replicón
Fragmento de ADN que se replica como una unidad a partir de un único lugar de iniciación (origen de replicación). Para que una molécula de ADN pueda replicarse, tiene que poseer un origen de replicación. En los virus y bacterias suele haber únicamente un origen de replicación por cada replicón. Así, en bacterias que posean plásmidos nativos, tanto el cromosoma como cada plásmido representa un replicón, cada uno con su propio origen de replicación, sin embargo, algunos plásmidos nativos contienen más de un origen de replicación. Por otra parte, cada célula eucariota posee entre decenas y decenas de miles de orígenes de replicación. Mediante técnicas de ingeniería genética se pueden unir fragmentos de ADN que portan las características genéticas deseadas en un replicón apropiado, específico para el huésped, formando un vector o vehículo de clonación.
vector de inserción
Término aplicado fundamentalmente a fagos utilizados para clonación. Vehículo de clonación en el que el ADN foráneo o extraño se inserta sin pérdida de ningún fragmento de la secuencia del ADN original del fago.
vector de reemplazamiento
Vehículo de clonación en el que una parte del ADN nativo ha sido sustituida por una secuencia extraña o foránea de ADN.
vector de transformación
Aquel de clonación que debe reunir unas características básicas y adecuadas para su uso en experimentos de transformación. Deben ser portadores de algún marcador genético seleccionable en la estirpe receptora, y tener secuencias únicas de reconocimiento para alguna enzima de restricción que permita su forma lineal para poder insertarle el ADN exógeno. Generalmente son plásmidos, fagos, fagémidos, cósmidos y cromosomas artificiales bacterianos o de levadura.