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Mostrando 16 resultados para "membrana plasmática"

compartimentalización

1. Aislamiento de un área específica de tejido mediante una barrera de tejidos del huésped o anfitrión. 2. A diferencia de la célula procariota, que generalmente consta de un solo compartimiento rodeado por la membrana plasmática, la célula eucariota está subdividida en compartimientos rodeados por membranas, que son funcionalmente distintos. Cada compartimiento u orgánulo (u organela) contiene su propia dotación de enzimas, otras moléculas especializadas y un complejo sistema de distribución que transporta específicamente los compuestos de un compartimiento a otro. Por lo tanto, la compartimentación, o subdivisión celular en compartimientos, conduce a la especialización funcional. 3. Efectuar una separación en un recipiente o tubo de reacción (tipo Eppendorf) para realizar reacciones independientes en el mismo tubo.

dominio

1. Secuencia continua de aminoácidos de una proteína, que se dobla o pliega varias veces sobre sí misma hasta formar una unidad globular o compacta. Se estima que cada dominio puede funcionar como una unidad o un módulo estable en solución, si se llega a escindir la cadena polipeptídica que los separa. Este tipo de dominio se denomina dominio estructural. Las proteínas de tamaño superior a los 20.000 Da constan de dos o más dominios de este tipo, como la cadena ligera de un anticuerpo que tiene dos dominios estructurales. 2. Cualquier región de una proteína asociada a una función específica, con independencia de su organización estructural (como el dominio de unión a un receptor, a un sustrato, denominado dominio catalítico; a la membrana celular, denominado dominio transmembranario, etc.). Este tipo de dominio se conoce como dominio funcional. Cada dominio funcional puede contener a su vez uno o más dominios estructurales. 3. Zona o región de la membrana plasmática formada por una determinada clase de componente (como fosfolípidos). 4. Fragmento, área o región de ADN de tamaño concreto en el genoma de un organismo.

electroporación

Creación, mediante pulsos de corriente eléctrica, de poros con carácter temporal en la membrana plasmática de protoplastos o células con la finalidad de introducir material exógeno, frecuentemente ADN o partículas virales.

endocitosis

Proceso por el cual las células eucariotas absorben moléculas de gran tamaño gracias a la membrana plasmática, que rodea una gran molécula y la aprieta introduciéndola en una vesícula en el interior de la célula. Es el proceso opuesto a la exocitosis.

exocitosis

Proceso por el cual las células eucariotas liberan moléculas grandes para ser usadas por otras células o en diferentes procesos biológicos. Las vesículas portadoras de moléculas específicas y unidas por membranas se fusionan con la membrana plasmática para liberar de la célula, su contenido. La secreción de mucigel por parte de la cofia o caliptra de las raíces, la colocación de los componentes de la pared celular y la liberación de enzimas digestivas en las plantas carnívoras son ejemplos de exocitosis vegetal. También se da en algunas zoosporas, como las de Phytophthora infestans (mildiu de la patata o papa) o P. cinnamomi (podredumbre de la raíz del aguacate o palto). La exocitosis constitutiva es aquella que se produce en todas las células. Las moléculas liberadas ayudan a la formación de la matriz extracelular y para la regeneración de la membrana plasmática. La exocitosis regulada es el proceso de células especializadas en la secreción. Liberan moléculas que realizan funciones específicas en el organismo o afectan la fisiología de otras células o microorganismos.

homogeneizador

Aparato muy común para la preparación de extractos de muestras biológicas de suelo o de tejidos vegetales, de extractos previa a análisis serológicos, moleculares o de amplificación molecular, estudio de proteínas, ácidos nucleicos o de agentes patógenos, células, metabolismo celular, etc. Estos aparatos tratan de disgregar los tejidos y romper las células, dañando lo menos posible la membrana plasmática. La preparación de la muestra puede generarse en el homogeneizador mediante fuerzas de cizalladura producidas por líquidos (homogeneizadores de vástago), mediante fuerzas de cizalladura producidas por sólidos (mortero y mazo, bolsas de malla fina con homogeneizadores de rodamientos manuales o incluso semiautomáticos como el extractor Tecan, o con bolsas de malla gruesa con martillo, prensa de rodillos lisos o acanalados, extractor de Gugerli, molinos de bolas, molinillos de aspas, batidoras-trituradoras), mediante cavitación gaseosa (bomba de nitrógeno, generadores de ultrasonidos) o mediante medios químicos o bioquímicos (medio hipotónico, rotura celular con lisozima). Es preciso utilizar sistemas que minimicen la contaminación cruzada, la generación de aerosoles y que reduzcan el ruido, como la preparación de homogeneizados en bolsas de plástico, que pueden ser estériles y provistas de malla fina filtrante o gruesa que ayude en la trituración de material leñoso. Los más utilizados para análisis serológicos y de hibridación molecular son los homogeneizadores de vástago, extractor de Gugerli (para patata o papa) y los de rodamientos en bolsas. Para análisis por amplificación molecular los más usuales son los homogeneizadores Homex 6 y el homogeneizador manual de rodamientos, ambos en bolsas. Los robots capaces de homogeneizar gran número de muestras de tejidos vegetales, manteniendo los extractos a baja temperatura y extrayendo el ADN, previo a la amplificación por PCR en tiempo real, son cada vez más usados por ser muy útiles para el análisis de gran número de muestras de prospecciones masivas.

lisis

Destrucción o deterioro de una célula por rotura o disolución de su membrana plasmática o cubierta externa, causada por diversas acciones físicas o químicas, como por ultrasonidos, intervención de enzimas o por la infección de virus como bacteriófagos que lisan las células bacterianas.

