1. En relación con un plaguicida o producto fitosanitario, cantidad de producto químico no metabolizable con la que se ha tratado un producto vegetal y que permanece sobre o dentro de un cultivo cosechado. Está penado legalmente que haya residuos de plaguicida en un cultivo y una cosecha por encima de la tolerancia establecida, o de plaguicidas que no están registrados. 2. Resultado de la utilización o descomposición de un producto.
residuo biosanitario
En el ámbito de la Sanidad Vegetal, material, organismo o microorganismo, producto o subproducto de origen biológico generado en diversas actividades, como durante operaciones de detección, diagnóstico o identificación, que puede contener o vehicular agentes nocivos para las plantas. Estos agentes nocivos pueden incluir, entre otros: agentes patógenos, incluyendo los utilizados como control positivo; vectores; material vegetal infectado o potencialmente infectado, infestado o contaminado; substrato o suelo y sus contenedores, bolsas o macetas; medios de cultivo; muestras; reactivos biológicos; o desechos y materiales derivados de análisis, tratamientos o pruebas experimentales de patogenicidad. Requiere gestión y eliminación segura para evitar la diseminación de organismos nocivos y la contaminación ambiental, agrícola o forestal, tras su uso experimental. No existe el término jurídico único para “residuo biosanitario” para plantas, pero su gestión se deriva de varias normas sectoriales de la Unión Europea (UE), como: i) la Directiva 2008/98/CE (Marco de Residuos), que define los residuos biológicos y obligaciones generales de gestión y trazabilidad; ii) para sanidad vegetal y agentes nocivos: Reglamento (UE) 2016/2031 que dicta las bases del sistema fitosanitario europeo e incluye el control y confinamiento de organismos nocivos, y el reglamento de Ejecución (UE) 2019/2072 donde se dictan las medidas para contener/eliminar material vegetal contaminado; y iii) relativo al trabajo experimental con organismos nocivos, existen directrices de bioseguridad y confinamiento en laboratorios de fitopatología (EPPO normas PM 3 & PM 7). Las normas PM 3 se centran en los procedimientos de inspección y medidas fitosanitarias en el campo y en el comercio, mientras que las normas PM 7 se centran en los protocolos de laboratorio y diagnóstico para la identificación precisa de plagas, en sentido amplio. La normativa específica española lógicamente está totalmente alineada con la de la UE, pero además detalla en el Real Decreto 553/2020, el traslado de residuos dentro del territorio español, y la Ley 43/2002, de Sanidad Vegetal indica la gestión de organismos nocivos y materiales contaminados. Además, existe normativa autonómica en distintas CC. AA. del Estado español para la gestión de residuos biosanitarios, aplicable en laboratorios oficiales y centros de diagnóstico vegetal. En la práctica, los residuos biosanitarios fitopatológicos se asimilan a residuos sanitarios humanos y de tipo biológico/infeccioso, aunque su origen sea vegetal. Se diferencia de residuo fitosanitario porque este último se refiere a restos químicos de plaguicidas y el residuo biosanitario es biológico.
residuo fitosanitario
Resto de sustancias o compuestos derivados o procedentes de productos fitosanitarios que permanecen en las plantas, productos vegetales, medioambiente (suelo, agua), superficies u otros materiales, tras su uso o aplicación para la protección vegetal. Incluye el principio activo, metabolitos y productos de degradación o reacción, y cualquier impureza relacionada que pueda tener relevancia toxicológica, ambiental o regulatoria. Están sujetos a límites y control regulatorio en la Unión Europea (Reglamentos CE 396/2005 y 1107/2009).
residuo seco
Cantidad de material restante al secar una muestra a 105 °C hasta peso constante.
límite máximo de residuos, LMR
Concentración máxima autorizada del residuo de un producto fitosanitario en la superficie o parte interna de alimentos o piensos, que se tolera legalmente cuando el producto fitosanitario se aplica correctamente (siguiendo las buenas prácticas agrícolas). Estos límites garantizan, con un amplio margen de seguridad, que los residuos que pudieran existir en los vegetales tratados no son perjudiciales para los consumidores. Se expresa en ppm (partes por millón) o en mg/kg. Los LMR de los distintos productos pueden consultarse en la base de datos en línea del Codex Alimentarius de la FAO-WHO sobre plaguicidas, ya sea por nombre común, clase de plaguicida, nombre del producto o código. No obstante, la Unión Europea es menos tolerante y los LMR establecidos por la Comisión Europea, incluyen: i) los LMR que son específicos para cada producto fitosanitario en determinados productos destinados al consumo humano o animal, y ii) un LMR general que se aplica cuando no se ha fijado un LMR específico (un nivel por defecto de 0,01 mg/kg).
agente caotrópico
Aquellos capaces de desnaturalizar proteínas por rotura de puentes de hidrógeno, como la urea o tiourea, dejando expuestos los residuos hidrofóbicos que son solubilizados por los agentes surfactantes. Muy utilizados en diferentes tipos de electroforesis de proteínas.
