1. Subgrupo o biotipo de patógenos dentro de una especie, variedad o patovar que se distingue por su comportamiento a la infección o inoculación (diferencias en virulencia, expresión de síntomas o, hasta cierto punto, gama de huéspedes o anfitriones), pero no por morfología. Las razas representan un grupo de apareamiento genéticamente y, a menudo, geográficamente distinto dentro de una especie. 2. Grupo de microorganismos que puede diferenciarse de otros individuos de la misma especie, subespecie o patovar por mostrar una patogenicidad diferencial frente a distintas variedades de una especie vegetal.
raza fisiológica
1. Subdivisión dentro de una especie de hongo, virus u otro microorganismo. Los miembros de una raza son morfológicamente similares, pero difieren de otras razas en virulencia, expresión de síntomas, propiedades bioquímicas, serológicas, fisiológicas o moleculares (secuencia), epidemiológicas o gama de huéspedes o anfitriones. 2. Subdivisión de una especie de patógeno de plantas, y en especial de hongos, que se distingue de otros miembros de la especie por su patogenicidad en distintos cultivares de la planta huésped o anfitriona.
abrazadera
Pieza que se utiliza en laboratorio para sujetar algo, especialmente cables, tubos, instrumental de vidrio o equipos, ciñéndolos o rodeándolos. Generalmente se usa junto con un soporte de anillo para mantener el equipo en su lugar. Un soporte de abrazadera se atornilla tanto al soporte del anillo como a la abrazadera.
abrazadera deslizante de la ADN polimerasa
Complejo proteico formado por diversas subunidades polipeptídicas que al unirse adoptan la forma de una rosquilla. Su función es amarrar la subunidad catalítica de la ADN polimerasa al ADN conforme se lleva a cabo la replicación del ADN y aumentar de este modo la procesividad (número de nucleótidos polimerizados en ADN antes de la disociación del sustrato) de la ADN polimerasa.
elemento traza
resistencia raza-no específica
soporte de abrazadera
traza
1. Huella, vestigio o rastro de una sustancia, producto fitosanitario o de una plaga. 2. Referido a elemento traza, es un sinónimo de micronutriente.
trazabilidad
1. En un sistema de gestión de la calidad, capacidad para seguir el histórico, la aplicación o la localización de un objeto. Al considerar un producto o un servicio, la trazabilidad puede estar relacionada con: i) el origen de los materiales y las partes; ii) el histórico del proceso; y iii) la distribución y localización del producto o servicio después de la entrega. 2. Posibilidad de identificar el origen y las diferentes etapas de un proceso de producción y distribución de bienes de consumo. 3. Reflejo documental de la trazabilidad de un producto. 4. Propiedad de un resultado de medida que permite relacionarlo con una referencia superior mediante una cadena documentada de calibraciones.
trazabilidad del pasaporte fitosanitario
Posibilidad de identificar el origen y las diferentes etapas de un proceso de producción y distribución de plantas o productos vegetales cuya distribución exija un pasaporte fitosanitario. Los operadores profesionales deberán conservar la documentación de suministro o de recepción de vegetales, productos vegetales y otros objetos, durante al menos tres años. Con el fin de facilitar las investigaciones para identificar el origen de los focos, cada operador debe llevar registros que le permitan identificar, para cada unidad de planta comercial a los operadores profesionales que los suministraron y a aquellos a quienes los suministraron o enviaron, así como la información relativa al pasaporte fitosanitario. Es obligatorio mantener la trazabilidad, aunque el operador profesional realice traslados dentro de sus propias instalaciones y deberán disponer de su propio sistema de trazabilidad. No se exigirá el código de trazabilidad cuando los vegetales destinados a plantación estén preparados y listos para su venta al usuario final sin ninguna preparación adicional y no pertenezcan al listado de vegetales de alto riesgo, según la Reglamentación Europea relativa a la Sanidad Vegetal contemplada en el Reglamento (UE) 2016/2031.
trazador
Compuesto conjugado o marcado que se introduce en un cultivo in vitro, o que se utiliza como sustrato para una reacción realizada in vitro, con el objetivo de seguir o monitorizar el crecimiento o el metabolismo de un compuesto determinado. Se utilizan frecuentemente trazadores radiactivos, fluorocromos o proteínas fluorescentes y otros.
adaptación
1. Cambios en la estructura o las funciones que mejoran el desarrollo o posibilitan la supervivencia, desde un punto de vista fisiológico, de los organismos en diversas condiciones ambientales. 2. Modificaciones en la estructura de las poblaciones como respuesta, desde un punto de vista evolutivo, a las condiciones ambientales y que conducen a la formación de razas ecológicas. A diferencia de la adaptación fisiológica reseñada en la acepción 1, la adaptación de las poblaciones implica la selección de determinados genes.
anfigino
En oomicetos, anteridio que circunda o abraza la base o pie del oogonio.
avirulenta, avirulento
Incapacidad específica de una raza, tipo o cepa de un patógeno para establecer una interacción compatible (enfermedad) en un huésped o anfitrión concreto con un nivel de resistencia genética, que otras razas, tipos o cepas comunes del patógeno pueden vencer.
barrera fitosanitaria
Sistema de protección legal que regula el acceso a una zona contaminada por un patógeno, infestada por un vector o ambos, mediante la fiscalización del ingreso y egreso del territorio de plantas, frutos u otro material vegetal propagativo, incluso de alimentos susceptibles de estar infectados o infestados. Suele constituirse mediante controles fijos en carretera, vías ferroviarias y aeropuertos acompañados de controles móviles en carretera que están activos 24 h todos los días del año. La existencia de estas barreras suele ser un requisito internacional de los países importadores, especialmente de fruta, para garantizar la procedencia de zonas libres de determinados organismos nocivos. En los puestos de control además de requerir documentación acreditativa del origen y trazabilidad de la mercancía, se realizan inspecciones visuales rápidas y mediante perros detectores adiestrados.
