Menú SEF
Consulta términos y definiciones del diccionario de fitopatología.
Mostrando 110 resultados para "nutriente"

carencia de macro o micronutrientes

Los macronutrientes (azufre, calcio, fósforo, magnesio, potasio y nitrógeno) son absorbidos por la planta en cantidades relativamente elevadas. Los micronutrientes (hierro, boro, cloro, cobre, manganeso, molibdeno y zinc o cinc) se absorben en menores cantidades. Los síntomas carenciales de los mismos causan fisiopatías.

macronutriente

Elemento mineral que la planta precisa en cantidades elevadas. Su concentración media en los tejidos es superior al 0,1 %. En este grupo se incluyen los elementos nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre. Su insuficiencia por debajo de un nivel crítico provoca deficiencias y carencias, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH.

micronutriente

Elemento mineral esencial que se precisa en pequeñas cantidades en las plantas. Su concentración en los tejidos es de partes por millón. Básicamente actúan como activadores o cofactores de enzimas, o bien como componentes de las cadenas de transporte electrónico. Se incluye en este grupo a los elementos hierro (Fe), cobre (Cu), boro (B), zinc (Zn), manganeso (Mn), molibdeno (Mo) y cloro (Cl), según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH.

AEFA

Acrónimo de Asociación Española de Fabricantes de Agronutrientes, asociación sin ánimo de lucro integrada por fabricantes con sede e implantación en el mercado español, con la intención de contribuir eficazmente al desarrollo y expansión del sector agrícola. Entre los productos de sus socios, es frecuente la oferta de bioestimulantes para incrementar la resistencia de las plantas al estrés y productos basados en microorganismos con capacidad de biocontrol, especialmente de enfermedades bacterianas y fúngicas.

agricultura sostenible

Aquella viable social y económicamente, para la producción de alimentos abundantes y saludables con el menor uso posible de insumos externos (agua, nutrientes de síntesis y productos fitosanitarios) y de forma respetuosa con el medio ambiente (contribuyendo a la salud del suelo y agua) y manteniendo la biodiversidad mediante la gestión integrada de plagas o el cultivo ecológico.

apoplasto

Espacio intercelular lleno de gas y agua, contenido entre las membranas celulares, el espacio interfibrilar e intermicelar de las paredes celulares y el xilema, que se extiende hasta el rizoplano y la cutícula de la superficie exterior de la planta. El apoplasto está implicado en un gran número de funciones, ya que su naturaleza dinámica permite que en él se produzcan muchas reacciones de gran importancia para la planta. Entre estas funciones está el transporte de nutrientes y agua y la síntesis de componentes de la pared celular y otras moléculas. Entre ellas, es importante la síntesis de moléculas involucradas en la defensa de las plantas (fitoalexinas, PR, proteínas, enzimas, etc.) frente a estreses tanto bióticos como abióticos, ya que es en el apoplasto donde se detectan los cambios ambientales. Constituye el hábitat de la mayoría de bacterias fitopatógenas no restringidas al floema ni al xilema. En las raíces llega a representar un 10 % de su volumen.

azufre

Elemento mineral esencial del grupo de los macronutrientes de las plantas, de símbolo químico S, número atómico 16 y masa atómica 32,065. Componente estructural de las proteínas y de multitud de sustancias orgánicas. Constituye del 0,15 al 0,5 % del peso seco de las hojas. En las plantas se le puede encontrar en forma soluble como anión sulfato. Su contenido insuficiente provoca fisiopatías, síntomas de carencia o de deficiencia mineral, que se manifiesta principalmente como clorosis de las hojas jóvenes y decoloración en el envés, que adquiere color rosa, rojo o anaranjado. Su exceso provoca fitotoxicidad en hojas que muestran manchas amarillas que posteriormente se necrosan, y la planta evidencia falta de crecimiento. En la solución de suelo se encuentra, asimismo, como ion sulfato que es absorbido por las plantas, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH.

bacteria viable no cultivable

Estado en el que diversas especies de bacterias fitopatógenas y otras permanecen viables y mantienen su poder patógeno, pero no crecen en medios de cultivo convencionales. Es un estado reversible de supervivencia en condiciones de estrés o en condiciones ambientales adversas. Se manifiesta por la falta de crecimiento in vitro en forma de colonias en medios no selectivos. Dicho estado se puede inducir experimentalmente por tratamiento con cobre u otros productos químicos, medios pobres en nutrientes, por temperaturas altas o bajas u otros tipos de estreses. En este estado, se reduce la actividad metabólica de las bacterias, lo que las hace menos sensibles a los estreses. Para diferenciar el estado viable no cultivable de un simple estado previo a la muerte celular, se deben cumplir dos requisitos: debe mantenerse mientras persistan las condiciones ambientales desfavorables, y debe ser reversible (capacidad de resucitación) cuando estas desaparezcan.

bandas de micelio

Agregados de hifas no diferenciadas que se observan con frecuencia en los hongos del filo Basidiomycota y en algunos de los hongos Ascomycota. Su función es la traslocación de materiales y el transporte de nutrientes.

