Menú SEF
Consulta términos y definiciones del diccionario de fitopatología.
Mostrando 147 resultados para "transmisión"

transmisión

Proceso mediante el cual un agente patógeno es capaz de pasar de forma natural o experimental de huésped o anfitrión, ya sea de planta a planta o de una generación a otra. Constituye una forma de superar las barreras existentes entre organismos y penetrar en ellos, accediendo a sus tejidos o al interior de las células de la planta anfitriona. Los modos de transmisión pueden ser muy variados, como: i) contacto físico o mecánico, a través de heridas o aberturas naturales; ii) vectores; iii) polen; iv) multiplicación vegetativa; v) cuscuta, o vi) semilla.

transmisión bimodal

Término referido a la transmisión de algunos virus por vectores, que pueden comportarse tanto de forma no persistente como de forma semipersistente.

transmisión circulante

La de aquellos patógenos denominados circulantes (internos), fundamentalmente algunos virus, que al ser ingeridos por el vector consiguen traspasar las barreras del sistema digestivo, llegar a la hemolinfa y generalmente acumularse en las glándulas salivales del vector, por medio de complejos mecanismos en los que se implican la proteína de la cápsida y otras proteínas e incluso a endosimbiontes. Pueden ser propagativos (si se multiplican o replican en el vector, aumentando su carga viral o título) o no propagativos. La mayoría de los virus de transmisión circulante (interna) están asociados a floema y se requieren largos períodos de prueba y alimentación para poder adquirirlos e inocularlos de forma eficiente.

transmisión circulante no propagativa

La de aquellos patógenos circulantes asociados a floema, que a pesar de acumularse en las glándulas salivales no se multiplican o replican en el vector. Constituyen un ejemplo de patógenos circulantes no propagativos los virus transmitidos por pulgones del género Luteovirus (como el virus del amarilleo enanizante de la cebada, Barley yellow dwarf virus-BYDV) en cuya transmisión hay dos proteínas implicadas: i) la proteína de la cápsida (capsómeros de 22-24c kDa) que facilita al virión atravesar la barrera del intestino posterior del pulgón, y ii) la proteína de lectura abierta o RT (read-through protein) de 55-58 kDa que facilita el transporte del virión a través de las glándulas salivales, mediante un complejo mecanismo.

transmisión circulante propagativa

La de aquellos patógenos circulantes (fundamentalmente algunos virus y algunas especies bacterianas) asociados al floema, que al ser ingeridos por el vector consiguen traspasar las barreras del sistema digestivo, llegar a la hemolinfa y acumularse en las glándulas salivales del vector. Estos patógenos se multiplican o replican en el vector, aumentando su carga viral o bacteriana. Como ejemplos: i) el virus del rizado amarillo del tomate o virus de la hoja cuchara del tomate (Tomato yellow leaf curl virus-TYLCV), transmitido por la mosca blanca Bemisia tabaci y en cuya transmisión circulante está implicada una bacteria endosimbionte tipo C de la mosca blanca. Se han encontrado diferencias de eficacia en la transmisión según el biotipo de la mosca blanca presente. Los biotipos B y Q se muestran muy eficaces, y ii) las especies bacterianas de ´Candidatus Liberibacter´, asociadas a la enfermedad del HLB de los cítricos, transmitidas por distintas especies de psílidos (especialmente por la psila africana Trioza erytreae, y por el psílido asiático Diaphorina citri). Tanto aumenta el título o carga del patógeno en los vectores de transmisión circulante propagativa, que el análisis de vectores capturados en trampas constituye un método recomendado para monitorear áreas extensas y detectar si está presente, en condiciones naturales de campo, el patógeno de interés.

transmisión dependiente

Aquella de un virus por pulgones, que solo ocurre cuando el vector se alimenta en una planta ya infectada con un segundo virus. Este segundo virus es denominado virus asistente, mientras que el no transmisible por sí solo, se denomina virus dependiente, pues precisa de alguna proteína del asistente para ser transmitido.

transmisión horizontal

1. Diseminación de un organismo entre miembros bióticos y abióticos de un ecosistema, sin relación parental-progenie, en sentido amplio. Este concepto ha sido generalizado para incluir la transmisión de agentes infecciosos y simbiontes y entre humanos. 2. Describe el movimiento de un patógeno de un individuo a otro a través del contacto directo por la savia (mecánicamente por roce de hojas, injerto natural de ramas o raíces, herramientas de corte, recolección y vareo de árboles, suelo o sustrato, agua de riego o lluvia, viento por arrastre de partículas) o indirecto (cuscuta, multiplicación vegetativa por injerto, polen, o vectores como nematodos, hongos, insectos, ácaros, aves o mamíferos). 3. Proceso activo que requiere de un agente externo, denominado vector, capaz de adquirir el patógeno en una planta infectada o en una solución experimental artificial y transmitirlo a una planta huésped o anfitriona sana. El vector debe poseer estructuras capaces de romper o degradar la barrera de pectocelulosa de las células vegetales en el momento de la inoculación (durante su alimentación) provocando el menor daño posible al tejido vegetal para asegurar que la inoculación se produzca en células viables. Este modo de transmisión, común en virus y en algunas especies bacterianas y fúngicas, permite la diseminación del patógeno dentro de un mismo cultivo, o de un cultivo a otro diferente o a la flora silvestre, diversificando en ocasiones, la gama de huéspedes o de anfitriones del patógeno.

