Medida del número de individuos afectados. Tasa de ocurrencia de una enfermedad, infección o infestación en una población vegetal, planta o parte de ella (rama, yema, hoja, flor, fruto, raíz, semilla, tubérculo u otra unidad de observación) o de artrópodos, en un tiempo determinado. Representa el número de nuevos casos de infección, plantas enfermas, vectores portadores, aparición de un síntoma, muerte o lesión de plantas, o variación de la prevalencia, que se presenta durante un período de tiempo específico entre dos estimas. Se expresa en porcentaje de plantas infectadas o infestadas (o de vectores portadores) en un intervalo de tiempo respecto al total de plantas sanas de una población o grupo de interés o al total estimado de vectores. La incidencia muestra la probabilidad de que una planta de cierta población resulte infectada o afectada por una enfermedad concreta.
incidencia acumulada
Proporción de plantas sanas que se infectan o desarrollan la enfermedad a lo largo de un período determinado. Se calcula dividiendo el número de casos aparecidos en un período, entre el número de individuos libres de la enfermedad al inicio del período.
incidencia de una plaga
Proporción o número de unidades de una muestra, envío, campo u otra población definida en las que está presente una plaga, en sentido amplio.
índice BAK de coincidencia
índice de coincidencia kappa de Cohen
Aquel que evalúa la concordancia o reproducibilidad de instrumentos de medida cuyo resultado es categórico (dos o más categorías) o resultados concordantes entre dos pruebas diagnósticas o de detección distintas y utilizadas sobre las mismas muestras. Representa la proporción de acuerdos observados respecto del máximo acuerdo posible más allá del azar. En su interpretación hay que tener en cuenta que el índice depende del acuerdo observado, pero también de la prevalencia de la enfermedad o porcentaje de plantas infectadas, del carácter estudiado y de la simetría de los totales marginales. Se calcula como una fracción en la que k=Po-Pe/1-Pe, donde Po es la proporción de acuerdos observados Po=(a+d)/N (siendo a=verdaderos positivos, d= verdaderos negativos y N= número total de análisis o determinaciones) y Pe la proporción de acuerdos esperados en la hipótesis de independencia entre los observadores (Pe=(rt +su)/N2; donde r=verdaderos positivos + falsos positivos; t=verdaderos positivos + falsos negativos; s=falsos positivos + verdaderos negativos; u=falsos positivos + verdaderos negativos; y N=número total de análisis o determinaciones) es decir, de acuerdos por azar. En función del resultado del índice se valora el acuerdo como: <0,00 sin acuerdo; 0,00-0,20 insignificante; 0,21-0,40 mediano; 0,41-0,60 moderado; 0,61-0,80 sustancial, y 0,81-1,00 casi perfecto.
aguado de los cítricos
Denominación común de la enfermedad fúngica que causa una podredumbre de los frutos caracterizada por el cambio de color de la piel a tonos marrones o pardos y de consistencia firme y dura. Típica en la infección de frutos cítricos por especies de Phytophthora, como P. citrophthora y P. nicotianae (sin. P. parasitica) que están presentes en casi todas las áreas de cultivo. También están asociadas a estas enfermedades otras especies como: P. citricola, P. hibernalis, y P. palmivora sensu stricto, si bien su incidencia es menor y suelen estar limitada a zonas con condiciones muy particulares.
amplificación de mini- y microsatélites
Técnica que se basa en la amplificación de fragmentos del ADN repetido en tándem. Se utilizan como marcadores moleculares por su alta incidencia de polimorfismos.
aplicación
1. Acción o efecto de aplicar o aplicarse. 2. Programa informático de software diseñado para dispositivos electrónicos (como, teléfonos inteligentes, tabletas u ordenadores/computadoras portátiles) o entornos o sitios web, con el fin de realizar tareas específicas. En Sanidad Vegetal las aplicaciones ofrecen herramientas de apoyo al diagnóstico, identificación de agentes patógenos, prevención y manejo de enfermedades, fitófagos, carencias, y daños abióticos, así como para otros problemas fitosanitarios. Pueden incluir funciones como: reconocimiento de síntomas y signos mediante imágenes, acceso a bases de datos de agentes patógenos, recomendaciones de manejo integrado de plagas, predicción de riesgos basada en condiciones ambientales (granizo, heladas, viento, inundaciones, etc.), riesgos de incendio, comunicación directa con especialistas asesores o registro de incidencias en campos de cultivo o masas forestales. Su objetivo último es facilitar la toma de decisiones rápidas, precisas y sostenibles en la protección y sanidad vegetales.
