1. Tiempo que transcurre entre la infección por un patógeno y la aparición de los primeros signos o síntomas en el huésped o anfitrión. 2. (dormancy). Suspensión temporal del crecimiento visible de cualquier estructura que contiene un meristemo. Se trata de un término genérico que engloba todos los casos, con independencia de la causa que la origina, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH.
endolatencia
Latencia motivada por un bloqueo fisiológico interno que impide el crecimiento, incluso en condiciones favorables para la planta. En el caso de semillas reside en el embrión y se manifiesta incluso cuando este es separado de las restantes estructuras que lo rodean. Requiere acumular frío húmedo para su desaparición.
fase de latencia
1. Período de escasa actividad que precede a una respuesta. 2. Primera fase de crecimiento o de adaptación de un microorganismo, especialmente bacterias, al ser transferido a un medio de cultivo en el que su desarrollo o multiplicación es apenas perceptible y su tasa de crecimiento nula. Precede a la fase exponencial en la curva de crecimiento de multiplicación rápida de microorganismos en un medio de cultivo.
período de latencia
1. Tiempo transcurrido entre la recepción del estímulo y el comienzo de la respuesta. 2. Tiempo que transcurre entre la infección por un agente patógeno y la producción de nuevo inóculo. 3. Período de incubación que transcurre entre la infección de una bacteria por un fago y la lisis bacteriana, o entre la inoculación de un agente patógeno y la aparición de síntomas o signos detectables en el huésped o anfitrión. 4. Fase de adaptación de un microorganismo en crecimiento o multiplicación. Se corresponde con la primera parte de la curva de crecimiento en la que el número de unidades formadoras de colonias permanece prácticamente constante, antes de iniciar la fase logarítmica o exponencial en la que los microorganismos crecen con rapidez. 5. Lapso de tiempo transcurrido entre que un vector adquiere un patógeno y puede transmitirlo con éxito a una nueva planta anfitriona causándole una infección local o sistémica.
ácido abscísico, ABA
Fitohormona de naturaleza terpenoide, relacionada con la apertura y cierre de estomas y con procesos de abscisión y latencia. Participa en procesos de desarrollo y crecimiento, así como en la respuesta adaptativa al estrés, tanto biótico como abiótico.
cebra chip de la patata o papa
Denominación común de la enfermedad asociada a ´Candidatus Liberibacter solanacearum´ bacteria limitada al floema y no cultivable, que causa graves síntomas en numerosos huéspedes o anfitriones (patata, pimiento, tomate y otras solanáceas y otras especies tales como apio, zanahoria y otras apiáceas, antes umbelíferas). Es muy grave en la patata o papa (Solanum tuberosum), a la que específicamente se refiere el término por las rayas oscuras que aparecen en las rodajas del tubérculo de plantas con síntomas al freírlas a altas temperaturas. Se transmite por el vector Bactericera cockerelli y por tubérculos de patata. En patata o papa la bacteria produce un retraso del crecimiento de la parte aérea, clorosis, hinchazón de los nudos y tallos con apariencia en zigzag, proliferación de yemas axilares, tubérculos aéreos y agostamiento foliar, que ocasiona un deterioro precoz. En la parte subterránea aumenta el tamaño de las lenticelas, colapsan los estolones, aparece una coloración café del anillo vascular y necrosis parda de los tejidos del interior del tubérculo. La planta genera numerosos tubérculos pequeños, con epidermis áspera y estolones cortos y a veces deformes. Los tubérculos sufren pérdida de latencia que ocasiona su brotación prematura y no son aceptables para la siembra. La enfermedad puede causar la muerte de la planta en casos graves. Bacteria detectada en España en patata o papa y en otros anfitriones, como apio, chirivía, perejil y zanahoria.
ciclo secundario
El iniciado por el inóculo procedente de un ciclo primario (o de otro secundario), sin interponerse un período de descanso o latencia del patógeno.
desborre de yemas
Primera manifestación visible de crecimiento de las yemas de madera o flor, tras el período de latencia.