transmisión mecánica

Método de introducción de inóculo o diseminación, generalmente artificial o experimental de un patógeno en un huésped apropiado, mediante la manipulación humana acompañada por rotura física de tejidos de la planta. Puede ocurrir naturalmente en campo por roce de ramas (que en ocasiones llegan a soldarse) u hojas por viento, o por contacto de raíces entre plantas infectadas y sanas o por agentes patógenos (generalmente virus transmisibles por contacto), o por organismos patógenos presentes en la cubierta seminal o albumen de la semilla, que lo transmiten a la plántula en la germinación. La transmisión experimental se efectúa sobre el haz de hojas, estípulas u hojas cotiledonares de plantas generalmente herbáceas. La superficie a inocular previamente se espolvorea con carborundo u otro abrasivo para causar heridas superficiales por el posterior frote suave con una solución o extracto bruto de la planta infectada. Inmediatamente se lava la superficie inoculada para eliminar inhibidores y se cultivan las plantas inoculadas en condiciones apropiadas para la óptima manifestación de síntomas durante el tiempo necesario para cada patógeno, variable en días para diferentes virus.

transmisión no circulante

La de aquellos patógenos, frecuentemente virus y algunas especies bacterianas, que una vez adquiridos no pueden atravesar las barreras del sistema digestivo del insecto vector. Los patógenos adquiridos se asocian a la cutícula del intestino anterior del vector. Engloba a patógenos de transmisión no persistente y semipersistente, como virus de los géneros Cucumovirus o Potyvirus y otros transmitidos por pulgones o a la bacteria Xylella fastidiosa limitada a xilema transmitida por cicadélidos y cercópidos. La bacteria es retenida en la cutícula de la región cibarial y precibarial del insecto vector y la coloniza. No es necesario un período de latencia para X. fastidiosa por lo que el vector puede inocular la bacteria inmediatamente después de adquirirla.

transmisión no persistente

Tipo de transmisión no circulante, frecuente en pulgones y ciertos virus, en la que el agente patógeno es adquirido y transmitido por un vector tras un corto período de tiempo de alimentación o prueba en una planta infectada (segundos-minutos), y es retenido por el vector en la cutícula del estilete, también por un corto período de tiempo (horas). El agente patógeno puede pasar del estilete o del esófago (de hecho, se pueden detectar patógenos de plantas en insectos no vectores), pero no son retenidos, ni se multiplica el patógeno en el vector, ni pasa a su descendencia. El patógeno se adquiere-inocula, en el caso de pulgones, por un mecanismo de ingestión-salivación en las células de la epidermis o mesófilo de las plantas. No posee período de latencia. Generalmente, un período de ayuno previo favorece su transmisión, y en la ecdisis o muda se pierde el patógeno. Existe una baja especificidad patógeno-vector y disminuye drásticamente la transmisión tras una inoculación secuencial realizada por el mismo individuo vector, debido a su bajo período de retención. Es el tipo de transmisión de los géneros de virus: Alfamovirus, Bromovirus, Carlavirus, Cucumovirus, Vitivirus, Fabavirus, Macluravirus, y Potyvirus, siendo este último el grupo de virus de plantas más numeroso, al cual pertenecen virus de importancia económica como el virus Y de la patata o papa (Potato virus Y-PVY) o el virus de la sharka o viruela del ciruelo (Potyvirus plumpoxi, Plum pox virus-PPV). Estos potivirus requieren la presencia de un factor asistente de la transmisión, componente ayudante o HC. No obstante, la existencia de mutantes de potivirus no transmisibles por pulgón, aunque produzcan dicho factor funcionalmente activo, demuestra la implicación de otros factores en el proceso, entre ellos una región de tres aminoácidos (asparagina-alanina-glicina, DAG) en el extremo amino terminal de la cápsida. En el caso concreto de los cucumovirus (como el virus tipo del mosaico del pepino, Cucumber mosaic virus-CMV) emplea la estrategia de la proteína de la cápsida en la transmisión, mediante la cual el virión se une a la cutícula del pulgón directamente sin mediar ningún factor de transmisión.

