Célula en forma de saco, alargada o redondeada, perteneciente al estado perfecto o sexual de un hongo ascomiceto, dentro de la cual se forman las ascosporas en número variable, pero frecuentemente de ocho. Pueden presentar un pequeño opérculo o tapadera (asca operculada) o no (asca inoperculada).
cascabeleo del tabaco
Denominación común de la enfermedad causada por el virus del cascabeleo del tabaco (Tobacco rattle virus-TRV), familia Virgaviridae, género Tobravirus, especie Tobravirus tabaci, ampliamente distribuido en diferentes zonas geográficas. Posee una amplia gama de huéspedes o anfitriones que abarca tanto monocotiledóneas como dicotiledóneas. En patata o papa, produce arcos necróticos profundos en la carne del tubérculo, que pueden transparentarse a través de la piel. Los síntomas foliares son infrecuentes, y consisten en un moteado severo que afecta a parte de los tallos de la mata. Es transmitido en la naturaleza por nematodos del género Trichodorus sp., la especie del vector está ligada a la raza del virus presente. La patata o papa no es un buen anfitrión, pues se presenta con frecuencia defectivo en ARN 2 y, por tanto, no encapsidado (formas NM). Estas formas no son transmisibles por nematodos, de forma que se rompe el ciclo epidemiológico. Tampoco se transmite bien a todos los tubérculos hijos, tendiendo a desaparecer en la descendencia. Por el contrario, en las variedades asintomáticas de patata o papa, el virus se replica completamente y son fuente de transmisión para los nematodos. Incluso en este caso, el vector no sobrevive el transporte en la patata de siembra y es necesario que en el campo de destino se encuentre la especie de nematodo adecuada al patotipo del virus. A pesar de esta difícil contaminación por la patata o papa de siembra, una vez presente en una parcela es casi imposible de erradicar, ya que tanto el virus como el vector son sumamente polífagos y se perpetúan en otros cultivos y malas hierbas o malezas, en las que se transmite por semilla. Presente esporádicamente en España.
endoasca
Capa interna de las ascas bitunicadas.
enmascaramiento
Hecho o efecto de enmascarar, encubrir o disimular síntomas una planta. Se aplica comúnmente a la desaparición total o parcial de los síntomas que sucede en determinadas condiciones ambientales, generalmente con altas temperaturas en verano, hecho común en las virosis.
hemiasca
Asca atípica multiesporada producida por los hemiascomicetos.
hojarasca
Capa superficial del piso forestal consistente en hojas caídas de los árboles y arbustos y en diferente estado de descomposición.
máscara de partículas finas
mascarilla filtrante
Aquella desechable que proporciona protección individual de nariz y boca frente a aerosoles acuosos y aceitosos, humo y partículas finas durante el trabajo, pero no contra el vapor y gas. Su uso es obligatorio en los entornos de trabajo que excedan la concentración máxima de trabajo (MAK) o concentración máxima de polvo, partículas, humo y aerosoles en el aire inhalado que sería dañino para la salud. En caso de superar estos límites de concentración máxima, el uso de máscaras respiratorias es necesario. Su función de protección se ajusta a la norma UE EN 149. Este tipo de máscara está compuesto de diversos materiales de filtración y se divide en tres clases de protección: FFP1, FFP2 y FFP3. La FFP1 proporciona protección para tipos atóxicos y no fibrogénicos de polvo. La fuga total (penetración del filtro y fugas en la boca y la zona de la nariz) puede ascender a un máximo del 25 %; este tipo de máscara se puede aplicar en entornos en los que se exceda MAK cuatro veces a lo sumo. La FFP2 proporciona protección frente a fluidos nocivos de polvo, humo y aerosoles. La fuga total puede ascender a un máximo del 11 %, la máxima concentración admisible de partículas es como mucho diez veces el valor de MAK. La FFP3 proporciona protección frente a los entornos de trabajo en los que pueda haber tóxicos venenosos, partículas fibrogénicas de polvo o aerosoles. Estas mascarillas pueden ser usadas siempre y cuando las medidas máximas de transgresión o concentración en el lugar de trabajo no superen el valor específico de la industria multiplicado por cuatro. En laboratorio, construcción o en la industria alimentaria se suelen utilizar este tipo de mascarillas. La clase de protección FFP2 (mascarillas de ultra protección) se utilizan en entornos de trabajo en los que las partículas nocivas y mutagénicas se pueden encontrar en el aire. Las mascarillas de esta categoría deberán impedir el paso de partículas de hasta 0,6 m y se pueden utilizar en entornos en los que no llegue a superarse hasta un máximo de diez veces el valor de la concentración máxima de trabajo (MAK). Lo mismo ocurre con el valor TRK (concentración de referencia técnica). Estas mascarillas de protección se usan a menudo en la industria metalúrgica y la minería o en trabajos de laboratorio que generen aerosoles, niebla o humo que pueda afectar gravemente a las vías respiratorias, aunque sea a largo plazo. Las mascarillas FFP3 ofrecen la máxima protección contra la contaminación del aire que se respira. La fuga total puede ascender a un máximo del 5 % y deben filtrar el 99 % de todas las partículas que miden hasta 0,6 m. Este tipo de máscara también filtra las partículas venenosas, oncogénicas y radiactivas. Se utilizan en entornos de trabajo que transgredan hasta como mucho treinta veces los valores MAK y TRK. A menudo se utilizan en la industria química y en casos muy específicos en laboratorio.
