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Mostrando 19 resultados para "bioseguridad"

bioseguridad

1. Conjunto de normas, medidas y protocolos que son aplicados en múltiples procedimientos realizados en investigaciones científicas, laboratorios de Sanidad Vegetal públicos o privados y trabajos docentes, con el objetivo de contribuir a la prevención de riesgos personales y para el medio ambiente. Se incluyen posibles riesgos de infecciones derivadas de la exposición a agentes potencialmente infecciosos para operadores, el medio ambiente o la agricultura, o con cargas significativas de riesgo biológico, químico o físico, a los que están expuestos en el desempeño de sus funciones los operarios y el medio ambiente. El término también incluye el manejo de residuos especiales, almacenamiento de reactivos y uso de barreras protectoras entre otros. 2. (biosafety). La bioseguridad en el laboratorio describe los principios de contención, las tecnologías y procedimientos que se aplican para prevenir la exposición no intencionada a agentes biológicos y toxinas o su liberación accidental.

nivel básico de bioseguridad

El nivel de bioseguridad 1 (de un total de cuatro establecidos por la Organización Mundial de la Salud, OMS), aplicable cuando el riesgo individual y poblacional es escaso o nulo, por manejo del agente patógeno.

nivel de bioseguridad

Ante la carencia de legislación o de un estándar universalmente aceptado, el nivel de bioseguridad de un laboratorio para trabajar con patógenos de plantas en la Unión Europea (UE) debe basarse en una evaluación del riesgo en cada caso. Se utiliza la misma terminología que la establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la legislación de la UE para patógenos de humanos, animales u organismos modificados genéticamente (OMG). En general, se considera que el nivel de bioseguridad 2 es el adecuado para el trabajo con los organismos fitopatógenos considerados de cuarentena o regulados en la legislación de la UE.

oficial de bioseguridad

Persona o personas designadas para controlar las prácticas de bioseguridad y biocustodia en una instalación. Estas pueden ejercerse por dos oficiales (de bioseguridad y biocustodia) en forma independiente, pero coordinada y complementaria.

AAM

Acrónimo de Asociación Argentina de Microbiología. Institución sin fines de lucro que agrupa a profesionales dedicados a la práctica de la especialidad (https://www.aam.org.ar). Fue fundada en 1948 con sede en Buenos Aires (República de Argentina). Ha editado un glosario como iniciativa de su Subcomisión de Bioseguridad y Biocustodia con el propósito de armonizar términos y definiciones en español, donde figura su equivalente en inglés, francés y portugués, que ha servido como una de las bases de este diccionario de Fitopatología de la SEF. Es accesible desde la página electrónica: https://panel.aam.org.ar/img_up/29052018.0.pdf. La AAM dispone de un correo electrónico: bioseguridadybiocustodia@aam.org.ar para realizar consultas relacionadas con el tema.

bioaerosol

Subconjunto de partículas de aerosol atmosférico de origen biológico, con tamaños que oscilan desde pocos nanómetros hasta 100 µm. Poseen la capacidad potencial de diseminar patógenos de plantas y, por tanto, tener impacto en la Sanidad Vegetal. Se encuentran de forma ubicua en las capas bajas de la atmósfera, especialmente en la denominada capa límite planetaria. Se liberan desde la superficie terrestre debido fundamentalmente a: actividades naturales (procesos biológicos, o en el ciclo biológico de una plaga en sentido amplio en su interacción con el anfitrión o huésped y el ecosistema) y antropogénicas (agricultura, selvicultura, industria, transporte). Los bioaerosoles se transportan pasivamente a largas distancias por corrientes de aire, lo que les permite atravesar barreras geográficas. Facilitan también la diseminación de microrganismos patógenos de humanos, actuando como vehículos de propagación de enfermedades no solo de plantas sino también con impacto en la salud pública. Su capacidad de favorecer la evolución de los patógenos los convierte en un factor importante en la epidemiología vegetal y en la bioseguridad, ya que facilitan la aparición y emergencia de nuevas variantes y su adaptación al medio, incluyendo el desarrollo de resistencias a las medidas de control.

clasificación de instalaciones biológicas

Los laboratorios se clasifican como: i) laboratorio básico (nivel de bioseguridad 1); ii) laboratorio básico (nivel de bioseguridad 2); iii) laboratorio de contención (nivel de bioseguridad 3); y iv) laboratorio de contención máxima (nivel de bioseguridad 4). Las designaciones del nivel de bioseguridad se basan en una combinación de las características de diseño, construcción, medios de contención, equipo, prácticas y procedimientos de operación necesarios para trabajar con agentes patógenos de los distintos grupos de riesgo.

