transmisión horizontal
1. Diseminación de un organismo entre miembros bióticos y abióticos de un ecosistema, sin relación parental-progenie, en sentido amplio. Este concepto ha sido generalizado para incluir la transmisión de agentes infecciosos y simbiontes y entre humanos. 2. Describe el movimiento de un patógeno de un individuo a otro a través del contacto directo por la savia (mecánicamente por roce de hojas, injerto natural de ramas o raíces, herramientas de corte, recolección y vareo de árboles, suelo o sustrato, agua de riego o lluvia, viento por arrastre de partículas) o indirecto (cuscuta, multiplicación vegetativa por injerto, polen, o vectores como nematodos, hongos, insectos, ácaros, aves o mamíferos). 3. Proceso activo que requiere de un agente externo, denominado vector, capaz de adquirir el patógeno en una planta infectada o en una solución experimental artificial y transmitirlo a una planta huésped o anfitriona sana. El vector debe poseer estructuras capaces de romper o degradar la barrera de pectocelulosa de las células vegetales en el momento de la inoculación (durante su alimentación) provocando el menor daño posible al tejido vegetal para asegurar que la inoculación se produzca en células viables. Este modo de transmisión, común en virus y en algunas especies bacterianas y fúngicas, permite la diseminación del patógeno dentro de un mismo cultivo, o de un cultivo a otro diferente o a la flora silvestre, diversificando en ocasiones, la gama de huéspedes o de anfitriones del patógeno.