asingamia
Imposibilidad de que se realice cruzamiento natural entre plantas, por falta de coincidencia en los momentos de la floración, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH.
bioacondicionamiento
Técnica de tratamiento de semillas que combina aspectos biológicos (inoculación de la semilla con organismos beneficiosos para protegerla) y fisiológicos (hidratación de la semilla y otros) para la prevención de enfermedades. Los microorganismos utilizados en el bioacondicionamiento pueden ser bacterias u hongos, incluyendo diversas especies que pueden establecer una relación simbiótica con las raíces de las plantas. Los más conocidos son las rizobacterias promotoras del crecimiento vegetal (Plant Growth-Promoting Rizobacteria, PGPR, por sus siglas en inglés). Durante el proceso, los microorganismos se aplican a la superficie de la semilla, donde luego colonizan las raíces y forman una barrera protectora contra patógenos. Las rizobacterias promotoras del crecimiento vegetal incluyen una gran variedad de especies pertenecientes a los géneros: Agrobacterium, Arthrobacter, Azospirillum, Azotobacter, Bacillus, Burkholderia, Enterobacter, Klebsiella, Pseudomonas, Rhizobium, Serratia y Streptomyces. Su aplicación a las semillas mediante bioacondicionamiento mejora el rendimiento de las plantas bajo condiciones de estrés y, como resultado, incrementa el rendimiento de los cultivos tanto de forma directa como indirecta. Un grupo de cepas fúngicas del género Trichoderma spp. también se utiliza comúnmente en el bioacondicionamiento de semillas. Estos hongos viven en la rizosfera del suelo y colonizan las raíces de las plantas. Activan los sistemas de defensa de las raíces, provocando parasitismo y la producción de sustancias antibióticas, lo que finalmente regula las infecciones por patógenos y reduce la incidencia de enfermedades. Los antagonistas fúngicos más comúnmente utilizados en el bioacondicionamiento incluyen, principalmente, entre otros a: Ampelomyces quisqualis, Candida oleophila, Chaetomium globosum, Clonostachys rosea (sin. Gliocladium catenulatum), Paraphaeosphaeria minitans (sin. Coniothyrium minitans), Penicillium spp., Phlebiopsis gigantea (sin. Phlebia gigantea), Purpureocillium lilacinum (sin. Paecilomyces lilacinus), Talaromyces flavus, Teratosperma sclerotivorum (sin. Sporidesmium sclerotivorum), Trichoderma hamatum, T. harzianum, T. koningii, T. parceramosum (sin. T. atroviride), T. virens (sin. Gliocladium virens) y Verticillium lecani.
chancro bacteriano y marchitez bacteriana de frutales de hueso o carozo
Denominación común de la enfermedad causada por la bacteria Pseudomonas syringae pv. syringae en distintos frutales de hueso o carozo. Puede afectar a plantas jóvenes en el vivero y también a árboles adultos. A veces, la propagación de la enfermedad es muy rápida y pueden ocurrir pérdidas notables de ramillas con yemas de flor, ramas, estructura del árbol o incluso árboles enteros, que suelen manifestar gomosis. Se transmite por lluvia, viento y técnicas de cultivo. La incidencia y severidad de la enfermedad es mayor en áreas con clima continental que se caracteriza por heladas invernales y primaverales. La aparición de marchitez bacteriana depende de las temperaturas frías o heladas y de la lluvia durante el período de floración. La bacteria ataca justo antes, durante o poco después de la floración y destruye yemas, brotes, flores, y hojas jóvenes. Las flores, los brotes apicales o los capullos florales que se abren ennegrecen y las hojas pueden desarrollar manchas oscuras que se caen y dejan un agujero. Presente en cerezo y otros frutales de hueso o carozo en España.
coeficiente kappa de Cohen
Método para evaluar el acuerdo o coincidencia en los resultados de detección o diagnóstico, entre dos técnicas (A y B). Puede utilizarse cuando no hay disponible un método estándar de oro, para comparar con él. Kappa () es una expresión del acuerdo entre dos métodos. Este coeficiente no indica qué método es mejor, pero revela la frecuencia con la que las técnicas coinciden en el mismo resultado. El valor de kappa varía de 0 a 1. El grado de acuerdo o coincidencia de las técnicas comparadas depende del valor y si < 0,00 es pobre, 0 < < 0,20 es ligero, 0,21 < < 0,40 es justo, 0,41 < < 0,60 es moderado, 0,61 < < 0,80 es sustancial y 0,81 < < 1,00 es un acuerdo casi perfecto. El coeficiente puede calcularse, según = (acuerdo observado – acuerdo esperado)/(1 − acuerdo esperado), donde: acuerdo observado = (a + d)/N y acuerdo esperado = [(a + b) × (a + c) + (c + d) × (b + d)]/N2, siendo N = número de muestras analizadas; a= resultado positivo por ambas técnicas; b= negativo por técnica A y positivo por técnica B; c= positivo por técnica A y negativo por técnica B; d= negativo por ambas técnicas.