contención

1. Aplicación de medidas fitosanitarias dentro y alrededor de un área infestada (o con plantas infectadas o vectores presentes), para prevenir la propagación de una plaga, según la terminología de la FAO, 2022. Glosario de términos fitosanitarios NIMF nº 5. 2. (biological containment). Conjunto de métodos seguros e instalaciones y protocolos de bioseguridad para manejar materiales infecciosos, agentes patógenos o vectores en el laboratorio donde son manipulados, o conservados in vitro o in planta.

contenedor

1. Embalaje metálico grande y recuperable, de tipos y dimensiones normalizadas internacionalmente y con dispositivos para facilitar su manejo. Se utiliza comúnmente para el comercio y movimiento internacional de plantas o sus productos, especialmente de fruta. Puede disponer de sistema controlado de temperatura y humedad. Su contenido es objeto de inspección, en transacciones comerciales con origen en países terceros, por motivos fitosanitarios. 2. Recipiente amplio para depositar, y en algunos casos para posteriormente reciclar, residuos diversos, principalmente papel (color azul), plástico (amarillo), vidrio no contaminado (verde), o materia orgánica y restos de poda. Existen recipientes especiales para esterilizar por bioseguridad material vegetal, placas de Petri, medios de cultivo usados, etc., si revisten riesgos medioambientales. 3. Pequeño recipiente, normalmente de plástico amarillo o coloreado, para desechar pequeño material de laboratorio que revista peligrosidad tras su uso (agujas, hojas de bisturí, punzones metálicos, vidrio contaminado, etc.). Dicho material es normalmente recogido por empresas autorizadas y especializadas en su tratamiento. 4. Recipiente, generalmente plástico o cerámico, para el cultivo de plantas de interés agronómico o forestal, en un sustrato apropiado.

cuarentena

1. Confinamiento oficial de artículos reglamentados para observación e investigación, o para inspección, prueba o tratamiento adicional, según la terminología de la FAO, 2022. Glosario de términos fitosanitarios NIMF nº 5. 2. Período de tiempo durante el cual los vegetales, sus muestras o sus productos son sometidos a observación visual, controles y análisis o pruebas en condiciones de aislamiento y bioseguridad, para asegurar que están libres (no se han detectado en los mismos) de agentes que puedan provocar enfermedades o plagas o sean vectores de patógenos. Se realiza por proceder de zonas infectadas, infestadas o sospechosas de estarlo. También se puede efectuar cuarentena para comprobar la certeza de un certificado sanitario emitido por un país tercero, cuando el origen del material vegetal no proceda de un país miembro de la Unión Europea. Se puede realizar cuarentena y cuarentena posentrada siempre que la normativa fitosanitaria de un país importador lo permita.

nanoformulación

Aplicación de la nanotecnología en la formulación de productos químicos o plaguicidas con el objetivo de mejorar su eficacia terapéutica, solubilidad, biodisponibilidad y reducir su fitotoxicidad. Supone el uso de nanopartículas (menores de 100 nm), generalmente en emulsiones microencapsuladas o formuladas de manera que se optimice su adsorción, bioseguridad y la protección mediambiental. En la protección de cultivos se refiere al uso de nanomateriales para mejorar la eficiencia de plaguicidas mediante la encapsulación de ingredientes activos en nanopartículas y otros variados usos (biosensores, electrohilado, inmunocromatografía de flujo lateral, y oro coloidal, entre otros).