biodiversidad
Diversidad de vida en la Tierra: variedad de organismos vivos relacionados con la salud de las plantas, incluyendo sus especies, subespecies, razas o patovares de microorganismos patógenos, artrópodos fitófagos o vectores y otros organismos asociados, así como los ecosistemas y procesos ecológicos que los conectan y sustentan. La biodiversidad influye en la dinámica de las enfermedades, la resistencia genética de los cultivos y masas forestales y en la estabilidad de los agroecosistemas y bosques. La variabilidad genética se puede originar por mutaciones, recombinaciones y alteraciones en el cariotipo. Los procesos que incrementan o reducen la variabilidad genética básicamente son la selección natural y la deriva genética.
biotipo
Grupo de organismos que poseen las mismas características genéticas. Subdivisión de raza fisiológica o subraza. En microbiología se entiende como una subdivisión de especie o subespecie que agrupa a distintas cepas capaces de ser distinguidas por algunos caracteres fisiológicos, fenotípicos o biológicos.
calibración dimensional
Aquella de equipos, componentes y patrones que asegura el cumplimiento de las normativas y especificaciones requeridas establecidas en las normas de calidad que son fundamentales para garantizar productos o servicios en condiciones óptimas, además de mantener y verificar el buen funcionamiento de equipos, componentes y patrones para certificar la fiabilidad y trazabilidad de las medidas. Existen laboratorios acreditados por las agencias de certificación (ENAC en el caso español) que emiten certificados de calibración que se entregan a los clientes, en los que se representan los valores obtenidos en la calibración y las incertidumbres asociadas.
calibrado
1. Trazado o ajuste de un instrumento de medida, o determinación de sus errores, mediante comparación con un patrón apropiado. Los patrones necesarios, generalmente, se definen y construyen por entidades oficiales como la Organización internacional para estandarización (ISO) o la Comisión Permanente de Pesas y Medidas en España. El ajuste de un instrumento de medida con respecto a un patrón de referencia debe realizarse con la mayor exactitud posible. 2. (size grade, sizing). Determinación del calibre de un producto.
cariotipo fúngico
Conjunto de cromosomas de un hongo, caracterizado por el número, tamaño, forma y patrón de bandas de los cromosomas. El estudio del cariotipo suele hacerse mediante electroforesis de campo pulsante (pulse-field gel electrophoresis, PFGE), porque a menudo los cromosomas fúngicos son muy pequeños, pero se resuelven bien por PFGE, y porque la técnica es independiente de la meiosis, permitiendo el análisis de hongos y estructuras asexuales. Su análisis se emplea en Fitopatología para identificar especies y cepas patógenas, diferenciar razas de hongos, estudiar variaciones genómicas relacionadas con la virulencia y comprender la evolución y la organización genética de los patógenos fúngicos. La inestabilidad genómica es frecuente en diversas especies de hongos fitopatógenos, como Fusarium oxysporum, y a menudo resulta en variaciones en el cariotipo y en alteraciones de la patogenicidad y virulencia. Esta variabilidad resulta fundamentalmente de reordenaciones cromosómicas y de la presencia de cromosomas accesorios, que son aquellos que están presentes solo en algunas cepas y que además son inestables. Las reordenaciones cromosómicas son la principal causa de las variaciones del cariotipo y tienen un papel importante en la evolución de los hongos fitopatógenos, ya que pueden ser un mecanismo para la generación de nuevas cepas más virulentas. Los cromosomas accesorios son también una importante fuente de polimorfismos en el cariotipo. La transferencia horizontal de cromosomas (HCT, por sus siglas en inglés) podría ser una herramienta esencial para el intercambio genético y la evolución genómica de los hongos. Los hongos fitopatógenos sufren extensas reordenaciones cromosómicas durante los ciclos reproductivos sexuales y asexuales. Estas reordenaciones cromosómicas ocurren mediante mecanismos aún desconocidos, pero poseen muchas ventajas evolutivas, ya sea en términos de adaptación, especiación, modificación o expansión del rango de huéspedes o anfitriones, o en incrementar la virulencia.
cascabeleo del tabaco
Denominación común de la enfermedad causada por el virus del cascabeleo del tabaco (Tobacco rattle virus-TRV), familia Virgaviridae, género Tobravirus, especie Tobravirus tabaci, ampliamente distribuido en diferentes zonas geográficas. Posee una amplia gama de huéspedes o anfitriones que abarca tanto monocotiledóneas como dicotiledóneas. En patata o papa, produce arcos necróticos profundos en la carne del tubérculo, que pueden transparentarse a través de la piel. Los síntomas foliares son infrecuentes, y consisten en un moteado severo que afecta a parte de los tallos de la mata. Es transmitido en la naturaleza por nematodos del género Trichodorus sp., la especie del vector está ligada a la raza del virus presente. La patata o papa no es un buen anfitrión, pues se presenta con frecuencia defectivo en ARN 2 y, por tanto, no encapsidado (formas NM). Estas formas no son transmisibles por nematodos, de forma que se rompe el ciclo epidemiológico. Tampoco se transmite bien a todos los tubérculos hijos, tendiendo a desaparecer en la descendencia. Por el contrario, en las variedades asintomáticas de patata o papa, el virus se replica completamente y son fuente de transmisión para los nematodos. Incluso en este caso, el vector no sobrevive el transporte en la patata de siembra y es necesario que en el campo de destino se encuentre la especie de nematodo adecuada al patotipo del virus. A pesar de esta difícil contaminación por la patata o papa de siembra, una vez presente en una parcela es casi imposible de erradicar, ya que tanto el virus como el vector son sumamente polífagos y se perpetúan en otros cultivos y malas hierbas o malezas, en las que se transmite por semilla. Presente esporádicamente en España.