confusión sexual
Técnica de control biológico muy extendida que utiliza la liberación de feromonas sexuales sintéticas para desorientar a los insectos plaga, impidiendo o dificultando el encuentro entre machos y hembras y reduciendo así la reproducción y el daño en los cultivos. Su utilidad en Fitopatología radica en lograr disminuir la incidencia de vectores aéreos de agentes patógenos (virus y bacterias con y sin pared, o fitoplasmas), contribuyendo así al manejo integrado de enfermedades de plantas. Se ha descrito la aparición de resistencias, ya que algunas poblaciones plaga se adaptan, tras exposiciones continuadas a feromonas sintéticas y reducen su sensibilidad o modifican su comportamiento, lo que puede implicar una disminución significativa de la eficacia de esta técnica de control en cultivos y masas forestales y obliga a la adopción de métodos complementarios de control.
DANA
Acrónimo de Depresión Aislada en Niveles Altos. Fenómeno meteorológico generado por embalsamiento de aire frío en la atmósfera. Es el resultado del choque de una masa de aire frío en altura con aire caliente de la superficie cerca del suelo. Ello genera inestabilidad y favorece la formación de nubes que causan chubascos, lluvias intensas o tormentas fuertes, frecuentemente acompañadas de granizo. Provocan problemas fisiológicos y fitopatológicos directos, asociados a daños mecánicos o provocados por las avenidas o inundaciones (asfixia radicular de los árboles), así como indirectos, por el debilitamiento provocado en las plantas. Como consecuencia se genera una mayor incidencia de determinadas patologías comunes (causadas por hongos, oomicetos y bacterias) y otras más infrecuentes, por la excepcional posibilidad de que se dieran las condiciones favorables para la diseminación de un foco de algún organismo patógeno que pudiera estar latente en la misma, o con síntomas en otra plantación o en un hospedador o anfitrión aislado.
DI50
Acrónimo de dosis infectiva mediana. Estima el tamaño mínimo de una población de agentes infecciosos necesarios para iniciar una infección con un 50 % de probabilidad. Es la concentración a un volumen determinado que produce un 50 % de incidencia de infecciones.
edición genómica
Tecnología que permite el corte de genes para hacer modificaciones, ya sea suprimiendo un fragmento o insertando algún otro elemento. A partir de 2010 la diseminación de la técnica basada en la utilización de endonucleasas de origen microbiano (CRISPR/Cas9 y Cas12) ha redefinido radicalmente el panorama. Dicho cambio se debe a cuatro características fundamentales de esta tecnología: i) la especificidad o capacidad de inducir las modificaciones en puntos concretos elegidos como diana del genoma; esta característica le confiere además una muy baja incidencia de efectos secundarios indeseados; ii) la eficiencia o facilidad en la producción y el elevado porcentaje final de secuencias modificadas genéticamente en un lugar concreto; iii) la accesibilidad ya que es una técnica relativamente simple de aplicar, siempre que se disponga de un mínimo de conocimientos sobre manipulación genética, y que no requiere una inversión importante en cuanto a infraestructura para llevarla a cabo. Además, las herramientas moleculares requeridas están disponibles comercialmente a un precio asequible; y iv) la versatilidad, puesto que el conocimiento de las bases moleculares de esta tecnología ha hecho que muy rápidamente se obtengan variantes que permiten ejercer un mayor control de la técnica y adaptarla a los requerimientos e intereses del investigador. Se espera que sea clave para la obtención de variedades resistentes a los principales patógenos, de hecho, ya se han desarrollado plantas de arroz resistentes frente a Xanthomonas oryzae pv. oryzae, de cacao frente a Phytophthora, de cereales resistentes a mildiu, de cítricos frente a Xanthomonas citri pv. citri, de patatas o papas resistentes al virus Y (Potato virus Y-PVY), entre otros, o con incrementos significativos en la tolerancia a estreses como sequía, altas temperaturas, salinidad, etc. Esta tecnología no implica transgenia pues hace posible la mejora de variedades vegetales sin la introducción de elementos foráneos.