lomosoma

Invaginación de la membrana plasmática de ciertos hongos con contenido vesicular o tubular.

mesosoma

Invaginaciones de la membrana plasmática con forma de vesículas, túbulos o lamelas, que aparecen en algunas bacterias. No se conoce su función, y se especula que puedan ser artefactos causados durante la fijación química de preparaciones para microscopía electrónica.

partícula viral envuelta

Virión cuya cápsida está rodeada por una envoltura lipídica, frecuentemente bicapa, de origen celular, adquirida durante la gemación a través de membranas del huésped o anfitrión (retículo endoplásmico, Golgi, membrana plasmática, etc.). Contiene proteínas virales, generalmente glicoproteínas, implicadas en el reconocimiento y entrada en la célula. Su función es facilitar la entrada por fusión de membranas y el reconocimiento del huésped-vector. El ejemplo clásico es el virus del bronceado del tomate-TSWV, género Orthotospovirus, de virión esférico y envuelto, característica muy ligada a su transmisión natural por trips. No obstante, esta peculiaridad, rara en virus de plantas, le resta estabilidad frente a detergentes, disolventes y desecación.

plasmodio

Soma unicelular o pluricelular, que es típico de algunos grupos de patógenos de plantas, como los de plasmodioforomicetos, uno de los diversos grupos de interés fitopatológico del reino Chromista. Está constituido por una masa desnuda, multinucleada y móvil de protoplasma rodeada por una membrana plasmática sin pared celular, generalmente reticulada, que se alimenta de forma ameboidea y es el resultado de la fusión de células ameboides uninucleadas. Típico de especies del supergrupo Rhizaria, filo Cercozoa, clase Phytomyxea, como Plasmodiophora brassicae (agente de la hernia o potra de las crucíferas) o Spongospora subterranea (agente de la sarna pulverulenta de la patata o papa).

receptor de reconocimiento de patrones

Proteínas que se encuentran en la membrana plasmática de las células vegetales y que pueden reconocer estructuras moleculares específicas asociadas con microorganismos (MAMP) o con células vegetales dañadas (DAMP). El hecho de que la mayoría de las plantas sean resistentes al ataque de organismos fitopatógenos se debe, en gran parte, a su capacidad para reconocer patrones comunes, denominados PAMP. El reconocimiento se lleva a cabo por los receptores de reconocimiento de patrones. PAMP bacterianos como la flagelina o el factor de elongación TU son reconocidos por receptores específicos como FLS2 o EFR1, respectivamente, en distintas especies vegetales. El reconocimiento pone en marcha toda una cascada de transducción de la señal que implica la inducción de genes de defensa, la producción de estrés oxidativo y reacciones de reforzamiento de la pared celular como la deposición de callosa que, en conjunto, o individualmente, detienen la progresión del patógeno mediante el mecanismo de defensa conocido como inmunidad activada por patrón. Por tanto, un patógeno capaz de producir enfermedad en una planta, ha tenido que ser capaz de superar esta barrera inicial impuesta por la inmunidad activada por patrón. Se han descrito numerosos PRR que regulan la inmunidad activada por patrón en respuesta a la interacción con bacterias, hongos, oomicetos, nematodos e insectos.

resistencia básica

Resistencia ofrecida por las plantas en un primer nivel básico de defensa frente a microorganismos potencialmente parásitos. Además de las barreras físicas o química preformadas, las plantas poseen un sistema inmune basal que les permite reconocer molecularmente componentes altamente conservados en la mayoría de microorganismos (como quitina y glucanos de la pared fúngica, ergosterol de la membrana plasmática, etc.) y, como consecuencia de ello, activar la expresión de defensas basales inespecíficas que interfieren con el establecimiento del parasitismo. Para lograr establecer el parasitismo, los microorganismos deben evitar la inducción o suprimir la acción de las defensas basales, lo cual permite a los agentes fitopatógenos adquirir patogenicidad específica de especie y establecer su gama de plantas susceptibles (huéspedes o anfitriones). Superpuesto con el sistema inmune basal, las plantas han evolucionado adquiriendo un segundo y más especializado sistema de reconocimiento molecular de sus patógenos, que es gobernado por los productos de genes de resistencia (R). Dichos genes mantienen una relación gen a gen con los genes de las razas del patógeno (Avr) que determinan la expresión de la resistencia. Este sofisticado modelo de interacciones moleculares entre genes implicados en la resistencia general y la resistencia específica es considerado el nuevo dogma central de la Fitopatología según “La Sanidad Vegetal en la agricultura y la silvicultura: retos y perspectivas para el siglo XXI”.

sistema inmune basal

Aquel que poseen las plantas que les permite reconocer molecularmente componentes altamente conservados en la mayoría de microorganismos (como por ejemplo la quitina y glucano de la pared fúngica, ergosterol de la membrana plasmática, etc.) y, como consecuencia de ello, activar la expresión de defensas basales inespecíficas que interfieren con el establecimiento del parasitismo. La proximidad de este sistema con el sistema de inmunidad innato en mamíferos ha dado lugar a que para referir dichos componentes se utilice el acrónimo PAMP, que está siendo reemplazado por MAMP, en reconocimiento de que los microorganismos no patogénicos de plantas poseen tales patrones moleculares.

membrana celular

Aquella de permeabilidad selectiva que delimita exteriormente el citoplasma en procariotas. Está constituida básicamente por lípidos y proteínas, alguna de ellas de naturaleza enzimática.

Sociedad Española de Fitopatología
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