mascarilla protectora
Equipo de protección individual (EPI) diseñado para cubrir nariz y boca con el fin de reducir la inhalación o exposición del operador a agentes biológicos, partículas, aerosoles, polvo, esporas, microorganismos fitopatógenos y, según el tipo de mascarilla, también a productos fitosanitarios o sustancias químicas empleadas en actividades de detección, diagnóstico, investigación, manejo y control de enfermedades de las plantas. Su capacidad de protección depende del material filtrante, el ajuste facial y la certificación correspondiente. Existen versiones que incorporan filtración respiratoria específica.
mascarilla respiratoria
Aquella protectora que puede ser de varias clases, según el riesgo a evitar. La clase FFP1 está indicada para los entornos de trabajo en el que no se esperan ni los tipos tóxico venenosos, ni partículas fibrogénicas de polvo o aerosoles. Estas mascarillas pueden ser usadas siempre y cuando las medidas máximas de transgresión o concentración en el lugar de trabajo no superen el valor específico de la industria multiplicado por cuatro. En laboratorio, construcción o en la industria alimentaria se suelen utilizar este tipo de mascarillas. La clase de protección FFP2 (mascarillas de ultraprotección) se utilizan en entornos de trabajo en los que las partículas nocivas y mutagénicas se pueden encontrar en el aire. Las mascarillas de esta categoría deberán impedir el paso de partículas de hasta 0,6 µm y se pueden utilizar en entornos en los que no llegue a superarse hasta un máximo de diez veces el valor de la concentración máxima de trabajo (MAK). Lo mismo ocurre con el valor TRK (concentración de referencia técnica). Estas mascarillas de protección se usan a menudo en la industria metalúrgica y la minería o en trabajos de laboratorio que generen aerosoles, niebla o humo que pueda afectar gravemente a las vías respiratorias, aunque sea a largo plazo. Las mascarillas FFP3 ofrecen la máxima protección contra la contaminación del aire que se respira. La fuga total puede ascender a un máximo del 5 % y deben filtrar el 99 % de todas las partículas que miden hasta 0,6 µm. Este tipo de máscara también filtra las partículas venenosas, oncogénicas y radiactivas. Se utilizan en entornos de trabajo que transgredan hasta como mucho treinta veces los valores MAK y TRK. A menudo se utilizan en la industria química y en casos muy específicos en laboratorio.
pseudoparénquima interascal
Tipo de hamatecio.
síntoma enmascarado
Aquel que no se expresa o manifiesta completamente en el huésped o anfitrión y queda encubierto debido a condiciones desfavorables para la expresión de síntomas característicos del patógeno o agente causal, o por mostrar el huésped cierta resistencia.
acronecrosis del fresno
Denominación común de la grave enfermedad causada por el hongo Hymenoscyphus fraxineus (la fase asexual del ciclo de vida del hongo se conocía anteriormente como Chalara fraxinea) originario de Asia, no causa mucho daño en sus huéspedes nativos, el fresno de Manchuria (Fraxinus mandshurica) y el fresno chino (Fraxinus chinensis). Sin embargo, su introducción en Europa en los primeros años de la década del 2000 ha devastado al fresno europeo (Fraxinus excelsior). El hongo pasa el invierno en la hojarasca del suelo, particularmente en los tallos de las hojas de fresno. Produce pequeños cuerpos fructíferos blancos entre julio y octubre que liberan esporas a la atmósfera, que constituyen la fuente de infección primaria. Los síntomas se suelen iniciar en la parte alta de la copa con pequeñas manchas necróticas en los tallos y ramas. Estas manchas aumentan de tamaño, lo cual causa marchitez y acronecrosis de las ramas, muerte de la parte superior de la copa y posteriormente la muerte del árbol.