enfermedad emergente
Aquella infecciosa que aparece de nuevo en una población y en el momento actual está incrementando su prevalencia e incidencia, colonizando nuevos huéspedes o diseminándose en nuevas áreas geográficas.
epidemia
1. En su acepción más común, aparición esporádica, simultánea y explosiva de una plaga (en sentido amplio, o de un vector) en un alto porcentaje de individuos de una población vegetal, en el tiempo y el espacio y asociada a graves pérdidas de cosecha. 2. Cualquier cambio de la cantidad de enfermedad (prevalencia o incidencia) en una población a lo largo del tiempo.
espectrofotometría de absorción
Variedad de técnicas que emplean la interacción de la radiación electromagnética con la materia. En ella se compara la intensidad de un haz de luz medida antes y después de la interacción con una muestra. Las palabras transmisión y remisión se refieren a la dirección de viaje de los haces de luz medidos antes y después de la absorción. Las descripciones experimentales por lo general asumen que hay una única dirección de incidencia de la luz sobre la muestra, y que un plano perpendicular a esta dirección pasa por la muestra. Muy utilizada para valorar soluciones de proteínas o de ácidos nucleicos mediante cubetas o microcubetas de cuarzo.
gravedad
Referida a enfermedades de animales o plantas: gran impacto, intensidad o importancia general de una enfermedad. No debe confundirse con el término severidad, del que no es sinónimo. La percepción de la gravedad de una enfermedad está notablemente influida por su mayor o menor efecto perjudicial sobre el rendimiento o vigor de las plantas infectadas en la población, pero no es una medida cuantitativa de este efecto. En cuanto a plantas, la gravedad puede cuantificarse por la proporción de individuos afectados (incidencia) o el grado de daño o síntomas en cada planta de la población (severidad).
ICARDA
Acrónimo del inglés. En español, Centro internacional de investigación agrícola en las zonas áridas. Instituto de investigación agrícola sin ánimo de lucro, fundado en 1977 en Alepo (Siria), dispone de una serie de centros y estaciones experimentales. Miembro del CGIAR, respaldado por el fondo CGIAR, tiene como objetivo mejorar los medios de vida de los pobres en recursos en las zonas áridas del mundo. Desarrolla programas de mejora genética de cultivos frente a patógenos de especial incidencia en zonas áridas y dispone de colecciones de germoplasma de cultivos adaptados a estas zonas.
índice kappa ajustado por sesgo
Índice utilizado para corregir el sesgo que ocurre en el índice de coincidencia kappa de Cohen cuando los valores marginales de la tabla de contingencia son muy diferentes, y se traduce en un índice kappa superior al esperado.
intensidad de enfermedad
Cantidad de enfermedad presente en una población. Término que incluye la incidencia y la severidad.
mancha marrón del peral
Denominación común de la enfermedad causada por el hongo Stemphylium vesicarium, que produce una de las enfermedades con mayor incidencia económica en peral en Europa, debido a que produce graves lesiones necróticas en hojas y frutos. El ciclo vital del hongo causante de esta enfermedad consta de dos fases bien diferenciadas, una sexual (Pleospora allii) y otra asexual (S. vesicarium). Esta última se desarrolla a partir de las infecciones primarias. La aparición de las conidias provoca nuevas infecciones y contribuye a agravar los daños. Durante el período vegetativo, el hongo elabora substancias tóxicas que causan lesiones sobre la epidermis del fruto. Las hojas y frutos infectados en el período vegetativo son los responsables de favorecer, mediante la formación de peritecas, la diseminación del patógeno en la primavera siguiente. El manejo integrado es efectivo mediante la eliminación de reservorios (restos foliares y frutos caídos al suelo en otoño) y el control biológico con Trichoderma harzianum en primavera.
matriz de sustitución
Aquella que recoge las puntuaciones otorgadas a las sustituciones durante el alineamiento de secuencias. Las matrices de sustitución se utilizan usualmente en el contexto de alineamientos de secuencias de aminoácidos o ADN, donde la similitud entre secuencias depende del tiempo desde su divergencia y de los ritmos de sustitución según se presentan en la matriz. Son más usuales en los alineamientos de secuencias de aminoácidos (proteínas), que en los de nucleótidos (ADN). Generalmente asignan una puntuación positiva para coincidencia en el emparejamiento, una nula o negativa para la no coincidencia, y una puntuación negativa para los huecos (o gaps). Estas matrices se utilizan como parámetros de los algoritmos de alineamiento, en los que cumplen la misión de asignar una determinada puntuación a cada emparejamiento entre los aminoácidos de la secuencia a alinear, contribuyendo así a la puntuación global del alineamiento. Se han construido muchos tipos de matrices de sustitución, aunque las más utilizadas para proteínas, son las matrices: PAM (PAM1 a PAM250) y las BLOSUM, siendo BLOSUM62 la matriz por defecto en el programa blastp.