barbecho

1. Técnica usada en cultivos de secano en la que el terreno se labra y se deja sin sembrar durante un año o más para que recupere nutrientes y humedad, descanse y reduzca inóculo de posibles patógenos que afectaron a cultivos efectuados en el mismo. 2. Campo ya labrado para sembrar en él.

bioestimulante de plantas

Sustancias, mezclas y microorganismos, que no son aportes de nutrientes propiamente dichos, si bien estimulan los procesos naturales de nutrición. Cuando solo sirven para mejorar la eficiencia en el uso de nutrientes de los vegetales, su tolerancia al estrés abiótico, sus propiedades de calidad, o para incrementar la disponibilidad de nutrientes inmovilizados en el suelo o la rizosfera, tales productos son por naturaleza más similares a los productos fertilizantes que a la mayor parte de las categorías de productos fitosanitarios. Actúan además de los fertilizantes, con el objetivo de optimizar la eficiencia de dichos fertilizantes y reducir las dosis de aplicación de los nutrientes. Por tanto, deben ser objeto del marcado CE con arreglo al Reglamento 2019/1009 de la Unión Europea.

biopelícula

Comunidad microbiana de células procariotas de una o varias especies, adheridas a una superficie en la que las células se mantienen unidas gracias a una matriz extracelular. Constituyen estructuras que permiten el crecimiento bacteriano bajo una protección ante condiciones hostiles del ambiente. Pueden estar constituidas por una simple monocapa de células sobre una superficie, o por un tapete microbiano tan complejo que se pueden considerar como auténticas “ciudades microbianas”. Estas estructuras en su estado maduro contienen canales por los cuales circulan nutrientes, agua y otros metabolitos. Las bacterias fitopatógenas en las biopelículas son más resistentes a los productos antimicrobianos y pueden obturar vasos del floema o de xilema provocando síndromes de marchitez, escaldado o colapso.

boro, B

Elemento mineral esencial del grupo de los micronutrientes de las plantas, su contenido insuficiente provoca fisiopatías, síntomas de clorosis y necrosis de los puntos de crecimiento que progresa hacia el centro de las hojas que más tarde caen, pudiendo incluso conducir a la muerte de la planta. Su exceso provoca toxicidad y las hojas más viejas muestran clorosis marginal, sus puntas se vuelven necróticas o adquieren aspecto chamuscado. La necrosis progresa hacia el interior de la hoja y causa su muerte y caída. Puede afectar rápidamente a todas las hojas inferiores. El microelemento interviene en la síntesis del uracilo. Favorece la germinación del polen y el crecimiento en longitud de la raíz. Relativamente inmóvil en las plantas, puede existir en las mismas en forma de anión borato. Se encuentra en las hojas en concentraciones de 1 a 100 ppm de materia seca. En la solución del suelo se encuentra en forma de borato, que es absorbido por las plantas, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH. Los árboles deficientes en boro tienden a florecer excesivamente, pero cuajan pocos frutos. En la corteza de frutos jóvenes de cítricos aparecen unas características manchas amarillentas, que se tornan oscuras al madurar el fruto y en el albedo se forman bolsas de goma. Las plantas deficientes en boro, en general, suelen presentar color verde pálido y quemaduras en el ápice foliar, brotes secos, entrenudos cortos, deformaciones, baja viabilidad del polen y desarrollo de semillas. Su exceso causa amarilleamiento en hojas adultas y manchas necróticas. El pepino, las leguminosas y el girasol son extremadamente sensibles al boro debido a que el margen entre el suministro óptimo y el exceso es muy escaso. La toxicidad por boro es similar a las toxicidades por otros micronutrientes, en las que las hojas más viejas comienzan a mostrar clorosis marginal o necrosis en las puntas.

bulbo

1. Órgano vegetal, generalmente subterráneo, en el que se almacenan nutrientes. 2. Parte proximal del esófago o faringe muscular de los nematodos. Allí se ubican tres glándulas salivales que varían de número según el grupo, después hay una región llamada istmo donde se ubica el anillo nervioso, en la mitad del esófago se encuentra el metacorpus o bulbo medio que tiene como función impulsar el alimento hacia el intestino. La parte del esófago anterior al bulbo medio se denomina procorpus, en algunas especies el procorpus y el metacorpus está fusionados.

