Parte interna del leño sin células vivas, con las paredes de las células parenquimáticas hipertrofiadas, impregnadas de taninos y sus productos de oxidación y aún lignificadas, lo que les confiere gran dureza y resistencia a la descomposición. Representa la parte de mayor valor técnico de la madera. En algunas especies arbóreas no presenta las modificaciones descritas y se descompone con facilidad formando un tronco hueco. En otras especies no se diferencia el duramen (árboles de albura), según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH.
tílide
Extensiones del citoplasma de las células del parénquima leñoso, que obturan el lumen de los vasos leñosos, inicialmente de los que son inactivos. Frecuentemente obstruyen la cavidad de los elementos conductores del xilema. Se origina en el xilema como una excrecencia de una célula del parénquima adyacente a un elemento de vaso y bloquea, de forma total o parcial, el flujo de savia a través del vaso. Forman parte del síndrome de las enfermedades de marchitez vascular. Las tílides bloquean los vasos del duramen, si bien también se pueden formar en la albura como respuesta a heridas o enfermedades infecciosas. Su presencia es un elemento diagnóstico para el reconocimiento y la identificación de enfermedades de madera.
tronco
Principal elemento estructural de un árbol y el eje de madera. Soporta las ramas y todos sus elementos (hojas, flores, frutos) en su parte aérea. A partir de él se insertan las raíces que se anclan en el suelo y sirven de base a todo el árbol. Puede estar fuertemente engrosado por el crecimiento secundario y con claro geotropismo negativo. Los troncos existen tanto en las plantas leñosas típicas como en las palmas y otras monocotiledóneas. Se compone de cinco partes principales de fuera a dentro: corteza, corteza interior (floema), cámbium, albura y duramen (células viejas del xilema).