bioherbicida
Producto elaborado a partir de organismos, como bacterias u hongos, sus metabolitos o diversos extractos naturales, que se utiliza para controlar el crecimiento de malas hierbas o malezas de forma biológica y más amigable con el medioambiente que los herbicidas químicos de síntesis. La metabolómica se utiliza como estrategia para acelerar el hallazgo o descubrimiento de productos naturales fitotóxicos, como por ejemplo poliquétidos, péptidos no ribosómicos o fosfonatos, y con nuevos y específicos modos de acción De entre ellos, los fosfonatos son un grupo muy prometedor porque son potentes inhibidores específicos de enzimas clave en plantas y microorganismos. En la actualidad los principales grupos de bioherbicidas se clasifican según su origen biológico, en: i) microorganismos, como especies de hongos fitopatógenos, principalmente de los géneros Alternaria, Colletotrichum, Fusarium o Phoma. Es el caso de, Colletotrichum gloeosporioides f. sp. aeschynomene que se usa para controlar la mala hierba acuática Aeschynomene virginica en cultivos de arroz; de Didymella macrostoma (sin. Phoma macrostoma), que controla experimentalmente malas hierbas de hoja ancha del césped, como Taraxacum officinale (diente de león), o de Alternaria cassiae, que controla la planta anual Senna obtusifolia en cultivos de soja o soya y otros cultivos de leguminosas. También se utilizan bacterias fitopatógenas, como Xanthomonas translucens pv. poae para el control de Poa annua en céspedes deportivos y campos de golf, ya que infecta y destruye el tejido foliar de la mala hierba. Experimentalmente se han utilizado: i) cepas específicas de Pseudomonas fluorescens para inhibir la germinación de semillas de Amaranthus sp.; ii) extractos de plantas alelopáticas —que son aquellas plantas que inhiben el crecimiento de otras—, como aceites esenciales, ácidos orgánicos, o compuestos fenólicos; iii) metabolitos secundarios microbianos o de vegetales, como compuestos tóxicos producidos por microorganismos o plantas que actúan como herbicidas; y iv) material vegetal, especialmente preparaciones a partir de residuos vegetales fermentados que contienen compuestos con demostrada acción herbicida.
bioseguridad
1. Conjunto de normas, medidas y protocolos que son aplicados en múltiples procedimientos realizados en investigaciones científicas, laboratorios de Sanidad Vegetal públicos o privados y trabajos docentes, con el objetivo de contribuir a la prevención de riesgos personales y para el medio ambiente. Se incluyen posibles riesgos de infecciones derivadas de la exposición a agentes potencialmente infecciosos para operadores, el medio ambiente o la agricultura, o con cargas significativas de riesgo biológico, químico o físico, a los que están expuestos en el desempeño de sus funciones los operarios y el medio ambiente. El término también incluye el manejo de residuos especiales, almacenamiento de reactivos y uso de barreras protectoras entre otros. 2. (biosafety). La bioseguridad en el laboratorio describe los principios de contención, las tecnologías y procedimientos que se aplican para prevenir la exposición no intencionada a agentes biológicos y toxinas o su liberación accidental.
calosa
Polisacárido lineal de origen vegetal constituido por residuos de glucosa unidos mediante enlaces del tipo 13 (1,3 -D glucano). Se acumula en los tubos cribosos durante los procesos de diferenciación e inactivación y, en ocasiones, en las paredes celulares como respuesta a una lesión o a la infección. El test de la calosa, basado en coloración de la misma en cortes histológicos del floema, se utilizó extensivamente para la selección sanitaria de patata o papa de siembra con la finalidad de eliminar lotes infectados con Potato leaf roll virus-PLRV, en la década de 1960-70, antes de ponerse a punto la técnica serológica ELISA.
carbamatos
1. Grupo de insecticidas orgánicos de síntesis, inhibidores de la colinesterasa. Incluyen el carbaril, isolan y metiocarb, entre otros. Son de amplio espectro de acción, baja toxicidad y poco persistentes. Algunos son sistémicos. Tóxicos para las abejas por lo que están en desuso. Aldicarb, carbosulfán y otros, se empleaban en suelo con acción nematicida-insecticida. 2. Grupo de herbicidas que actúan como inhibidores meristemáticos, que incluyen el profán, barbán, asulám y otros, hoy en desuso. Actúan por absorción foliar, aunque algunos también por aplicaciones al suelo o sustrato. Son efectivos principalmente frente a gramíneas. Sus residuos o derivas de tratamiento provocan fisiopatías graves en plantas cultivadas y árboles ornamentales y forestales, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH.
