Estrategia de lucha contra las plagas (fitófagos y enfermedades) minimizando los riesgos para la población y el medio ambiente. Estrategia de lucha contra organismos nocivos para las plantas en la que, teniendo en consideración el medio ambiente y la dinámica poblacional, se utilizan todas las técnicas y métodos culturales idóneos compatibles, para mantener la población de la plaga en un umbral que no cause perjuicios económicos al cultivo mediante la prevención, seguimiento, observación e intervención para el manejo de plagas y como último recurso el uso de productos fitosanitarios, teniendo en cuenta la protección del medio ambiente y las necesidades económicas y sociales. Forma parte de la producción integrada.
feromona
Sustancia segregada por las glándulas de los insectos que, recibidas o captadas por otro individuo de la misma especie, le provoca una reacción específica en la reproducción, comportamiento o desarrollo de otros miembros de la misma especie. Las feromonas sexuales de las hembras atraen a los machos que las captan por receptores del olfato que están normalmente situados en las antenas. Se han sintetizado feromonas que se utilizan como atrayentes sexuales de insectos, que se emplean en estrategias de lucha integrada como alternativa al uso de productos insecticidas.
FITORES
Acrónimo de Grupo Especializado de la Sociedad Española de Fitopatología (SEF) que se dedica al control químico de enfermedades y desarrollo de resistencias a productos fitosanitarios, para mejorar en la práctica la utilización sostenible de los productos fitosanitarios y la inclusión de estos compuestos químicos en los programas de lucha integrada contra plagas en sentido amplio (fitófagos y patógenos).
gestión integrada de plagas, GIP
1. Objetivo de prevención de patógenos y sus vectores, artrópodos fitófagos y malas hierbas combinando herramientas culturales, físicas y químicas de manera que se minimicen los riesgos económicos, de salud humana y medioambientales. 2. Consideración cuidadosa de todas las técnicas de control de plagas (en sentido amplio) disponibles y la posterior integración de las medidas apropiadas que reducen las poblaciones de los organismos perjudiciales y mantienen los productos fitosanitarios y otras intervenciones a niveles que estén justificados para así reducir o minimizar los riesgos para la salud humana y el medio ambiente, según la FAO. El manejo integrado de plagas enfatiza el desarrollo de un cultivo saludable con la menor alteración posible de los ecosistemas agrícolas y fomenta los mecanismos naturales de control de plagas. Se pretende desarrollar y aplicar programas de GIP que sean técnicamente practicables, económicamente viables, socialmente aceptables y ambientalmente seguros.