amarilleo enanizante de la cebolla
Denominación común de la enfermedad, de amplia distribución, causada por el virus del amarilleo enanizante de la cebolla (Onion yellow dwarf virus-OYDV), familia Potyviridae, género Potyvirus, especie Potyvirus cepae. Sus huéspedes o anfitriones cultivados son básicamente del género Allium como cebolla, ajo, ajo chalote o chalota (A. ascalonicum), puerro, cebolleta, y del género Narcissus, como el narciso. La infección viral induce estrías amarillas en las primeras hojas, que evolucionan a amarilleo foliar. Hojas rizadas, flácidas y deformadas. Mosaico y enanismo o achaparrado de la planta. Distorsión en el tallo floral y flores más pequeñas que las de plantas sanas, con semillas de peor calidad. Los bulbos cosechados se conservan peor que los sanos. Se transmite por pulgones de forma no persistente. Presente en España.
arco necrótico
Denominación común de los síntomas causados en el parénquima vascular de reserva y tejido medular (carne) del tubérculo de patata o papa por el virus del cascabeleo del tabaco (Tobacco rattle virus-TRV), especie Tobravirus tabaci, del género Tobravirus y familia Virgaviridae, transmitido por nematodos. A los arcos suelen acompañar anillos también necróticos denominados mancha anular corchosa, también inducidos por la infección viral.
ascogonio
Célula final de la hifa que, después de la plasmogamia, dará lugar al asca.
ascomiceto
Hongo para el cual el asca es el carácter fundamental para su identificación y diagnóstico.
Ascomycotina
Filo de los hongos caracterizado por la formación de esporas sexuales (ascosporas) en ascas.
bomba de vacío
Equipo o dispositivo mecánico diseñado para la extracción de gases o líquidos del interior de recipientes, tuberías o de cualquier sistema donde se requiera reducir su presión interior a valores menores a la atmosférica. Hay disponibles comercialmente diferentes tipos de bombas de vacío para usos industriales o de laboratorio. Las más empleadas son las bombas de pistón, paletas, tornillo, diafragma, anillo líquido y lobulares, con o sin aceite. Funcionan como un compresor, aunque con la diferencia de que están diseñadas para la aspiración y no para la compresión del aire o líquido que aspira. Se utilizan para favorecer la filtración a través de membranas o filtros de esterilización, preparación de muestras, trasiego de líquidos, equipos de liofilización, establecimiento de condiciones anaerobias y eliminación de sobrenadante de cultivos celulares, entre otros usos. Entre las numerosas unidades de medida para la presión, en la técnica de vacío se han impuesto el pascal [Pa], el kilopascal [kPa], el bar [bar] y el milibar [mbar]. La conversión de las unidades es la siguiente: 0,001 bar = 0,1 kPa = 1 mbar = 100 Pa. El vacío de una bomba se puede medir colocando un manómetro conectado a una placa de prueba bajo el succionador.
casmotecio
Ascocarpo de los oídios, cerrado sin abertura predefinida, en el cual las ascas, que generalmente son pocas, se disponen en un fascículo basal y son liberadas, en la madurez, a través de una rotura de la pared.
cobertura vegetal
1. Capa de vegetación natural que cubre la superficie terrestre, comprendiendo una amplia gama de biomasas con diferentes características fisionómicas y ambientales que van desde zonas semidesérticas, tundra, zonas alpinas, pastizales, zonas cultivadas, etc. hasta áreas cubiertas por bosques naturales. 2. Práctica agronómica de reciclado de material vegetal en distintos cultivos, especialmente en aquellos establecidos en suelos áridos, arenosos y con problemas de escasez de agua. Consiste en esparcir zacate (hierba, pasto, forraje) seco, hojarasca o residuos de cosecha sobre el terreno de cultivo y sus calles, con objeto de proteger al suelo de la erosión y al cultivo del salpicado, reduciendo así los riesgos de infecciones por suelo contaminado, e incrementando el aporte de materia orgánica, consecuentemente favoreciendo procesos microbiológicos beneficiosos y creando un microclima adecuado para la germinación de la semilla y del cultivo en su fase inicial.
corteza amarilla de los cítricos
Denominación común en Brasil del síntoma específico de coloración amarilla (casca amarela en portugués) en la corteza del patrón lima Rangpur o limón cravo, cerca de la línea de injerto con la variedad.
embudo de Bellese-Tullgren
Embudo metálico en cuyo extremo superior hay una fuente luminosa y en su parte terminal un frasco colector de especímenes. Existen de varios tamaños. La distancia de la lámpara de luz a la muestra de suelo u hojarasca debe ser de 15 cm. Se utilizan para la captura de artrópodos de la fauna del suelo o captura de vectores de hábito edáfico.