método del número más probable, NMP
Técnica microbiológica de estimación estadística o conteo microbiológico basada en que, a mayor número de bacterias en una muestra, mayor será la dilución necesaria para reducir su concentración hasta el punto en que ninguna bacteria pueda crecer en la serie de tubos de dilución. Se trata de una forma de obtener datos cuantitativos en concentraciones de elementos discretos a partir de datos de incidencia positiva/negativa.
muerte regresiva del aguacate o palto
1. Denominación común de la enfermedad fúngica causada por distintas especies de la familia Botryosphaeriaceae: como Botryosphaeria dothidea, B. quercus, Diplodia seriata, D. mutila, Dothiorella iberica, Lasiodiplodia theobromae, Neofusicoccum australe, N. luteum, N. mediterraneum, N. parvum y N. ribis. En España (Andalucía y Canarias) N. parvum es la especie que aparece con mayor incidencia y virulencia. Los síntomas más característicos son la muerte descendente desde el ápice de los brotes y la formación de chancros en las ramas. A medida que avanza la necrosis se van secando las ramas y las inflorescencias (en primavera y verano). Las ramillas son las más sensibles, aunque las ramas más grandes también pueden verse afectadas. En el interior de las ramas puede apreciarse una coloración rojiza que pasa a marrón oscura. En los casos más graves se producen chancros en los troncos, exteriormente se aprecia una exudación blanquecina y, al realizar un corte, se observa una necrosis con un halo rojizo en forma de cuña que puede avanzar hasta el interior del xilema. Los daños van desde la pérdida de producción ocasionada por la necrosis descendente de la rama, hasta la muerte de las plantas debidas al chancro del tronco. Presente en España. 2. (Fusarium dieback, Fusarium wilt). Denominación común de la enfermedad fúngica causada por Fusarium euwallaceae que afecta a más de 20 especies de huéspedes entre las que destacan el aguacate o palto, encino, encina, carrasca, carrasco o chaparra (Quercus spp.), arce blanco, falso plátano o arce sicómoro (Acer pseudoplatanus) y plátano oriental (Platanus orientalis). El patógeno es transmitido por el barrenillo del té. Presente en España.
nematodo formador de nódulos
1. Nombre común de nematodos del género Meloidogyne que causan nódulos o agallas en las raíces. Son endoparásitos sedentarios de naturaleza polífaga y constituyen el principal problema nematológico de la horticultura española. Su mayor incidencia ha coincidido con la intensificación de la agricultura, el desarrollo de los cultivos protegidos y el monocultivo. Estos factores favorecen el desarrollo de la enfermedad debido a la presencia de plantas huéspedes o anfitrionas durante la mayor parte del año, incremento de la temperatura bajo cubierta y los cortos períodos de barbecho entre cultivos, lo cual disminuye la tasa de mortalidad natural del nematodo por inanición. En España se han descrito unas 10 especies, las más polífagas y extendidas son: M. arenaria, M. incognita, M. hapla y M. javanica. 2. Denominación común de la enfermedad causada por nematodos del género Meloidogyne spp.
nivel de tolerancia de una plaga
Incidencia de una plaga especificada como umbral de acción para controlar dicha plaga o prevenir su diseminación o introducción, según terminología de la FAO, 2022. Glosario de términos fitosanitarios NIMF nº 5.
nivel económico de daños, NED
Mínima densidad de población de fitófagos, de lesiones que causa una enfermedad, o de plantas destruidas o de árboles a erradicar, que puede causar daño económico. Significa, el número mínimo de insectos, lesiones o pérdida de plantas que reduce la cosecha hasta el umbral de beneficio. El nivel económico de daños es un parámetro difícil de estimar y más aún de calcular con precisión, ya que, puede variar para un mismo cultivo y fitófago o enfermedad de un año para otro y entre momentos de un mismo año por los distintos estados fenológicos y estado de desarrollo de los insectos o del inóculo de una enfermedad o la manifestación epidémica de la misma. Para su estima hay que calcular el coste del tratamiento o medida fitosanitaria por hectárea (€/ha), que será función o dependerá de: i) del valor de mercado por unidad de producción (€/kg); ii) de las unidades de daño físico por insecto fitófago o agente patógeno/enfermedad (por ejemplo, plantas marchitas/ha o frutos dañados/planta, etc.); iii) de la densidad de población de fitófagos/ha o de la prevalencia de una enfermedad o de su incidencia/ha; y iv) del daño o perjuicio económico producido valorado en €/ha en función de la estima de kg/ha de producto agrícola perdido o dañado. Si el daño físico estimado en ii) no pudiera ser reducido en su totalidad con uno o varios tratamientos o medidas fitosanitarias concretas, habría que considerar también la eficacia del tratamiento o medida fitosanitaria (% de reducción del daño). Los principales factores que producen las variaciones del NED son el coste (€/ha) del tratamiento, medida fitosanitaria o enmienda, ya que influye directamente, mientras que el valor de mercado por unidad de producción (€/kg), las unidades de daño físico y el daño económico por unidad de daño físico producido (kg/ha) influyen inversamente.
