cromosoma accesorio
En hongos, aquel que es adicional al conjunto de cromosomas típicos de una especie, denominados cromosomas centrales, básicos o troncales (core chromosomes), y que no es esencial para la supervivencia básica del organismo. Sin embargo, los cromosomas accesorios pueden contener genes que otorguen importantes ventajas adaptativas al patógeno, como patogenicidad, resistencia frente a defensas del huésped o anfitrión, producción de toxinas, o su adaptación a un ambiente específico. Generalmente son clave en la evolución de la patogenicidad, permiten la rápida especialización en nuevos huéspedes, anfitriones u hospedadores y su estudio ayuda a comprender la emergencia de nuevas enfermedades en cultivos o masas forestales. Su presencia en Alternaria alternata, Colletotrichum gloeosporioides y Fusarium oxysporum, es relevante para estos patógenos. Comparados con los cromosomas característicos de la especie, los cromosomas accesorios difieren, entre otros aspectos, en densidad génica, contenido en GC y frecuencia de recombinación, lo que sugiere que pueden haberse adquirido por transferencia horizontal. A pesar de ser dispensables, los cromosomas accesorios tienen un papel muy importante en la patogenicidad en algunas especies de hongos, aunque no en otras. Como ejemplo, se ha observado una pérdida en la producción de toxinas y en la patogenicidad del patotipo de tomate de Alternaria alternata debido a la pérdida de un cromosoma accesorio.
DANA
Acrónimo de Depresión Aislada en Niveles Altos. Fenómeno meteorológico generado por embalsamiento de aire frío en la atmósfera. Es el resultado del choque de una masa de aire frío en altura con aire caliente de la superficie cerca del suelo. Ello genera inestabilidad y favorece la formación de nubes que causan chubascos, lluvias intensas o tormentas fuertes, frecuentemente acompañadas de granizo. Provocan problemas fisiológicos y fitopatológicos directos, asociados a daños mecánicos o provocados por las avenidas o inundaciones (asfixia radicular de los árboles), así como indirectos, por el debilitamiento provocado en las plantas. Como consecuencia se genera una mayor incidencia de determinadas patologías comunes (causadas por hongos, oomicetos y bacterias) y otras más infrecuentes, por la excepcional posibilidad de que se dieran las condiciones favorables para la diseminación de un foco de algún organismo patógeno que pudiera estar latente en la misma, o con síntomas en otra plantación o en un hospedador o anfitrión aislado.
disbiosis del microbioma
Término originalmente empleado en el ámbito humano y animal para describir un desequilibrio en la cantidad o diversidad de células microbianas que conforman la microbiota y, por tanto, su microbioma. El término se refiere a la ruptura del equilibrio microbiano característico de un hospedador, ya sea por alteraciones cuantitativas o cualitativas de su composición, modificaciones en sus actividades metabólicas o a cambios en su distribución espacial, frecuentemente inducidos por factores exógenos. En las plantas, la microbiota interviene en el crecimiento y en la adaptación a los estreses bióticos y abióticos. En determinadas condiciones la relación entre la planta y su microbiota foliar (compuesta por comunidades fúngicas o bacterianas) puede alterarse, provocando una disbiosis del microbioma. Como consecuencias, determinados patógenos oportunistas pueden proliferar y desencadenar procesos patológicos.
educción
Pérdida de material genético del anfitrión, hospedador o huésped, al salir de él un plásmido que estaba integrado en algunos de sus cromosomas.
endoparásito
Parásito que vive en el interior del huésped, hospedador o anfitrión.
enfermedad
1. Alteración, disfunción, desviación o anormalidad estructural deletérea, del funcionamiento normal de los procesos fisiológicos de una planta o de otro organismo debido a la infección por uno o varios agentes patógenos, un trastorno genético, metabólico o al efecto de un compuesto químico o agente físico externo, que implica un desarreglo que interfiere con la estructura normal de uno o varios órganos, su función, su rendimiento agronómico o valor económico. Así pues, cualquier disfunción de las células y tejidos del huésped, anfitrión u hospedador, que resulta de una irritación continua por un agente patógeno o factor medioambiental, que implica el desarrollo de síntomas con repercusiones económicas. Algunos autores, no incluyen a las fisiopatías como enfermedades. 2. Disfunción de un proceso, causada con una acción continuada, con efectos deletéreos para el sistema viviente, y resultante en la manifestación de síntomas. De esta definición pueden resaltarse cuatro aspectos fundamentales: i) la disfunción se manifiesta por medio de síntomas, que pueden ser macroscópicos, microscópicos o solo reconocibles a nivel molecular; ii) los efectos son negativos para el sistema viviente, por tanto muchas situaciones consideradas como enfermedad desde un punto de vista antropocéntrico (por ejemplo, la rotura del color de las flores debido a infecciones virales) no lo son según este concepto; iii) se debe a una acción continuada, lo que la diferencia de daño o accidentes (si una máquina amputa una mano a un operario, este sufre un daño y queda manco, pero no enfermo o si un pedrisco afecta a un fruto, este sufre un daño); y iv) es un proceso y como tal dinámico y, al menos hasta cierto punto, reversible (por ejemplo, el que una planta pierda superficie foliar debido a la actividad de fitófagos no es enfermedad).