calcio, Ca

Elemento mineral esencial del grupo de los macronutrientes, de número atómico 20. Este macronutriente juega un papel importante en la permeabilidad de la membrana y en la estabilidad de la pared celular, por lo que resulta de importancia en la conservación de los frutos. Constituye del 0,20 % al 3 % del peso seco de las hojas. La mayor parte se acumula extracelularmente. Existe en forma iónica en la solución del suelo y como ion intercambiable en los coloides del mismo, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH. Su deficiencia en la planta produce crecimiento vegetativo y reproductivo lento e interferencia con la absorción de potasio. Las hojas comienzan a curvarse, se abarquillan y rizan, muestran manchas irregulares de color marrón amarillento por el borde y superficie del limbo. El desarrollo floral es lento y las raíces disminuyen. Se produce un retraso generalizado en el crecimiento de la planta que incide significativamente en el rendimiento de la cosecha. Normalmente la carencia es más frecuente en cultivos hidropónicos y suelos volcánicos y ácidos. Su exceso es de difícil detección pues es el causante del bloqueo de varios nutrientes provocando carencias de potasio, magnesio y hierro. Las puntas de las hojas muestran puntos negros o aspecto quemado. Su síntoma más característico es la típica clorosis férrica. El calcio está presente en cantidades adecuadas en la mayoría de los suelos, pero en suelos ácidos se puede bloquear su absorción. Las raíces con deficiencia se vuelven negras y se pudren. Los síntomas de la deficiencia de calcio aparecen primero en las hojas y tejidos jóvenes, el crecimiento se inhibe y las plantas muestran una apariencia arbustiva. Las nervaduras también toman una típica coloración café en hojas completamente necróticas. En el fruto se suele desarrollar una podredumbre seca como en pimiento o chile y tomate, o pueden aparecer coloraciones bronceadas como en banano. Un exceso de calcio es nocivo ya que reduce el crecimiento y provoca el oscurecimiento de la planta afectada y puede ser responsable de deficiencias de boro, manganeso, magnesio, zinc o cinc, incluso también de cobre.

cámbium vascular

El que forma el floema y el xilema secundarios. Puede tener origen primario, derivándose de los cordones de procámbium (cámbium fascicular), o secundario (cámbium interfascicular). Se asume que el cámbium vascular está formado por una sola capa de células iniciales, de las cuales derivan tanto el xilema como el floema, secundarios. Hay dos tipos de células iniciales: las fusiformes y las radiales. Las iniciales fusiformes dan lugar a las células orientadas verticalmente en el tallo o tronco, denominado sistema axial, que incluyen a las conductoras tanto de floema como de xilema. Las iniciales radiales se disponen horizontalmente y forman los radios del tronco y tendrán misiones como conducción de nutrientes y almacenamiento de sustancias en aquellos troncos que tienen esa capacidad, formando el denominado sistema radial.

carga

Introducción de una muestra en un instrumento analítico para su análisis o sobre un gel o material de soporte similar, en una técnica electroforética o cromatográfica. También se aplica el término a la introducción de una cantidad de nutriente en un reactor y a la introducción de un líquido o medio de cultivo en un dispensador.

cloro, Cl

Elemento mineral químico gaseoso esencial, del grupo de los micronutrientes de las plantas. De número atómico 17, color verde amarillento y olor sofocante, muy venenoso, fácilmente licuable, muy abundante en la corteza terrestre en forma de cloruros en el agua de mar, en depósitos salinos y en tejidos animales y vegetales. Es usado para blanquear, como plaguicida, en la desinfección de aguas y en la industria de los plásticos. Interviene como micronutriente esencial de las plantas como auxiliar para el metabolismo y la síntesis de clorofila, en la fotolisis del agua en la fotosíntesis, y juega un papel importante en la regulación estomática y en la hidratación de los tejidos y turgencia celular. En la hoja se encuentra a concentraciones superiores a 20 ppm de materia seca, incluso a concentraciones en términos de porcentaje, muy por encima de sus necesidades fisiológicas. En la planta se encuentra como soluto osmóticamente activo (anión cloruro), así como en la solución del suelo. Tanto el exceso como su deficiencia provocan fisiopatías. Concentraciones elevadas de este ion resultan tóxicas para la planta y provocan necrosis en las puntas y alrededor de los márgenes de la hoja, menor tamaño de las mismas y coloración amarillo bronce. Su deficiencia puede presentarse si el sustrato contiene menos de 2 ppm y el pH está lejos de 7. La deficiencia, que es infrecuente, se manifiesta por quemado de hojas en la punta y bordes, que adquieren un color bronceado. El follaje más joven se vuelve verde pálido y se marchita.

