Acrónimo del inglés. En español, tan bajo como sea razonablemente alcanzable. Uno de los principios básicos para establecer cualquier medida de prevención y seguridad radiológica. Para su logro hay que cumplir tres criterios básicos: distancia, tiempo y blindaje. A mayor distancia, menos radiación. A menor tiempo de exposición, menor irradiación y el establecimiento de una barrera de protección, disminuye eficazmente la radiación.
chalara
Denominación común.
muerte regresiva del fresno por chalara
principio ALARA
acronecrosis del fresno
Denominación común de la grave enfermedad causada por el hongo Hymenoscyphus fraxineus (la fase asexual del ciclo de vida del hongo se conocía anteriormente como Chalara fraxinea) originario de Asia, no causa mucho daño en sus huéspedes nativos, el fresno de Manchuria (Fraxinus mandshurica) y el fresno chino (Fraxinus chinensis). Sin embargo, su introducción en Europa en los primeros años de la década del 2000 ha devastado al fresno europeo (Fraxinus excelsior). El hongo pasa el invierno en la hojarasca del suelo, particularmente en los tallos de las hojas de fresno. Produce pequeños cuerpos fructíferos blancos entre julio y octubre que liberan esporas a la atmósfera, que constituyen la fuente de infección primaria. Los síntomas se suelen iniciar en la parte alta de la copa con pequeñas manchas necróticas en los tallos y ramas. Estas manchas aumentan de tamaño, lo cual causa marchitez y acronecrosis de las ramas, muerte de la parte superior de la copa y posteriormente la muerte del árbol.
cabeza doblada de las palmáceas
Denominación común de la enfermedad causada por el hongo Ceratocystis paradoxa (anamorfo Chalara paradoxa, sin. Thielaviopsis paradoxa). En las hojas aparecen coloraciones en los tejidos interiores de la base de los peciolos. En la parte superior del tallo y yema terminal se producen podredumbres negruzcas con inclinación del estípite.
marchitez del roble o de la encina
Denominación común de una grave enfermedad causada por el hongo Bretziella fagacearum (sin. Ceratocystis fagacearum, Chalara quercina, Endoconidiophora fagacearum y Thielaviopsis quercina) que afecta a más de 30 especies de Quercus, a varias especies en otros géneros de las fagáceas (como Castanea mollissima y Notholithocarpus densiflorus) y algunos robles nativos de Europa (Quercus petraea, Q. pubescens y Q. robur). Generalmente, los robles rojos muestran síntomas graves y mortalidad rápida (especialmente Q. velutina, Q. rubra, Q. ellipsoidalis y Q. coccinea). Los robles blancos desarrollan síntomas más lentamente, rara vez mueren y pueden recuperarse del patógeno con daño limitado a unas pocas ramas (en particular Q. alba y Q. macrocarpa). La enfermedad puede destruir los árboles en una sola temporada tras la infección tanto en áreas ajardinadas y parques urbanos, como en masas forestales, donde suele manifestarse y morir los árboles a rodales. Los primeros síntomas consisten en decoloraciones foliares, seguidos de marchitez, defoliación y muerte. La diseminación humana con el transporte de leña es epidemiológicamente importante. Los insectos vectores y el contacto de raíces constituyen medios naturales de diseminación del patógeno. El hongo se ha detectado solamente en distintos estados de EE. UU. y no se tiene constancia de su presencia en otros continentes. Produce decaimiento debido a ser un clásico patógeno vascular que provoca marchitez. Actualmente está categorizado en la EPPO lista A1 y categorizado en la Unión Europea (Reglamento de Ejecución (UE) 2021/2285 de la Comisión de 14 de diciembre de 2021) como EU lista A1 de plagas de cuarentena (Anejo II A) por su potencial gravedad.