llegan a soldarse) u hojas por viento, o por contacto de raíces entre plantas infectadas y sanas o por agentes patógenos (generalmente virus transmisibles por contacto), o por organismos patógenos presentes en la cubierta seminal o albumen de la semilla, que lo transmiten a la plántula en la germinación. La transmisión experimental se efectúa sobre el haz de hojas, estípulas u hojas cotiledonares de plantas generalmente herbáceas. La superficie a inocular previamente se espolvorea con carborundo u otro abrasivo para causar heridas superficiales por el posterior frote suave con una solución o extracto bruto de la planta infectada. Inmediatamente se lava la superficie inoculada para eliminar inhibidores y se cultivan las plantas inoculadas en condiciones apropiadas para la óptima manifestación de síntomas durante el tiempo necesario para cada patógeno, variable en días para diferentes virus.