cobre, Cu

Elemento químico metálico, de número atómico 29, color rojo pardo, brillante, maleable y excelente conductor del calor y la electricidad, abundante en la corteza terrestre nativo o, más corrientemente, como sulfuro. Elemento esencial del grupo de los micronutrientes de las plantas, su contenido insuficiente provoca fisiopatías. También el exceso de potasio, fósforo y otros micronutrientes, puede causar indirectamente deficiencia de cobre, así como el pH elevado en las raíces. En el suelo existe en forma de complejos y, en menor cantidad, en forma iónica en la solución del suelo. Los síntomas de su deficiencia en las hojas jóvenes dependen de cada cultivo, pero normalmente comienzan por enrollamiento y una leve clorosis, sea en toda la hoja o bien en las venas de las nuevas. En las zonas cloróticas pueden formarse pequeños puntos necróticos especialmente en los bordes de la hoja. A medida que los síntomas progresan, las hojas nuevas son más pequeñas, pierden su brillo y en algunos casos pueden marchitarse. Su carencia o déficit puede deberse a su bajo contenido en el suelo o sustrato, pero frecuentemente se debe a un pH alto o, en algunos suelos, a un exceso de hierro, aluminio, manganeso o cal. La carencia de cobre se muestra generalmente en las hojas jóvenes, que se marchitan y resecan, suelen curvarse y quedar colgando de la planta flácidas. Las hojas suelen mostrar una ligera coloración o tono azulado. Los meristemos apicales pueden necrosarse y morir, impidiendo el desarrollo de ramas o ramillas laterales, y el normal desarrollo de la planta se detiene. La apariencia de la planta es compacta y los tallos se acortan, mientras que en las flores el color suele ser más claro de lo normal. Su exceso se manifiesta como clorosis férrica internervial, pues afecta a la absorción del hierro y, en ocasiones, de molibdeno o zinc. Crecen menos ramas y las raíces decaen o se tornan gruesas y de lento crecimiento y puede afectar el desarrollo de la raíz, que se necrosa o quema en las puntas generando un crecimiento lateral descompensado. El cobre es componente de muchas enzimas e interviene en los sistemas de transporte. Se encuentra en las hojas a concentraciones de 3 a 7 ppm de materia seca, aunque puede encontrarse cantidades mucho más elevadas pues es utilizado, en ocasiones, como fungicida y bacteriostático. Los compuestos cúpricos que se utilizan tanto en agricultura convencional como en agricultura ecológica, tienen una larga trayectoria de utilización en los cinco continentes, desde los inicios de uso del caldo bordelés hacia 1865 como fungicida para el control del mildiu de la vid en Francia. Desde entonces, una gran cantidad de productos fungicidas y bactericidas basados en distintos compuestos de cobre han sido desarrollados y comercializado. Las principales ventajas de este tipo de productos fitosanitarios son: i) una toxicidad relativamente alta para numerosos hongos y bacterias fitopatógenos; ii) su bajo costo; iii) una baja toxicidad para los mamíferos; y iv) su estabilidad química y efectos residuales prolongados. Pero también se han detectado un número creciente de inconvenientes como: i) la fitotoxicidad en determinados estados fenológicos de muchas especies de frutales y plantas hortícolas; ii) el desarrollo de cepas de bacterias resistentes al cobre; y iii) su acumulación en el suelo y los efectos negativos en la microbiota del mismo. Por ello, hay actualmente una presión regulatoria global para limitar el uso de los productos basados en Cu, que ha dado lugar a varias restricciones, limitando el número de tratamientos.

competitividad

1. Capacidad de competir. 2. Rivalidad para la consecución de un fin. 3. Tipo específico de relación entre las plantas o microorganismos o entre huésped y parásito, en que ambos se adaptan a la presencia del otro procurando obtener el mayor beneficio de los recursos disponibles, es decir, en que ambos compiten por el beneficio, en vez de colaborar para el provecho mutuo. Esta dinámica de competencia beneficia únicamente a los ganadores y de alguna manera sentencia a los perdedores a la subalternidad o, a largo plazo, a la extinción en un proceso evolutivo. Esas relaciones de interacción pueden darse por el substrato o territorio, nutrientes, agua o incluso parejas fértiles para reproducirse, ya sea entre individuos de la misma especie (intraespecífica), como en infecciones mixtas de distintos aislados del mismo patógeno, o de especies distintas (interespecífica), en infecciones mixtas de diferentes especies de patógenos. 4. Capacidad de generar la mayor satisfacción de los consumidores fijando un precio o la capacidad de poder ofrecer un menor precio, fijada una cierta calidad.

compost

Vocablo inglés, aceptado en español, para referirse a material orgánico que se obtiene a partir de la descomposición aeróbica de restos vegetales, alimentos desechados y otros residuos biodegradables que han experimentado una descomposición termófila que altera sustancialmente los materiales orgánicos originales. Se suele utilizar como enmienda o como sustrato de cultivo. En el contexto de la protección de cultivos, juega un papel importante al enriquecer el suelo con nutrientes, mejorar su estructura y fertilidad. Además, su uso puede ayudar a prevenir enfermedades en los cultivos, ya que fomenta la actividad de microorganismos beneficiosos que compiten con patógenos. También mejora la retención de agua en el suelo, que es crucial para mantener las plantas hidratadas y más tolerantes a estreses causados por condiciones adversas.