transmisión persistente

Transmisión de tipo circulante por algunos insectos (principalmente pulgones, mosca blanca, cicadélidos, delfácidos, membrácidos y trips) y nematodos vectores de virus, caracterizada por un período de adquisición tras un prolongado lapso de tiempo de alimentación (varias horas o días). Los virus pasan a la hemolinfa por la que circulan, pudiendo en algunos casos, multiplicarse en el vector y pasar a la descendencia. Generalmente tras unos períodos de retención y de latencia largos (horas para retención y días a meses de latencia) para virus, el vector es capaz de transmitir durante toda su vida. El tejido preferente donde adquieren/inoculan es el floema. El período previo de ayuno del vector no tiene efecto en la eficacia de transmisión, así como la ecdisis o muda no implica la pérdida de los virus adquiridos. La especificidad en el caso de virus-vector es alta y la inoculación secuencial supone menor éxito en la transmisión que la alimentación continuada. Los nematodos vectores de virus pueden transmitir inmediatamente tras la adquisición, que dura generalmente un corto período en la que el nematodo ingiere con su estilete el citoplasma de células infectadas. La eficacia de transmisión aumenta al incrementarse el período de alimentación sobre la planta infectada. Los nematodos del género Xiphinema y los de la familia Trichodoridae retienen la capacidad de transmitir virus de vid por más tiempo que los del género Longidorus. Los virus de transmisión persistente (circulante) mejor conocidos son los miembros de género Luteovirus y su inoculación por pulgones, está asociada a la secreción de saliva acuosa en los vasos cribosos del floema. La adquisición se produce generalmente durante la fase de ingestión pasiva en dichos tubos. La interacción entre los luteovirus en general y los pulgones está mediada por la proteína de la cápsida (CP), siendo posible el fenómeno de la heterocapsidación que permite la transmisión vectorial de aislados virales no transmisibles, pero, se han descrito dos proteínas implicadas en la transmisión de aislados del género Luteovirus, la CP (capsómeros de 22-24 kDa), ya nombrada, y la proteína de lectura abierta (RT) de unos 55-58 kDa.

transmisión por injerto

Aquella de un patógeno que tiene lugar tras conectar vascularmente y de forma artificial intencionada o de forma natural en campo, dos porciones de tejido vascular vivo de la misma o de diferentes especies o géneros de plantas compatibles, siempre y cuando la porción de tejido donante de material de injerto esté infectada por patógenos transmisibles por injerto. El objetivo del injerto es que se unan o suelden tejidos vivos y, posteriormente, crezcan y se desarrolle como un solo individuo o bionte formado por los materiales injertados (normalmente un patrón y yemas de una variedad de interés). Este sistema constituye la forma más eficaz de transmitir patógenos vasculares. Históricamente ha sido la principal vía que ha diseminado a larga distancia, entre países, numerosos patógenos, especialmente en especies leñosas como frutales, cítricos, olivo o vid, entre otros cultivos. Constituye la base de la indexación o indexing de plantas leñosas y un método seguro y fiable de transmisión de patógenos para valorar su patogenicidad y la sensibilidad o resistencia de cultivares.

transmisión por vectores

Proceso de paso o transferencia de un agente patógeno de una planta enferma a otro huésped o individuo distinto mediante un vector. Para producirse la transmisión efectiva, por muchos vectores especialmente de virus desde una planta infectada a otra planta sana, el vector debe necesariamente cumplir sucesivamente: i) localizar y visitar una planta infectada; ii) adquirir el patógeno tras prueba o alimentación y retención del mismo; iii) en algunos casos debe transcurrir un período de latencia; iv) transportar el patógeno e incluso multiplicación del mismo en el vector, y finalmente; v) inocular durante la prueba en los tejidos de la planta o durante la alimentación del vector en el floema o xilema de la nueva planta huésped o anfitriona. Los principales vectores de patógenos de plantas, particularmente de virus, en la naturaleza son artrópodos fitófagos (insectos y ácaros) y nematodos, además de microorganismos (plasmodiofóridos y hongos), siendo los insectos los más eficaces. Además, algunos virus y bacterias también pueden ser transmitidos de una planta a otra a través de especies de la planta parásita cuscuta (Cuscuta campestris y C. subinclusa). Los pulgones representan, aproximadamente, el 41 % de los vectores de virus, las moscas blancas el 30 % y los escarabajos el 7,7 %. Van seguidos en orden decreciente por: cicadélidos (4,0 %), trips (3,8 %), delfácidos (3,0 %), y en porcentajes menores al 2,5 % en cuanto al número de virus transmitidos, por ácaros, plasmodiofóridos (como Polymyxa graminis, P. betae y Spongospora subterranea), hongos (como Olpidium brassicae, u O. bornovanus), nematodos de los géneros Longidorus, Xiphinema, Paratrichodorus, Trichodorus, y Paralongidorus, de mayor a menor número de especies de virus transmitidos y, finalmente por pseudocóccidos, y membrácidos.

