Técnica muy habitual para aislar y purificar proteínas. Se basa en que la solubilidad de la gran mayoría de las proteínas decrece a altas concentraciones de electrolitos. Los iones multivalentes son más eficaces que los monovalentes, por ello la utilización del sulfato. Las distintas clases de proteínas precipitan a concentraciones específicas de sales, lo que permite un fraccionamiento preliminar. Existen tablas que relacionan la cantidad de sulfato amónico necesario que hay que añadir para obtener un porcentaje de saturación dado en función de la concentración inicial. Ha sido la técnica usual (método de Avrameas de conjugación) para poner en contacto anticuerpos y la enzima fosfatasa alcalina y conjugarlos con ayuda del agente bifuncional glutaraldehido, seguido de diálisis para eliminar las sales y excedentes de glutaraldehido.
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