1. Valor de una prueba en una escala continua que permite diferenciar entre resultados positivos y negativos. 2. Nivel crítico o punto a partir del cual un estímulo comienza a ser perceptible o de suficiente intensidad como para producir un efecto, como la infección en la planta o en un sistema experimental.
umbral de acción, UDA
Densidad de población de una plaga de fitófagos, de vectores, malas hierbas o agentes patógenos, en la cual debe realizarse una acción de control o medida fitosanitaria para impedir que se alcance el umbral de daño económico (UDE).
umbral de alerta
Nivel de un contaminante en el aire a partir del cual una exposición de breve duración supone un riesgo para la salud humana que afecta al conjunto de la población y que requiere la adopción de medidas inmediatas.
umbral de beneficio, UB
El punto donde se inicia el daño económico de una plaga en sentido amplio, fisiopatía, etc., se denomina umbral de beneficio, y se expresa en kg/ha mediante la fracción: coste del tratamiento o acción fitosanitaria o correctora (€/ha) dividido por el valor de mercado (€/kg) del producto agrícola o forestal. El daño económico aparece cuando la inversión monetaria o coste para suprimir las lesiones originadas por los fitófagos, o el coste de las acciones o medidas fitosanitarias frente a enfermedades o de las enmiendas frente a carencias, es igual a la reducción potencial del valor de la cosecha que genera el problema fitosanitario o carencial. Es decir, el umbral de beneficio representa los kilogramos de producto que hay que preservar o salvar por hectárea para que el tratamiento, la medida fitosanitaria o de enmienda, sea económicamente rentable.
umbral de control
umbral de daño económico, UDE
Originalmente definido como el menor número de insectos que reducen el rendimiento hasta llegar al umbral de beneficio, es decir, que producen pérdidas cuyo valor es igual al del coste del tratamiento para su control. Actualmente se ha extendido para significar el nivel en el cual el coste de los daños causados por una plaga, en sentido amplio, en el cultivo o masa forestal comienza a exceder a los costes del control del fitófago, patógeno, mala hierba o del vector, causante de la misma. Los daños ocasionados son superiores a los costes de las medidas para reducirlos o evitarlos y el beneficio o ventaja de efectuar medidas, supone un buen manejo o control de plagas y vectores.
umbral de daños
umbral de ELISA
umbral de inoculación
Mínima cantidad de un patógeno puro o de sus componentes infectivos (número de células viables, determinada concentración de viriones purificados, número de moléculas de ARN o ADN, etc.) a partir de la cual se logra una infección en una célula vegetal, en un tejido o en una planta de un cultivar concreto, mediante una técnica experimental de inoculación y condiciones de incubación determinadas.
umbral de PCR cuantitativa
umbral de tratamiento, UT
Densidad o nivel de fitófago o vector, prevalencia de la enfermedad, densidad de mala hierba o incidencia de la deficiencia al que, o por encima del que, el valor de las pérdidas de cosecha, exceden el costo de las prácticas de control o medidas fitosanitarias o de la enmienda. La acción, tratamiento o medida fitosanitaria, al menos desde el punto de vista económico, merece la pena ser efectuado o ejecutado, antes de que se alcance el nivel o umbral de daño económico (UDE) o el daño económico. Por lo tanto, el UT suele ser menor que el UDE (en ocasiones es igual) para permitir que las medidas de control hagan efecto antes de que se alcance el nivel de daño. Suele ser un porcentaje del UDE. Puede ser determinado a partir del conocimiento del UDE y de la dinámica de poblaciones o previsiones epidemiológicas. Es muy variable en función del cultivo, la estación del año, la zona geográfica y el valor de la cosecha. Es el nivel práctico que debe utilizarse para tomar decisiones, es decir, tratar o no tratar, aplicar acciones y medidas fitosanitarias, o no.
umbral económico de tratamiento, UET
período de umbral de adquisición
período de umbral de inoculación
valor umbral de ELISA
En la técnica inmunoenzimática (ELISA), valor medio de la densidad óptica de los pocillos de la muestra en cuestión (normalmente dos), obtenida tras hidrólisis del substrato utilizado, que proporciona un valor igual o mayor que el doble del obtenido con el valor medio del control negativo (extracto de material vegetal sano), en el mismo tiempo y temperatura de incubación del sustrato. Generalmente, este umbral es aplicable siempre y cuando el valor ELISA de la muestra analizada sea superior a 0,1 de densidad óptica.
valor umbral de PCR cuantitativa
En la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en tiempo real, número de ciclos a partir del cual se comienza a detectar la fluorescencia emitida, por encima del ruido de fondo de la reacción.