nódulo radical
1. Denominación común de la enfermedad causada por especies de nematodos del género Meloidogyne en distintos cultivos agrícolas. 2. (root nodule). Pequeño engrosamiento redondeado o irregular de tejido especializado que aparece en las raíces de algunas plantas cuando resultan infectadas por microorganismos específicos fijadores de nitrógeno, como las bacterias del género Rhizobium de las leguminosas. 3. Hiperplasia de células parenquimáticas corticales de la raíz e hipertrofia celular como respuesta específica de la planta inducida por la alimentación de algunas especies de nematodos (especialmente Meloidogyne spp.). El número de plantas con nódulos, su ubicación y abundancia en el sistema radicular aportan información sobre la incidencia y severidad de la enfermedad, la cual se estima mediante un índice de nodulación basado en la proporción de raíces con nódulos en el conjunto del sistema radicular.
oídio de las cucurbitáceas
Denominación común de la enfermedad causada en cucurbitáceas por distintas especies fúngicas, de las que en España se han descrito: Podosphaera fusca (sin. P. xanthii, Sphaerotheca fusca, S. fuliginea) y Golovinomyces cichoracearum (sin. Erysiphe cichoracearum). El oídio de las solanáceas (Leveillula taurica) también puede afectar a las cucurbitáceas, sobre todo al calabacín, pero su incidencia es muy baja y no suele causar pérdidas graves.
pardeamiento interno
Denominación común de la alteración fisiológica frecuente en peras, ciruelas y melocotones o duraznos, caracterizada por la aparición de tejidos con coloración marrón oscura en la zona subepidérmica del mesocarpo y que progresa hacia el corazón de las peras o el hueso o carozo de las ciruelas y melocotones o duraznos, con bordes mal definidos y textura seca. Suele presentarse asociado a otros desórdenes como harinosidad y transparencia de la pulpa. Los síntomas se inducen por frío después de un período determinado y, se manifiestan preferentemente al ser expuestos a altas temperaturas en el período de comercialización. Su incidencia está relacionada con las temperaturas de almacenaje (8-9 °C sobre el punto de congelación) y el tiempo expuesto a esas temperaturas, dependiente de cada cultivar. En general, después de 50 días de almacenaje a 0 °C se genera entre un 80-100 % de fruta con pardeamiento interno.
prevalencia media
Porcentaje de plantas en una población, parcela o masa forestal que están afectadas por una enfermedad específica. Puede ser puntual (en un momento dado) o de un periodo concreto (durante un lapso temporal). Se calcula como el número de plantas enfermas entre el total de plantas evaluadas. Es fundamental para entender la magnitud y el impacto de una epidemia en el cultivo, complementando métricas como incidencia y severidad. Es una medida de la frecuencia de la enfermedad, que indica cuántas unidades (plantas, hojas, frutos, etc.) tienen la enfermedad o síntomas de la misma, de un total examinado en un momento dado.
reemergente
Patógeno, enfermedad o vector establecidos desde hace tiempo en una zona geográfica determinada, cuya incidencia había disminuido o incluso había desaparecido, pero que actualmente vuelve a surgir o rebrotar, incrementando notablemente su prevalencia.
