Proceso de paso o transferencia de un agente patógeno de una planta enferma a otro huésped o individuo distinto mediante un vector. Véase vector. Para producirse la transmisión efectiva, por muchos vectores especialmente de virus desde una planta infectada a otra planta sana, el vector debe necesariamente cumplir sucesivamente: i) localizar y visitar una planta infectada; ii) adquirir el patógeno tras prueba o alimentación y retención del mismo; iii) en algunos casos debe transcurrir un período de latencia; iv) transportar el patógeno e incluso multiplicación del mismo en el vector, y finalmente; v) inocular durante la prueba en los tejidos de la planta o durante la alimentación del vector en el floema o xilema de la nueva planta huésped o anfitriona. Los principales vectores de patógenos de plantas, particularmente de virus, en la naturaleza son artrópodos fitófagos (insectos y ácaros) y nematodos, además de microorganismos (plasmodiofóridos y hongos), siendo los insectos los más eficaces. Además, algunos virus y bacterias también pueden ser transmitidos de una planta a otra a través de especies de la planta parásita cuscuta (Cuscuta campestris y C. subinclusa). Los pulgones representan, aproximadamente, el 41 % de los vectores de virus, las moscas blancas el 30 % y los escarabajos el 7,7 %. Van seguidos en orden decreciente por: cicadélidos (4,0 %), trips (3,8 %), delfácidos (3,0 %), y en porcentajes menores al 2,5 % en cuanto al número de virus transmitidos, por ácaros, plasmodiofóridos (como Polymyxa graminis, P. betae y Spongospora subterranea), hongos (como Olpidium brassicae, u O. bornovanus), nematodos de los géneros Longidorus, Xiphinema, Paratrichodorus, Trichodorus, y Paralongidorus, de mayor a menor número de especies de virus transmitidos y, finalmente por pseudocóccidos, y membrácidos. Sin: transmisión vectorial.
transmisión vectorial
vector
1. Organismo vivo (insecto, ácaro, hongo, planta parásita, nematodo, ave, animal superior mamífero, incluyendo a la especie humana) capaz de portar (pasivamente o no) inóculo primario o secundario de un organismo patógeno, transmitir un patógeno de plantas (virus, viroide, satélite, bacteria, hongo, oomiceto, nematodo, alga o planta parásita) y diseminar una enfermedad. La gran mayoría de virus (72 %) precisan de un vector para colonizar nuevos huéspedes. Estos son fundamentalmente hemípteros (el mayor número de especies con capacidad de ser vectores de virus, especialmente pulgones y moscas blancas), seguido de coleópteros, ortópteros, tisanópteros, lepidópteros, dípteros y dermápteros, hongos de los géneros Olpidium, Polymyxa, Spongospora, o ácaros y nematodos principalmente de los géneros Xiphinema, Longidorus, Trichodorus y Paratrichodorus. Las bacterias limitadas a floema (como numerosos fitoplasmas o ´Ca. Liberibacter´ spp.) o limitadas a xilema (como Xylella fastidiosa), también precisan de vectores para su transmisión natural, que frecuentemente son psilas para las de floema y cidadélidos o cercópidos para las de xilema. En general, se considera vector a cualquier medio biológico utilizado, pasiva o activamente, por un patógeno para su diseminación natural. Véase también transmisión por vectores. 2. (vector, transformation vector, cloning vehicle, plant cloning vehicle). Molécula de ADN autorreplicante, como un plásmido pequeño, virus o bacteriófago (replicones por sí solos), que se utiliza para introducir un fragmento de ADN heterólogo en una célula anfitriona o para transformar células por manipulación genética. Los vectores artificiales se construyen cortando y uniendo moléculas de ADN de diferentes fuentes utilizando enzimas de restricción y ligasas.