estratificación
Tratamiento para eliminar la latencia de las semillas y facilitar la germinación cuando se transfieren a un sustrato con una temperatura favorable. Consiste en someter a un régimen de bajas temperaturas semillas con alta humedad, que se mantienen en un lecho de arena y turba. Con este frío húmedo se elimina la latencia, facilitando su germinación cuando se transfieren a un sustrato con temperatura favorable. Muy utilizada para mantener lotes preparados para germinar semillas de algunas plantas indicadoras leñosas cuando se precisan para ensayos biológicos.
estratificación con calor húmedo
Aquella realizada mediante aplicación de calor húmedo durante varios meses, previo a la estratificación convencional con frío húmedo. Se utiliza para germinar semillas con doble latencia, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH.
fase exponencial
Fase de crecimiento o multiplicación de un microorganismo o células vegetales o animales, en un medio de cultivo, en la que las células alcanzan su máxima velocidad de división. Durante cada intervalo de duplicación se producen tantas nuevas células como se habían producido anteriormente de manera acumulada. Sigue a la fase de latencia y precede a la fase estacionaria o lineal.
fotoperiodismo
Efectos de la duración del día en el desarrollo de las plantas. El control fotoperiódico del desarrollo varía con las especies y se extiende a procesos como la inducción floral, hábito de crecimiento (alargamiento de entrenudos, formación de estolones, bulbos, tubérculos, etc.), fenómenos de latencia y senescencia y abscisión de las hojas. En algunos casos, el pigmento fitocromo está implicado en la respuesta al fotoperíodo.
germinación
Cambios físicos y fisiológicos que tienen lugar bajo condiciones ambientales determinadas, en una estructura reproductiva o de diseminación (espora, polen, semilla, etc.). Provocan la iniciación de su crecimiento y nuevas estructuras, como un tubo germinal en el caso de los hongos fitopatógenos. Suele ocurrir a continuación de un periodo de latencia.
período de incubación
1. Lapso de tiempo transcurrido entre la inoculación de un patógeno en un huésped o anfitrión y la primera aparición de síntomas o signos de enfermedad en el mismo o su detección efectiva y consistente. 2. Lapso de tiempo durante el cual los microorganismos inoculados en un medio de cultivo artificial comienzan a crecer. 3. Período de reposo o latencia de un patógeno, una vez introducido en un huésped, antes de la infección. 4. Etapa de tiempo de mantenimiento de plantas o patógenos inoculados en material vegetal en un entorno favorable, necesario para el desarrollo y la manifestación de síntomas o signos de enfermedad o para su detección consistente.
período de retención
Lapso de tiempo durante el cual el patógeno es necesariamente retenido en el vector antes de ser transmitido con éxito. Para virus no persistentes, que no tienen fase de latencia, el período de retención comienza desde que, tras la adquisición, el virus es retenido en el estilete, y termina cuando el virus ya no permanece unido al receptor y por lo tanto el vector pierde la capacidad de inoculación (transmisión efectiva). El período de retención puede variar para un mismo virus transmitido por distintas especies de pulgón, como el del virus no circulante del mosaico de la coliflor (Cauliflower mosaic virus-CaMV), que tiene menor período de retención en la especie de pulgón Myzus persicae que en Brevicoryne brassicae, por lo tanto, M. persicae pierde su capacidad de transmitirlo con menos pruebas intracelulares que B. brassicae.
quiescente
1. Que está quieto pudiendo tener movimiento propio. 2. Periodo de latencia causado por condiciones desfavorables para la germinación o crecimiento.
reposo de yemas
Endolatencia de yemas.
transmisión no circulante
La de aquellos patógenos, frecuentemente virus y algunas especies bacterianas, que una vez adquiridos no pueden atravesar las barreras del sistema digestivo del insecto vector. Los patógenos adquiridos se asocian a la cutícula del intestino anterior del vector. Engloba a patógenos de transmisión no persistente y semipersistente, como virus de los géneros Cucumovirus o Potyvirus y otros transmitidos por pulgones o a la bacteria Xylella fastidiosa limitada a xilema transmitida por cicadélidos y cercópidos. La bacteria es retenida en la cutícula de la región cibarial y precibarial del insecto vector y la coloniza. No es necesario un período de latencia para X. fastidiosa por lo que el vector puede inocular la bacteria inmediatamente después de adquirirla.