código de barras de ADN
Técnica de identificación e investigación molecular de especies que consiste en la utilización de una sección corta de ADN de una región estandarizada del genoma (pequeña región de un gen, que ha sido elegida por consenso), para la identificación de animales, plantas o microorganismos. Está basada en la secuenciación de regiones cortas altamente variables del genoma y que aparecen en un elevado número de copias por célula. Una vez que se ha obtenido la secuencia de código de barras de ADN, se la coloca en la base de datos del sistema de código de barras de la vida Se utilizan estas secuencias para la identificación de especies. Con el fin de facilitar la amplificación, el código de barras de ADN debería presentar regiones de unión a cebadores muy conservadas, flanqueando la región génica elegida, de modo que podría utilizarse la misma pareja de cebadores en una amplia gama de microorganismos, y funcionarían como cebadores universales. Además, los marcadores genéticos son más fáciles de amplificar si se presentan en múltiples copias. Por otro lado, si los códigos de barras genéticos son fáciles de alinear facilitan la identificación de especies basada en árboles filogenéticos o bases de datos relacionados, que es el sistema generalmente utilizado para identificar especies por este método. Es aconsejable la cautela respecto de la fidelidad de las bases de datos a efectos de comparación de secuencias con fines de identificación; por ejemplo, recientemente se ha cuestionado la validez del código de barras del ADN basado en una sola secuencia génica, como la región intergénica del ARN ribosómico (ITS), y se ha recomendado que la delimitación de especies fúngicas se base en más de un locus (multilocus), que presumiblemente sean evolutivamente neutrales. La generación de marcadores moleculares, como el código de barras de ADN que sean específicos de especie, subespecie, raza, patovar, etc., y en el genotipado de estos, facilitarán: i) la identificación y evaluación de la distribución espacio-temporal de las variantes de cada agente nocivo, que son clave para el despliegue de las resistencias; ii) el análisis del potencial evolutivo de los agentes nocivos a través de la estructura genética de sus poblaciones, que es determinante para la estabilidad de las resistencias; e incluso; iii) la determinación del posible origen geográfico de un agente nocivo tras una introducción accidental, ilegal o voluntaria en una nueva zona. El código de barras del ADN microbiano se utiliza para caracterizar una mezcla de microorganismos, por ejemplo obtenidos sin clasificar en el medio ambiente, a partir de «marcadores genéticos universales» para identificar el ADN de muchas especies, incluso dentro de una mezcla de distintos microorganismos.
consejo científico internacional
Organización internacional fundada en 1931. Era conocido hasta 1988 como Consejo Internacional de Uniones Científicas. Sus miembros son cuerpos científicos nacionales y uniones científicas internacionales. Su objetivo fundacional es identificar y dirigir temas de importancia para la ciencia y la sociedad, movilizando los recursos y conocimientos de la comunidad científica, para promover la participación de todos los científicos, indistintamente de su raza, ciudadanía, lenguaje, tendencia política o género en un único esfuerzo científico internacional, para facilitar la interacción entre distintas disciplinas científicas y entre científicos de países en desarrollo con países desarrollados, con el fin de estimular el debate constructivo actuando como una voz autorizada independiente para ciencia internacional y científicos. Representa a más de 140 países y 30 uniones científicas internacionales disciplinarias.
cuerpos de inclusión cristalinos
Estructuras subcelulares nucleoproteicas de aspecto cristalino que se forman en el citoplasma o en el núcleo de células infectadas por ciertos virus. En el citoplasma pueden tener aspecto de: i) numerosos cristales con lados curvos y a veces hexágonos perfectos; ii) de grandes láminas que a veces pueden ser para-cristalinas, en forma hexagonal; iii) de masas cristalinas formando agujas o fibrillas largas, o iv) de pirámides con base hexagonal, o romboedros. En el núcleo tienen aspecto de: i) láminas rectangulares delgadas; ii) cristales isométricos limitados al nucléolo, o iii) de otro tipo de formación cristalina. No obstante, esta agrupación de los cuerpos de inclusión según su aspecto al microscopio óptico es una simplificación puesto que se trata de estructuras cambiantes. Ciertos virus producen cuerpos X que son granulares al principio y se vuelven fibrilares para formar finalmente una inclusión cristalina. Por otro lado, razas o aislados de un mismo virus pueden producir diferentes tipos de inclusiones.
detección olfativa canina
La efectuada por perros adiestrados. El perro tiene una capacidad innata para detectar y reconocer un gran espectro de olores, aunque estén presentes de manera residual. Esta capacidad se debe a diversos factores, desde genes específicos para desarrollar esa habilidad, hasta una inmensa cantidad de receptores olfativos pasando por una fisiología especialmente preparada para ello. Todo eso hace al perro muy superior en su olfato respecto a muchas especies animales, y desde luego muy superior a los humanos ya que, se estima que el olfato de los perros es 10.000 veces más sensible en capacidad olfativa que los humanos. En ocasiones, los perros son entrenados por una persona (denominado adiestrador o entrenador), y posteriormente asignados al que será su guía durante su vida útil de trabajo. Cuando el entrenador es además el guía, es decir, es la misma persona la que ha entrenado al perro y posteriormente trabaja con el animal sobre el terreno, es generalmente capaz de entender todas las conductas del animal y sacar el máximo partido a sus habilidades. Además, el perro puede visitar zonas inaccesibles y posee la capacidad de detectar trazas de olor a más de seis metros de distancia, mientras que una máquina o nariz electrónica hay que aproximarla a escasos centímetros de la superficie inspeccionada. En la actualidad se ha conseguido el adiestramiento de perros para la detección de enfermedades bacterianas importantes, como el huanglongbing (HLB) de los cítricos, o la causada por Xylella fastidiosa en olivo, entre otras.