nivel de contención biológica

Condiciones bajo las cuales los agentes biológicos pueden comúnmente manipularse de forma segura. La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica los microorganismos patógenos para el hombre y los animales en cuatro grupos de riesgo (1, 2, 3 y 4), pero no considera a los patógenos de plantas ni a sus vectores, aunque se puede adoptar para estos un criterio similar Cada grupo de riesgo es específicamente apropiado para las operaciones llevadas a cabo, las vías de transmisión documentadas o sospechadas de los agentes infecciosos, y la función o la actividad de la instalación. El director del laboratorio es la persona específica y principalmente responsable de evaluar los riesgos y de aplicar adecuadamente los niveles de bioseguridad recomendados. El trabajo con agentes conocidos debe realizarse con el nivel de bioseguridad recomendado, pero cuando se cuenta con información específica relacionada con la especial virulencia, la patogenicidad, la disponibilidad de tratamientos, u otros factores que han sido alterados significativamente, se deben efectuar prácticas más estrictas. Según la OMS el nivel de bioseguridad 1 o nivel básico es para cuando el riesgo individual y poblacional se considera escaso o nulo. Las prácticas, los equipos de seguridad, el diseño y la construcción de la instalación del nivel de bioseguridad 1 son adecuados para la educación o capacitación secundaria o universitaria, y para aquellas instalaciones en las que se trabaja con cepas definidas y caracterizadas de microorganismos viables, que no se conocen como causantes de enfermedad en humanos, animales o vegetales, en la que es únicamente recomendada una pileta para lavado de manos. El nivel de bioseguridad 2 es para cuando el riesgo individual es moderado y el poblacional bajo. Las prácticas, los equipos, el diseño y la construcción de instalaciones del nivel de bioseguridad 2 son aplicables a laboratorios educativos, de diagnóstico u otros laboratorios donde se trabaja con un amplio espectro de agentes de riesgo moderado que se encuentran presentes en la comunidad y que están asociados con enfermedades humanas, animales o vegetales. Los agentes patógenos manejados, tienen pocas posibilidades de entrañar un riesgo grave, pues existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces y el riesgo de propagación es limitado. Con buenas técnicas microbiológicas, estos agentes se pueden manejar en forma segura en una bancada o mesa de trabajo, siempre que no se produzcan salpicaduras o aerosoles en cuyo caso se utilizará una cabina de seguridad biológica. Se deben utilizar barreras primarias, tales como mascarillas contra salpicaduras, protección facial, batas y guantes y contar con barreras secundarias, tales como pilas para lavado de manos e instalaciones de descontaminación de desechos a fin de reducir la contaminación potencial del medio ambiente. El nivel de bioseguridad o de contención 3 es para cuando el riesgo individual es elevado y el poblacional bajo. Indicado para patógenos que suelen provocar enfermedades humanas, animales o vegetales graves, pero que de ordinario no se propagan de un individuo a otro y existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces para controlarlos. Las prácticas, equipos de seguridad y el diseño y la construcción de las instalaciones del nivel de bioseguridad 3 pueden aplicarse a instalaciones clínicas, de producción, investigación, educación o diagnóstico, donde se trabaja con agentes exóticos o indígenas con potencial de transmisión respiratoria o ambiental, y que pueden provocar una infección grave y potencialmente letal. Las manipulaciones de laboratorio se deben llevar a cabo en cabina de seguridad biológica u otros equipos cerrados. Las barreras secundarias para este nivel incluyen el acceso controlado al laboratorio y sistemas de ventilación que minimizan la liberación de aerosoles infecciosos, como lo es un gradiente de presión negativa que crea un flujo de aire dirigido al interior de la instalación y el tratamiento previo de efluentes. El personal debe ducharse preventivamente al salir y entonces emplear la ropa habitual que había sido depositada a la entrada. El nivel de bioseguridad 4 o de contención máxima está destinado para cuando el riesgo individual y poblacional es alto. Está destinado al manejo de patógenos que suelen provocar enfermedades graves en el ser humano o animales y que se transmiten de un individuo a otro, directa o indirectamente y para los que no existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces para su control. Las prácticas, equipos de seguridad, y el diseño y la construcción de instalaciones del nivel de bioseguridad 4 son aplicables al trabajo con agentes peligrosos o tóxicos que representan un alto riesgo individual de enfermedades que ponen en peligro la vida, que pueden transmitirse a través de aerosoles y para las cuales no existen vacunas o terapias disponibles. El aislamiento completo del personal de laboratorio se logra principalmente con cabinas de máxima seguridad biológica (clase III) y con un traje de cuerpo entero, con provisión de aire y presión positiva. Por lo general, la instalación del este nivel 4 es un edificio separado o una zona totalmente aislada con sistemas de gestión de desechos y requisitos de ventilación especializados y complejos. Este nivel no es necesario para los patógenos de plantas conocidos.

protocolo de Cartagena

Acuerdo internacional sobre seguridad de la biotecnología, centrado específicamente en el movimiento transfronterizo de Organismos Vivos Modificados (OVM) resultantes de la biotecnología moderna que puedan tener efectos adversos para la conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica. Fue adoptado en Cartagena de Indias (Colombia) en enero de 2000 como un acuerdo suplementario del Convenio sobre la Diversidad Biológica y entró en vigor en septiembre de 2003. Hasta la fecha se han adherido y ratificado el protocolo, ante la Secretaría General de las Naciones Unidas, 170 países incluyendo a la Unión Europea y la mayoría de países de América Latina. Se trata de un instrumento legalmente vinculante para las Partes Contratantes por lo que constituye el marco mínimo en materia de bioseguridad.

