Proceso de incremento artificial de las células bacterianas presentes en un extracto o dilacerado de una muestra, mediante adición de un medio de cultivo líquido, preferiblemente semiselectivo o selectivo de la bacteria diana, e incubación adecuada. El enriquecimiento aumenta la sensibilidad de detección de técnicas de aislamiento, inmunológicas (inmunofluorescencia o ELISA), de hibridación molecular y de amplificación molecular (PCR y PCR en tiempo real). Su ventaja es que permite detectar células viables. Se puede aplicar a microorganismos que puedan ser cultivados in vitro.
enriquecimiento directo en microplaca ELISA
Proceso de enriquecimiento semiselectivo o selectivo en la misma microplaca ELISA tapizada con anticuerpos policlonales en la que directamente se realizará la detección serológica con anticuerpos monoclonales específicos, normalmente mediante ELISA DASI. También se puede realizar mediante ELISA directo o indirecto, utilizando microplacas no sensibilizadas, no tapizadas con anticuerpos.
índice de enriquecimiento de nematodos
Aquel que refleja la capacidad de respuesta de la comunidad de nematodos a un aumento de recursos, como materia orgánica o nutrientes, en un suelo.
índices basados en nematodos
Parámetros cuantitativos derivados de la composición y estructura de las comunidades de nematodos en el suelo o en las raíces de las plantas. Se utilizan como bioindicadores de la calidad del suelo, el grado de perturbación o madurez del ecosistema y el impacto de las prácticas agrícolas. Entre los más empleados destacan el índice de madurez (MI), índice de estructura (SI), índice de enriquecimiento (EI) e índice de canalización (CI). Estos índices, en fitopatología y ecología de suelos, son parámetros cuantitativos derivados de la comunidad de nematodos presentes en una muestra de suelo o raíces, que permiten evaluar: i) la estructura de la comunidad nematológica (diversidad, abundancia relativa de grupos funcionales); ii) la salud del suelo (grado de perturbación, madurez, resiliencia del ecosistema); y iii) la calidad ambiental y el estado de los cultivos (impacto de prácticas agrícolas, fertilización, uso de plaguicidas, contaminación, salinidad, etc.).