transmisión semipersistente

Aquella de tipo no circulante que combina características intermedias entre los tipos de transmisión no persistente y persistente, siendo más frecuente entre los virus transmitidos por coleópteros, mosca blanca, ácaros y nematodos que entre los transmitidos por pulgones. Algunos virus de importancia económica son eficazmente transmitidos por pulgones de esta forma, como el virus de ARN de la tristeza de los cítricos (Closterovirus tristezae, Citrus tristeza virus-CTV) confinado al floema. Los patógenos transmitidos de forma semipersistente se caracterizan por un tiempo de retención en el vector de pocos días, un tiempo de adquisición de pocas horas, no poseen período de latencia y el tejido donde adquiere/inocula el vector puede ser la epidermis, parénquima y floema (según el virus, ya que éstos pueden ser confinados o no confinados al floema de la planta infectada). No tiene efecto en la transmisión un período previo de ayuno del vector, tras la ecdisis o muda se pierde la capacidad de transmitir el patógeno, la especificidad patógeno-vector es intermedia y disminuye notablemente la eficacia de transmisión en inoculaciones secuenciales del mismo individuo vector.

transmisión transovárica

Aquella de un agente patógeno a través de los ovarios y óvulos del vector portador a su progenie.

transmisión vegetativa

Aquella que ocurre mediante multiplicación asexual que se realiza, voluntaria o involuntariamente, de una planta infectada por patógenos sistémicos (virus, viroides, y algunas especies de bacterias y hongos). Esta propagación tiene como consecuencia un alto porcentaje, cercano al 100 % de plantas hijas infectadas, obtenidas por reproducción asexual mediante multiplicación de raíces, esquejes, estaquillas, sarmientos, ramas, púas, chapas de corteza, nervios de hojas, yemas, tubérculos, rizomas, bulbos, etc. o plantas procedentes de acodos, franqueamiento o injerto, procedentes de plantas infectadas. Ha sido históricamente la vía principal de introducción de patógenos a larga distancia, por material vegetal importado sin el suficiente control o de forma clandestina, porque el material vegetal procedente de la multiplicación vegetativa de plantas infectadas contendrá todos aquellos patógenos presentes en la planta madre infectada.

transmisión vertical

Modo de transmisión más común de los patógenos sistémicos (especialmente virus y algunas especies bacterianas y fúngicas) en plantas que son propagadas vegetativamente. El patógeno se replica o multiplica y sobrevive en tejidos de la planta infectada, siendo capaz de invadir los órganos reproductivos, y se transmite mediante esquejes, tubérculos, bulbos, rizomas o injerto desde la planta madre a su progenie. Supone el paso del genoma del agente patógeno de una generación a la siguiente, ya sea como provirus o en estrecha asociación con el genoma del gameto, como la transmisión transovárica en ciertos insectos vectores o por polen de ciertos virus o por semilla de algunos agentes patógenos (virus, bacterias y hongos). La transmisión vertical facilita la diseminación de patógenos internacionalmente a través del comercio de semillas o de plantas madre.

eficiencia de transmisión

Competencia de un vector determinado para transmitir un patógeno, medido en número de plantas infectadas tras experimentos de transmisión en condiciones controladas. Depende de la capacidad intrínseca para adquirir el patógeno, permitir su multiplicación según los casos, y posteriormente lograr con éxito su transmisión a un huésped o anfitrión sensible. Cuanto mayor sea el porcentaje de transmisión más eficiente será el vector evaluado.

factor asistente de la transmisión

Cada una de las proteínas producidas por la planta que ayuda a la transmisión de ciertos virus. Se favorece al actuar de puente entre la partícula viral y receptores del tracto digestivo del vector, por proteger al virus de la inactivación en el aparato digestivo del mismo, o por permitir la infección de la planta huésped o anfitriona una vez liberado el virus en ella. Para que ocurra la transmisión el vector debe adquirir el factor asistente previamente o en combinación con la partícula viral, no después.

microscopía electrónica de transmisión por corte en serie

Método de obtención de imágenes tridimensionales basado en la adquisición secuencial de micrografías de cortes ultrafinos observados mediante microscopía electrónica de transmisión. En Fitopatología, permite visualizar a escala nanométrica la organización interna de las células vegetales infectadas, las interfaces entre patógeno y huésped o anfitrión, y los cambios subcelulares asociados al proceso infectivo.

microscopía electrónica de transmisión, MET

Tipo de microscopía en la que el haz de electrones atraviesa la muestra, que ha sido preparada en forma de secciones ultrafinas (en el caso de muestras de tamaño considerable). Las secciones efectuadas con un microtomo se fijan con glutaraldehído, se deshidratan y se tiñen con materiales opacos a los electrones, como acetato de uranilo, tetróxido de osmio, o citrato de plomo, entre otros. Las partículas pequeñas como virus, fragmentos de células, bacterias, esporas, ácidos nucleicos u otras, pueden montarse enteras sobre una rejilla y sombrearse directamente con metales, normalmente oro o platino, o teñirse negativamente con otro material denso a los electrones. Su límite de resolución es de aproximadamente 0,1 nm y pueden determinarse estructuras en dos dimensiones.

porcentaje de transmisión

1. Cantidad de luz, medida en un espectrofotómetro o colorímetro, que pasa a través de una muestra. 2. Tanto por cien de plantas infectadas tras la transmisión experimental de un patógeno concreto, mediante inoculación mecánica, injerto, cuscuta, vectores, o semilla.