equipo de protección individual, EPI
Material, incluyendo vestimenta, usado para prevenir la exposición o la contaminación de una persona por sustancias químicas o biológicas. Normalmente está destinado a ser llevado o sujeto por el operario para que le proteja piel, ojos, o cuerpo en general de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud en el trabajo, así como cualquier complemento o accesorio homologado destinado a tal fin. En laboratorio son frecuentes guantes, batas desechables o recuperables, monos de trabajo desechables, mantas ignífugas, gorros desechables, gafas para evitar salpicaduras, viseras plásticas protectoras de rayos ultravioleta y salpicaduras, mascarillas o barbijos de protección respiratoria (adecuadas frente a los peligros que suponen ciertos vapores y aerosoles, humo, gases, polvo, partículas radiactivas, vapores metálicos, microorganismos potenciales patógenos de humanos, etc.), tapones acústicos o cascos auriculares atenuantes del ruido, guantes de plástico desechables y guantes de crioprotección o ignífugos, etc. En campo, para encuestas, prospecciones, toma de muestras o visita a plantaciones infectadas, además del equipo de laboratorio descrito, es conveniente el uso de chaleco identificativo con reflectantes (a evitar color amarillo o verde, por su atracción de posibles vectores), mono de trabajo, botas de goma y guantes protectores desechables encima de los de laboratorio.
escaldado solar
Denominación común de alteración de los frutos en campo. Se caracteriza por la aparición de manchas circulares amarillas en los frutos de distintas especies y especialmente en los cítricos, en la parte de los mismos expuesta al sol, cuando todavía están verdes. Dentro de la mancha aparece una especie de sarpullido de color marrón. Al madurar el fruto cítrico el color amarillento se enmascara y aparece una coloración marrón, que es bastante común en frutos de hueso y pepita.
esclusa sanitaria
1. Espacio aislado por el que es preciso pasar para entrar y salir en zonas de seguridad, ya sea para vigilar el acceso a una zona infectada o contaminada o que contiene material infectado, evitar robos, ataques o prevenir la salida de material contaminado. 2. Abertura instalada normalmente en la pared o muro de separación entre zonas limpias y sucias. Constituye una frontera que permiten las introducciones de material del exterior a la zona contaminada, evitando que la contaminación salga al exterior. Normalmente son de sobrepresión y deben poseer una diferencia de presión de 30 pascales (Pa) mínimo, para evitar la salida de aire desde la zona supuestamente contaminada al exterior.
hamatecio
Término para denominar a todas las clases de hifas o de tejido entre los ascos, o los que se proyectan hacia el interior del lóculo u ostiolo de cualquier tipo de ascoma. Se distinguen siete tipos: i) pseudoparenquima interascal, tejido carpocentral (se encuentra en el centro del ascocarpo) que está comprimido rodeando completamente las ascas; ii) parafisos, hifas que se originan en la base de la cavidad, generalmente no están ramificadas y no presentan anastomosis; iii) pseudoparafisos, hifas que crecen bajo las ascas y que al fijarse a la base del ascocarpo se extienden sobre el nivel de las ascas. Usualmente no están fijadas a ningún otro tejido en sus ápices y se encuentran libres. Presentan septos regulares, ramificaciones, anastomosis entre las hifas; iv) parafisoides, pseudoparafisos trabeculares que presentan pocos septos o septos aislados, sí se ramifican y presentan anastomosis, en comparación son más estrechos que los pseudoparafisos; v) perifisoides, hifas cortas que se desarrollan sobre el nivel de las ascas pero no llegan a tocar la base de la cavidad o ascocarpo en la que se encuentran las ascas; vi) perifisos, hifas cortas que se desarrollan sobre el nivel de las ascas y no llegan a tocar la base del ascocarpo, no obstante los perifisos en particular están asociados con el canal ostiolar u ostiolo, que presentan los peritecios. Al igual que los parafisos no están ramificados ni presentan anastomosis. Existen ascocarpos que además de perifisos cuentan con parafisos, pseudoparafisos o perifisoides; y vii) tejido hamaticial ausente.
hemiascomicetos
Término en desuso, que se aplicaba a aquellos ascomicetos cuyas ascas no se producen en ascomas y poseen un talo inusualmente formado por micelio poco desarrollado o por células separadas (incluye a las levaduras ascosporógenas).
hifa ascógena
Que nace del ascogonio fecundado y que produce las ascas.
índice de estructura de nematodos
Aquel que mide la complejidad y estabilidad de la red trófica nematológica en un suelo. Los bacterívoros prosperan con compuestos fácilmente degradables, mientras que los fungívoros predominan cuando la materia es más compleja (hojarasca lignificada, humus, o estiércol).
mancha anular corchosa de la patata o papa
Denominación común de los síntomas específicos causados en la carne (parénquima vascular de reserva y tejido medular) del tubérculo de patata o papa por el virus del cascabeleo del tabaco (Tobacco rattle virus-TRV), familia Virgaviridae, género Tobravirus, especie Tobravirus tabaci. A la mancha anular corchosa suelen acompañar arcos necróticos, también inducidos por la infección viral en el interior del tubérculo. Se transmite por nematodos.