pangenoma
Conjunto de genes presentes en los genomas secuenciados de todas las cepas de una misma especie o de un grupo relacionado de organismos. Representa la diversidad genética total de esa especie. Esta definición de pangenoma, denominada “pangenoma de presencia-ausencia” (presence–absence variation pangenome), es la más común en la literatura científica, aunque algunos especialistas en la disciplina de Pangenómica definen tres tipos de pangenoma, que implican diferencias en la representación del mismo y en su inclusión de genes y secuencias no codificantes. El pangenoma se divide en dos componentes principales: i) genoma central o núcleo, que representa a los genes que están presentes en todas las cepas y por estar conservados son esenciales para las funciones básicas de la especie; y ii) genoma accesorio o dispensable, que representa los genes que están presentes únicamente en algunas cepas. Estos genes diferenciales suelen estar relacionados con la adaptación al ambiente, resistencia a antibióticos, o mecanismos de patogenicidad, pero también suelen incluir secuencias típicas de fagos, plásmidos y otros elementos genéticos móviles. La importancia del pangenoma en Fitopatología es clave, ya que permite entender la diversidad genética de los patógenos y su interacción con las plantas anfitrionas u hospedadoras. Permite: i) conocer la variabilidad genética de los patógenos e identificar genes que están presentes solo en algunas cepas de un patógeno, como genes de virulencia, efectores, o de resistencia a plaguicidas, fundamental para comprender por qué ciertas cepas son más agresivas o difíciles de controlar que otras; y ii) entender la coevolución planta-patógeno, al permitir estudiar cómo los genes de los patógenos evolucionan para evadir los mecanismos de defensa de las plantas. Así, algunos genes de efectores pueden perderse por deleción o acumular mutaciones que alteren su secuencia para evitar ser detectados por genes de resistencia en las plantas. El conocimiento de qué genes del pangenoma están implicados en la infección, permite diseñar estrategias para mejorar la resistencia e identificar dianas moleculares para mejorar genéticamente cultivos determinados mediante edición genética o cruzamientos dirigidos. La identificación de los genes únicos y accesorios favorece el desarrollo de métodos, técnicas de detección y reactivos específicos de detección y diagnóstico para identificar cepas nuevas, más virulentas o resistentes. El estudio del pangenoma puede mostrar cómo una población patógena cambia con el tiempo, ayudando a predecir posibles brotes o fallos en el control basado en resistencia genética. Como ejemplo concreto, en el hongo fitopatógeno Magnaporthe oryzae (causante del añublo del arroz), el análisis del pangenoma ha permitido identificar genes de efectores que determinan si una cepa puede infectar a ciertas variedades de arroz y ello ha sido clave para el diseño de programas de mejora genética más eficaces. El pangenoma se puede representar, de forma básica, como una lista de genes presentes o ausentes en cada cepa o individuo, mediante una matriz. Como segundo tipo de pangenoma, denominado “secuencia representativa del pangenoma” (representative sequence pangenome), también puede expresarse como una concatenación de genomas completos o sus secuencias representativas, lo que es útil para análisis comparativos. El tercer tipo, denominado “pangenoma gráfico” (pangenome graph o graphical pangenome), integra múltiples secuencias genómicas de organismos de la misma población, especie o género en un único genoma de referencia.