proteína coadyuvante de la transmisión

Proteína no estructural detectada en los viriones del género Potyvirus y bien estudiada en el virus de la sharka o viruela del ciruelo (Potyvirus plumpoxi, Plum pox virus-PPV) y otros miembros del mismo género, como el virus Y de la patata o papa (Potato virus Y-PVY). Asociada a las partículas virales, podría facilitar su transmisión por pulgones. Se han caracterizado aislados no transmisibles por pulgón debido a defectos de distinto tipo, en su proteína viral esencial en el proceso de transmisión. Se han producido anticuerpos monoclonales y policlonales contra esta proteína, que son de interés para el diagnóstico y la detección.

prueba de transmisión

Acción destinada a reproducir los medios y condiciones en las que un patógeno es capaz de pasar de una planta enferma a una sana. Puede ocurrir por contacto físico o daño mecánico, cuscuta, vector, polen, agua, suelo o sustrato (transmisión horizontal) entre plantas cultivadas o silvestres, o por semilla, multiplicación vegetativa e injerto (transmisión vertical) de la planta madre a la progenie.

aceite mineral

Plaguicida orgánico, mezcla de hidrocarburos saturados, principalmente alcanos, obtenido del refinamiento del petróleo. Se ha aplicado en muchos ámbitos de la Protección Vegetal para el control de fitófagos, hongos y artrópodos vectores, especialmente de virus. Las propiedades insecticidas y fungicidas de los aceites minerales son conocidas desde hace muchos años y el uso de los aceites derivados del petróleo se remonta a mediados del siglo XIX. El primer aceite mineral que se utilizó fue el queroseno, contra cóccidos y pulgones de cítricos, a pesar de su fitotoxicidad en tratamientos estivales. Actualmente se han generado aceites más eficaces contra artrópodos y al mismo tiempo de baja fitotoxicidad, que actúan por asfixia. Se utilizan para combatir fitófagos y vectores, como pulgones, cochinillas y ácaros, y previenen enfermedades causadas por algunos hongos. Se ha demostrado su eficacia para reducir la infección de virus transmitidos de forma no persistente por pulgones, al actuar como pantalla e interferir en la adquisición y en la transmisión.

aceite mineral de uso hortícola

Líquido viscoso derivado del petróleo que se caracteriza por tener propiedades insecticidas y ser un producto fitosanitario de baja toxicidad para los vertebrados, compatible con los enemigos naturales de las plagas, no dar lugar al desarrollo de resistencias, degradarse con rapidez, ser respetuoso con el medio ambiente y poseer baja fitotoxicidad. Ha sido tradicionalmente empleado para el control de las formas invernantes de insectos y ácaros en cultivos leñosos. En cultivos hortícolas, el control de plagas de gran potencial biótico como pulgones, cochinillas, trips, moscas blancas o ácaros, presenta dificultades y los aceites minerales y vegetales han demostrado gran utilidad en el manejo de algunas de estas plagas. Provoca la muerte de los insectos y ácaros por asfixia, taponando las aberturas de las tráqueas hacia el exterior. Se puede emplear de forma preventiva como barrera física o pantalla para interferir con el mecanismo de transmisión, especialmente de patógenos transmitidos de forma no persistente. Estos tratamientos han demostrado su eficacia en reducir la transmisión natural por vectores aéreos, tanto en viveros como en campo, en cultivos leñosos y herbáceos. Los autorizados en agricultura ecológica poseen un gran potencial de uso en Sanidad Vegetal.

ácido desoxirribonucleico, ADN

Ácido nucleico que contiene las instrucciones genéticas usadas en el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos en los que es responsable de su transmisión hereditaria y en algunos virus. El ADN es un polinucleótido en el que cada nucleótido, está formado por un monosacárido (la desoxirribosa), una base nitrogenada derivada de la pirimidina (citosina, C o timina, T) o de la purina (adenina, A o guanina, G) y un grupo fosforilo. Lo que distingue a un polinucleótido de otro es la secuencia de bases nitrogenadas, y por ello la secuencia del ADN se especifica nombrando la de sus bases. La disposición secuencial de las mismas a lo largo de la cadena es la que codifica la información genética. Se encuentra generalmente en forma de doble cadena, siguiendo el criterio de complementariedad A-T y G-C, pero algunos virus presentan cadena simple.

acolchado

Capa constituida por paja, restos de cosecha, láminas de plástico, tela, papel, aluminio u otros materiales, que se extiende sobre la superficie del suelo para protección y mejora de las condiciones de desarrollo de las plantas allí cultivadas y para disminuir la transmisión de agentes patógenos por la acción de vectores, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH.

acrostilo

Parte estructural del aparato bucal de los artrópodos, que tiene especial relevancia en vectores al ser un posible sitio de retención de patógenos. Estructura anatómica del estilete de pulgones. Región anatómica bien diferenciada presente en la cutícula, en la cara interna del canal alimentario/salival común, en la punta de los estiletes maxilares de los pulgones; lugar donde se retienen algunos virus como el del mosaico de la coliflor (Cauliflower mosaic virus-CaMV) de transmisión no circulante durante las penetraciones intracelulares de los estiletes en la epidermis de plantas infectadas. En el acrostilo se une la proteína de ayuda de CaMV (P2) con las proteínas cuticulares del vector.