muerte regresiva del aguacate o palto
1. Denominación común de la enfermedad fúngica causada por distintas especies de la familia Botryosphaeriaceae: como Botryosphaeria dothidea, B. quercus, Diplodia seriata, D. mutila, Dothiorella iberica, Lasiodiplodia theobromae, Neofusicoccum australe, N. luteum, N. mediterraneum, N. parvum y N. ribis. En España (Andalucía y Canarias) N. parvum es la especie que aparece con mayor incidencia y virulencia. Los síntomas más característicos son la muerte descendente desde el ápice de los brotes y la formación de chancros en las ramas. A medida que avanza la necrosis se van secando las ramas y las inflorescencias (en primavera y verano). Las ramillas son las más sensibles, aunque las ramas más grandes también pueden verse afectadas. En el interior de las ramas puede apreciarse una coloración rojiza que pasa a marrón oscura. En los casos más graves se producen chancros en los troncos, exteriormente se aprecia una exudación blanquecina y, al realizar un corte, se observa una necrosis con un halo rojizo en forma de cuña que puede avanzar hasta el interior del xilema. Los daños van desde la pérdida de producción ocasionada por la necrosis descendente de la rama, hasta la muerte de las plantas debidas al chancro del tronco. Presente en España. 2. (Fusarium dieback, Fusarium wilt). Denominación común de la enfermedad fúngica causada por Fusarium euwallaceae que afecta a más de 20 especies de huéspedes entre las que destacan el aguacate o palto, encino, encina, carrasca, carrasco o chaparra (Quercus spp.), arce blanco, falso plátano o arce sicómoro (Acer pseudoplatanus) y plátano oriental (Platanus orientalis). El patógeno es transmitido por el barrenillo del té. Presente en España.
NETU
Acrónimo del inglés. Término que se refiere en español a los virus de forma tubular (en forma de varilla) transmitidos de forma natural por nematodos, o tobravirus, género Tobravirus, familia Virgaviridae (que contiene actualmente tres especies aceptadas por el ICTV). Virus de genoma dividido (bipartito), formado por dos moléculas de ARN de una cadena, de polaridad positiva que se encapsida en partículas tubulares rígidas de 22 nm de diámetro, y dos tipos de partículas de longitudes diferentes, de 190 y 50-115 nm. Contienen una única especie molecular de proteína de la cápsida, de peso molecular 22 kDa. Se transmiten por semilla y de forma natural por nematodos de la familia Trichodoridae de los géneros Trichodorus y Paratrichodorus, siendo habitual una especialización de la especie transmisora con el virus transmitido. Los tipos defectivos en ARN 2 y, por tanto, no encapsidados no son transmisibles por nematodos. Infectan una amplia gama de huéspedes o anfitriones en más de 50 familias de monocotiledóneas y dicotiledóneas. Su especie tipo es el virus del cascabeleo del tabaco (Tobacco rattle virus-TRV), que causa una grave enfermedad en patata o papa donde produce arcos necróticos profundos en la carne del tubérculo que pueden transparentarse a través de la piel. Los síntomas foliares son infrecuentes y consisten en un moteado grave que afecta a parte de los tallos de la mata.
nivel de contención biológica
Condiciones bajo las cuales los agentes biológicos pueden comúnmente manipularse de forma segura. La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica los microorganismos patógenos para el hombre y los animales en cuatro grupos de riesgo (1, 2, 3 y 4), pero no considera a los patógenos de plantas ni a sus vectores, aunque se puede adoptar para estos un criterio similar Cada grupo de riesgo es específicamente apropiado para las operaciones llevadas a cabo, las vías de transmisión documentadas o sospechadas de los agentes infecciosos, y la función o la actividad de la instalación. El director del laboratorio es la persona específica y principalmente responsable de evaluar los riesgos y de aplicar adecuadamente los niveles de bioseguridad recomendados. El trabajo con agentes conocidos debe realizarse con el nivel de bioseguridad recomendado, pero cuando se cuenta con información específica relacionada con la especial virulencia, la patogenicidad, la disponibilidad de tratamientos, u otros factores que han sido alterados significativamente, se deben efectuar prácticas más estrictas. Según la OMS el nivel de bioseguridad 1 o nivel básico es para cuando el riesgo individual y poblacional se considera escaso o nulo. Las prácticas, los equipos de seguridad, el diseño y la construcción de la instalación del nivel de bioseguridad 1 son adecuados para la educación o capacitación secundaria o universitaria, y para aquellas instalaciones en las que se trabaja con cepas definidas y caracterizadas de microorganismos viables, que no se conocen como causantes de enfermedad en humanos, animales o vegetales, en la que es únicamente recomendada una pileta para lavado de manos. El nivel de bioseguridad 2 es para cuando el riesgo individual es moderado y el poblacional