ANI
Acrónimo del inglés que en español podría traducirse como “promedio de identidad de nucleótidos”. ANI, expresado como un porcentaje, es una medida de la identidad nucleotídica de las secuencias codificantes de dos genomas. Generalmente se calcula como el promedio de la identidad nucleotídica entre secuencias codificantes homólogas, identificadas como aquellas que presentan un porcentaje de identidad superior a un determinado umbral —generalmente mayor del 30 %— sobre una región alineada de al menos el 70 % de su longitud; estos alineamientos se llevan a cabo mediante una única comparación de un genoma con el otro o mediante comparaciones recíprocas. Existen varios métodos para el cálculo de ANI, que se basan en la utilización de distintos programas de comparación de secuencias: i) ANIb, que utiliza Blast para la comparación de fragmentos de 1000 a 1020 nt; ii) ANIm, que utiliza la herramienta NUCmer del programa MUMmer; y iii) OrthoANIu, que utiliza el programa USEARCH. Los diferentes métodos arrojan valores de ANI similares, que suelen variar en el entorno del 1-2 %. Se utiliza fundamentalmente para la asignación taxonómica de bacterias y arqueas, de manera que se consideran de la misma especie aquellos genomas que muestran valores de ANI superiores al 95-96 %.
criterios de validación de pruebas
El rendimiento de las pruebas de detección o diagnóstico se ve afectado por diversos factores, que abarcan desde las primeras etapas del desarrollo hasta la etapa final de evaluación de los resultados cuando la prueba se aplica a poblaciones específicas de plantas o vectores. Una prueba, por lo tanto, no puede ser considerada válida a menos que se hayan comprobado y confirmado, o que haya cumplido un conjunto específico de criterios de validación esenciales, ya sea cuantitativa o cualitativamente. La falta de cumplimiento de cualquiera de estos criterios es probable que reduzca la confianza en que la prueba cumpla los objetivos deseados. Los primeros criterios por lo general se tratan durante la fase de desarrollo de la prueba: i) aptitud para el fin deseado; ii) optimización; iii) normalización; y iv) robustez. Los siete siguientes son evaluados durante las tres primeras etapas de la fase de validación de la prueba: v) repetibilidad; vi) sensibilidad analítica; vii) especificidad analítica; viii) umbrales (puntos de corte); ix) sensibilidad y especificidad diagnósticas; x) reproducibilidad; y xi) solidez.
etapas de validación de una prueba
Aquellas que se han de seguir para su validación, una vez se ha desarrollado el ensayo o test y se ha optimizado y establecido su robustez. Generalmente consta de cuatro etapas secuenciales: i) determinación inicial de sus características analíticas (especificidad analítica, sensibilidad analítica y estimación preliminar de su repetibilidad y reproducibilidad) comparada por el método de diagnóstico o detección estándar para ese patógeno; ii) estimación de sus características diagnósticas con cepas y muestras de referencia y cálculo de la especificidad diagnóstica, sensibilidad diagnóstica y determinación del umbral o punto de corte; iii) Estima de su reproducibilidad y solidez con un conjunto de muestras positivas y negativas (normalmente mitad de ellas positivas y otras tanto negativas) a evaluar entre distintos laboratorios colaboradores; y iv) Implementación, interpretación de la prueba en distintos laboratorios internacionales con muestras estándar de referencia y otras de campo. Tras esta validación la prueba suele publicarse en revistas científicas apropiadas para que pueda ser candidata a ser incluida en estándares internacionales tipo EPPO, IPPC-FAO o ISTA.
lucha integrada
Estrategia de lucha contra las plagas (fitófagos y enfermedades) minimizando los riesgos para la población y el medio ambiente. Estrategia de lucha contra organismos nocivos para las plantas en la que, teniendo en consideración el medio ambiente y la dinámica poblacional, se utilizan todas las técnicas y métodos culturales idóneos compatibles, para mantener la población de la plaga en un umbral que no cause perjuicios económicos al cultivo mediante la prevención, seguimiento, observación e intervención para el manejo de plagas y como último recurso el uso de productos fitosanitarios, teniendo en cuenta la protección del medio ambiente y las necesidades económicas y sociales. Forma parte de la producción integrada.
nivel de tolerancia de una plaga
Incidencia de una plaga especificada como umbral de acción para controlar dicha plaga o prevenir su diseminación o introducción, según terminología de la FAO, 2022. Glosario de términos fitosanitarios NIMF nº 5.
