Transmisión de tipo circulante por algunos insectos (principalmente pulgones, mosca blanca, cicadélidos, delfácidos, membrácidos y trips) y nematodos vectores de virus, caracterizada por un período de adquisición tras un prolongado lapso de tiempo de alimentación (varias horas o días). Los virus pasan a la hemolinfa por la que circulan, pudiendo en algunos casos, multiplicarse en el vector y pasar a la descendencia. Generalmente tras unos períodos de retención y de latencia largos (horas para retención y días a meses de latencia) para virus, el vector es capaz de transmitir durante toda su vida. El tejido preferente donde adquieren/inoculan es el floema. El período previo de ayuno del vector no tiene efecto en la eficacia de transmisión, así como la ecdisis o muda no implica la pérdida de los virus adquiridos. La especificidad en el caso de virus-vector es alta y la inoculación secuencial supone menor éxito en la transmisión que la alimentación continuada. Los nematodos vectores de virus pueden transmitir inmediatamente tras la adquisición, que dura generalmente un corto período en la que el nematodo ingiere con su estilete el citoplasma de células infectadas. La eficacia de transmisión aumenta al incrementarse el período de alimentación sobre la planta infectada. Los nematodos del género Xiphinema y los de la familia Trichodoridae retienen la capacidad de transmitir virus de vid por más tiempo que los del género Longidorus. Los virus de transmisión persistente (circulante) mejor conocidos son los miembros de género Luteovirus y su inoculación por pulgones, está asociada a la secreción de saliva acuosa en los vasos cribosos del floema. La adquisición se produce generalmente durante la fase de ingestión pasiva en dichos tubos. La interacción entre los luteovirus en general y los pulgones está mediada por la proteína de la cápsida (CP), siendo posible el fenómeno de la heterocapsidación que permite la transmisión vectorial de aislados virales no transmisibles, pero, se han descrito dos proteínas implicadas en la transmisión de aislados del género Luteovirus, la CP (capsómeros de 22-24 kDa), ya nombrada, y la proteína de lectura abierta (RT) de unos 55-58 kDa.
proteína de lectura abierta
Producto formado por la traducción de un ARN mensajero cuando uno de sus codones de terminación se lee mal o es reconocido por un ARN transferente (ARNt) supresor. En algunos virus, como en los miembros del género Luteovirus se encuentra codificada en su genoma y juega un papel importante en su transmisión circulativa por pulgones. El ARN 3 del Potato mop-top virus (PMTV), familia Virgaviridae, género Pomovirus, agente causal de la enfermedad mop-top de la patata o papa, codifica la proteína de cubierta o cápsida (CP) de 20 kDa y una proteína de lectura abierta más grande de 67 kDa, que se expresa mediante la supresión del codón de parada ámbar que termina el gen de la proteína de cubierta. PMTV es transmitido por el plasmodiofórido Spongospora subterranea f. sp. subterranea.
transmisión semipersistente
Aquella de tipo no circulante que combina características intermedias entre los tipos de transmisión no persistente y persistente, siendo más frecuente entre los virus transmitidos por coleópteros, mosca blanca, ácaros y nematodos que entre los transmitidos por pulgones. Algunos virus de importancia económica son eficazmente transmitidos por pulgones de esta forma, como el virus de ARN de la tristeza de los cítricos (Closterovirus tristezae, Citrus tristeza virus-CTV) confinado al floema. Los patógenos transmitidos de forma semipersistente se caracterizan por un tiempo de retención en el vector de pocos días, un tiempo de adquisición de pocas horas, no poseen período de latencia y el tejido donde adquiere/inocula el vector puede ser la epidermis, parénquima y floema (según el virus, ya que éstos pueden ser confinados o no confinados al floema de la planta infectada). No tiene efecto en la transmisión un período previo de ayuno del vector, tras la ecdisis o muda se pierde la capacidad de transmitir el patógeno, la especificidad patógeno-vector es intermedia y disminuye notablemente la eficacia de transmisión en inoculaciones secuenciales del mismo individuo vector.
virus circulante
Aquel persistente que al ser ingerido por el vector consigue llegar a la hemolinfa y generalmente acumularse en las glándulas salivales del vector. Pueden ser virus circulantes no propagativos o circulantes propagativos, en cuyo caso se replican en el vector, aumentando su título o carga viral.
virus persistente
Aquel que es retenido en el vector muchos días o toda su vida.
transmisión circulante
La de aquellos patógenos denominados circulantes (internos), fundamentalmente algunos virus, que al ser ingeridos por el vector consiguen traspasar las barreras del sistema digestivo, llegar a la hemolinfa y generalmente acumularse en las glándulas salivales del vector, por medio de complejos mecanismos en los que se implican la proteína de la cápsida y otras proteínas e incluso a endosimbiontes. Pueden ser propagativos (si se multiplican o replican en el vector, aumentando su carga viral o título) o no propagativos. La mayoría de los virus de transmisión circulante (interna) están asociados a floema y se requieren largos períodos de prueba y alimentación para poder adquirirlos e inocularlos de forma eficiente.