agente asociado

Aquel que se detecta siempre o en altos porcentajes en una planta enferma o en un vector, pero para el que no se han podido demostrar que sea el agente causal de la enfermedad mediante los postulados de Koch, ni su transmisión por el vector portador.

agrietamiento de la corteza de los cítricos

Denominación común de la enfermedad causada en el cultivo por el viroide Citrus bark cracking viroid (CBCVd), de la familia Pospiviroidae, género Cocadviroid, especie Cocadviroid rimocitri. Sus huéspedes o anfitriones naturales son prácticamente todos los miembros de la familia Rutaceae. Se ha detectado en la mayoría de las especies y variedades de los géneros Citrus y Poncirus y también se ha transmitido experimentalmente a algunas especies de los géneros Fortunella, Microcitrus y Severinia. También experimentalmente se ha transmitido a crisantemo, pepino, tomate y Datura stramonium. En Poncirus trifoliata produce grietas en la corteza. En cidro produce epinastia en hojas como consecuencia de necrosis y anillamiento del peciolo. El viroide se transmite mediante propagación vegetativa de yemas infectadas y transmisión mecánica por herramientas de corte. Su distribución geográfica es mundial. En países en los que se encuentra disponible material certificado libre de viroides, este patógeno puede llegar a erradicarse.

albumen

Tras la fecundación el primordio seminal se transforma en una semilla generando las cubiertas seminales externas protectoras, el tejido de reserva o albumen y el embrión. El albumen, generalmente está formado por hidratos de carbono, lípidos y proteínas, constituye la sustancia de reserva básica de la semilla y está presente en la práctica totalidad de las semillas. Es necesario para que el embrión comience a desarrollarse en la germinación. Algunos agentes patógenos pueden estar presentes en el mismo como una contaminación externa y ser transportados pasivamente por la semilla, sin que haya una verdadera transmisión por semilla.

alimentación de adquisición

La que realiza el vector de una enfermedad sobre una fuente de inóculo natural o artificial, durante ensayos de transmisión experimental.

amarilleo occidental de la remolacha

Denominación común de la enfermedad causada por el virus del amarilleo occidental de la remolacha (Beet western yellows virus-BWYV), familia Solemoviridae, género Polerovirus, especie Polerovirus BWYV. Sus huéspedes o anfitriones cultivados son: lechuga, remolacha, espinaca, guisante, arveja o chícharo, alubia, fríjol, frijol, habichuela, judía, o poroto, sandía, pepino, tomate y remolacha. El virus causa el amarilleo foliar. Las hojas externas de la remolacha se tornan amarillas, engrosan y se hacen quebradizas. En lechuga, se produce un amarilleo internervial de las hojas externas. El virus se transmite por distintas especies de pulgones de forma persistente circulante y se considera a Myzus persicae como la especie más eficiente en su transmisión. Presente en España.

bacteria limitada al xilema

Grupo de bacterias gramnegativas de difícil cultivo in vitro entre las que destaca Xylella fastidiosa, la especie más estudiada de este grupo, que incluye varias subespecies y causa enfermedades en más de 600 especies de plantas (entre ellas vid, almendro, melocotonero o duraznero, ciruelo, cítricos, cafeto, plantas ornamentales y forestales), en las que puede ocluir zonas del xilema al formar biopelículas. Su transmisión además de por injerto y otros tipos de multiplicación vegetativa, ocurre naturalmente de forma persistente por insectos vectores capaces de alimentarse de xilema. Otras especies de bacterias limitadas a xilema son Leifsonia (Clavibacter) xyli subsp. xyli, que causa raquitismo en caña de azúcar, y L. xyli subsp. cynodontis, que causa atrofia de la grama común o grama Bermuda (Cynodon dactylon).