conservación por transferencia periódica

La cepa microbiana se suele conservar y guardar en forma de cultivo activo en el medio de cultivo en el que ha crecido. Sin embargo, estas células no pueden permanecer indefinidamente en el mismo tubo, porque al seguir activas excretan productos tóxicos del metabolismo que se acumulan, provocando el envejecimiento y muerte celulares, por lo que es necesario transferirlas a otro tubo con medio de cultivo fresco. Este es el peor método para conseguir la estabilidad genética, puesto que al estar las células creciendo hay una alternancia de generaciones, y al cabo del tiempo las células que se están guardando serán descendientes lejanos de las células iniciales y es posible que ya no conserven algunas de sus características. Si se utiliza este método es aconsejable retardar el envejecimiento y alargar los períodos entre dos resiembras. Existen diversas estrategias, como: i) disminuir la cantidad de inóculo; ii) rebajar la proporción de algunos nutrientes en el medio de cultivo; iii) inocular en picadura los microorganismos que son anaerobios facultativos, ya que el crecimiento en presencia de oxígeno es más rápido y origina productos generalmente tóxicos; iv) almacenar los cultivos a 4-8 °C, o v) recubrir el crecimiento con una capa de aceite mineral estéril. Con ello se consigue también evitar en la medida de lo posible la desecación del medio de cultivo, que podría ser tóxico para las células al aumentar su concentración. Hay que tener en cuenta que los microorganismos muy aerobios, no se pueden guardar en tubos completamente cerrados. Otro inconveniente de la transferencia periódica es que la contaminación de los cultivos resulta más fácil al tener que manejar los tubos a lo largo del tiempo y también por la posibilidad de entrada de ácaros en los mismos.

crecimiento exponencial

Aumento de la población en el que la tasa de crecimiento por individuo es la misma, sin importar el tamaño de la población, lo que hace que aumente cada vez más rápido conforme la población se vaya haciendo más grande, aunque finalmente se ve limitado por la escasez de recursos o la acumulación de sustancias tóxicas. En una representación gráfica lineal, suele producir una curva en forma de J. La medición de la curva de crecimiento exponencial de las bacterias en un cultivo en laboratorio se realiza por conteo, por métodos directos individuales (microscopía óptica, citometría de flujo), por métodos directos y masivos (biomasa), por métodos indirectos e individuales (conteo de colonias), o por métodos indirectos y en bloque (número más probable, turbidez, absorción de nutrientes). El crecimiento se muestra como el logaritmo del número de colonias con actividad reproductora positiva por mL, en función del tiempo de incubación.

elemento mineral esencial

Todos y cada uno de los elementos minerales indispensables para el desarrollo vegetal en cualquier situación ecológica. Además de los elementos que proporcionan el agua y la atmósfera (carbono, hidrógeno y oxígeno), las plantas vasculares necesitan de otros 13 elementos minerales que, de acuerdo con la cantidad necesaria para su desarrollo, se clasifican en dos grupos: i) macronutrientes, que incluyen azufre, calcio, fósforo, magnesio, nitrógeno y potasio, y ii) micronutrientes, que son boro, cloro, cobre, hierro, manganeso, molibdeno y zinc.

encapsulación

Efecto de rodear un compuesto o sustancia con un fino recubrimiento. La microencapsulación se utiliza como sistema de preservación de compuestos activos, microorganismos, semillas, nutrientes, alimentos, etc., y también de productos fitosanitarios o repelentes que se liberan paulatinamente por efecto de la temperatura, o de cambios físicos o mecánicos (roce del artrópodo con el producto microencapsulado).

endoterapia vegetal

Técnica terapéutica para la aplicación de tratamientos o diversos productos químicos, a plantas leñosas, como nutrientes, bioestimulantes, insecticidas, fungicidas, antibióticos (caso de la tetraciclina frente a fitoplasmas) o de inoculación de patógenos a los árboles o palmeras. Consiste en introducir una solución líquida con sustancias activas en el interior del tronco, estípite o ramas. La solución puede suministrarse por impregnación de la corteza (bark banding), por gravedad (trunk infusion), o, más frecuentemente, forzada a presión (pressurized injection). En ocasiones se realizan estas últimas para verificar la falta de absorción de agua, comparando el tiempo de infiltración en un árbol sano y en uno sintomático, como las realizadas en cítricos afectados por blight que muestran un decaimiento similar al provocado por un estrés hídrico. El tiempo de infiltración en árboles sanos difiere significativamente del tiempo que requiere la inyección de agua en los árboles sintomáticos (en el caso de que se logre infiltrar agua), representando un claro indicio de enfermedad para esta afección, de etiología desconocida, para la que no se dispone todavía de otros métodos de diagnóstico. Puede constituir una solución efectiva ante un problema fitopatológico de un árbol singular e incluso de una plantación o de un árbol madre valioso concreto. La inyección a presión se puede actualmente efectuar con instrumentos específicos que actúan realizando un orificio con un taladro a través del cual se inyecta el líquido que contiene la sustancia activa (generalmente de 10 a 60 mL) a presión de 1 a 3 bares, según la porosidad del árbol, para asegurar la perfecta penetración del producto, sin que cause daño mecánico a la planta. Los orificios (de 1 a 4 según diámetro del tronco y volumen del árbol) y realizados cada 30-40 cm y en espiral en el tronco, se cierran por sí solos de forma natural en algunos meses, según la especie, o se acelera el proceso con la colocación de un tapón adecuado. Constituye una opción para una gestión integrada de plagas (GIP) para solucionar o gestionar problemas fitopatológicos concretos o desequilibrios nutricionales.

enfermedad carencial

Aquella producida por un déficit o ausencia de un nutriente esencial o microelemento. La carencia también puede darse por condiciones no adecuadas del suelo, como un pH inapropiado, que limiten la solubilidad o la biodisponibilidad de un elemento determinado.