diagnóstico in vitro, DIV y diagnóstico no in vitro, no-DIV
Las pruebas que se utilizan para detectar o diagnosticar patógenos o sus metabolitos, se conocen comúnmente como pruebas in vitro (dentro del “vidrio”, pues estas pruebas generalmente se realizan en tubos de ensayo y equipos similares, o en un ambiente controlado fuera de un organismo vivo), a diferencia de las pruebas in vivo, que se realizan en el propio cuerpo, planta, sus tejidos o muestras de los mismos. No obstante, paradójicamente, los diagnósticos in vitro se refieren exclusivamente, según la normativa de la Unión Europea (UE), a análisis realizados en muestras de sangre o tejido humanos. Los diagnósticos no in vitro (non-IVD), son tests o pruebas que no entran normativamente en la categoría de diagnóstico in vitro, ya que no analizan muestras del cuerpo humano. Las clasificadas como pruebas no in vitro pueden incluir análisis en vivo, evaluaciones clínicas o métodos diagnósticos que no dependen de muestras biológicas procesadas externamente, o referirse a muestras de interés agrícola, forestal o ganadero. En la UE, los diagnósticos in vitro están regulados principalmente por el Reglamento (UE) 2017/746 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre los diagnósticos in vitro (Reglamento IVD), que entró en vigor en 2022. Los dispositivos de diagnóstico in vitro comercializados en la UE, requieren un marcado CE para certificar que el dispositivo cumple con la Directiva Europea de Dispositivos de Diagnóstico in vitro (IVDD 98/79/EC). Los tests de detección y diagnóstico de plantas no son estrictamente considerados DIV, aunque pueden estar regulados bajo normativas de sanidad vegetal, biotecnología y estándares de calidad aplicables a laboratorios agrícolas, forestales y fitosanitarios, como el Reglamento UE 2016/2031 sobre medidas de protección contra plagas de los vegetales, la normativa sobre biotecnología y fitosanitarios en caso de implicar el test el uso de organismos modificados genéticamente o productos fitosanitarios, además de las normas ISO y las buenas prácticas de laboratorio (BPL). En la agricultura, silvicultura o selvicultura y sanidad vegetal y forestal, los métodos de diagnóstico serológico o de amplificación molecular, entre otros, son esenciales para detectar y diagnosticar patógenos en plantas o sus productos. Si estos métodos se desarrollan bajo normativas que suponen la regulación del diagnóstico in vitro (RDIV, IVDR), podrían estar sujetos a regulaciones similares, especialmente en términos de validación, trazabilidad y certificación de calidad.
fusariosis vascular
Enfermedad producida por distintas formas especializadas y razas de Fusarium oxysporum que se caracterizan por impedir la circulación de la savia. Las plantas afectadas presentan inicialmente un amarilleamiento de las hojas que más tarde se marchitan. Los síntomas se detectan en un cultivo en relación con la filotaxis, en principio los daños aparecen sobre la mitad de las hojas, la hoja siguiente a la anterior puede estar totalmente afectada, y la siguiente sana. Las plantas enfermas presentan una coloración parda u oscura en los vasos xilemáticos relacionada con la obstrucción de los mismos por la acción del hongo.
gen de resistencia
Aquel que confiere algún tipo de resistencia a las plantas o los microorganismos frente a distintos organismos, a compuestos empleados para el control de enfermedades o a la temperatura u otros factores abióticos. En microorganismos se han descrito genes de resistencia a antibióticos, compuestos químicos o metales pesados (fungicidas, arsénico, cobre, mercurio, etc.), mientras que en plantas se han descrito genes de resistencia frente a patógenos y artrópodos y a distintas condiciones. Las plantas tienen sistemas de reconocimiento molecular de los patógenos gobernados por los productos de genes de resistencia, genéricamente denominados genes R. Dichos genes pueden mantener una relación gen a gen o gen a genes con el patógeno o sus razas (Avr) que determinan su incapacidad de superar los genes R. El riesgo de erosión de la resistencia específica de raza debe ser contrarrestado con estrategias de manejo y selección de los genes de resistencia.
grasa de la judía o fríjol
Denominación común de la enfermedad producida por la bacteria Pseudomonas syringae pv. phaseolicola en alubia, habichuela, judía, fríjol, frijol o poroto (Phaseolus vulgaris) y especies próximas, así como en plantas de al menos otros doce géneros de leguminosas. Produce clorosis, deformación de hojas y un menor desarrollo de la planta. En las plantas enfermas se pueden observar manchas angulares en hojas, rodeadas de un halo húmedo, que pueden coalescer, tomar color pardo y secarse. Aparecen lesiones hidrópicas en vaina y tallo y en las semillas infectadas manchas de color amarillo y exudado. Se transmite por semilla y se disemina por lluvia, viento y prácticas culturales. Generalmente produce faseolotoxina, aunque en España se han aislado cepas patógenas y no toxigénicas. Se han descrito nueve razas del patógeno, en función de inoculaciones en distintas variedades de judía. Presente en España.
helmintosporiosis sureña del maíz
Denominación común de la enfermedad causada por el hongo Bipolaris maydis (sin. Helminthosporium maydis) y teleomorfo Cochliobolus heterostrophus. Hongo productor de toxinas específicas de huésped. Afecta al maíz, a la mala hierba teosinte del maíz y al sorgo. Prevalece en ambientes cálidos y húmedos y afecta los cultivos de maíz en la temporada de verano, tanto en las tierras bajas tropicales como en las tierras altas y al final del invierno cuando la temperatura comienza a aumentar. Se diferencia de la helmintosporiosis común en que requiere temperaturas más elevadas y las lesiones dependen de la raza de B. maydis. Las más extendidas son la raza O que genera manchas rectangulares, y la raza T que produce manchas mayores que las de la O, ovaladas, ahusadas o elípticas, con halos cloróticos o amarillo verdosos y que afectan también las vainas de las hojas (la raza O generalmente no lo hace).
