En el campo de la Fitopatología el término se refiere a los beneficios que los ecosistemas naturales o agrícolas sanos proporcionan a las plantas cultivadas al contribuir a la prevención o manejo de enfermedades, así como a la resiliencia de la planta frente a las mismas. Los tipos de servicios ecosistémicos más relevantes son fundamentalmente: i) servicios de regulación, como el control natural de patógenos mediante: la actividad de microorganismos benéficos (antagonistas, competidores, depredadores de esporas, etc.); el incremento de la biodiversidad vegetal, que permite reducir la propagación de enfermedades por interrupción de ciclos de vida de patógenos; y la mejora del microbioma del suelo, que contribuye significativamente a la supresión de enfermedades radiculares; ii) servicios de soporte, como son el mantenimiento de la biodiversidad microbiana, que favorece la resiliencia del sistema frente a brotes epidémicos, o los ciclos de nutrientes saludables que fortalecen a las plantas, reduciendo su sensibilidad a enfermedades; iii) servicios de provisión, como, por ejemplo, la producción de compuestos antimicrobianos por hongos o bacterias del suelo, la presencia de micorrizas y de organismos endófitos que inducen defensas sistémicas en las plantas (véanse resistencia sistémica inducida-ISR y resistencia sistémica adquirida-SAR); y iv) servicios culturales (de uso indirecto) como lograr zonas extensas o paisajes agrícolas con mayor biodiversidad y sanidad, que permitan prácticas agroecológicas con menor dependencia de productos fitosanitarios.
servicios ecosistémicos
ecosystem services