cobertura vegetal
1. Capa de vegetación natural que cubre la superficie terrestre, comprendiendo una amplia gama de biomasas con diferentes características fisionómicas y ambientales que van desde zonas semidesérticas, tundra, zonas alpinas, pastizales, zonas cultivadas, etc. hasta áreas cubiertas por bosques naturales. 2. Práctica agronómica de reciclado de material vegetal en distintos cultivos, especialmente en aquellos establecidos en suelos áridos, arenosos y con problemas de escasez de agua. Consiste en esparcir zacate (hierba, pasto, forraje) seco, hojarasca o residuos de cosecha sobre el terreno de cultivo y sus calles, con objeto de proteger al suelo de la erosión y al cultivo del salpicado, reduciendo así los riesgos de infecciones por suelo contaminado, e incrementando el aporte de materia orgánica, consecuentemente favoreciendo procesos microbiológicos beneficiosos y creando un microclima adecuado para la germinación de la semilla y del cultivo en su fase inicial.
compost
Vocablo inglés, aceptado en español, para referirse a material orgánico que se obtiene a partir de la descomposición aeróbica de restos vegetales, alimentos desechados y otros residuos biodegradables que han experimentado una descomposición termófila que altera sustancialmente los materiales orgánicos originales. Se suele utilizar como enmienda o como sustrato de cultivo. En el contexto de la protección de cultivos, juega un papel importante al enriquecer el suelo con nutrientes, mejorar su estructura y fertilidad. Además, su uso puede ayudar a prevenir enfermedades en los cultivos, ya que fomenta la actividad de microorganismos beneficiosos que compiten con patógenos. También mejora la retención de agua en el suelo, que es crucial para mantener las plantas hidratadas y más tolerantes a estreses causados por condiciones adversas.
compostaje
Proceso controlado de transformación biológica aeróbica y termófila de materiales orgánicos biodegradables que da lugar a tipos de abono o enmiendas orgánicas ricas en humus, apropiadas para el cultivo de plantas. El proceso de descomposición natural es el resultado de la acción combinada de invertebrados —que incluye insectos y gusanos, como la lombriz de tierra— así como de microorganismos —como bacterias y hongos—. Se realiza siguiendo unas etapas secuenciales básicas: i) recolección de materiales, generalmente en pequeñas explotaciones agrarias, jardines privados o de modo colectivo en ciudades, donde se habilitan contenedores especiales con la finalidad de reunir residuos orgánicos y otros desechos biodegradables. Se deben evitar productos lácteos, carnes y aceites, ya que pueden atraer plagas, especialmente ratas y ratones; ii) creación de la pila de compost, donde los materiales se mezclan en una compostera o en un espacio convenientemente habilitado. Es conveniente mezclar los materiales verdes (ricos en nitrógeno, como restos de cocina, hojas frescas o céspedes de jardín) con materiales marrones (ricos en carbono, como hojas secas o restos de poda triturados), para lograr un cierto equilibrio; iii) mantenimiento: la pila de compost debe ser removida humedecida y aireada regularmente, para permitir que el oxígeno llegue a los microorganismos que descomponen los materiales; iv) descomposición: conforme transcurre el tiempo, los microorganismos, lombrices y otros organismos descomponen los materiales. Este proceso puede durar de varias semanas a varios meses, dependiendo de las condiciones y los materiales utilizados; y v) obtención del compost: cuando la mezcla se observa oscura, desmenuzable y huele a tierra, está lista para usarse. El proceso a nivel industrial incluye la aireación programada y la adición de cultivos bacterianos, incluyendo fijadores de nitrógeno, hongos celulolíticos o lignolíticos, y lombrices de tierra, para incrementar la velocidad de descomposición. Cuando se utiliza material infectado para compostar, es posible que algunos patógenos sobrevivan en el compost y se transfieran a las plantas sanas. Para minimizar estos riesgos, es recomendable asegurarse de que el compost se caliente adecuadamente durante el proceso de descomposición, ya que las temperaturas altas pueden ayudar a eliminar patógenos y evitar o reducir el uso de material infectado o infestado, para compostaje.
contenedor
1. Embalaje metálico grande y recuperable, de tipos y dimensiones normalizadas internacionalmente y con dispositivos para facilitar su manejo. Se utiliza comúnmente para el comercio y movimiento internacional de plantas o sus productos, especialmente de fruta. Puede disponer de sistema controlado de temperatura y humedad. Su contenido es objeto de inspección, en transacciones comerciales con origen en países terceros, por motivos fitosanitarios. 2. Recipiente amplio para depositar, y en algunos casos para posteriormente reciclar, residuos diversos, principalmente papel (color azul), plástico (amarillo), vidrio no contaminado (verde), o materia orgánica y restos de poda. Existen recipientes especiales para esterilizar por bioseguridad material vegetal, placas de Petri, medios de cultivo usados, etc., si revisten riesgos medioambientales. 3. Pequeño recipiente, normalmente de plástico amarillo o coloreado, para desechar pequeño material de laboratorio que revista peligrosidad tras su uso (agujas, hojas de bisturí, punzones metálicos, vidrio contaminado, etc.). Dicho material es normalmente recogido por empresas autorizadas y especializadas en su tratamiento. 4. Recipiente, generalmente plástico o cerámico, para el cultivo de plantas de interés agronómico o forestal, en un sustrato apropiado.