hoja
1. Formación lateral del tallo, en general en forma de lámina, generalmente verde y que es el principal órgano en el que se realiza la fotosíntesis y la transpiración en la mayor parte de las plantas. Morfológicamente se diferencia en tres regiones: la base, el peciolo y la lámina foliar. Esta última consta de tejidos conductores y de un tejido parenquimático, el clorénquima o parénquima clorofílico, que a menudo se diferencia en un parénquima en empalizada y un parénquima lagunar. Cuando falta el peciolo, la hoja se denominan sentada o sésil, si abraza al tallo abrazadora. Por su forma puede ser: acicular, estrecha, uninerviada y puntiaguda; aserrada o dentada con sierras o dientes en el borde; compuesta o dividida en varias hojas o foliolos separadamente articulados; ovada, con forma de huevo que es redondeada y más ancha por la base que por el extremo distal, etc. 2. (sheet). Lámina delgada de cualquier materia, como papel, gel, metal, madera, etc. 3. (sheet). Parcela o porción de tierra de labor o dehesa, que se siembra o pasta un año y se deja descansar otro u otros dos.
huésped diferencial
Especie, cultivar o línea isogénica concreta de plantas que varían en susceptibilidad para un patógeno determinado, porque presenta síntomas distintivos en ella, lo que permite su identificación, especialmente si se trata de razas fisiológicas.
mancha parda foliar del trigo
Denominación común de la enfermedad causada en trigo y otras gramíneas por el ascomiceto Pyrenophora tritici-repentis, anamorfo Drechslera tritici-repentis, (sin. Helminthosporium tritici-repentis), productor de toxinas específicas de huésped. Los aislamientos del hongo presentan variabilidad para el carácter patogenicidad, por lo cual han sido descritas cinco razas cuyas diferencias se basan en la capacidad de inducir necrosis y clorosis. Los síntomas más frecuentes se presentan como una mancha ovalada, con halo clorótico, interior tostado o pardo y centro oscuro. Su infección está asociada a importantes pérdidas de rendimiento del cultivo.
marchitez bacteriana
Denominación común de la enfermedad causada por Ralstonia solanacearum, R. pseudosolanacearum y R. syzygii subsp. indonesiensis, clasificadas anteriormente dentro del complejo de especies de R. solanacearum. Causan enfermedades muy importantes económica y socialmente en más de ochenta países. El complejo de especies se clasificó en cinco razas, basadas en su gama de huéspedes o anfitriones: i) raza 1, que afecta a numerosas especies como tabaco y otras solanáceas, alubia, fríjol, frijol, habichuela, judía, o poroto, girasol, cacahuete, y algunas ornamentales como rosal; ii) raza 2, citada en banano, platanera y especies de Heliconia; iii) raza 3, descrita en patata o papa, tomate y otras solanáceas, así como en geranio y malas hierbas de varias familias; iv) raza 4, afecta especialmente a jengibre; y v) raza 5, que ataca a Morus spp. Posteriormente, las cepas se clasificaron en cinco biovares (en función de su capacidad de metabolizar disacáridos y alcoholes). Luego se clasificaron en cuatro filotipos mediante análisis filogenético de varios tipos de secuencias, que han dado lugar a las tres especies citadas. En patata o papa, los síntomas son la marchitez de las hojas superiores de la planta que, aunque a veces se recupera por la noche, puede llegar a ser permanente. También se observan vasos afectados y producción de exudados blanquecinos, pudiendo llegar a morir la planta. En tubérculos, produce necrosis del anillo vascular y exudados en esa zona. Causa frecuentes infecciones latentes. En otras especies, produce marchitez de distinta intensidad y sintomatología según el huésped, el momento de la infección y la gravedad del ataque. Puede sobrevivir varios años en muchos tipos de suelo y también en cursos naturales de agua. El material vegetal infectado es la principal fuente de inóculo y, una vez introducida en una zona, se transmite también por el agua de riego y prácticas culturales, nematodos, lluvia y viento. Presente en España la especie R. solanacearum filotipo 2.
material de referencia certificado
Aquel derivado de una fuente que certifica la autenticidad del mismo. Preferentemente debe proceder de una fuente reconocida internacionalmente como de una colección oficial de una institución o un laboratorio de referencia. Debe ser expedido con un código de identificación único que permita la trazabilidad de la persona que certifica su autenticidad, así como de los detalles de la forma en la que el material ha sido autentificado. También debe acompañarse de información crucial sobre su actividad (patogenicidad, propiedades antigénicas, etc.) bajo condiciones especificadas, junto con cualquier incertidumbre relacionada con el nivel de confianza establecido.
mejora de la calidad
En un sistema de gestión de calidad, parte de la gestión orientada a aumentar la capacidad de cumplir con los requisitos de la calidad. Los requisitos de la calidad pueden estar relacionados con cualquier aspecto tal como la eficacia, la eficiencia o la trazabilidad.
mildiu de la soja o soya
Denominación común de la enfermedad causada por el oomiceto Peronospora manshurica, que produce pequeñas manchas cloróticas con esporulación grisácea en el envés de las hojas del cultivo. También penetra en las vainas, sin síntomas, pero desarrolla costras blancas en la cubierta de las semillas, afectando su calidad. Se han catalogado numerosas razas de distinta patogenicidad.
mosaico común de la judía, frijol o fríjol
Denominación común de dos enfermedades virales de amplia distribución mundial y económicamente importantes, causadas por los potivirus (familia Potyviridae): virus del mosaico común (Bean common mosaic virus-BCMV) y el virus de la necrosis del mosaico común (Bean common mosaic necrosis virus-BCMNV) en diversas especies del género Phaseolus, como la alubia, frijol, fríjol, judía, habichuela o poroto. Ambos causan mosaico, frecuentemente abullonado y amarilleamiento foliar y ocasionan grandes pérdidas económicas que pueden llegar, en el caso del BCMNV, a devastar el cultivo. Las plantas infectadas sistémicamente pueden tener vainas más pequeñas y en menor número, y las vainas infectadas a veces pueden cubrirse con pequeñas manchas de color verde oscuro y madurar más tarde que las vainas no infectadas. También puede causar la denominada raíz negra, que se caracteriza por lesiones necróticas locales que se extienden hacia las venas y causan necrosis sistémica en el sistema vascular, pero este síntoma solo ocurre en cultivares que poseen el gen de resistencia dominante I. La clasificación de las razas y patogrupos de ambos virus, se realiza mediante inoculación en cultivares diferenciales que poseen o no el gen I. Estos virus se transmiten mecánicamente, por polen, semilla y pulgones de forma no persistente. Presente en España.