bajo. Las prácticas, los equipos, el diseño y la construcción de instalaciones del nivel de bioseguridad 2 son aplicables a laboratorios educativos, de diagnóstico u otros laboratorios donde se trabaja con un amplio espectro de agentes de riesgo moderado que se encuentran presentes en la comunidad y que están asociados con enfermedades humanas, animales o vegetales. Los agentes patógenos manejados, tienen pocas posibilidades de entrañar un riesgo grave, pues existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces y el riesgo de propagación es limitado. Con buenas técnicas microbiológicas, estos agentes se pueden manejar en forma segura en una bancada o mesa de trabajo, siempre que no se produzcan salpicaduras o aerosoles en cuyo caso se utilizará una cabina de seguridad biológica. Se deben utilizar barreras primarias, tales como mascarillas contra salpicaduras, protección facial, batas y guantes y contar con barreras secundarias, tales como pilas para lavado de manos e instalaciones de descontaminación de desechos a fin de reducir la contaminación potencial del medio ambiente. El nivel de bioseguridad o de contención 3 es para cuando el riesgo individual es elevado y el poblacional bajo. Indicado para patógenos que suelen provocar enfermedades humanas, animales o vegetales graves, pero que de ordinario no se propagan de un individuo a otro y existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces para controlarlos. Las prácticas, equipos de seguridad y el diseño y la construcción de las instalaciones del nivel de bioseguridad 3 pueden aplicarse a instalaciones clínicas, de producción, investigación, educación o diagnóstico, donde se trabaja con agentes exóticos o indígenas con potencial de transmisión respiratoria o ambiental, y que pueden provocar una infección grave y potencialmente letal. Las manipulaciones de laboratorio se deben llevar a cabo en cabina de seguridad biológica u otros equipos cerrados. Las barreras secundarias para este nivel incluyen el acceso controlado al laboratorio y sistemas de ventilación que minimizan la liberación de aerosoles infecciosos, como lo es un gradiente de presión negativa que crea un flujo de aire dirigido al interior de la instalación y el tratamiento previo de efluentes. El personal debe ducharse preventivamente al salir y entonces emplear la ropa habitual que había sido depositada a la entrada. El nivel de bioseguridad 4 o de contención máxima está destinado para cuando el riesgo individual y poblacional es alto. Está destinado al manejo de patógenos que suelen provocar enfermedades graves en el ser humano o animales y que se transmiten de un individuo a otro, directa o indirectamente y para los que no existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces para su control. Las prácticas, equipos de seguridad, y el diseño y la construcción de instalaciones del nivel de bioseguridad 4 son aplicables al trabajo con agentes peligrosos o tóxicos que representan un alto riesgo individual de enfermedades que ponen en peligro la vida, que pueden transmitirse a través de aerosoles y para las cuales no existen vacunas o terapias disponibles. El aislamiento completo del personal de laboratorio se logra principalmente con cabinas de máxima seguridad biológica (clase III) y con un traje de cuerpo entero, con provisión de aire y presión positiva. Por lo general, la instalación del este nivel 4 es un edificio separado o una zona totalmente aislada con sistemas de gestión de desechos y requisitos de ventilación especializados y complejos. Este nivel no es necesario para los patógenos de plantas conocidos.
oídio
Denominación común de distintas enfermedades de las plantas causadas por varios géneros de hongos ectoparásitos biotrofos obligados, altamente específicos de huésped o anfitrión, aunque algunas especies son patogénicamente inespecíficas. Pertenecen al orden Erysiphales de los ascomicetos, familia Erysiphaceae, en la que destacan los géneros Erysiphe, Leveillula, Microsphaera, Sphaerotheca, Podosphaera y Uncinula. El estado sexual se desarrolla en los tejidos necrosados o senescentes del huésped o anfitrión y, constituye la forma de supervivencia principal del patógeno formando casmotecios que producen ascas y ascosporas al comienzo de primavera, pudiendo generarse nuevas razas fisiológicas de diferente patogenicidad. Las ascosporas son dispersadas por el viento y establecen la infección primaria en los tejidos jóvenes. Tras la infección, el patógeno coloniza las células epidérmicas formando un micelio externo que produce la fase asexual (conidióforos y conidias) que dan lugar a los síntomas característicos de la enfermedad en hojas, tallos jóvenes, flores o frutos. El vocablo inglés y los españoles de ceniza o cenicilla, se deben a la aparición de una capa pulverulenta blanquecina o grisácea formada por el micelio y las conidias del patógeno sobre los tejidos afectados. Los oídios son enfermedades muy comunes.
