El granizo es un accidente meteorológico que se produce en campo, durante un corto espacio de tiempo, generalmente durante el día, en período cálido, aunque puede ocurrir en cualquier época del año. Los golpes de las partículas de hielo en la epidermis o corteza del fruto, ramas y hojas producen contusiones y heridas, más o menos profundas. Si estas son superficiales cicatrizan bien y quedan el fruto o las ramas, ligeramente marcadas por los impactos. Ello deprecia el fruto pues lo desmerece comercialmente. Cuando las heridas en el fruto son más profundas, normalmente provocan su desprendimiento y si dejan la pulpa al descubierto su pérdida comercial es irremediable. En ocasiones se produce una importante defoliación del árbol, incluso la rotura de ramas, especialmente si el granizo se combina con fuerte viento racheado. Además, las heridas provocadas por el granizo pueden actuar como vías de entrada de microorganismos patógenos que pueden acabar desarrollando enfermedades.
señal
1. Rasgo o nota que se pone o hay en las cosas para darlas a conocer y distinguirlas de otras, como la que se coloca en una planta muestreada, en una carrera de un gel, en un vial ya abierto (rota su esterilidad), etc. 2. Hito o mojón que se pone para marcar un límite o distancia, como por ejemplo en una parcela experimental o entre tratamientos. 3. Signo o medio que se emplea para luego acordarse de algo. Distintivo o marca. 4. Vestigio que queda de síntomas de una enfermedad, carencia o daño en la planta, como una cicatriz de una herida ya suberizada de daño por granizo, etc. 5. Daño visible, mutación o indicio que induce a hacer juicio del estado de la enfermedad o del fin de ella. 6. Molécula que inicia una interacción cuando se combina con un receptor específico. 7. Presencia de un patógeno, o de sus estructuras, en una planta huésped o sus células, como indicador de enfermedad.