sanidad vegetal
Ciencia que incluye las disciplinas denominadas como Entomología Agrícola, Entomología Forestal, Entomología Aplicada, Patología Vegetal, Patología Agrícola, Patología Forestal, Fitopatología, Malherbología, Protección de Cultivos, Protección Vegetal, Control fitosanitario y Maquinaria Agrícola o Forestal. La incidencia de enfermedades y plagas de artrópodos fitófagos, y la competencia de las malas hierbas (plagas en sentido amplio), que conjuntamente comprometen la sanidad de los agroecosistemas, originan un malfuncionamiento fisiológico de las plantas cuya prevención y repercusión negativa sobre los cultivos agrícolas y masas forestales son objeto de estudio por las disciplinas nucleares de la Sanidad Vegetal. Como consecuencia de ello, las plagas constituyen un factor reductor de la cosecha alcanzable y dependiendo del agente nocivo, pueden comprometer la salud de las personas y animales consumidores del producto cosechado de los cultivos afectados. La magnitud de estos efectos negativos llevó a la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) a declarar el 2020 Año Internacional de la Sanidad Vegetal, dado que las plagas (patógenos, plagas de fitófagos y malas hierbas), tienen efectos negativos importantes y globales sobre la seguridad y salubridad alimentaria, el bienestar de la población y la conservación de los recursos agrícolas y forestales y la Sanidad Vegetal es un pilar clave para contrarrestarlos mediante estrategias prevención y de gestión integrada. La Sanidad Vegetal contribuye a la sostenibilidad de los agroecosistemas porque asegura el mantenimiento de los insumos necesarios para la producción (por ejemplo: material vegetal, agua, suelo, fertilizantes, energía, etc.) al incrementar la eficiencia de su uso por los cultivos sanos, así como la protección de los seres humanos y del medio ambiente a través de acciones que minimizan el uso de productos fitosanitarios de síntesis con residuos perjudiciales. La Sanidad Vegetal constituye una actividad dirigida a proteger los vegetales, sus productos y a los consumidores de los daños (directos e indirectos) producidos por las plagas y enfermedades y de impedir la introducción y extensión de las procedentes de otras áreas geográficas, con el objeto de mantenerlas en niveles de población económicamente aceptables.
sensor termal
Aquel basado en detección de temperatura. Los sensores termales se utilizan para detectar cambios en la temperatura de los cultivos por la presencia de patógenos foliares o radiculares. Su interés radica en la detección de cambios tempranos que permitan actuar precozmente ante las primeras infecciones. Las limitaciones de las mediciones de fotosíntesis en campo mediante Chl-FI están siendo resueltas mediante, entre otros métodos, el uso de láseres como inductores de la emisión de fluorescencia. Para la agricultura de precisión será de gran utilidad el uso en campo e invernadero de esta herramienta de imagen, que evaluarán la gravedad, incidencia y progresión de las enfermedades de vegetales y permitirán tomar medidas de protección en el momento adecuado. Los sensores ópticos pueden también ser implementados en programas de fenotipado vegetal para valorar los niveles de sensibilidad o resistencia a patógenos de distintos genotipos vegetales y sus mecanismos de defensa frente a ellos.
sequía
Tiempo seco sin precipitaciones y de larga duración en el que la disponibilidad de agua en el suelo puede ser insuficiente para el crecimiento normal de la planta que se marchita ante el estrés hídrico. Las raíces juegan un papel crucial en este proceso a través de la exploración del entorno edáfico y la absorción de agua y la sequía puede afectar en gran medida su funcionamiento al modificar la conductividad hidráulica de sus células e influir en el crecimiento y la arquitectura del sistema radicular. Las acuaporinas (proteínas que forman los canales de agua), ajustan la conductividad hidráulica radicular en respuesta a una gran variedad de estímulos, incluido el estrés hídrico. Las hormonas vegetales, como la auxina y el ácido abscísico (ABA) son importantes para el crecimiento y el desarrollo radicular, ya que regulan el funcionamiento de las acuaporinas durante la formación de las raíces laterales. El estrés hídrico leve, implica un efecto estimulante sobre el desarrollo de las raíces laterales, la arquitectura de las raíces y la conductividad hidráulica. Sin embargo, los niveles más altos de estrés hídrico dan lugar a efectos inhibitorios generales en la planta. En las masas forestales, la sequía es el factor abiótico más importante de los daños que sufren estas especies. Un estrés de agua prolongado puede causar graves daños en el ecosistema forestal como su defoliación y el deterioro de las copas de los árboles y, como consecuencia, la reducción del espesor de los anillos corticales y de la producción de madera. Los árboles que sufren los efectos de la sequía se verán afectados con más frecuencia por plagas y enfermedades secundarias. En el caso de la sequía hay que prestar una atención especial a la incidencia sobre la flora y fauna local y la biodiversidad y a los incendios forestales y su prevención.
