postulados de Koch-Pasteur
Proceso secuencial utilizado para demostrar la patogenicidad de un organismo y su papel como agente causante de una enfermedad concreta. El proceso incluye: i) el microorganismo debe estar presente en todos los casos o muestras de la enfermedad, y ausente en los organismos sanos; ii) el organismo debe ser aislado y obtenido en un cultivo puro a partir de lesiones de la enfermedad; iii) la inoculación del agente a partir del cultivo puro debe reproducir la enfermedad en la misma especie de huésped o anfitrión y; iv) el organismo debe poder recuperarse nuevamente a partir de las lesiones del huésped o anfitrión inoculado.
agente asociado
Aquel que se detecta siempre o en altos porcentajes en una planta enferma o en un vector, pero para el que no se han podido demostrar que sea el agente causal de la enfermedad mediante los postulados de Koch, ni su transmisión por el vector portador.
aislamiento
1. Proceso para separar un organismo separándolo de la planta anfitriona o huésped, de un vector o del sustrato, líquido o atmósfera en el que se encuentra, como primer requisito de los postulados de Koch. A partir del aislamiento se intenta conseguir el cultivo puro o axénico del organismo, mediante purificación. 2. El cultivo puro en sí mismo.
alga
1. Término genérico que engloba a todos los organismos que, no siendo embriofitas (plantas terrestres), realizan la fotosíntesis oxigénica y que agrupa a un conjunto muy diverso de procariotas (cianobacterias) y eucariotas (microalgas y macroalgas). En el caso de los eucariotas, el origen evolutivo de las algas es polifilético y se reparte en diversos grupos: reino Archaeplastida (sin. Plantae, Primoplantae), que incluye también a las plantas terrestres; reino Chromista, dentro de los infrarreinos Halvaria (en superphylum Heterokonta [sin. Stramenopila] y superphylum Alveolata, que incluye a los oomicetos) y Rhizaria, que incluye a los plasmodiofóridos; y al reino Protozoa, que también incluye a protozoos patógenos de animales, como Trypanosoma. 2. Planta acuática indiferenciada que no posee verdaderas raíces, tronco ni hojas, y que contiene clorofila, como todos los fotoautótrofos productores de oxígeno, además de otros pigmentos característicos. Se utilizan muchas de ellas para producción de agar, agarosa, alginato y carragenina, geles muy utilizados para cultivos microbianos, electroforesis y cromatografía, entre otras aplicaciones. Pueden causar problemas por su desmesurado crecimiento en aguas contaminadas. Supuestos patógenos de plantas con los que no se han cumplido los postulados de Koch, se asocian a su presencia distintos daños producidos en plantas cultivadas, descritos por primera vez en 1907. El único género detectado como posible patógeno es Cephaleuros, del que se han descrito 17 especies, entre ellas, C. virescens la más comúnmente identificada en campo, aunque también se detecta con frecuencia C. parasiticus. Algas verdes, cuyo estado vegetativo es un talo plano y circular. Se encuentran generalmente en el haz de las hojas, debajo de la cutícula. Generan un talo formado por filamentos planos, cortos, apretados y ramificados debajo de los cuales se observan rizoides irregularmente ramificados. De la superficie del talo surgen, durante los veranos húmedos, filamentos erectos, cuyo color torna del amarillo al rojizo. Estos filamentos de uno a ocho pedicelos curvados, en el extremo de cada uno de los cuales aparece un esporangio aperado o casi esférico donde se encuentran varias zoosporas, móviles y biflageladas. La esporulación y la dispersión se producen por la lluvia. Su espectro o gama de huésped es muy amplio, e incluye tanto gimnospermas como angiospermas y con más de 400 especies y variedades identificadas como huésped o anfitrión. Se han citado daños asociados en cultivos de aguacate, azufaifo, cafeto, caqui, cítricos, guayabo, jazmín, mango, manzano, níspero y zarzamora, y en plantas ornamentales como adelfa, aligustre, enebro, ficus, hiedra, magnolio y plátano de sombra. Su presencia se asocia a daños en forma de rajas en la corteza, constricciones o hinchazones en las ramas, muerte regresiva, defoliación prematura, chancros, muerte de los tejidos de las hojas y manchas superficiales en los frutos, entre otros síntomas. Las enfermedades asociadas a algas ocurren en todas las zonas tropicales y subtropicales entre las latitudes 32° norte y 32° sur. A pesar de la falta de evidencias concluyentes, la mayoría de los investigadores las considera verdaderos agentes fitopatógenos.
Candidatus
Término formal que se usa de forma transitoria en taxonomía de procariotas, cuando una especie o género está bien caracterizado molecularmente, pero no es todavía cultivable in vitro. Por tanto, no se puede caracterizar de forma fenotípica, ni ser depositada como cultivo puro en una colección oficial. En el caso de las procariotas fitopatógenas, tampoco se habrán podido cumplir los postulados de Koch y poseerá el estatus de patógeno asociado a una enfermedad. Se debe escribir en itálica y antes del género y va entre una comilla inicial y otra tras la especie, por ejemplo, ´Candidatus Liberibacter solanacearum´ o ´Candidatus Phytoplasma mali’. Después de la primera mención, se abrevia la denominación Candidatus como Ca., mientras que el nombre de la especie se escribe siempre completo; por ejemplo, ´Ca. Phytoplasma mali’. Cuando el organismo se consigue cultivar, pierde su estatus de candidato y pasa a ser denominado con el nombre de su género y especie.
fitomonas
Supuestos patógenos de plantas con los que no se han cumplido los postulados de Koch. Son protozoos flagelados del género Phytomonas que, en algunas familias de plantas, como en las euforbiáceas, se observan con cierta frecuencia, pero no se asocian a síntomas. En otros casos, se han descrito asociados a graves enfermedades, como la marchitez sorpresiva de los híbridos cultivados de palma aceitera (Elaeis oleifera × Elaeis guineensis) (sudden welt of oil palm), transmitida por insectos del orden Hemiptera, familia Pentatomidae, como Lincus curvatus y Macropygium reticulare en Latinoamérica. Otras enfermedades asociadas a fitomonas también son supuestamente transmitidas, en condiciones naturales, por insectos vectores. No se consideran todavía como agentes fitopatógenos confirmados.