depurinación
Reacción química de purina desoxirribonucleósidos, desoxiadenosina y desoxiguanosina, y ribonucleósidos, adenosina o guanosina, en la que el enlace β-N-glucosídico se escinde hidrolíticamente liberando una base nucleica, adenina o guanina, respectivamente. Básicamente consiste en la eliminación del enlace N-glucosídico entre la base nitrogenada y el azúcar, con la consiguiente pérdida de un residuo de adenina o guanina. El proceso se efectúa en transferencias Southern para facilitar la transferencia de fragmentos largos.
descontaminación
1. Procedimiento de eliminación o reducción de agentes biológicos o toxinas a un nivel seguro con respecto a la transmisión de infección u otros efectos adversos. Así se aplica a material peligroso como radioisótopos (contaminación radiactiva), organismos patógenos o muestras infectadas con organismos de cuarentena, geles teñidos con bromuro de etidio, etc., para permitir el acceso a determinada zona del laboratorio o invernadero o la reutilización de un objeto sin tener que recurrir al uso de vestimenta protectora o tomar precauciones especiales. 2. (depollution). Proceso que da por resultado la eliminación de una sustancia contaminante. El término se utiliza frecuentemente de forma general para incluir a todos los aspectos de los procesos de tratamiento biológico de residuos aerobios y anaerobios.
desorden vegetativo
1. Desajuste causado por la infección por patógenos, causas climatológicas o del cultivo, carencias, o por la aplicación intencionada o no (residuos) de productos químicos (frecuentemente herbicidas), que provocan desórdenes fisiológicos graves en el crecimiento y desarrollo de la planta, como brotación o floración extemporánea, filodia, proliferación, enanismo, clorosis, cambios bruscos de la pigmentación o coloración foliar, etc., o cualquier modificación aparente del normal comportamiento vegetativo correspondiente a la estación en la que se encuentra vegetando la planta. 2. Denominación común de enfermedades bacterianas asociada a ‘Candidatus Liberibacter solanacearum’ que afecta en España principalmente a apio (Apium graveolens) y zanahoria (Daucus carota).
digoxigenina, DIG
Esteroide que se encuentra exclusivamente en las flores y las hojas de las especies Digitalis purpurea, D. orientalis y D. lanata. Es un hapteno que se utiliza frecuentemente como molécula señal o marcador en inmunología e hibridación molecular, para el revelado de reacciones como otros marcadores (biotina o fluoresceína). Habitualmente, la digoxigenina se introduce químicamente por conjugación, en biomoléculas (proteínas, anticuerpos, ácidos nucleicos) para ser detectados en ensayos adicionales. Son muy populares los anticuerpos anti-digoxigenina, ya que se utilizan en una extensa gama de ensayos inmunológicos como ELISA, electrotransferencias, etc. e hibridaciones moleculares e hibridación in situ y confieren gran sensibilidad a la reacción. De hecho, el uso de precursores no radiactivos para marcar ácidos nucleicos ha hecho a la hibridación molecular más accesible. El precursor no radioactivo más utilizado son los derivados de la molécula DIG, que está unido a través de un brazo espaciador (once residuos de carbono) a uridín-nucleótidos, y se incorpora enzimáticamente en los ácidos nucleicos mediante métodos estándar.
fungicida azólico
Clase de agentes antifúngicos ampliamente utilizados en agricultura y medicina para controlar infecciones causadas por hongos. Actúan inhibiendo la biosíntesis de ergosterol, un componente esencial de la membrana celular de los hongos, lo que interfiere con su crecimiento y reproducción. Los oomicetos no sintetizan ergosterol y, por tanto, no son sensibles a este tipo de fungicidas. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha abordado la preocupación sobre el uso de fungicidas azólicos en la agricultura y su relación con el desarrollo de resistencia en ciertos hongos fitopatógenos y en patógenos humanos como Aspergillus fumigatus. Además, se ha relacionado la exposición prolongada a azoles con toxicidad hepática y disrupción endocrina, especialmente en personas inmunodeprimidas. La resistencia a azoles puede dificultar el tratamiento de infecciones fúngicas graves en humanos. Todo ello, compromete la efectividad de tratamientos médicos y agrícolas. Además, los azoles pueden persistir en el suelo y agua, afectar a microorganismos beneficiosos y se pueden acumular en el medioambiente y generar efectos negativos en la biodiversidad. Para reducir riesgos y minimizar la posibilidad de selección de hongos resistentes, es aconsejable hacer un uso racional de estos fungicidas, realizar rotación de fungicidas, controlar residuos en productos agrícolas y aplicar prácticas sostenibles de manejo de enfermedades, como el control biológico.