severidad
Cuantificación, medida o estima del daño causado por una enfermedad de las plantas. Muy a menudo se determina como una proporción o porcentaje del área relativa o total de tejido vegetal afectado por la enfermedad. Para muchas enfermedades, especialmente para las fúngicas, pero también para otras, severidad es el área de la superficie de la planta con lesiones. Para algunas enfermedades (causadas por virus, o enfermedades sistémicas o de ornamentales), se habla de grado de infección o incidencia (número o proporción de individuos afectados), ya que el huésped está afectado sistémicamente o conlleva una pérdida de toda la planta u órgano, como ocurre con las ornamentales y algunas enfermedades cosméticas, que causan leves daños visuales y que solo afectan a su valor comercial. La severidad puede ser determinada en varios órganos de la planta (hojas, frutos, raíces, tallos, etc.). Cuando la observación está referida a un área, (relativa o absoluta), la severidad es una variable continua. Con áreas de individuos múltiples, se promedia la severidad para obtener la denominada severidad media (algunas veces llamada también severidad). Se han publicado numerosas claves para evaluar diferentes enfermedades que relacionan dibujos o imágenes de partes de la planta atacada con el porcentaje de enfermedad correspondiente. En el caso de las royas de los cereales se mide el porcentaje y el tipo de reacción de la pústula. En otros casos se usan escalas de un dígito, caso de la septoriosis del trigo, midiéndose la altura alcanzada en la planta. La medida de la severidad es fundamental para el estudio del progreso de la enfermedad a lo largo del tiempo y para definir modelos de control.
umbral de tratamiento, UT
Densidad o nivel de fitófago o vector, prevalencia de la enfermedad, densidad de mala hierba o incidencia de la deficiencia al que, o por encima del que, el valor de las pérdidas de cosecha, exceden el costo de las prácticas de control o medidas fitosanitarias o de la enmienda. La acción, tratamiento o medida fitosanitaria, al menos desde el punto de vista económico, merece la pena ser efectuado o ejecutado, antes de que se alcance el nivel o umbral de daño económico (UDE) o el daño económico. Por lo tanto, el UT suele ser menor que el UDE (en ocasiones es igual) para permitir que las medidas de control hagan efecto antes de que se alcance el nivel de daño. Suele ser un porcentaje del UDE. Puede ser determinado a partir del conocimiento del UDE y de la dinámica de poblaciones o previsiones epidemiológicas. Es muy variable en función del cultivo, la estación del año, la zona geográfica y el valor de la cosecha. Es el nivel práctico que debe utilizarse para tomar decisiones, es decir, tratar o no tratar, aplicar acciones y medidas fitosanitarias, o no.
verticilosis del olivo, VO
Denominación común de la enfermedad causada en el olivo por el hongo del suelo Verticillium dahliae, de reproducción estrictamente asexual. Constituye el problema sanitario más importante de este cultivo en el mundo. Aunque la verticilosis del olivo puede atacar a ejemplares de 50 o más años, la incidencia y severidad de los ataques son generalmente mayores en olivares o plantas aisladas jóvenes (de dos a 10 años) en los que ocasiona la muerte del árbol y pérdidas significativas de cosecha en los olivos supervivientes. Comprende dos síndromes, denominados defoliante y no-defoliante, en el segundo de los cuales pueden diferenciarse dos complejos sintomáticos, conocidos como apoplejía (forma aguda de la enfermedad) y decaimiento lento (forma crónica). Dichos síndromes están causados por el patotipo defoliante y el no defoliante, respectivamente. Ambos están presentes en España.
virus A del cerezo
Denominación del virus Cherry virus A (CVA), de la familia Betaflexiviridae, género Capillovirus, especie Capillovirus alphavii. Sus huéspedes o anfitriones son cerezo dulce, cerezo ácido o guindo, melocotonero o duraznero y albaricoquero o damasco. Es asintomático en cualquier anfitrión y no se ha constatado la incidencia del virus en la producción. Se transmite por semilla, injerto y otra multiplicación vegetativa. Descrito en Europa y Canadá. Presente en España.
vitrescencia
Denominación común de la fisiopatía de algunos frutos, relativamente frecuente en manzana y melocotón o durazno. Se caracteriza por la aparición de áreas traslúcidas como vidriosas (manchas vitrescentes) en el mesocarpio de manzanas. En melocotón o durazno aparecen manchas vitrescentes también en el mesocarpio, que se aprecian únicamente en el momento de consumo del fruto. En estados avanzados las manchas vitrescentes adquieren una coloración oscura similar a una sobremaduración. La alteración puede alcanzar incidencias hasta del 30 % de los frutos y, en consecuencia, provoca importantes pérdidas económicas.