ovario
1. En botánica, parte basal fértil, generalmente engrosada, de un pistilo. Puede estar constituido por uno (ovario monocarpelar) o varios carpelos (ovario pluricarpelar). Estos últimos pueden tener varias cavidades (ovario plurilocular), o una única (ovario unilocular). El ovario se prolonga en una región estéril de los carpelos (estilo) rematada por un estigma. Las paredes del ovario se convierten en el pericarpo del fruto tras la fecundación, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH. 2. En zoología, en el caso de los nematodos se trata del órgano reproductor femenino en el que se producen los óvulos. El aparato reproductivo tiene uno o dos ovarios (en algunos casos el ovario posterior se convierte en un saco posuterino), oviducto, de uno a cuatro úteros y una vagina que desemboca al exterior en una vulva que se localiza en diferentes lugares del cuerpo dependiendo de la especie. Los huevos se producen en el ovario, luego pasan a la espermateca donde se fertilizan, después de esto la cáscara del huevo se forma antes de abandonar el cuerpo de la hembra pasando por la vagina y la vulva.
paráfisis
Estructuras estériles o células entremezcladas con las ascas o los basidiomicetos y unidas basalmente en el himenio.
peritecio
Cuerpo fructífero de hongo (ascocarpo) de forma globosa tipo botella y con paredes finas, que contiene ascas y ascosporas, las cuales son expulsadas a través de un poro (ostiolo) situado en el ápice.
pictograma
Signo de la escritura de figuras o símbolos. Se emplean habitualmente en el laboratorio para indicar medidas de protección personal (guantes, eliminación de restos, calzado de seguridad, mascarilla, protección ocular, protección de gases o ropa de seguridad), de seguridad (pulsador de alarma, extintor, boca contra incendios) o reactivos químicos (explosivo, fácilmente inflamable, comburente, tóxico, nocivo, corrosivo, peligro para el medioambiente, radiactivo, peligro biológico y riesgo de sustancias químicas). Su función general o propósito en laboratorios o empresas es llamar la atención sobre el daño que el mal uso de una determinada sustancia química o mezcla puede provocar a la salud o al medio ambiente.
podredumbre radical de la encina y del alcornoque
Denominación común del síndrome que provoca decaimiento y muerte de Quercus spp., debido a la infección por un oomiceto de encinas y alcornoques de ecosistemas muy representativos de las dehesas y montes de la península ibérica. La enfermedad está causada por Phytophthora cinnamomi, que además provoca en España la podredumbre radical del aguacate o palto y la tinta del castaño, entre otras. La sintomatología de los árboles de Quercus afectados es muy inespecífica, pues muestran amarillez y marchitez foliar, defoliación y muerte regresiva de brotes y ramas, síntomas secundarios originados por falta de absorción de agua por las raicillas, que se necrosan, muestran color oscuro y se descascarillan fácilmente (síntomas primarios). Cuando la infección radical es extensa, los árboles colapsan repentinamente (muerte súbita o apoplejía), pero en otros casos los árboles decaen durante años (muerte lenta). Pueden aparecer lesiones de color pardo en el tronco y en ocasiones exudados de un fluido oscuro.
precipitación ciclónica
La generada por la actividad de un sistema de baja presión, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH. En las borrascas de las latitudes medias, gran parte de la precipitación ciclónica es de carácter frontal.
reactivo de Melzer
Disolución yodada a la que se le ha añadido hidrato de cloral, para visualizar y poder realizar mediciones en esporas (y su ornamentación), basidios, ascas e hifas. Se usa exponiendo tejido o células de hongos al reactivo, generalmente en una preparación de portaobjetos de microscopio, y buscando cualquiera de las tres reacciones de color: i) reacción amiloide o positiva de Melzer, en la que el material reacciona con color de azul a negro; ii) reacción pseudoamiloide o dextrinoide, en la que el material reacciona con color marrón a marrón rojizo, o iii) inamiloide o negativo de Melzer, en el que los tejidos no cambian de color o reaccionan levemente con color amarillo-marrón.
receptor de reconocimiento de patrones
Proteínas que se encuentran en la membrana plasmática de las células vegetales y que pueden reconocer estructuras moleculares específicas asociadas con microorganismos (MAMP) o con células vegetales dañadas (DAMP). El hecho de que la mayoría de las plantas sean resistentes al ataque de organismos fitopatógenos se debe, en gran parte, a su capacidad para reconocer patrones comunes, denominados PAMP. El reconocimiento se lleva a cabo por los receptores de reconocimiento de patrones. PAMP bacterianos como la flagelina o el factor de elongación TU son reconocidos por receptores específicos como FLS2 o EFR1, respectivamente, en distintas especies vegetales. El reconocimiento pone en marcha toda una cascada de transducción de la señal que implica la inducción de genes de defensa, la producción de estrés oxidativo y reacciones de reforzamiento de la pared celular como la deposición de callosa que, en conjunto, o individualmente, detienen la progresión del patógeno mediante el mecanismo de defensa conocido como inmunidad activada por patrón. Por tanto, un patógeno capaz de producir enfermedad en una planta, ha tenido que ser capaz de superar esta barrera inicial impuesta por la inmunidad activada por patrón. Se han descrito numerosos PRR que regulan la inmunidad activada por patrón en respuesta a la interacción con bacterias, hongos, oomicetos, nematodos e insectos.