gelatina
Proteína obtenida de huesos, piel, tendones, ligamentos, etc., de animales. Se obtienen también sustancias similares de residuos vegetales. Se usa en medios de cultivo para determinaciones de actividad proteolítica específica de algunos microorganismos, especialmente bacterias. También se usa para la preparación de una peptona, obtenida al hervir colágeno y que es soluble en agua por encima de 40 °C. Se utiliza, en ocasiones, como agente gelificante en cultivo de tejidos vegetales in vitro y como soporte sólido para el cultivo de microorganismos.
glioxal
Reactivo de fórmula OHC-CHO utilizado para desnaturalizar ADN y ARN. Reacciona específicamente con los residuos de guanosina, impidiendo el apareamiento de las bases, ya que elimina con ello la estructura secundaria del ácido nucleico.
hidracina
Reactivo utilizado en el análisis de aminoácidos. Si se calienta en presencia de proteínas o péptidos que se encuentran en condiciones anhidras, convierte todos los aminoácidos en hidrazidas, excepto los residuos carboxilo terminal. De este modo puede reconocerse el aminoácido terminal y la naturaleza y las cantidades relativas determinadas mediante un analizador de aminoácidos.
hidrofobina
Proteína perteneciente a una familia de proteínas de hongos miceliares de secreción, que son hidrofóbicas y de pequeño tamaño molecular. Presentan ocho residuos de cisteína.
hielo seco
Nieve carbónica, dióxido de carbono (CO2) en estado sólido a baja temperatura (-80 oC), que se suele manejar en cajas de poliestireno. Muy utilizado como refrigerante para la conservación de productos congelados y sensibles a la humedad, ya que al evaporarse no deja agua ni residuos y actúa reduciendo el grado de humedad en el ambiente. Se produce y utiliza en pellas de 3 o 16 mm. También se utiliza en la limpieza criogénica.
índice de canalización de nematodos
Aquel que indica si la descomposición de la materia orgánica se orienta más hacia canales bacterianos o fúngicos. Se calcula a partir de la abundancia relativa de los diferentes grupos tróficos de nematodos, y particularmente de los que se alimentan de bacterias u hongos, utilizando una fórmula como la propuesta por Ferris et al. (2001). CI bajo de 0 a 30, significa una dominancia bacteriana en la descomposición y sugiere un suelo rico en nutrientes, con residuos fácilmente degradables (azúcares, proteínas) y una elevada actividad microbiana rápida, típica de ambientes perturbados o fertilizados. Un CI alto, entre 50 a 100, sugiere una dominancia fúngica en la descomposición, materia orgánica más recalcitrante (lignina, celulosa), condiciones más estables, menos perturbaciones y pH más ácido, indicando procesos más lentos y sostenidos de mineralización.
lectinas
Proteínas aisladas de tejidos vegetales que son capaces de unirse a glucoproteínas antigénicas en la superficie de las células, provocando la aglutinación celular. Las plantas pueden producir lectinas (que desempeñarían una función similar a los anticuerpos) para neutralizar bacterias del suelo o para protegerse del ataque de hongos u oomicetos. Se encuentran a concentraciones elevadas en semillas de algunas leguminosas, donde se localizan en el citoplasma de los cotiledones y de las células embrionarias. Se presentan en niveles variables en las raíces, ramas y hojas. Se ha estudiado con detalle la lectina de la soja o soya y se ha documentado que el residuo oligosacárido contiene manosa y D-N-acetilglucosamina. No todas las lectinas son glucoproteínas, como la concanavalina A, que es una proteína pura.
lignina
Polímero complejo, altamente ramificado, tridimensional, compuesto por residuos de fenilpropano (C6-C3). En las plantas superiores es el principal constituyente de la pared celular de los tejidos de soporte que confieren la resistencia mecánica y una barrera fisicoquímica ante la infección microbiana. Se produce in situ en la pared, a partir de monómeros secretados en vesículas del aparato de Golgi. La lignina es el precursor principal para la síntesis de la reserva de materia orgánica del suelo, regulando el ciclo del carbono. Adicionalmente, el sistema enzimático extracelular inespecífico que usan los microorganismos para degradar la lignina ofrece un sinnúmero de moléculas con potencial biotecnológico. Algunos hongos filamentosos muy estudiados con respecto a sus enzimas degradadoras de biomasa vegetal son Trichoderma reesei, Aspergillus niger, Penicillium sp. y el basidiomiceto lignolítico Phanerochaete chrysosporium.
lisozima
Enzima que cataliza la hidrólisis de un enlace glucosídico -(1,4) entre residuos de ácido N-acetilmurámico y N-acetilglucosamina de un mucopéptido presente en la pared celular de muchas bacterias. Esta acción debilita la estructura covalente de la pared y disminuye su resistencia al choque osmótico, que provoca la destrucción de las células. Se ha utilizado como tratamiento para incrementar la sensibilidad analítica en técnicas ELISA de detección al permitir aumentar el número de dianas de reacción.
