Vocablo inglés, también utilizado comúnmente en español. Se refiere al conjunto de procedimientos o pruebas biológicas con una serie o gama de plantas indicadoras, normalmente leñosas inoculadas por injerto, para detectar la presencia de agentes patógenos transmisibles por injerto del material vegetal analizado (algunas bacterias, entre ellas todos los fitoplasmas, micoplasmas entre ellos los espiroplasmas, algunos hongos y oomicetos, virus y viroides). El término también incluye a las pruebas biológicas con una serie de plantas indicadoras herbáceas inoculadas mecánicamente. El procedimiento general consiste en tomar material de una planta problema a analizar y transferirlo por injerto o inoculación mecánica a otra planta (denominada indicadora) que desarrollará, tras un período de tiempo variable, síntomas más o menos característicos del patógeno buscado, caso de estar presente. Normalmente, las plantas inoculadas son mantenidas en las condiciones más apropiadas para la expresión de la infección. La manifestación de síntomas sucede en días en el caso de plantas indicadoras herbáceas, pero en los indicadores leñosos transcurren generalmente meses. El método es muy sensible pues permite la multiplicación del patógeno inoculado por injerto en la planta indicadora hasta provocar síntomas. Se ha realizado extensivamente durante décadas para selección sanitaria en la práctica totalidad de cultivos leñosos y algunos herbáceos como la fresa, antes de la aplicación de otras tecnologías como las serológicas ELISA, la hibridación o la amplificación molecular por PCR en tiempo real o la secuenciación masiva. Posibilita la detección de agentes patógenos transmisibles por injerto, aún de los de etiología desconocida, razón por la que se continúa utilizando en algunos casos específicos y países. Actualmente es habitual simultanear pruebas sensibles y específicas de laboratorio (por ejemplo, se usa la inmunoimpresión-ELISA con anticuerpos monoclonales o RT-PCR en tiempo real, para detección fiable del virus de la tristeza de los cítricos, Closterovirus tristezae o Citrus tristeza virus-CTV, sustituyendo a la clásica planta indicadora de lima mexicana). Así, se logra reducir el uso de plantas indicadoras que resulta lento, caro, no suficientemente específico y precisa personal especializado para la lectura de síntomas y espacio de invernadero o cámara climática para la realización de las pruebas. No obstante, constituye una prueba definitiva, y frecuentemente única, para demostrar la patogenicidad y valorar la agresividad de un agente patógeno en distintos huéspedes o anfitriones. 2. En ocasiones, se utiliza el término para referirse de modo amplio a una serie de pruebas, no solamente de inoculación en plantas indicadoras, para conocer el estado sanitario de una planta o sus productos (bulbos, semillas, tubérculos, etc.) a modo de cribado.
transmisión por injerto
Aquella de un patógeno que tiene lugar tras conectar vascularmente y de forma artificial intencionada o de forma natural en campo, dos porciones de tejido vascular vivo de la misma o de diferentes especies o géneros de plantas compatibles, siempre y cuando la porción de tejido donante de material de injerto esté infectada por patógenos transmisibles por injerto. El objetivo del injerto es que se unan o suelden tejidos vivos y, posteriormente, crezcan y se desarrolle como un solo individuo o bionte formado por los materiales injertados (normalmente un patrón y yemas de una variedad de interés). Este sistema constituye la forma más eficaz de transmitir patógenos vasculares. Históricamente ha sido la principal vía que ha diseminado a larga distancia, entre países, numerosos patógenos, especialmente en especies leñosas como frutales, cítricos, olivo o vid, entre otros cultivos. Constituye la base de la indexación o indexing de plantas leñosas y un método seguro y fiable de transmisión de patógenos para valorar su patogenicidad y la sensibilidad o resistencia de cultivares.
indexación
Vocablo inglés adoptado en el léxico común fitopatológico español, con una acepción distinta de la de hacer índices, registrar u ordenar, reconocida por la Real Academia Española (RAE). Procedimiento que incluye un conjunto de pruebas biológicas de transmisión por injerto y otras de laboratorio, para averiguar el estado sanitario de un material vegetal (especialmente aplicado a especies leñosas).
injerto de inoculación
Cualquier injerto realizado con finalidad de transmitir un agente patógeno a una planta indicadora y no de multiplicación vegetativa. Se efectúa normalmente sobre una batería de plantas indicadoras con el objetivo de realizar una serie de pruebas biológicas para conocer el estado sanitario frente a algunos patógenos transmitidos por injerto. Los síntomas deben observarse en la planta indicadora y no en las hojas de la posible yema inoculada brotada del inóculo; por ello es frecuente, para evitar confusiones, efectuar el injerto de inoculación de una porción de corteza sin yema (patch non-budding). Las modalidades más utilizadas de injerto de inoculación son el injerto de escudete sin yema, injerto de parche sin yema, injerto de púa, injerto de yema e injerto por aproximación. En alguna ocasión se realiza injerto de disco de hoja o injerto de raíz.
planta indicadora
La que responde específicamente a la infección por ciertos virus, viroides u otros patógenos o factores medioambientales con síntomas frecuentemente específicos. Se utilizan para la detección, diagnóstico e identificación de un patógeno o grupo de patógenos concretos o de un factor o factores ambientales. Pueden ser leñosas (se suelen inocular por injerto o transmisión experimental por vectores) o herbáceas (se suelen inocular mecánicamente, por injerto de yema u hoja, mediante cuscuta o vectores), o ser intencionadamente expuestas al medioambiente.