roya del ricino
Denominación común de la enfermedad producida por Melampsora ricini (sin. M. euphorbiae) en ricino (Ricinus communis) y Euphorbia lagascae. Roya autoica y macrocíclica. Los ecios y los picnidios se desconocen. Forma uredios en grupos, de color anaranjado y de pequeño tamaño, sobre los que se forman las urediosporas que son ovoides o elipsoidales, y paredes de color anaranjado. Los telios son subepidérmicos y aparecen en puntos de 1-2 mm de color marrón claro, a menudo con un halo clorótico en el envés de la hoja. Las teliosporas son unicelulares, prismáticas y redondeadas, y están recubiertas por la epidermis del huésped o anfitrión, que se abre cuando estas están maduras. La infección causa defoliación y marchitamiento prematuro.
supresión viral del silenciamiento por ARN en plantas
El silenciamiento por ARN en plantas es un mecanismo implicado en la regulación de la expresión génica que también funciona como defensa antiviral. El silenciamiento es inducido por la presencia de moléculas de ARN de doble hebra, que activan una cascada de procesos enzimáticos que resulta en la inhibición o supresión de moléculas de ácidos nucleicos, a través de interacciones específicas. Para contrarrestar este mecanismo de defensa, los virus codifican en su genoma proteínas supresoras del silenciamiento que pueden interferir con cualquier etapa de la ruta. Estas proteínas supresoras son muy diversas tanto en secuencia como en estructura, y han sido frecuentemente asociadas a interacciones de tipo sinérgico en infecciones mixtas. Aunque los detalles de los mecanismos moleculares de supresión se conocen en muy pocos casos, en general los supresores virales contrarrestan el silenciamiento por ARN mediante su acción sobre moléculas de ARN relacionadas con la ruta o mediante interacción con los componentes proteicos de esta. El primer supresor de silenciamiento viral descrito fue la proteína HCPro de virus del género Potyvirus. Actualmente se han identificado un gran número de supresores virales y se ha propuesto que los virus de plantas codifican en su genoma al menos un supresor del silenciamiento, aunque en algunos casos codifican más de uno como ocurre en los géneros Closterovirus, Crinivirus y Begomovirus. Los supresores del silenciamiento, incluso dentro de la misma familia o grupo viral, son muy diversos tanto en secuencia como en estructura. Esta alta diversidad sugiere que han evolucionado de manera independiente y que son el resultado de procesos evolutivos recientes.
tinta del castaño
Denominación común de una de las enfermedades más destructivas que afecta a Castanea sativa causada por dos especies de Phytophthora: P. cambivora y P. cinnamomi. Provoca la pudrición de la raíz y el cuello de los árboles adultos y de las plántulas en viveros, plantaciones y bosques. Los síntomas de la enfermedad en los árboles adultos incluyen reducción y clorosis foliar y mengua de la copa, a la vez que las cáscaras inmaduras de las castañas quedan en el árbol después de la caída de las hojas. Las necrosis oscuras en forma de llama son evidentes en el cuello del árbol después del descortezado. Principalmente se infectan las raíces de mayor tamaño que producen un exudado negro que tiñe el suelo circundante, especialmente durante la primavera y el otoño. En árboles jóvenes con corteza lisa, las necrosis son visibles sin descortezar y aparecen como áreas deprimidas y ligeramente agrietadas en la base del tallo. Presente en España.
unitunicado
Asca con una sola capa en su pared (pared simple o única). Unitunicadas-inoperculadas son aquellas ascas que poseen un anillo elástico que funciona como una válvula de presión, para lograr la rápida y breve liberación de las esporas. Este tipo aparece en apotecios y peritecios.
virus telúrico
Aquel que persiste en el suelo y puede causar infecciones directamente o mediante vectores del suelo. Son particularmente importantes en cultivos como la patata o papa, donde provocan graves enfermedades como las causadas por el virus del cascabeleo del tabaco (Tobacco rattle virus-TRV) del género Tobravirus o por el virus Potato mop-top virus (PMTV) del género Pomovirus. También son muy importantes en otros huéspedes o anfitriones cultivados, como en frutales de hueso o carozo, pequeños frutos, vid, hortícolas como cucurbitáceas, tomate, fresa, y cultivos industriales como el tabaco, donde producen graves enfermedades.