lixiviación microbiológica
Método de recuperación de metales como el cobre o uranio, a partir de minerales de baja riqueza o residuos. La lixiviación incluye normalmente el paso de soluciones químicas reactivas a través del mineral para extraer el metal de su matriz. En la lixiviación microbiana el proceso se diseña para favorecer el crecimiento de microorganismos que ayuden directa o indirectamente a la extracción. El proceso se lleva a cabo por ejemplo con bacterias del género Thiobacillus, como T. thiooxidans (sin. Acidithiobacillus thiooxidans), que crecen quimioautotróficamente con la energía obtenida por oxidación de compuestos sulfurosos, produciendo ácido sulfúrico e iones cobre. Cuando la concentración de cobre es suficientemente elevada, el metal se separa por electrolisis.
madera como clase de producto
Productos tales como madera en rollo, madera aserrada, virutas y residuos de madera con o sin corteza, excluidos el embalaje de madera, el material de madera procesada y los productos de bambú y ratán, según terminología de la FAO, 2022. Glosario de términos fitosanitarios NIMF nº 5.
péptido no ribosómico, PNR
Los péptidos no ribosómicos (PNR) son metabolitos secundarios que no están codificados por un gen ni son sintetizados por ribosomas; son producidos tanto por bacterias como por eucariotas. Una de las rutas de síntesis de PNR más estudiadas implica a unas proteínas modulares multidominio especializadas denominadas sintetasas de péptidos no ribosómicos (NRPS por su sigla en inglés). La composición química y longitud, entre 2 y aproximadamente 50 residuos, varían entre distintos PNR, y cada NRPS sintetiza un único tipo de PNR. Una diferencia fundamental con la síntesis ribosómica, que se limita a los 23 aminoácidos proteinogénicos (incluyendo selenocisteína, pirrolisina y N-formilmetionina), es que las NRPS pueden utilizar cientos de sustratos, incluyendo D-aminoácidos, aminoácidos no proteinogénicos (como ornitina), aminas (como espermidina) y ácidos carboxílicos (como ácido 2,3-dihidroxibenzoico). Al igual que en la síntesis ribosómica, los residuos de los PNR pueden sufrir modificaciones químicas, lo que aumenta la extraordinaria diversidad estructural de los péptidos producidos por NRPS. Los PNR participan en muy diversos procesos del ciclo de vida de muchos organismos patógenos de plantas o asociados a plantas, incluyendo motilidad, formación de biopelículas, quelación de metales, virulencia o actividad de biocontrol. Algunos ejemplos de tipos de PNR son péptidos antimicrobianos (como fengicinas e iturinas), antibióticos (como penicilina o vancomicina), biosurfactantes (como viscosina), toxinas (como siringomicina o faseolotoxina) o sideróforos (como pioverdina).
plazo de seguridad
Período de tiempo que debe transcurrir desde la aplicación de un producto fitosanitario a plantas o sus productos, hasta la recolección o aprovechamiento de los mismos o, en su caso, hasta el acceso o entrada libre a las áreas o recintos tratados. El plazo de seguridad garantiza que se cumpla el límite máximo de residuos autorizados.
podredumbre parda de la madera
Denominación común de decaimiento de la madera resultante de remover selectivamente celulosa y hemicelulosa, dejando un residuo pardo amorfo. En los árboles, la pudrición del corazón es una enfermedad fúngica que causa la descomposición de la madera en el centro del tronco y las ramas. Los hongos entran al árbol a través de heridas.
poli (A)
Poliadelinato; oligonucleótido formado a partir de residuos de adenosina.
proteína verde fluorescente
Proteína aislada originalmente a partir de la medusa Aequorea victoria. La proteína verde fluorescente nativa tiene un tamaño de 27 kDa (238 residuos de aminoácido), absorbe luz azul con un máximo a 395 nm y emite luz verde con un máximo a 510 nm, tanto en organismos bioluminiscentes como en estado puro en solución. A diferencia de otros marcadores fluorescentes no requiere sustratos exógenos para emitir fluorescencia. Por sus propiedades fluorescentes y su relativa estabilidad, se ha convertido en el marcador más utilizado para la detección de la expresión génica y especialmente para la localización subcelular de proteínas. Es in vitro una proteína muy estable y resistente a altas temperaturas (tm=70 °C), a pH alcalino, a detergentes, a disolventes orgánicos y a las proteasas más comunes, con excepción de la pronasa. Soporta tratamientos con glutaraldehido lo que permite su observación en muestras fijadas para estudios de microscopía. Su fluorescencia se pierde si la proteína es desnaturalizada tras tratamientos a temperatura muy elevada, a pH extremos o tratamientos con cloruro de guanidina, y puede ser recuperada parcialmente si la proteína se renaturaliza. Se trata de un marcador ideal tanto para visualizar microorganismos como para determinar expresión génica, localizar proteínas a nivel subcelular o aplicarla a estudios de supervivencia bacteriana o fúngica; sus ventajas como marcador en bacterias se resumen en: i) es fácil de detectar; ii) no precisa sustrato exógeno; iii) permite visualizar células individuales; iv) permite un sencillo procesado de las muestras incluso en muestras fijadas si es necesario; v) ofrece la posibilidad de observar bacterias en su entorno natural, sin destruirlo y en tiempo real; vi) permite analizar células vivas y discriminarlas; vii) se puede utilizar en combinación con otros fluorocromos; y viii) no suele plantear problemas de ruido de fondo por autofluorescencia de las bacterias. Ha facilitado enormemente el estudio de las interacciones planta-patógeno y se utiliza en multitud de especies fitopatógenas como un marcador para caracterizar el proceso completo de colonización, para estudiar el patrón espacial de expresión génica y de localización proteica en distintos agentes patógenos. Ha permitido un extraordinario progreso en el conocimiento de los aspectos celulares y moleculares de las interacciones patógeno-huésped o anfitrión. Además, los organismos transgénicos que expresan la proteína verde fluorescente pueden detectarse fácilmente en el interior de la planta sin ninguna intervención externa, proporcionando una valiosa información del desarrollo del patógeno dentro de la planta. Los cambios de secuencia realizados en el gen de la proteína verde fluorescente (GFP) han dado lugar a numerosas variantes de excitación y de emisión, disponibles comercialmente.
