Aquella que se realiza para eliminar los tejidos dañados o enfermos con la finalidad de eliminar o reducir inóculo en una planta determinada o en una plantación completa. Se debe realizar desde el síntoma (chancro, lesión, necrosis, etc.) en sentido descendente hasta encontrar tejido sano. Se debe efectuar con herramienta bien afilada que realice cortes limpios y sin desgarros y es conveniente limpiar y desinfestar los útiles de poda tras cada planta. Es recomendable evitar días lluviosos, con niebla y frío excesivo, especialmente para prevenir enfermedades de la madera se debe tratar las heridas de poda con un producto adecuado que reduzca los riesgos de infección y favorezca la cicatrización. Los restos de poda deben incinerarse.
poda
Técnica de cultivo que consiste en regular la forma y la producción de los árboles, arbustos leñosos u otras plantas, mediante la eliminación por corte de parte de las mismas o por otros procedimientos conducentes al mismo fin. Esta práctica, básicamente, pretende que las plantas se desarrollen mejor y con más vigor (poda de formación), renovar el esqueleto del árbol o parte del mismo (poda de rejuvenecimiento), rebajar extensamente una rama fructífera envejecida o dañada (poda de renovación), mejorar la calidad de la fruta y equilibrar la planta (poda de fructificación o poda de producción), reducir el vigor de la parte aérea e inducir fructificación (poda de raíces) o eliminar tejidos infectados o dañados y reducir inóculo (poda de saneamiento o poda sanitaria). Se puede realizar durante el período de reposo de los árboles o arbustos (poda de invierno o poda seca) o durante el período vegetativo (poda de verano o poda en verde) de plantas leñosas u hortícolas como tomate o pimiento. Las heridas de poda, a pesar de ser generalmente limpias, se suelen proteger con un producto adecuado que reduzca los riesgos de infección y favorezca la cicatrización.