bronceado del tomate

1. Denominación común de la enfermedad causada por el virus del bronceado del tomate (Tomato spotted wilt orthotospovirus-TSWV), familia Tospoviridae, género Orthotospovirus, especie Orthotospovirus tomatomaculae, de amplia distribución mundial. Presenta una numerosa gama de anfitriones, ya que se han descrito más de 500 especies pertenecientes a diferentes familias, principalmente solanáceas, compuestas, chenopodiáceas, labiadas, umbelíferas, leguminosas, ranunculáceas, papaveráceas, cucurbitáceas, malváceas, convolvuláceas, etc. En España se ha diagnosticado en tomate, pimiento, lechuga, tabaco, alubia, habichuela, judía, frijol, fríjol o poroto, escarola, alcachofa, apio, berenjena, col, etc., en plantas ornamentales de flor como gerbera, anémona, cala, begonia, ranúnculo, petunia, limonium, etc., en plantas ornamentales de hoja como ficus, Dieffenbachia sp. etc. En tomate el síntoma más típico y que le da nombre, consiste en la aparición de una tonalidad bronceada sobre las hojas jóvenes, seguida de una parada del crecimiento. Si la infección es temprana las plántulas mueren. Genera amarilleos y manchas anilladas de tonos bronce sobre las hojas en tomate y pimiento. Arabescos y manchas anilladas en las hojas de pimiento. Arrepollado del brote y necrosis. Necrosis en lechuga, escarola. Anormalidades de color o coloraciones más pálidas y manchas circulares y anilladas de colores diversos en los frutos de tomate, pimiento, berenjena, etc. Necrosis en plantas ornamentales, principalmente las de flor. Asimetría en las hojas. Su transmisión sucede por tisanópteros (trips) vectores (Frankliniella occidentalis, F. schultzei, F. fusca, Trips tabaci) de manera persistente circulante propagativa. Presente en España. 2. Nombre común del ácaro del bronceado del tomate Aculops lycopersici, que causa síntomas foliares similares a los del virus del bronceado del tomate (TSWV), descrito en la acepción primera.

cascabeleo del tabaco

Denominación común de la enfermedad causada por el virus del cascabeleo del tabaco (Tobacco rattle virus-TRV), familia Virgaviridae, género Tobravirus, especie Tobravirus tabaci, ampliamente distribuido en diferentes zonas geográficas. Posee una amplia gama de huéspedes o anfitriones que abarca tanto monocotiledóneas como dicotiledóneas. En patata o papa, produce arcos necróticos profundos en la carne del tubérculo, que pueden transparentarse a través de la piel. Los síntomas foliares son infrecuentes, y consisten en un moteado severo que afecta a parte de los tallos de la mata. Es transmitido en la naturaleza por nematodos del género Trichodorus sp., la especie del vector está ligada a la raza del virus presente. La patata o papa no es un buen anfitrión, pues se presenta con frecuencia defectivo en ARN 2 y, por tanto, no encapsidado (formas NM). Estas formas no son transmisibles por nematodos, de forma que se rompe el ciclo epidemiológico. Tampoco se transmite bien a todos los tubérculos hijos, tendiendo a desaparecer en la descendencia. Por el contrario, en las variedades asintomáticas de patata o papa, el virus se replica completamente y son fuente de transmisión para los nematodos. Incluso en este caso, el vector no sobrevive el transporte en la patata de siembra y es necesario que en el campo de destino se encuentre la especie de nematodo adecuada al patotipo del virus. A pesar de esta difícil contaminación por la patata o papa de siembra, una vez presente en una parcela es casi imposible de erradicar, ya que tanto el virus como el vector son sumamente polífagos y se perpetúan en otros cultivos y malas hierbas o malezas, en las que se transmite por semilla. Presente esporádicamente en España.

chancro bacteriano

1. (bacterial canker, bird’s eye, vascular wilt). Denominación común de la enfermedad causada por la bacteria Clavibacter michiganensis subsp. michiganensis en pimiento (Capsicum annuum) y tomate (Solanum lycopersicum). Produce una enfermedad vascular y uno de los primeros signos de la infección sistémica es la pérdida de turgencia de los órganos de la planta en las horas diurnas con temperatura más alta. La enfermedad genera marchitez vascular, chancros o cancros en tallo, manchas oscuras, quemaduras marginales en hojas y manchas en frutos en forma de ojo de pájaro. La marchitez se hace irreversible en etapas más avanzadas de la enfermedad, las hojas amarillean, se secan y se puede producir el colapso y muerte de la planta. Se caracteriza por aparecer inicialmente de forma errática, con brotes aislados, pero devastadores que causan cuantiosas pérdidas económicas. La bacteria se transmite por semilla y también por restos vegetales, ciertas prácticas culturales (como el despunte o injerto), lluvia y viento. Enfermedad de amplia distribución geográfica. Presente en España. 2. (drippy nut, shoot blight of oak, bark canker of Quercus). Denominación común de la enfermedad causada por las bacterias Lonsdalea britannica (antes L. quercina subsp. britannica), L. quercina (antes Brenneria quercina), L. quercina subsp. quercina o L. quercina subsp. iberica, que provocan chancros (cancros) longitudinales en la corteza y los tejidos de la parte inferior del tronco y a veces de ramas de varias especies de Quercus. Dichos chancros o cancros exudan un fluido de aspecto salivoso o mucoso, inicialmente blanquecino y después pardo o marrón, por lo que se denominan chancros sangrantes. Además, el síndrome incluye la presencia de exudados entre la bellota y la cúpula en frutos en formación, motivando la caída prematura de los mismos. Se desconoce la mayor parte de su ciclo biológico, pero los chancros suelen ser visibles en primavera y otoño en árboles adultos. Varios insectos pueden estar implicados en su transmisión. Presente en masas forestales españolas. 3. (leaf spot and stem canker, bacterial canker of stone fruits). Denominación común de la enfermedad causada por la bacteria Pseudomonas syringae pv. morsprunorum en laurel cerezo (Prunus laurocerasus) y frutales de hueso o carozo (Prunus spp.). Produce manchas en hojas, chancros en ramas y lesiones en frutos. Su transmisión es por multiplicación vegetativa de material vegetal infectado, lluvia, viento y técnicas culturales. Presente en España.