residuo biosanitario

En el ámbito de la Sanidad Vegetal, material, organismo o microorganismo, producto o subproducto de origen biológico generado en diversas actividades, como durante operaciones de detección, diagnóstico o identificación, que puede contener o vehicular agentes nocivos para las plantas. Estos agentes nocivos pueden incluir, entre otros: agentes patógenos, incluyendo los utilizados como control positivo; vectores; material vegetal infectado o potencialmente infectado, infestado o contaminado; substrato o suelo y sus contenedores, bolsas o macetas; medios de cultivo; muestras; reactivos biológicos; o desechos y materiales derivados de análisis, tratamientos o pruebas experimentales de patogenicidad. Requiere gestión y eliminación segura para evitar la diseminación de organismos nocivos y la contaminación ambiental, agrícola o forestal, tras su uso experimental. No existe el término jurídico único para “residuo biosanitario” para plantas, pero su gestión se deriva de varias normas sectoriales de la Unión Europea (UE), como: i) la Directiva 2008/98/CE (Marco de Residuos), que define los residuos biológicos y obligaciones generales de gestión y trazabilidad; ii) para sanidad vegetal y agentes nocivos: Reglamento (UE) 2016/2031 que dicta las bases del sistema fitosanitario europeo e incluye el control y confinamiento de organismos nocivos, y el reglamento de Ejecución (UE) 2019/2072 donde se dictan las medidas para contener/eliminar material vegetal contaminado; y iii) relativo al trabajo experimental con organismos nocivos, existen directrices de bioseguridad y confinamiento en laboratorios de fitopatología (EPPO normas PM 3 & PM 7). Las normas PM 3 se centran en los procedimientos de inspección y medidas fitosanitarias en el campo y en el comercio, mientras que las normas PM 7 se centran en los protocolos de laboratorio y diagnóstico para la identificación precisa de plagas, en sentido amplio. La normativa específica española lógicamente está totalmente alineada con la de la UE, pero además detalla en el Real Decreto 553/2020, el traslado de residuos dentro del territorio español, y la Ley 43/2002, de Sanidad Vegetal indica la gestión de organismos nocivos y materiales contaminados. Además, existe normativa autonómica en distintas CC. AA. del Estado español para la gestión de residuos biosanitarios, aplicable en laboratorios oficiales y centros de diagnóstico vegetal. En la práctica, los residuos biosanitarios fitopatológicos se asimilan a residuos sanitarios humanos y de tipo biológico/infeccioso, aunque su origen sea vegetal. Se diferencia de residuo fitosanitario porque este último se refiere a restos químicos de plaguicidas y el residuo biosanitario es biológico.

riesgo biológico

1. Posibilidad de que un trabajador sufra un daño como consecuencia de la exposición o contacto con agentes biológicos durante la realización de su actividad laboral. 2. Es la combinación de la probabilidad de ocurrencia de daño y la severidad de dicho daño cuando la fuente del mismo es un agente biológico o fitopatógeno, producto tóxico o toxina. La fuente del daño puede ser una exposición involuntaria a radiación ionizante o a luz ultravioleta, una liberación o perdida accidental de un cultivo de un patógeno de cuarentena, un hurto o un robo de un agente biológico o su uso indebido, una desviación, o incluso un acceso no autorizado a la instalación o la liberación intencional no autorizada de un agente biológico procedente de la instalación de bioseguridad.

trampa pegajosa cromática

Aquella constituida por un panel (generalmente de 10×20 cm) con superficies adhesivas por ambos lados, de color generalmente amarillo o azul, pero pueden ser de otros colores según el objetivo. Esta trampa, no específica, tiende a atrapar insectos voladores en general, algunos de ellos benéficos, y es parte de un manejo integrado de plagas. Las cromáticas amarillas se utilizan especialmente para captura de mosca blanca o pulgones, mientras que las azules o blancas capturan preferentemente trips, y las negras están indicadas para la captura del lepidóptero Tuta absoluta o polilla del tomate. Las trampas pegajosas cromáticas se utilizan con distintos fines: i) realizar un trampeo en un área y período determinados; ii) determinar las características de una población de plagas o vectores; iii) determinar las especies presentes dentro de un área y su porcentaje poblacional relativo, o iv) como apoyo para el control o eliminación de plagas o vectores de insectarios, laboratorios o instalaciones de bioseguridad, de bancos de germoplasma, repositorios de plantas sanas cultivadas bajo malla en recintos de cuarentena, ventanas de ventilación de invernaderos, entradas, etc. Una alternativa a las trampas pegajosas cromáticas son los rollos adhesivos (de longitud hasta 100 m), disponibles en distintos colores.

trampeo

Procedimiento efectuado en un período de tiempo dado para determinar las características de una población de plagas, particularmente de insectos vectores, determinar las especies presentes dentro de un área o como apoyo para el control o eliminación de plagas o de especies vectoras, de invernaderos o de recintos cerrados o de bioseguridad.

Sociedad Española de Fitopatología
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