enmienda

La enmienda de un suelo es un tipo de aditivo que se utiliza para mejorar la calidad del suelo o sustrato. Combina materiales orgánicos, como compost o estiércol, con minerales como arcilla, arena, cal o yeso. Esta mezcla ayuda a enriquecer el suelo, mejorando su estructura, retención de agua y nutrientes, lo que a su vez favorece el crecimiento de las plantas. Las enmiendas pueden tener influencia en la eficacia de tratamientos fitosanitarios del suelo o sustrato.

escarabajo de la ambrosía

Grupo de coleópteros escolítidos que cultivan hongos —de los cuales se alimentan tanto ellos como sus larvas— en galerías excavadas en la madera de los árboles que colonizan. Algunas especies actúan como vectores de patógenos de vegetales, así de Fusarium ambrosium y F. euwallaceae. Engloba muchas especies de escarabajos perforadores de la madera, que viven en simbiosis nutricional con los hongos de la ambrosía. Estos escarabajos, a diferencia de otras especies perforadoras de la madera, no son xilófagos, sino fungívoros, porque los hongos constituyen su única fuente de nutrición. Excavan túneles o galerías en árboles, en los que introducen los hongos que los escarabajos portan en estructuras especializadas, parecidas a bolsillos y denominadas micangios El hongo penetra en el tejido del xilema, extrae nutrientes de él y los concentra en la superficie y cerca de la galería del escarabajo. La mayoría de los escarabajos de la ambrosía colonizan el xilema de árboles recientemente muertos, pero algunos colonizan árboles estresados que aún están vivos, y unas pocas especies atacan a árboles sanos. Tras la etapa larvaria y pupal, los escarabajos adultos recogen masas de esporas de hongos en sus micangios y abandonan la galería para buscar otro huésped. Se cree que los hongos de la ambrosía dependen del transporte y la inoculación proporcionados por los escarabajos, ya que no se han encontrado en ningún otro hábitat y los escarabajos son considerados como unos de los «primeros agricultores» del mundo, mediante una relación que tiene más de 100 millones de años.

estilete

1. En insectos, conjunto de piezas bucales, relativamente largo, puntiagudo, rígido, delgado, y hueco, que actúa como órgano de alimentación en la porción de la boca de algunos insectos chupadores, dípteros y hemípteros (como los pulgones). Está destinado a perforar y retirar nutrientes de las células de la planta huésped. 2. En nematodos parásitos el sistema digestivo incluye el estoma donde se localiza el estilete, el esófago o faringe (cuya morfología tiene valor diagnóstico y puede ser indicativa del hábito parasítico del nematodo), y el intestino. Una característica común a todos los nematodos fitoparásitos es el estilete, estructura hueca a modo de aguja hipodérmica con la que perforan las células vegetales y con el cual inician la infección de la planta y succionan su contenido citoplasmático. El estilete posee un canal central (< 1 μm) denominado lumen a través del cual pasan las secreciones del nematodo y el alimento. El estilete puede ser curvo corto, recto de longitud media o recto y largo. Puede ser hueco (estomatoestilete u odontoestilete) también llamado lanza, pero otros poseen un estilete sólido modificado (onquioestilete).

estrés

Situación desfavorable de un organismo, tejido o célula, provocada por un agente externo biótico o abiótico. Se manifiesta frecuentemente por producción de etileno, ácido salicílico, ácido jasmónico, ABA, u otras. Se puede producir en numerosas situaciones. El estrés ambiental es frecuente y suele estar provocado por sequía, temperaturas extremas, exceso de luz o déficit de la misma, inundaciones, frío por heladas tardías, calor excesivo, quemaduras foliares o del tronco, ozono, etc. El estrés derivado de prácticas culturales suele ser causado por exceso de humedad de riego, exceso o carencia de nutrientes o por daños químicos debidos a tratamientos. También puede producirse estrés por daños mecánicos o físicos durante la recolección o labores agrícolas.

eutrófico

Que tiene concentraciones óptimas o casi óptimas de nutrientes para el crecimiento vegetal, animal o microbiano. Se aplica especialmente a suelos y agua dulce o marina que, al contener alta cantidad de nutrientes inorgánicos, presentan un alto grado de productividad primaria.

eutrofización

Aumento de la concentración de nutrientes inorgánicos en una extensión de agua. Suele ser el resultado de la contaminación por arrastre de tierras de uso agrícola, a las que se ha aplicado un exceso de fertilizantes.

exopolisacárido, EPS

Polisacáridos excretados por las bacterias, que juegan un importante papel en la supervivencia de las mismas durante su etapa epifita. Facilitan su resistencia frente a condiciones adversas como la desecación y el estrés osmótico, además de suponer un almacén de nutrientes, ya que están compuestos de azúcares. Su papel en la patogénesis se ha demostrado funcionalmente en especies de géneros como Erwinia, Pseudomonas, Ralstonia y Xanthomonas.