chancro pustuloso del peral

Denominación común de la enfermedad causada por el viroide Pear blister canker viroid (PBCVd), de la familia Pospiviroidae, género Apscaviroid. Los únicos hospedantes o anfitriones naturales del viroide son peral, membrillero y nashi. La mayoría de los cultivares de peral son tolerantes. En el peral A20, utilizado como planta indicadora, los síntomas en condiciones de campo solo se expresan en la corteza aproximadamente dos años tras la inoculación y consisten en pústulas o grietas superficiales en la epidermis que, progresivamente, evolucionan a chancros, escamas y hendiduras profundas, que causan la muerte en 5-8 años. En las plantas indicadoras alternativas Fieud 37 y Fieud 110 (dos selecciones de peral) los síntomas en invernadero, consistentes en necrosis en la base de los peciolos, que luego se extiende a las hojas y a la corteza, aparecen entre los 3-5 meses después de la inoculación. El viroide se transmite mediante propagación vegetativa de material infectado, y por transmisión mecánica con las herramientas de poda. El patógeno posee una relativamente amplia distribución geográfica en Europa, América y Australia. Presente en España.

choque necrótico de la fresa

Denominación común de la enfermedad causada por el virus del choque necrótico de la fresa (Strawberry necrotic shock-SNSV), familia Bromoviridae, género Ilarvirus, especie Ilarvirus SNSV. Afecta a especies de plantas o anfitriones de los géneros Fragaria y Rubus. Aunque son frecuentes las infecciones asintomáticas, puede causar importante disminución del vigor de la planta y reducción del tamaño de las hojas y, en algunos casos, arrugado, deformación, curvado y moteado foliar con manchas cloróticas, y por ello su nombre. Fue detectado en Florida y California (EE. UU.) a finales de la década del 2000 y posteriormente en México, Filipinas y Australia. El virus, como otros de su género, se transmite por polen y semilla, además se ha citado su transmisión por trips que se alimentan de polen y que pasivamente lo pueden llevar entre flores.

cibario

Faringe de insectos. Juega un papel importante en la transmisión de algunos virus de forma semipersistente por mosca blanca, como lugar de retención (región cibarial) de los mismos.

código genético

Clave de la información contenida en los genes que expresa la correspondencia universal entre la secuencia de los ácidos nucleicos y la de las proteínas, y que constituye el fundamento de la transmisión de los caracteres hereditarios. Se denomina degenerado cuando más de un codón codifican el mismo aminoácido.

concavidad gomosa de los cítricos

Denominación común de la enfermedad asociada a la presencia del virus Citrus concave gum-associated virus (CCGaV), de familia Phenuiviridae, género Coguvirus, especie Coguvirus citri, que es un virus de ARN de cadena negativa con genoma bipartito. Sus huéspedes cultivados son principalmente naranjo dulce, mandarino y pomelo, aunque también se ha detectado en manzano. En cítricos, causa concavidades alargadas en el tronco, que a veces son anchas y de fondo plano (concave gum) y otras más estrechas y profundas (bolsillo ciego, blind pocket). En las secciones transversales de las zonas afectadas del tronco o ramas se observa acumulación de goma en forma de anillos concéntricos. Frecuentemente, en los bordes de las concavidades se producen grietas en la corteza, por las que rezuma la goma acumulada en el xilema. En las hojas jóvenes, especialmente en la brotación de primavera, se observa al trasluz la aparición de flecos cloróticos y manchas de bordes ondulados en torno al nervio principal, que se asemejan a la forma de una hoja de roble. El efecto general en el árbol es debilitamiento, reducción de vigor y de producción. Se transmite por injerto y otras propagaciones vegetativas y se sospecha de su transmisión natural por ácaros. El patógeno asociado y la enfermedad, pueden eliminarse por termoterapia, cultivo de ápices y, habitualmente, por microinjerto de ápices caulinares in vitro. Presente en España y en todas las zonas citrícolas del mundo en antiguas plantaciones realizadas con material no certificado.

cubierta seminal

Cualquiera de las estructuras protectoras de la semilla que se desarrollan a partir del tegumento o tegumentos de los primordios seminales. Presenta numerosas variaciones que afectan al grado de esclerificación de las células, a su resistencia mecánica, a la deposición de pigmentos y otras sustancias y a la formación de pelos, papilas o ganchos. En relación con su origen, se denominan testa (suele proceder de la secundina), y tegmen (suele proceder de la primina), según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH. Puede portar patógenos como contaminantes externos, sin que se produzca una verdadera transmisión por semilla de los mismos. Para la eliminación de ciertos patógenos de la cubierta se suele tratar la semilla por termoterapia con agua caliente.

Sociedad Española de Fitopatología
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.