Superficie o cara superior del limbo de la hoja de una planta. Se diferencia del envés en que por lo general no posee estomas (excepto en las plantas acuáticas), tiene una cutícula algo más gruesa y posee menor abundancia de tricomas. Su color suele ser más oscuro que el del envés (aunque pueden ser del mismo color).
mildiu de la cebolla
Denominación común de la enfermedad causada por el oomiceto Peronospora destructor que ataca a cebolla, ajo y calabaza o zapallo. La infección produce lesiones profundas en hojas. En el haz de la hoja afectada aparecen manchas blanco amarillentas y en el envés se desarrolla una típica esporulación de tono blanco a gris violáceo.
mildiu de las cucurbitáceas
Denominación común de la enfermedad de las cucurbitáceas ocasionada por el oomiceto Pseudoperonospora cubensis que produce en el haz de la hoja manchas poligonales de color amarillo claro que se corresponden con zonas de aspecto oleoso en el envés y color grisáceo o negro. Con el tiempo se necrosan las áreas afectadas y se vuelven marrones desde el centro hacia fuera, hasta secarse.
observación de síntomas en campo
La observación de los síntomas en campo o invernadero es el primer paso en el diagnóstico de una enfermedad. Es una etapa importante y puede ser orientativa en el proceso de diagnóstico. Es conveniente realizar observaciones meticulosas, como: características de crecimiento de las plantas del cultivar problema en la zona, diferencias de aspecto entre plantas, distribución espacial de los síntomas, o de especies o cultivares afectados. También referentes al suelo, a las condiciones ambientales y a las prácticas culturales realizadas. Los síntomas causados por agentes patógenos son muy variables y pueden afectar a la planta entera o algunos órganos concretos. Los síntomas más comunes son: i) reducción del crecimiento de la planta o de órganos concretos, dando aspecto abigarrado asociado a bajo rendimiento; ii) amarilleamiento generalizado; iii) clorosis localizada en nervios, haz de la hoja o superficie del fruto en forma de mosaicos, manchas, lesiones, moteados, jaspeados, anillos cloróticos o arabescos; iv) podredumbre, marchitez, necrosis apicales, manchas necróticas, chancros o descamaciones; v) presencia de agallas o tumores; vi) deformación de órganos, defoliación, caída prematura de frutos, proliferación de brotes, tamaño desmedido de estípulas; vii) estrías o acanaladuras en la madera y chancros; viii) exudados, gomosis; ix) decaimiento lento, apoplejía, muerte súbita; y x) síntomas en fruto, bulbo, rizoma o tubérculo, entre otros. En general los síntomas, no son suficientes para realizar un diagnóstico preciso de una enfermedad.
adaxial
envés
Cara inferior de la hoja, opuesta al haz.