vaso de precipitado
Recipiente cilíndrico con fondo plano. Disponibles de varias capacidades, desde 10 a 100 mL y hasta de varios litros ( 1 o 2L), suelen estar provistos de un pico o labio que facilita el vertido de líquidos sin que se produzcan derrames. Están fabricados comúnmente en vidrio (generalmente, borosilicatado), pero pueden ser de metal (acero inoxidable o aluminio) o de algunos tipos de plástico (en particular, de polietileno, polipropileno o PTFE). Se utiliza muy comúnmente en el laboratorio, para preparar o calentar sustancias o disoluciones, medir o trasvasar líquidos. Suelen estar graduados y pueden ser de tres tipos básicos: i) vaso Griffin que es el más común, y cuya altura viene a ser 1,4 veces su diámetro; ii) vaso Berzelius, más altos y esbeltos, y su altura suele ser el triple de su diámetro, se utilizan para contener electrodos y para titulaciones; y iii) R2P2, de base el triple que su altura, son denominados cristalizadores, porque la mayoría se utilizan para realizar la cristalización de un compuesto a partir de una de sus disoluciones, pero a menudo también se utiliza también como recipientes para su uso en calefacción al baño María.