transmisión no persistente
Tipo de transmisión no circulante, frecuente en pulgones y ciertos virus, en la que el agente patógeno es adquirido y transmitido por un vector tras un corto período de tiempo de alimentación o prueba en una planta infectada (segundos-minutos), y es retenido por el vector en la cutícula del estilete, también por un corto período de tiempo (horas). El agente patógeno puede pasar del estilete o del esófago (de hecho, se pueden detectar patógenos de plantas en insectos no vectores), pero no son retenidos, ni se multiplica el patógeno en el vector, ni pasa a su descendencia. El patógeno se adquiere-inocula, en el caso de pulgones, por un mecanismo de ingestión-salivación en las células de la epidermis o mesófilo de las plantas. No posee período de latencia. Generalmente, un período de ayuno previo favorece su transmisión, y en la ecdisis o muda se pierde el patógeno. Existe una baja especificidad patógeno-vector y disminuye drásticamente la transmisión tras una inoculación secuencial realizada por el mismo individuo vector, debido a su bajo período de retención. Es el tipo de transmisión de los géneros de virus: Alfamovirus, Bromovirus, Carlavirus, Cucumovirus, Vitivirus, Fabavirus, Macluravirus, y Potyvirus, siendo este último el grupo de virus de plantas más numeroso, al cual pertenecen virus de importancia económica como el virus Y de la patata o papa (Potato virus Y-PVY) o el virus de la sharka o viruela del ciruelo (Potyvirus plumpoxi, Plum pox virus-PPV). Estos potivirus requieren la presencia de un factor asistente de la transmisión, componente ayudante o HC. No obstante, la existencia de mutantes de potivirus no transmisibles por pulgón, aunque produzcan dicho factor funcionalmente activo, demuestra la implicación de otros factores en el proceso, entre ellos una región de tres aminoácidos (asparagina-alanina-glicina, DAG) en el extremo amino terminal de la cápsida. En el caso concreto de los cucumovirus (como el virus tipo del mosaico del pepino, Cucumber mosaic virus-CMV) emplea la estrategia de la proteína de la cápsida en la transmisión, mediante la cual el virión se une a la cutícula del pulgón directamente sin mediar ningún factor de transmisión.
transmisión persistente
Transmisión de tipo circulante por algunos insectos (principalmente pulgones, mosca blanca, cicadélidos, delfácidos, membrácidos y trips) y nematodos vectores de virus, caracterizada por un período de adquisición tras un prolongado lapso de tiempo de alimentación (varias horas o días). Los virus pasan a la hemolinfa por la que circulan, pudiendo en algunos casos, multiplicarse en el vector y pasar a la descendencia. Generalmente tras unos períodos de retención y de latencia largos (horas para retención y días a meses de latencia) para virus, el vector es capaz de transmitir durante toda su vida. El tejido preferente donde adquieren/inoculan es el floema. El período previo de ayuno del vector no tiene efecto en la eficacia de transmisión, así como la ecdisis o muda no implica la pérdida de los virus adquiridos. La especificidad en el caso de virus-vector es alta y la inoculación secuencial supone menor éxito en la transmisión que la alimentación continuada. Los nematodos vectores de virus pueden transmitir inmediatamente tras la adquisición, que dura generalmente un corto período en la que el nematodo ingiere con su estilete el citoplasma de células infectadas. La eficacia de transmisión aumenta al incrementarse el período de alimentación sobre la planta infectada. Los nematodos del género Xiphinema y los de la familia Trichodoridae retienen la capacidad de transmitir virus de vid por más tiempo que los del género Longidorus. Los virus de transmisión persistente (circulante) mejor conocidos son los miembros de género Luteovirus y su inoculación por pulgones, está asociada a la secreción de saliva acuosa en los vasos cribosos del floema. La adquisición se produce generalmente durante la fase de ingestión pasiva en dichos tubos. La interacción entre los luteovirus en general y los pulgones está mediada por la proteína de la cápsida (CP), siendo posible el fenómeno de la heterocapsidación que permite la transmisión vectorial de aislados virales no transmisibles, pero, se han descrito dos proteínas implicadas en la transmisión de aislados del género Luteovirus, la CP (capsómeros de 22-24 kDa), ya nombrada, y la proteína de lectura abierta (RT) de unos 55-58 kDa.