oídio
Denominación común de distintas enfermedades de las plantas causadas por varios géneros de hongos ectoparásitos biotrofos obligados, altamente específicos de huésped o anfitrión, aunque algunas especies son patogénicamente inespecíficas. Pertenecen al orden Erysiphales de los ascomicetos, familia Erysiphaceae, en la que destacan los géneros Erysiphe, Leveillula, Microsphaera, Sphaerotheca, Podosphaera y Uncinula. El estado sexual se desarrolla en los tejidos necrosados o senescentes del huésped o anfitrión y, constituye la forma de supervivencia principal del patógeno formando casmotecios que producen ascas y ascosporas al comienzo de primavera, pudiendo generarse nuevas razas fisiológicas de diferente patogenicidad. Las ascosporas son dispersadas por el viento y establecen la infección primaria en los tejidos jóvenes. Tras la infección, el patógeno coloniza las células epidérmicas formando un micelio externo que produce la fase asexual (conidióforos y conidias) que dan lugar a los síntomas característicos de la enfermedad en hojas, tallos jóvenes, flores o frutos. El vocablo inglés y los españoles de ceniza o cenicilla, se deben a la aparición de una capa pulverulenta blanquecina o grisácea formada por el micelio y las conidias del patógeno sobre los tejidos afectados. Los oídios son enfermedades muy comunes.
plaga
1. Término que se ha impuesto en la nomenclatura oficial de FAO, OEPP/EPPO, IPPC-FAO, Unión Europea y EFSA para designar al conjunto de agentes que causan o pueden causar daños, perjuicios o enfermedades a las plantas o sus productos. El término incluye: animales vertebrados, insectos, ácaros, nematodos, algas, hongos, oomicetos, bacterias (comprendidos mollicutes), virus, viroides, virusoides, plantas parásitas y malas hierbas o malezas. 2. Cualquier especie, raza o biotipo vegetal o animal o agente patógeno dañino para las plantas o productos vegetales, según la terminología de la FAO, 2022. Glosario de términos fitosanitarios NIMF nº 5.
planta madre inicial
Planta madre a partir de la que se inicia todo el proceso de certificación. Podrán producirse dentro del esquema de certificación las variedades inscritas en cualquier registro nacional de variedades de la Unión Europea y las variedades protegidas jurídicamente por un derecho de obtención vegetal. Si se ha solicitado el registro o la protección de una variedad, podrá iniciarse la producción de materiales iniciales, de base o certificados, pero no podrán distribuirse patrones ni plantones certificados para su uso en plantaciones hasta la inscripción en el registro de variedades correspondiente o la concesión de la protección. Deberá verificarse la identidad varietal mediante la comprobación de los caracteres contenidos en la descripción que dio pie al registro o concesión de derecho de protección de la variedad. En el caso de portainjertos que no pertenezcan a una variedad (patrones procedentes de semilla) el organismo oficial responsable podrá aceptarlo como planta madre inicial si la descripción de su especie está comprobada. Los métodos de comprobación del estado sanitario aplicados a los candidatos a plantas madre iniciales serán pruebas biológicas normalizadas con plantas indicadoras u otras pruebas validadas y recogidas en estándares internacionales de OEPP/EPPO o IPPC-FAO para tal fin. Una planta madre inicial o los materiales iniciales estarán libres de los organismos nocivos que se enumeren en el procedimiento específico, según cultivo. El organismo oficial responsable y, en su caso, el proveedor, efectuarán inspecciones visuales, muestreos y análisis de la planta madre inicial con la frecuencia establecida en el procedimiento concreto. Los proveedores deberán mantener las plantas madre iniciales en instalaciones a prueba de insectos vectores aéreos y de cualquier otra fuente posible de infección, a lo largo de todo el proceso de producción. Se cultivarán aisladas del suelo en macetas con sustrato de cultivo esterilizado, sin tierra del suelo y se identificarán con etiquetas que garanticen su trazabilidad. Una vez comprobado el cumplimiento de los requisitos mencionados, la autoridad competente reconocerá oficialmente la planta como planta madre inicial. Este reconocimiento será comunicado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para la inclusión de la planta madre inicial en el censo español de plantas madre de frutales. Cuando una planta madre inicial deje de cumplir los requisitos establecidos, el proveedor la destruirá o la retirará de la cercanía de otras plantas madre iniciales u otro material inicial. Podrá utilizarse como material de base o certificado siempre que cumpla los requisitos para dichas categorías. Se asentará en el libro del vivero, mediando en el acto de la retirada o la destrucción un acta de constancia de hechos levantada por la autoridad competente.
podredumbre de cuello y frutos de la calabaza y calabacín
Denominación común de la enfermedad causada en varias especies de cucurbitáceas por el hongo Fusarium solani f. sp. cucurbitae, del cual se conocen dos razas: la raza 1 que infecta raíces, tallos y frutos y la raza 2 que infecta solamente frutos.