sanidad vegetal
Ciencia que incluye las disciplinas denominadas como Entomología Agrícola, Entomología Forestal, Entomología Aplicada, Patología Vegetal, Patología Agrícola, Patología Forestal, Fitopatología, Malherbología, Protección de Cultivos, Protección Vegetal, Control fitosanitario y Maquinaria Agrícola o Forestal. La incidencia de enfermedades y plagas de artrópodos fitófagos, y la competencia de las malas hierbas (plagas en sentido amplio), que conjuntamente comprometen la sanidad de los agroecosistemas, originan un malfuncionamiento fisiológico de las plantas cuya prevención y repercusión negativa sobre los cultivos agrícolas y masas forestales son objeto de estudio por las disciplinas nucleares de la Sanidad Vegetal. Como consecuencia de ello, las plagas constituyen un factor reductor de la cosecha alcanzable y dependiendo del agente nocivo, pueden comprometer la salud de las personas y animales consumidores del producto cosechado de los cultivos afectados. La magnitud de estos efectos negativos llevó a la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) a declarar el 2020 Año Internacional de la Sanidad Vegetal, dado que las plagas (patógenos, plagas de fitófagos y malas hierbas), tienen efectos negativos importantes y globales sobre la seguridad y salubridad alimentaria, el bienestar de la población y la conservación de los recursos agrícolas y forestales y la Sanidad Vegetal es un pilar clave para contrarrestarlos mediante estrategias prevención y de gestión integrada. La Sanidad Vegetal contribuye a la sostenibilidad de los agroecosistemas porque asegura el mantenimiento de los insumos necesarios para la producción (por ejemplo: material vegetal, agua, suelo, fertilizantes, energía, etc.) al incrementar la eficiencia de su uso por los cultivos sanos, así como la protección de los seres humanos y del medio ambiente a través de acciones que minimizan el uso de productos fitosanitarios de síntesis con residuos perjudiciales. La Sanidad Vegetal constituye una actividad dirigida a proteger los vegetales, sus productos y a los consumidores de los daños (directos e indirectos) producidos por las plagas y enfermedades y de impedir la introducción y extensión de las procedentes de otras áreas geográficas, con el objeto de mantenerlas en niveles de población económicamente aceptables.
saprofito o saprófito
Organismo que obtiene sus nutrientes de la materia orgánica muerta, causando comúnmente su descomposición o participando de ella. Necrofito sobre material muerto que no es parte de un huésped o anfitrión vivo. Secretan enzimas que digieren los residuos orgánicos externamente y a continuación absorben los compuestos de bajo peso molecular que se generan. El término se aplica especialmente a bacterias y hongos. Se sugiere preferentemente el uso sin tilde (saprofito).
SAS
Acrónimo del inglés, que en español significa sistema de esclusa especial de aire. Se trata de un sistema que evita o reduce considerablemente la entrada o salida de contaminantes en una sala blanca, donde se lleva a cabo un riguroso control del número de partículas suspendidas, temperatura, humedad, caudal de aire, presión e iluminación. Las vías por donde penetren posibles contaminantes pueden ser numerosas y diversas, pero la principal siempre es la entrada/salida de personas, materiales y residuos. De ahí que el diseño de equipos SAS sea tan importante y que siempre se deban incluir y seguir un protocolo adecuado de actuación en lugares de trabajo donde el riesgo de contaminación pueda poner en peligro la salud de los trabajadores, del medio ambiente y del consumidor final. El sistema modular que compone el área SAS varía según las exigencias del nivel ISO de cada sala blanca, pudiendo ser de tres tipos básicos: i) de paso (conocidas y denominadas en inglés como ´pass through´), que aseguran que se transfiera material de un lado a otro de forma segura sin emplear un sistema de filtración de aire; ii) ventilado (incluye barrido de aire filtrado a través de filtros HEPA con prefiltro); y iii) biológico (dentro de la sala se neutralizan biológicamente los materiales que se transfieren de una zona a otra). Normalmente poseen sistemas de control de puertas con función de esclusa mediante semáforo y cierre de seguridad.