fitopatógeno

Agente biótico causante, capaz de causar o estar asociado a una o varias enfermedades de plantas u hongos cultivados. Se aplica a microorganismos que generan daños y síntomas a través de distintos mecanismos, como desarreglos en el metabolismo celular, al secretar enzimas, toxinas, y otras sustancias, e interferir con los fitorreguladores. Además, utilizan nutrientes de la célula para su propio crecimiento. Pueden multiplicarse en cualquier órgano, incluso en el xilema o en el floema, e interferir el transporte de agua y nutrientes desde la raíz a las hojas y el flujo de savia desde ellas al resto de la planta, causando distintos tipos de síntomas y graves desórdenes metabólicos.

fósforo

Elemento mineral esencial del grupo de los macronutrientes. Interviene en reacciones de transferencia de energía y es componente de enzimas, ácidos nucleicos y fosfolípidos, entre otros compuestos orgánicos. Constituye del 0,15 % al 1 % del peso seco de la mayoría de las plantas cultivadas. En las plantas también se encuentra en forma soluble como ortofosfato. Se absorbe del suelo en forma de ion fosfato. Su carencia y exceso provoca fisiopatías. Su carencia generalmente provoca menor crecimiento y menor emisión de nuevos órganos vegetativos, entre ellos hojas y se observan en hojas viejas unas tonalidades púrpuras intervenales y también sobre el envés. La planta toma un aspecto raquítico, crece lentamente y se produce un retraso en la fase de maduración, dependiendo del cultivo. Su exceso puede bloquear ciertos elementos antagonistas como Fe, Zn o Cu. Las bajas temperaturas pueden acarrear una mala asimilación del fósforo, como es frecuente en semilleros de tomate en invierno.

fungicida biológico

Aquel que contiene en su formulación microorganismos naturales, hongos, bacterias o virus, o extractos de los mismos, así como aditivos para facilitar su aplicación. Actúan como antagonistas compitiendo por nutrientes y espacio o mediante la producción de antibióticos u otros mecanismos. Según actual normativa de la Unión Europea, puede contener componentes de origen natural o sintéticos, pero idénticos a los productos encontrados en la naturaleza.

haustorio

Estructura o ramificación de la hifa de un parásito que se desarrolla intracelularmente en el huésped o anfitrión para absorber nutrientes. Se forman en algunos hongos y oomicetos parásitos, así como en las raíces de angiospermas parásitas tales como la cuscuta.

hemolinfa

Líquido interno o fluido de invertebrados con un sistema circulatorio abierto, como moluscos y artrópodos (insectos, arácnidos y crustáceos). La hemolinfa, generalmente gris o incolora, transporta nutrientes a los tejidos y participa en la muda. En los nematodos está contenida en el pseudocele. No riega directamente todas las células y órganos del artrópodo, sino que el tegumento que los cubre posee una membrana basal de tejido conectivo, cuyas propiedades controlan el intercambio de materiales entre las células y la hemolinfa, que se distribuye por todo el cuerpo del artrópodo de forma más o menos libre. Normalmente representa entre un 5 y un 40 % del peso del individuo, según la especie. En ella se encuentran las células del sistema inmune de los invertebrados, y las células implicadas en la coagulación. Está compuesta principalmente por agua en un 90 % y el resto por diversos compuestos orgánicos e inorgánicos, que incluyen lípidos, azúcares (trehalosa), glicerol, aminoácidos y hormonas. Cerca del 10 % del volumen de la hemolinfa está ocupado por células, los hemocitos, que tienen capacidad de fagocitar. A menudo posee un pigmento para el transporte de oxígeno, denominado hemocianina. Los hongos entomopatógenos, utilizados en control biológico, actúan reduciendo el movimiento de componentes de la hemolinfa. Los Mollicutes fitopatógenos (espiroplasmas y fitoplasmas) tras ser adquiridos (ingeridos) por los insectos vectores durante la ingestión de la savia del floema, se ubican en la cavidad corporal del insecto, por la región media del canal alimenticio del intestino. Probablemente se ubican dentro de las células del insecto mediante un proceso de internalización mediado por un receptor. Una vez dentro de las células del epitelio del canal alimenticio, los Mollicutes se multiplican y posteriormente se movilizan a través del plasmalema y lámina basal de las células del insecto hacia su sistema circulatorio. Utilizando a la hemolinfa como medio de transporte y multiplicación, migran hacia las glándulas salivales de donde son expulsados junto con la saliva hacia el floema en el subsiguiente período alimenticio del insecto en una planta huésped o anfitriona. Este proceso es en el caso de las bacterias fastidiosas limitadas al floema.

heterótrofo

Organismo que requiere materia orgánica preformada como fuente de energía y nutrientes para desarrollarse. Los heterótrofos son quimiosintéticos, es decir, obtienen la energía a partir de materia orgánica.

hidrolizado

Solución que proviene de la hidrólisis química o enzimática de un polímero, extracto celular o cultivo. Un autolisado es un ejemplo específico de un hidrolizado celular. Los hidrolizados se utilizan en el análisis de la composición de macromoléculas y polímeros, aunque también se utilizan como fuente de nutrientes.

