Medida de la capacidad de un material o sustancia para dejar pasar la corriente eléctrica a través de él. Depende de la estructura atómica y molecular del material, de otros factores físicos del propio material, y de la temperatura. La conductividad electrolítica en medios líquidos, muy utilizada en laboratorio para realizar electroforesis, está relacionada con la presencia de sales en disoluciones, cuya disociación genera iones positivos y negativos capaces de transportar la energía eléctrica al someterse el líquido a un campo eléctrico. A los conductores iónicos se les denomina electrolitos o conductores electrolíticos.
conductibilidad
Propiedad de los cuerpos de transmitir el calor o la electricidad. La salinidad del suelo o agua de riego y la conductividad están relacionadas porque la cantidad de iones disueltos aumentan los valores de ambas. Las sales y también otras sustancias afectan la calidad del agua potable o de riego, e influyen en la microbiota acuática y cada microorganismo tolera una gama de valores de conductividad. La conductividad se mide con una sonda electrónica que aplica un voltaje entre dos electrodos. La disminución del voltaje se usa para medir la resistencia del agua que se traduce a conductividad. La conductividad es el valor inverso de la resistencia y se mide como la cantidad de conductancia en una distancia determinada. Las unidades son millihoms/cm (mhos/cm) o Siemen (S): 100 mhos/cm = 100 S/m).
salinidad
Calidad de salino. Es una medida de la cantidad de sales disueltas en el agua. La salinidad y la conductividad están relacionadas porque la cantidad de iones disueltos aumenta los valores de ambas. Los suelos salinos o el agua salina de riego pueden contener suficiente cantidad de sales solubles como para limitar o impedir el crecimiento de las plantas, pues la alta concentración de sales les ocasiona desequilibrio iónico y estrés osmótico. La salinidad genera un potencial osmótico del suelo que limita la entrada del agua en la raíz y por tanto implica una absorción limitada de nutrientes. El estrés salino rompe la homeostasis iónica de las plantas al provocar un exceso tóxico de sodio (Na+) en el citoplasma y una deficiencia de iones como el potasio (K+). El sodio inhibe muchas enzimas y por eso es importante prevenir la entrada del mismo al citoplasma. La salinidad se puede medir con un hidrómetro que mide la gravedad específica, que puede convertirse a salinidad, o con un refractómetro, que mide la capacidad del agua para refractar la luz. La salinidad se mide en gramos/litro (g/L) o partes por mil (ppt) en agua salada. La clasificación de la salinidad de los suelos según la conductividad eléctrica (CE) del extracto de saturación del suelo y los efectos que produce sobre los cultivos varía ampliamente. Con valores de 2-4 dS/m (1 mmho/cm equivale a 1 deciSiemen-dS/m) en suelos normales con ligera salinidad, solo se observan daños en cultivos sensibles, mientras que 4-8 dS/m de salinidad media en suelos considerados salinos, se producen daños en la mayoría de cultivos. Frente a salinidad fuerte (de 8-16 dS/m) o muy fuerte (>16 dS/m), solo pueden prosperar cultivos tolerantes o muy tolerantes, respectivamente. Como referencia, el agua de consumo humano es aceptada hasta 0,5 dS/m, el agua de riego media varía entre 0,8-2,5 dS/m y el agua del mar posee 60 dS/m. Si el contenido de sales en el agua de riego es mayor de 2 g/L o la conductividad eléctrica del agua mayor de 3 dS/m, los problemas de salinidad pueden ser muy graves a menos que se establezcan tratamientos como el lavado de sales o el cambio de un cultivo por otros que resistan mejor las condiciones de salinidad. FAO recomienda utilizar aguas de riego como máximo de 0,45 -2 g/L de cantidad total de sólidos disueltos (TSD) o de 0,7-3 dS/m, para tener un riesgo de ligero a moderado en el cultivo. El grado de tolerancia de los cultivos (en % de reducción de su rendimiento) en función de la conductividad eléctrica del extracto de saturación del suelo, está disponible en FAO.