sistema de secreción
Estructura o complejo macromolecular presente en bacterias que permite el transporte, inyección o secreción de proteínas—y en algunos casos de ácidos nucleicos u otras moléculas— al espacio extracelular o al citoplasma de otras células. Los sistemas de secreción se distinguen por su arquitectura, mecanismo de translocación y destino del sustrato, y se definen de manera distinta para bacterias monodérmicas (grampositivas; una única membrana) y didérmicas (gramnegativas; dos membranas). De entre los más relevantes, las vías Sec (general secretory pathway) y Tat (twin-arginine translocation) se han identificado en todos los dominios de la vida (bacterias, arqueas y eucariotas), y translocan proteínas a través de la membrana citoplasmática hacia el periplasma o la membrana interna y constituyen sistemas esenciales para la biogénesis celular; por tanto, en bacterias gramnegativas se consideran como sistemas de exportación y no como verdaderos sistemas de secreción. Los sistemas de secreción denominados tipo I a tipo IX (abreviados como T1SS a T9SS) se diferencian de los anteriores porque permiten la secreción al medio extracelular o la translocación directa de proteínas u otras moléculas al interior de células diana —ya sean eucariotas u otras bacterias—, de manera que participan en procesos de interacción con el entorno, como virulencia, simbiosis, competencia microbiana y adaptación ecológica. En bacterias gramnegativas —que agrupan a las especies de mayor importancia en Fitopatología— se han descrito todos estos sistemas excepto T7SS, que solo se ha identificado en ciertas bacterias grampositivas. Una bacteria puede expresar uno o varios de estos sistemas o, a veces, ninguno; cuando están presentes, normalmente se asocian a la patogenicidad o a una mayor virulencia. Los mecanismos de secreción son variables dependiendo del sistema, pero pueden agruparse en los que secretan efectores al exterior en un único paso (sistemas I, III, IV, VI y VII) y los que requieren que los efectores sean primero secretados al periplasma, mediante los sistemas Sec o Tat, para luego secretarlos al exterior (sistemas II, V o IX). Los sistemas de mayor relevancia en bacterias fitopatógenas son: i) T2SS, que participa en la secreción de enzimas degradadoras de la pared celular vegetal; ii) T3SS, que es un determinante clave de la virulencia y especificidad de hospedador o anfitrión; iii) T4SS, por su papel en la transferencia horizontal de genes a bacterias y eucariotas y, en casos particulares, en la translocación de efectores; y iv) T6SS, que contribuye principalmente a la competencia microbiana y a la colonización de nichos asociados a plantas.
anfitrión, anfitriona
Persona o entidad que recibe en su país o en su sede habitual a invitados o visitantes, según la Real Academia Española (RAE). Coloquialmente, persona que tiene invitados a su mesa o su casa y que, por tanto, proporciona alojamiento o sustento en su sede habitual. Esta definición refleja con claridad, en español, el correcto significado del término huésped, tan usado en Biología. Sería por tanto deseable la promoción de anfitrión en vez de huésped, que es el término preferentemente usado en las publicaciones de la Sociedad Española de Fitopatología (SEF). En el presente diccionario de Fitopatología se utilizan indistintamente huésped o anfitrión, o ambos, para la máxima promoción y divulgación de la voz anfitrión o anfitriona.
huésped, huéspeda
1. Según la Real Academia Española (RAE), el latín hospes, -itis del que deriva esta voz, significaba en un principio “persona que da alojamiento a otra”, sentido al que se añadió después el de “persona que se aloja en casa de otra”. El castellano huésped heredó ambos sentidos y llegó a significar, incluso, “dueño de una posada o pensión”. Con el tiempo, y para evitar anfibologías, fue perdiendo el primero de los sentidos indicados, y hoy se usa casi exclusivamente con el segundo sentido (persona que se aloja en casa de otra). En Biología, huésped significa “organismo, animal o vegetal, en el que se aloja un parásito”. Este sentido se debe hoy al influjo del inglés host (voz que, aunque tomada del francés, procede del mismo étimo latino, y que, al contrario de lo ocurrido en español, solo ha conservado en inglés el sentido de “anfitrión”). Fuera de este ámbito, es preferible hoy reservar el término huésped o huéspeda para designar a quien recibe alojamiento, y denominar anfitrión al que lo proporciona. A pesar de la permisibilidad de la RAE, a lo largo del texto de este Diccionario o Glosario de léxico fitopatológico de la Sociedad Española de Fitopatología (SEF), dado que el término huésped es el que se ha venido utilizando en las publicaciones de la SEF, aquí se usa indistintamente huésped o anfitrión, o ambos, para la máxima promoción y divulgación de la voz anfitrión o anfitriona. A su vez evita decir planta huéspeda o célula huéspeda (correcto, pero no común) y sin embargo, utiliza con normalidad planta o célula anfitriona. 2. Organismo vivo, como una planta, un microorganismo o un cultivo celular, que alberga a un parásito o patógeno, con el que se establece una relación y en el que se puede multiplicar o replicar. 3. Célula u organismo que se emplea para la expresión de uno o más genes heterólogos.