hierro

Elemento mineral esencial del grupo de micronutrientes. Componente de muchos enzimas, participa en los procesos de oxidación -reducción. Se encuentra en las hojas a concentraciones de 10 a 1.000 ppm de materia seca, aunque esas determinaciones, al contrario de lo que sucede con los demás elementos esenciales, no constituyen un buen indicador del estado nutritivo de la planta. Se encuentra en solución en el suelo en forma iónica, tanto férrica (Fe+++) como ferrosa (Fe++), siendo esta última la que es absorbible por la planta, según definición del Diccionario de Ciencias Hortícolas de la SECH. Su deficiencia se manifiesta como un amarilleamiento intervenal de las hojas conocido comúnmente como clorosis férrica, fisiopatía que puede ser general en todas las hojas de la planta. Su déficit agudo suele influir en la madurez de los frutos, que son de menor tamaño y piel más fina y presentan falta de color. Influye disminuyendo en contenido en sólidos solubles totales en los zumos. Su exceso es relativamente raro, pero cuando se produce la planta muestra hojas bronceadas y con manchas de color marrón oscuro y la absorción de fósforo se deteriora.

hifa de penetración

Estructura específica de oomicetos y hongos fitopatógenos, como apresorios, hipopodios o rizoides, para su fijación e invasión de un sustrato vegetal mediante ellas. Ya en el interior de los tejidos de la planta huésped, algunos parásitos especializados producen unas estructuras para absorber nutrientes en el interior de las células (haustorios).

hifa rizoidal

Aquella que se hunde en el sustrato donde está fijado el hongo para fijarse y obtener nutrientes, son típicas en Mucorales (Zygomycota).

hipoplásico

Crecimiento anormalmente reducido como resultado de un estrés debido a enfermedad o carencia de nutrientes. La planta presenta tejidos con un número de células inferior al normal, es el contrario de hiperplásico.

índice de canalización de nematodos

Aquel que indica si la descomposición de la materia orgánica se orienta más hacia canales bacterianos o fúngicos. Se calcula a partir de la abundancia relativa de los diferentes grupos tróficos de nematodos, y particularmente de los que se alimentan de bacterias u hongos, utilizando una fórmula como la propuesta por Ferris et al. (2001). CI bajo de 0 a 30, significa una dominancia bacteriana en la descomposición y sugiere un suelo rico en nutrientes, con residuos fácilmente degradables (azúcares, proteínas) y una elevada actividad microbiana rápida, típica de ambientes perturbados o fertilizados. Un CI alto, entre 50 a 100, sugiere una dominancia fúngica en la descomposición, materia orgánica más recalcitrante (lignina, celulosa), condiciones más estables, menos perturbaciones y pH más ácido, indicando procesos más lentos y sostenidos de mineralización.

índice de cosecha

Cantidad de biomasa producida por unidad de nutriente. Puede verse muy comprometido ante la infección por ciertos patógenos.

índice de enriquecimiento de nematodos

Aquel que refleja la capacidad de respuesta de la comunidad de nematodos a un aumento de recursos, como materia orgánica o nutrientes, en un suelo.

intestino

1. En nematodos, tubo que ocupa la mayor parte de la cavidad corporal del nematodo, y es el responsable de la absorción de los nutrientes ingeridos. 2. (gut). En insectos el tracto gastrointestinal se divide en tres regiones principales: intestino anterior, intestino medio e intestino posterior. El intestino anterior está formado por la faringe, el esófago, el buche y el proventrículo. El intestino medio está dividido por la membrana peritrófica en un espacio ectoperitrófico. Los intestinos de los insectos presentan ambientes distintivos para la colonización microbiana, y las bacterias en el intestino brindan potencialmente muchos servicios beneficiosos a sus huéspedes o anfitriones. Los insectos muestran una amplia gama en el grado de su dependencia de las bacterias intestinales para funciones básicas. Las bacterias intestinales de insectos contribuyen a la nutrición, la protección contra parásitos y patógenos, la modulación de las respuestas inmunitarias, la comunicación y la transmisión de bacterias fitopatógenas como vectores. En la naturaleza los insectos se enfrentan a una amenaza constante de infección por numerosos virus exógenos, así como por diversas bacterias (entre las cuales es prominente Bacillus thuringiensis) y sus tractos intestinales son la vía de entrada predominante. Los insectos pueden adquirir estos virus o las bacterias por vía oral durante la alimentación o durante la succión de savia y la alimentación de follaje por parte de insectos fitófagos. Sin embargo, el tracto intestinal de los insectos forma varias barreras físicas e inmunológicas para defenderse de la invasión viral o bacteriana, incluida la inmunidad antiviral intrínseca de las células, la matriz peritrófica y la capa de mucina, y los microorganismos simbióticos locales (de importancia en control biológico). Que una infección pueda establecerse con éxito en el tracto intestinal depende de las complejas interacciones entre los virus y algunas bacterias y esas barreras, así como la posible transmisión de los virus o de las bacterias en insectos vectores.

Sociedad Española de Fitopatología
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.