nivel económico de daños, NED
Mínima densidad de población de fitófagos, de lesiones que causa una enfermedad, o de plantas destruidas o de árboles a erradicar, que puede causar daño económico. Significa, el número mínimo de insectos, lesiones o pérdida de plantas que reduce la cosecha hasta el umbral de beneficio. El nivel económico de daños es un parámetro difícil de estimar y más aún de calcular con precisión, ya que, puede variar para un mismo cultivo y fitófago o enfermedad de un año para otro y entre momentos de un mismo año por los distintos estados fenológicos y estado de desarrollo de los insectos o del inóculo de una enfermedad o la manifestación epidémica de la misma. Para su estima hay que calcular el coste del tratamiento o medida fitosanitaria por hectárea (€/ha), que será función o dependerá de: i) del valor de mercado por unidad de producción (€/kg); ii) de las unidades de daño físico por insecto fitófago o agente patógeno/enfermedad (por ejemplo, plantas marchitas/ha o frutos dañados/planta, etc.); iii) de la densidad de población de fitófagos/ha o de la prevalencia de una enfermedad o de su incidencia/ha; y iv) del daño o perjuicio económico producido valorado en €/ha en función de la estima de kg/ha de producto agrícola perdido o dañado. Si el daño físico estimado en ii) no pudiera ser reducido en su totalidad con uno o varios tratamientos o medidas fitosanitarias concretas, habría que considerar también la eficacia del tratamiento o medida fitosanitaria (% de reducción del daño). Los principales factores que producen las variaciones del NED son el coste (€/ha) del tratamiento, medida fitosanitaria o enmienda, ya que influye directamente, mientras que el valor de mercado por unidad de producción (€/kg), las unidades de daño físico y el daño económico por unidad de daño físico producido (kg/ha) influyen inversamente.
normalización de los resultados de una prueba
Proceso de conversión de los valores brutos de una prueba para cada muestra problema en unidades de actividad respecto al estándar o estándares de trabajo. Los valores normalizados se pueden expresar de muchas maneras, como en porcentaje respecto al valor de un control positivo (como en una prueba ELISA), o como una concentración o título de un analito derivado de una curva estándar, o como un número de copias genómicas de la diana también derivadas de una curva estándar de valores Ct (umbral del ciclo) para PCR en tiempo real. Es una buena práctica incluir estándares de trabajo (o por lo menos una muestra razonablemente bien caracterizada) en todas las realizaciones durante el desarrollo y validación de la prueba, ya que esto permite una normalización de los datos, lo cual proporciona un medio válido para la comparación directa de los resultados entre las distintas ejecuciones de una prueba. Los sistemas automáticos de análisis permiten calcular y obtener estos datos mediante una curva estándar, o bien obtener el número del ciclo a partir del cual se está excediendo el umbral de ciclos, como en la PCR en tiempo real.
planta de día largo, PDL
Aquella en la que la inducción floral es provocada por una duración del día superior a un valor umbral (longitud crítica del día). En ocasiones, el efecto inductivo de los días largos requiere que la planta haya sido sometida previamente a un régimen de días cortos (planta de día corto-largo), según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH.
quorum sensing, QS
Mecanismo de comunicación intercelular que permite a las bacterias modificar su comportamiento según la densidad poblacional y el hábitat en el que se encuentren confinadas. Es el lenguaje a través del cual las bacterias se comunican y se basa en moléculas difusibles de bajo peso molecular conocidas como autoinductores. Si la acumulación de los autoinductores en la población es mayor que su pérdida por difusión o inactivación, su concentración aumenta hasta superar un umbral que activa proteínas receptoras celulares específicas. El factor clave que permite el QS y su proceso de autoinducción es la multiplicación celular en proximidad, como el desarrollado por la mayoría de las bacterias fitopatógenas en las biopelículas. Existen numerosos procesos regulados por QS, que generalmente solo son ventajosos cuando hay un alto número de células, como la producción de factores de virulencia, la infección del huésped o anfitrión, formación de biopelículas, y la conjugación. Este mecanismo de comunicación se encuentra ampliamente conservado en especies de los géneros Pseudomonas, Xanthomonas y Xylella, entre otros.
zona libre de un patógeno
Aquella en la que las autoridades competentes del Estado miembro de la Unión Europea (UE) certifican que los vegetales, productos vegetales u otros objetos cumplen los requisitos fitosanitarios específicos en relación con: i) la ausencia de patógenos concretos, o su presencia por debajo de un umbral determinado para cada uno; ii) el origen de los vegetales, ya se trate en una parcela, sitio de producción, lugar de producción o zona determinados, y el estatus del patógeno en los mismos; iii) los resultados de las inspecciones, muestreos y análisis oficiales de los vegetales, productos vegetales u otros objetos producidos en dicha zona, así lo muestren, o iv) los procedimientos fitosanitarios aplicados a la producción o el procesamiento de los vegetales, productos vegetales u otros, así lo demuestren, según la legislación de la UE.
período mínimo de adquisición
Lapso de tiempo mínimo de alimentación de un vector sobre una planta donante (ingestión de floema o xilema) o de un medio artificial (ingestión a través de membrana de soluciones que contengan el patógeno) para adquirir una dosis infectiva de un patógeno determinado.
período mínimo de inoculación
Aquel mínimo período de tiempo de alimentación sobre una planta (ingestión de floema o xilema), que un vector precisa para transmitir un agente patógeno.
punto de corte
Es el valor de una prueba escogido para diferenciar entre resultados negativos y positivos en una escala continua de valores de dicha prueba. Dudoso, intermedio, inconcluyente, sospechoso o ambiguo son adjetivos utilizados de forma indiferente para cualificar un intervalo de valores situado entre los puntos de corte positivo y negativo.