Estrategia de lucha contra las plagas (fitófagos y enfermedades) minimizando los riesgos para la población y el medio ambiente. Estrategia de lucha contra organismos nocivos para las plantas en la que, teniendo en consideración el medio ambiente y la dinámica poblacional, se utilizan todas las técnicas y métodos culturales idóneos compatibles, para mantener la población de la plaga en un umbral que no cause perjuicios económicos al cultivo mediante la prevención, seguimiento, observación e intervención para el manejo de plagas y como último recurso el uso de productos fitosanitarios, teniendo en cuenta la protección del medio ambiente y las necesidades económicas y sociales. Forma parte de la producción integrada. Sin: gestión integrada de plagas, GIP, véase término.
gestión integrada de plagas, GIP
1. Objetivo de prevención de patógenos y sus vectores, artrópodos fitófagos y malas hierbas combinando herramientas culturales, físicas y químicas de manera que se minimicen los riesgos económicos, de salud humana y medioambientales. 2. Consideración cuidadosa de todas las técnicas de control de plagas (en sentido amplio) disponibles y la posterior integración de las medidas apropiadas que reducen las poblaciones de los organismos perjudiciales y mantienen los productos fitosanitarios y otras intervenciones a niveles que estén justificados para así reducir o minimizar los riesgos para la salud humana y el medio ambiente, según la FAO. El manejo integrado de plagas enfatiza el desarrollo de un cultivo saludable con la menor alteración posible de los ecosistemas agrícolas y fomenta los mecanismos naturales de control de plagas. Se pretende desarrollar y aplicar programas de GIP que sean técnicamente practicables, económicamente viables, socialmente aceptables y ambientalmente seguros. Sin: lucha integrada, manejo integrado de plagas (MIP), manejo integrado de enfermedades (MIE).