Servicio Nacional de Sanidad Vegetal
Servicio oficial establecido por un gobierno para cumplir con las funciones especificadas por la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (IPPC). En España, las competencias en Sanidad Vegetal en el ámbito nacional recaen en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). En este contexto, la Subdirección General de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal (SGSHVF), integrada en la Dirección General de Sanidad de la Producción Agraria, es la autoridad competente que representa a España internacionalmente en este tema, se encarga de su política, y es responsable de la transposición de la legislación de la Unión Europea, así como de gestionar la coordinación entre las distintas Comunidades Autónomas (CC. AA.) del estado español. Además, la SGSHVF trabaja en estrecha colaboración en materia fitosanitaria con la Subdirección General de Acuerdos Sanitarios y Control en Frontera (SGASCF), responsable de los controles de importación de vegetales y productos vegetales para evitar la introducción de organismos nocivos para los vegetales a través de los Puestos de Control Fronterizos (PIF). Las principales funciones de la SGSHVF son: i) desarrollo de las competencias del departamento en materia sanitaria de la producción agraria y forestal, en aplicación de lo establecido en la Ley 43/2002, de 20 de noviembre, de Sanidad Vegetal; ii) establecer y desarrollar las líneas directrices de las políticas en relación a la sanidad de las producciones agrarias y forestales; iii) coordinar y gestionar el funcionamiento de las redes de alerta fitosanitaria incluidas las actuaciones en frontera respecto de terceros países, y su integración en los sistemas de alerta comunitarios e internacionales; iv) desarrollar las competencias del departamento en materia de sanidad vegetal, y de control oficial de la producción agraria, destinadas a garantizar la sanidad vegetal y forestal; v) la planificación, coordinación y dirección técnica de los laboratorios adscritos o dependientes de la Dirección General, así como la coordinación y seguimiento de los laboratorios oficiales; vi) la gestión del Registro y autorización de los medios de defensa fitosanitaria de los vegetales, incluidos los aspectos relativos a sus residuos que son competencia del departamento; y vii) cooperar con las CC. AA. y con las entidades más representativas del sector en las materias antes señaladas, así como elaborar propuestas que permitan establecer la posición española sobre dichos asuntos ante la Unión Europea y otras organizaciones o foros internacionales, y representar y actuar como interlocutor ante dichas instancias internacionales.
similitud
1. Semejanza. 2. Medida cuantitativa del parecido entre dos secuencias proteicas; generalmente se calcula tras su alineamiento y se expresa como el porcentaje de residuos idénticos o similares en posiciones equivalentes de las secuencias. La similitud entre aminoácidos puede basarse en matrices de sustitución (por ejemplo, matrices PAM o BLOSUM), en propiedades fisicoquímicas, o en otros diversos parámetros. Cuando dos secuencias muestran una similitud que es significativamente mayor que la esperable por azar, se puede inferir que son homólogas, es decir, que tienen un origen evolutivo común.
sistema biotina/avidina
Sistema muy utilizado en biología como marcador en numerosos métodos de detección de proteínas y ácidos nucleicos. La unión no covalente biotina-avidina es muy estable. La constante de afinidad del complejo biotina-avidina es de 1015 M-1, una de las más altas conocidas (como referencia, la afinidad entre antígeno y anticuerpo suele ser de alrededor de 1012 M-1). La estreptavidina es la proteína marcadora de uso más habitual ya que es no glicosilada y muestra niveles bajos de unión inespecífica y ha sustituido a la avidina que es una glicoproteína altamente catiónica y puede producir coloración de fondo inespecífica en algunas aplicaciones, debido a sus residuos cargados positivamente y componentes de oligosacáridos. El sistema es muy utilizado y hace posible que el uso de moléculas (frecuentemente anticuerpos) o compuestos biotinilados sean revelados con estreptavidina marcada o conjugada con enzimas, oro coloidal, hierro, fluorocromos, etc. o cualquier sustancia o elemento delator. El sistema es utilizado en técnicas ELISA, citometría de flujo, inmunotransferencia, inmunohistoquímica, inmunoelectromicroscopía de decoración, adquisición de imágenes fluorescentes, sondas de ADN para hibridación Southern o in situ, o detección en general. También se usan resinas y gránulos magnéticos de estreptavidina conjugada para aislar proteínas, células y ADN, o en separación biológica.
tolerancia residual máxima
En plaguicidas corresponde a la cantidad máxima de residuos químicos, medida en partes por millón (ppm), legalmente permitidos en un producto agrícola que entra en los canales comerciales.