transmisión por vectores
Proceso de paso o transferencia de un agente patógeno de una planta enferma a otro huésped o individuo distinto mediante un vector. Para producirse la transmisión efectiva, por muchos vectores especialmente de virus desde una planta infectada a otra planta sana, el vector debe necesariamente cumplir sucesivamente: i) localizar y visitar una planta infectada; ii) adquirir el patógeno tras prueba o alimentación y retención del mismo; iii) en algunos casos debe transcurrir un período de latencia; iv) transportar el patógeno e incluso multiplicación del mismo en el vector, y finalmente; v) inocular durante la prueba en los tejidos de la planta o durante la alimentación del vector en el floema o xilema de la nueva planta huésped o anfitriona. Los principales vectores de patógenos de plantas, particularmente de virus, en la naturaleza son artrópodos fitófagos (insectos y ácaros) y nematodos, además de microorganismos (plasmodiofóridos y hongos), siendo los insectos los más eficaces. Además, algunos virus y bacterias también pueden ser transmitidos de una planta a otra a través de especies de la planta parásita cuscuta (Cuscuta campestris y C. subinclusa). Los pulgones representan, aproximadamente, el 41 % de los vectores de virus, las moscas blancas el 30 % y los escarabajos el 7,7 %. Van seguidos en orden decreciente por: cicadélidos (4,0 %), trips (3,8 %), delfácidos (3,0 %), y en porcentajes menores al 2,5 % en cuanto al número de virus transmitidos, por ácaros, plasmodiofóridos (como Polymyxa graminis, P. betae y Spongospora subterranea), hongos (como Olpidium brassicae, u O. bornovanus), nematodos de los géneros Longidorus, Xiphinema, Paratrichodorus, Trichodorus, y Paralongidorus, de mayor a menor número de especies de virus transmitidos y, finalmente por pseudocóccidos, y membrácidos.
transmisión semipersistente
Aquella de tipo no circulante que combina características intermedias entre los tipos de transmisión no persistente y persistente, siendo más frecuente entre los virus transmitidos por coleópteros, mosca blanca, ácaros y nematodos que entre los transmitidos por pulgones. Algunos virus de importancia económica son eficazmente transmitidos por pulgones de esta forma, como el virus de ARN de la tristeza de los cítricos (Closterovirus tristezae, Citrus tristeza virus-CTV) confinado al floema. Los patógenos transmitidos de forma semipersistente se caracterizan por un tiempo de retención en el vector de pocos días, un tiempo de adquisición de pocas horas, no poseen período de latencia y el tejido donde adquiere/inocula el vector puede ser la epidermis, parénquima y floema (según el virus, ya que éstos pueden ser confinados o no confinados al floema de la planta infectada). No tiene efecto en la transmisión un período previo de ayuno del vector, tras la ecdisis o muda se pierde la capacidad de transmitir el patógeno, la especificidad patógeno-vector es intermedia y disminuye notablemente la eficacia de transmisión en inoculaciones secuenciales del mismo individuo vector.
fase de lag
dormancia
Estado de inactividad temporal de las plantas, asociado a las horas-frío, especialmente aplicado a bulbos, tubérculos, raíces, turiones, rizomas, o árboles frutales caducifolios. Puede verse alterado por la infección de ciertos patógenos y producirse la brotación precoz o adelantada.