QTL
Sigla del inglés. En español, locus de carácter cuantitativo. Es por tanto una región de ADN que codifica uno o varios genes asociados con un rasgo fenotípico particular, que varía en grado y que puede atribuirse a efectos poligénicos (producto de dos o más genes y su entorno). Posee gran importancia para la identificación y caracterización de genes de resistencia a virus y otros microorganismos fitopatógenos en plantas. Los denominados QTL son un grupo de genes de efecto individual escaso pero aditivo, localizados en una o varias regiones cromosómicas, que regulan la expresión de un fenotipo con distribución continua, en contraposición a los genes mendelianos de fenotipos discretos (ausencia o presencia). Muchos fenotipos se deben a la contribución aditiva de diversos genes (denominados QTL). La contribución de los QTL al fenotipo es cuantitativa y compleja ya que, por ejemplo, pueden tener efectos positivos o negativos, puede haber interacciones entre dos o más QTL (epistasis), o su actividad puede estar determinada epigenéticamente. En consecuencia, ciertos fenotipos pueden dar lugar a una segregación transgresiva (aquella en la que el fenotipo de los descendientes alcanza valores extremos, con respecto al fenotipo de los parentales), como la resistencia a patógenos. Estudios recientes de germoplasmas de especies cultivadas indican que en los genomas vegetales existen centenares de QTL que codifican para resistencia parcial a diversas enfermedades de plantas. Conceptualmente todas las plantas cuentan con un cierto nivel de resistencia cuantitativa y parcial superpuesta sobre la resistencia cualitativa mono/oligogénica, que aparentemente es suma de la defensa residual que permanece en la planta después de que las resistencias cuantitativa (resistencia horizontal, no específica de raza) y cualitativa (resistencia vertical, específica de raza) hayan sido superadas.
registro
1. Documento que presenta los resultados obtenidos o proporciona evidencias de las actividades desempeñadas o el asiento que queda de lo que se registra. 2. Lugar y oficina en donde se registra. 3. En un sistema de gestión de la calidad, documento que presenta resultados obtenidos o proporciona evidencia de actividades realizadas. Los registros pueden utilizarse, por ejemplo, para formalizar la trazabilidad y para proporcionar evidencia de verificaciones, acciones preventivas y acciones correctivas. En general los registros no necesitan estar sujetos al control del estado de revisión. 4. Libro, libreta o programa de ordenador, a manera de índice, donde se apuntan noticias, resultados analíticos o datos. 5. Índice o lista de personas, cosas (muestras, instrumental, etc.), que se consignan para un fin determinado, como acceso a un laboratorio o instalación de contención biológica. 6. En relojes, temporizadores u otro instrumento de laboratorio, pieza que sirve para disponer o modificar su movimiento o funcionamiento. 7. En informática, conjunto de datos relacionados entre sí, que constituyen una unidad de información en una base de datos. 8. (manhole cover). En instalaciones y laboratorios, abertura con su tapa o cubierta, para examinar, conservar, tratar o reparar lo que está subterráneo o lo empotrado en un muro o pavimento.
registro electrónico de transacciones y operaciones con productos fitosanitarios, RETO
Sistema que será obligatorio desde el 1 de enero de 2026, que emana del Reglamento de Ejecución de la Unión Europea (UE) 2023/564 de la Política Agrícola Común-PAC (2023-2027). Está diseñado para documentar y supervisar la comercialización, distribución y uso de productos fitosanitarios. Su objetivo es garantizar la trazabilidad y el cumplimiento normativo en el manejo de estos productos, promoviendo la seguridad agrícola y ambiental. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha desarrollado una aplicación informática por la que se permite, en tiempo real, el registro de la información y garantiza una trazabilidad integral de la cadena de suministro de productos fitosanitarios. En RETO deben registrarse: i) todas las empresas que pertenezcan a los sectores suministradores, en todas las variantes que engloba, y las empresas de tratamiento dadas de alta como tal en el registro oficial de operadores ROPO, y ii) cualquier persona que tenga carnet de aplicador y figure inscrito en ROPO como un usuario final. Para darse de alta y realizar el autorregistro, el MAPA ha dispuesto la página electrónica: https://www.mapa.gob.es/es/agricultura/temas/sanidad-vegetal/productos-fitosanitarios/reto/. Para poder llevarlo a cabo es necesario disponer de un certificado digital válido a nombre de la empresa a registrar y que esta empresa esté inscrita en ROPO.
replicasa
1. Maquinaria de replicación de ácidos nucleicos. En el caso de la replicación de ADN, está formada por un complejo tripartito que comprende la(s) polimerasa(s) de ADN, la abrazadera deslizante (sliding-clamp) y el cargador de la abrazadera (sliding clamp loader). 2. Algunos autores utilizan este término como sinónimo de ADN polimerasa y, especialmente, de ARN polimerasa; así, podría definirse como enzima polimerasa que cataliza la replicación de macromoléculas como el ADN y ARN. En esta acepción, el término no debe confundirse con el de proteína iniciadora de la replicación (como DnaA o RepA en procariotas, o el complejo proteico ORC en eucariotas), que son proteínas que identifican el origen de replicación y median el ensamblaje de la maquinaria de replicación. 3. Polimerasa de ARN dependiente de ARN, utilizada para la replicación del genoma de virus de ARN. En algunos virus, la replicación del ARN genómico y la síntesis de ARNm se llevan a cabo por la misma enzima, la replicasa; sin embargo, otros virus utilizan una enzima distinta para la síntesis de ARN, la transcriptasa. Por la ambigüedad del término, algunos autores desaconsejan la utilización del nombre replicasa para la designación de las polimerasas de ARN dependientes de ARN.
residuo biosanitario
En el ámbito de la Sanidad Vegetal, material, organismo o microorganismo, producto o subproducto de origen biológico generado en diversas actividades, como durante operaciones de detección, diagnóstico o identificación, que puede contener o vehicular agentes nocivos para las plantas. Estos agentes nocivos pueden incluir, entre otros: agentes patógenos, incluyendo los utilizados como control positivo; vectores; material vegetal infectado o potencialmente infectado, infestado o contaminado; substrato o suelo y sus contenedores, bolsas o macetas; medios de cultivo; muestras; reactivos biológicos; o desechos y materiales derivados de análisis, tratamientos o pruebas experimentales de patogenicidad. Requiere gestión y eliminación segura para evitar la diseminación de organismos nocivos y la contaminación ambiental, agrícola o forestal, tras su uso experimental. No existe el término jurídico único para “residuo biosanitario” para plantas, pero su gestión se deriva de varias normas sectoriales de la Unión Europea (UE), como: i) la Directiva 2008/98/CE (Marco de Residuos), que define los residuos biológicos y obligaciones generales de gestión y trazabilidad; ii) para sanidad vegetal y agentes nocivos: Reglamento (UE) 2016/2031 que dicta las bases del sistema fitosanitario europeo e incluye el control y confinamiento de organismos nocivos, y el reglamento de Ejecución (UE) 2019/2072 donde se dictan las medidas para contener/eliminar material vegetal contaminado; y iii) relativo al trabajo experimental con organismos nocivos, existen directrices de bioseguridad y confinamiento en laboratorios de fitopatología (EPPO normas PM 3 & PM 7). Las normas PM 3 se centran en los procedimientos de inspección y medidas fitosanitarias en el campo y en el comercio, mientras que las normas PM 7 se centran en los protocolos de laboratorio y diagnóstico para la identificación precisa de plagas, en sentido amplio. La normativa específica española lógicamente está totalmente alineada con la de la UE, pero además detalla en el Real Decreto 553/2020, el traslado de residuos dentro del territorio español, y la Ley 43/2002, de Sanidad Vegetal indica la gestión de organismos nocivos y materiales contaminados. Además, existe normativa autonómica en distintas CC. AA. del Estado español para la gestión de residuos biosanitarios, aplicable en laboratorios oficiales y centros de diagnóstico vegetal. En la práctica, los residuos biosanitarios fitopatológicos se asimilan a residuos sanitarios humanos y de tipo biológico/infeccioso, aunque su origen sea vegetal. Se diferencia de residuo fitosanitario porque este último se refiere a restos químicos de plaguicidas y el residuo biosanitario es biológico.
resistencia básica
Resistencia ofrecida por las plantas en un primer nivel básico de defensa frente a microorganismos potencialmente parásitos. Además de las barreras físicas o química preformadas, las plantas poseen un sistema inmune basal que les permite reconocer molecularmente componentes altamente conservados en la mayoría de microorganismos (como quitina y glucanos de la pared fúngica, ergosterol de la membrana plasmática, etc.) y, como consecuencia de ello, activar la expresión de defensas basales inespecíficas que interfieren con el establecimiento del parasitismo. Para lograr establecer el parasitismo, los microorganismos deben evitar la inducción o suprimir la acción de las defensas basales, lo cual permite a los agentes fitopatógenos adquirir patogenicidad específica de especie y establecer su gama de plantas susceptibles (huéspedes o anfitriones). Superpuesto con el sistema inmune basal, las plantas han evolucionado adquiriendo un segundo y más especializado sistema de reconocimiento molecular de sus patógenos, que es gobernado por los productos de genes de resistencia (R). Dichos genes mantienen una relación gen a gen con los genes de las razas del patógeno (Avr) que determinan la expresión de la resistencia. Este sofisticado modelo de interacciones moleculares entre genes implicados en la resistencia general y la resistencia específica es considerado el nuevo dogma central de la Fitopatología según “La Sanidad Vegetal en la agricultura y la silvicultura: retos y perspectivas para el siglo XXI”.
resistencia citoplásmica o extracromosómica
Aquella frente a un escaso número de patógenos, que es controlada por genes de claro efecto individual ubicados en el citoplasma celular. Un ejemplo es la resistencia en maíz a dos hongos patógenos, la raza T de Bipolaris maydis (agente de la necrosis sureña de la hoja de maíz) y Phyllosticta maydis (sin. Didymella maydis, agente de la mancha amarilla de la hoja), que producen unos poliquétidos lineares químicamente análogos y denominados toxina T y toxina PM. Estas toxinas se unen al producto del gen mitocondrial T-urf13, presente solo en el genoma mitocondrial del maíz con citoplasma androestéril Texas (cms-T), provocando la permeabilización de la membrana interna mitocondrial y la disrupción de su actividad normal. Como consecuencia, las plantas cms-T son susceptibles a los patógenos que producen estas toxinas mientras que el resto de variedades de maíz son resistentes, es decir, poseen resistencia citoplásmica.
resistencia cualitativa
Aquella mono- u oligogénica que puede clasificarse en categorías discretas y que está dirigida contra razas específicas de un patógeno. Este tipo de resistencia se ha observado contra todos los tipos de agentes fitopatógenos. El carácter cualitativo de su fenotipo, generalmente dominante y de tipo reacción hipersensible, facilita su rápida identificación entre los segregantes de cruzamientos entre parentales resistentes y susceptibles a un patógeno. Ello ha propiciado que los genes de resistencia (genes R) hayan sido incorporados rápidamente en los programas de mejora genética vegetal y que los cultivares resistentes derivados de ellos, en muchos casos mediante introgresión de especies silvestres o cultivadas sexualmente compatibles con la especie cultivada, se empleen extensa e intensivamente en la agricultura actual. Sin embargo, las investigaciones sobre la naturaleza bioquímica y molecular de la resistencia cualitativa y específica de raza han demostrado que: i) su herencia y naturaleza son complejas, y ii) el genoma de una especie vegetal puede contener un gran número de genes asociados con resistencia a una diversidad de agentes fitopatógenos, siendo la resistencia a algunos de ellos regulada por varias decenas de genes. Como ejemplo, el genoma del trigo contiene más de 90 genes que regulan la resistencia específica de raza a las royas del tallo (Puccinia graminis f. sp. tritici), parda (P. recondita) y amarilla (P. striiformis f. sp. tritici), así como al oídio (B. graminis f. sp. tritici), de los cuales más de 20 conciernen la resistencia contra P. recondita, según “La Sanidad Vegetal en la agricultura y la silvicultura: retos y perspectivas para el siglo XXI”.